Mostrando entradas con la etiqueta Presidencia Obama. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Presidencia Obama. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de octubre de 2010

Barack Hussein Obama designa a
dos zorros para cuidar del rebaño

Seguramente todos recordarán que hace solo unos días, el analista politico progresista Juan Williams fue despedido de NPR (National Public Radio) porque en el programa The O’reilly Factor de la cadena Fox, expresó que sentía temor cuando tenía que viajar en avión y en su vuelo viajaban musulmanes que se identificaban primeramente como tales. Pues bien, ahora ese temor debe trasladarse a toda la población con sentido común, ya que Barack Hussein Obama ha designado a un par de lobos para que cuiden del rebaño.

El Imam Hussein Obama acaba de nombrar a dos devotos musulmanes en sendos puestos en nuestra seguridad nacional. Arif Alikhan, fiel seguidor de las enseñanzas del profeta fue designado como Subsecretario de Políticas de Desarrollo y Kareem Shora, otro devoto hijo de la Umah, nacido en Siria y nacionalizado norteamericano, como integrante del Consejo Asesor de Seguridad Nacional (HSAC). A ambos les tomó el juramento de defender nuestra Constitución la Secretaria del Departamento de Seguridad Nacional Janet Napolitano.

Conste que la identificación como musulmanes devotos parte de los mismos designados y de la Secretaria Napolitano, no es una información que Nobama descubriera indagando en los pasillos de Washington. Por otro lado, ¿alguien entre nuestros lectores recuerda si alguna vez algún nuevo funcionario nombrado para una posición gubernamental fuera identificado como un católico o cristiano devoto, o como judío o protestante devoto?

¿A qué se deberá esa aclaración, esa especificidad en la militancia religiosa de los designados?

¿Será acaso para dejar bien claro que los musulmanes son ante todo “fieles creyentes” y que su obligación primaria es seguir los dictados del Corán y después, sólo si no está en contradicción, cumplir y hacer cumplir la constitución que juran defender y proteger?

Ciertamente que este nombramiento pone de manifiesto que el Imam de Washington se comporta como un buen hijo de la Umah y que al nombrar a dos devotos musulmanes en posiciones críticas para nuestra seguridad nacional, está haciendo de nuestra patria “un lugar más seguro”, según la Secretaria Napolitano.

Pobre del colega que tenga que ganarse el pan de cada día en la Gran Prensa de Izquierda y se le ocurra preguntarse: Pero, ¿no eran acaso “devotos musulmanes” los que asesinaron a más de 3 mil “infieles” el 11 de septiembre de 2001? ¿No eran devotos musulmanes el asesino jihadi de Fort Hood o los terroristas de la bomba en el escroto y de Times Square en esta ciudad de Nueva York?

¡Chitón! ¡Eso no se dice! Eso es intolerancia e incorrección política, todo lo cual está prohibido en la era del Hope and Change.

Nobama
Nueva York, 28 de octubre de 2010

lunes, 19 de julio de 2010

Una pequeña lección sobre la Arrogancia Majestica


The Morning Sentinel, un pequeño periódico del Estado de Maine, publicó una Crónica social acerca de las recientes vacaciones de la Familia Real Obama en el Estado de Maine. En la edulcorada y adulona crónica aparece una pequeñísima nota que muestra en su enorme dimensión la tremenda arrogancia que despliegan los actuales ocupantes de la Casa Blanca; esta pequeña nota debía ser motivo de irritación y denuncia hoy en toda la prensa norteamericana, sin embargo, como siempre sucede con el Gran Timonel, el silencio es ensordecedor. 


En la crónica firmada por Rebekah Mezler, en la que narra los “excitantes” detalles de la visita de la Familia Real al Parque Nacional de Acadia en Bar Harbor, encontramos lo siguiente: “Antes de los Obama, llegó en un pequeño Jet, Bo Obama, el Primer Perro, un perro de aguas portugués, regalo del difunto Senador de los Estados Unidos Ted Kennedy.…”


Por primera vez en la historia de la nación, la mascota de la familia presidencial cuenta con su propio avión Air Force One. Mientras millones de norteamericanos hacen largas filas en las oficinas de empleo, y otros millones de norteamericanos ven como sus cuentas de retiro se reducen vertiginosamente, y también ven como les cortan sus horas de trabajo y sus escalas salariales, Sus Majestades el Rey Barack Hussein y la Reina Michelle mandan a su mascota Bo, en su propio avión especial, para que se les una en esta “pequeña aventura vacacional”.

Claro está que a todos nos gustaría poder sufragar los gastos para que nuestras mascotas volaran en su propio avión a cualquier sitio del país cada vez que se nos ocurriera, y por supuesto tener el dinero suficiente para contratar el personal que actúe como guardaespaldas y manejadores de ellas; sin dudas ello debe proporcionar una sensación de poder infinito. Eso estaría bien, claro está, siempre que el dinero saliera de nuestros bolsillos, pero sucede que en este caso We The People estamos pagando estos lujos reales con el dinero ganado a costa de nuestro sudor y que año tras año entregamos al Tio Sam por concepto de pago de impuestos.

Una desvergüenza más de la Familia Real de Washington en la Era del Hope & Change.

Nobama
Nueva York, 19 de julio de 2010

lunes, 14 de junio de 2010

Barack Hussein Obama, el sin bandera






Oh say did we see, by the morn's early light, What so proudly we hailed at first responders' bravery,

 Whose broad stripes and bright through the perilous attack, O'er the Towers we watched were so gallantly gleaming!

 And the fire's red glare the planes bursting in air, Gave proof through the night that our flag was still there;

 O' say does that Star-Spangled Banner still wave

 O'er the land of the free and the home of the brave!
Versos del Himno Nacional de los Estados Unidos
Hoy es el día de nuestra bandera, una festividad en que se conmemora la adopción de nuestro estandarte nacional por parte del Segundo Congreso Continental en 1777. Hoy la mayoría de los norteamericanos, los verdaderos, los patriotas, los que aman al país y a sus símbolos, honran con orgullo a la Bandera de las Barras y las Estrellas, y sin embargo, irónicamente, el “Presidente de la Nación”, no parece sentir el mismo amor y respeto por nuestra enseña nacional que sus predecesores.

Barack Hussein Obama, es el primero y el único Presidente en la historia de la nación que celebra una Conferencia de Prensa, como habrán podido apreciar en las fotos que encabezan esta pieza, sin que a su alrededor aparezca ni una sola Old Glory. ¡Qué vergüenza para la nación!

Nuestra bandera es un símbolo poderoso del orgullo americano y como sabemos, El Gran Timonel, no siente ningún orgullo en ser norteamericano y mucho menos por sus símbolos que han representado el excepcionalismo americano a través del tiempo.

Como muchos compatriotas, en Nobama estamos convencidos de que Obama no ama a nuestro país, y nuestro convencimiento data desde la misma campaña cuando prometió que “transformaría fundamentalmente a los Estados Unidos” y la mayoría de quienes votaron por él no comprendieron el alcance de esa promesa, no comprendieron, que a la mayoría de nosotros, muchos de ellos incluídos, nos gusta América tal cual es.

Muchos recordarán, y a los que no aquí se lo recordamos, que inmediatamente después de su elección como Presidente, Obama concedió su primera entrevista formal a la cadena de TV árabe Al Arabiya y aprovechó la ocasión para criticar al país del que acababa de ser electo como Presidente: “Con demasiada frecuencia, los Estados Unidos comienzan dictando… y no siempre sabemos los hechos que están involucrados”, sugerencia sibilina de que ha sido nuestra inepta política en el Medio Oriente, la que ocasiona las tensiones en la región. Pero este fue sólo un ensayo de lo que vendría después… Más tarde en un discurso ante la ONU diría: “Estados Unidos con mucha frecuencia ha sido selectivo en su promoción de la democracia”. Y, como buen seguidor de las prácticas totalitarias, atacaría en Estrasburgo, el pasado glorioso de la nación: “han mostrado arrogancia (los EE.UU.) y han sido desdeñosos y hasta burlones” hacia el resto del mundo. Estos ataques de Obama, y los que seguirían, contra su propia nación, parecen salidos de un manual escrito a manos múltiples por los mayores totalitarios de la historia del mundo. Aunque sólo bastaría recordar a Fidel Castro para darnos cuenta de esas similitudes.

Pero en realidad quien se ha mostrado arrogante, desdeñoso y hasta burlón contra su propio pueblo ha sido el Tartufo, o es que ya hemos olvidado aquello de que la gente en sus frustraciones se “aferra a sus armas o a su religión o a la antipatía por aquellos que no son como ellos”, esta “reflexión Obámica” nos revela claramente su desprecio absoluto por la América Profunda, donde es cierto que la gente se aferra a sus armas y a su religión, porque ambas cosas forman parte de su herencia cultural y nacional.

Cuando se refiere burlón a los “anillos de bronce de las costumbres” o a la “sociedad de propietarios”, lo que hace es poner en tela de juicio la legitimidad de la ambición humana de lograr una vida mejor y la felicidad como enuncia nuestra Constitución. Para vergüenza de todos y de nuestra nación, en la Casa Blanca habita un miserable que no cree en el ejemplo que ha sido para el resto del mundo nuestra energía y éxito a través de los siglos. Este impostor, desprecia todo lo que ha hecho grande y excepcional a nuestra nación, y su falta de liderazgo y su odio manifiesto contra el sector privado, unido a su ya conocida costumbre de culpar a cualquier otro que no sea él por sus errores e ineficiencias, han ido erosionando su antigua popularidad y ya, cada día que pasa, más norteamericanos de los que un día votaron por él, comprenden que Barack Hussein Obama, no es de la casta de quienes habitan en la “tierra de los hombres libres y en el hogar de los valientes”.

¡Qué Dios Bendiga en este día y siempre a América y a nuestra bandera!

Nobama
Nueva York, 14 de junio de 2010

martes, 8 de junio de 2010

De Rumba con los Obama

Mientras la mayoría del país lucha a brazo partido para poder pagar sus cuentas y mantener a sus familias, Barack Hussein Obama y la Primera Dama, fiestean como la realeza de cualquier dinastía. Ese es el mismo Tartufo que nos dice que el costo de la energía tiene “necesariamente que dispararse” para poder proporcionar los fondos que necesita para costear su agenda extremista de destrucción del capitalismo y de nuestras libertades.

La colección de figuras que han pasado por la Casa Blanca para divertir a Sus Majestades Obámicas y a sus cortesanos es verdaderamente excepcional: Bob Dylan, Stevie Wonder, Tony Bennet, Paul Simon, Marc Anthony, Jennifer López, Gloria y Emilio Estefan, Herbie Hancock, Martina McBride, Queen Latifah, The Foo Fighters, Faith Hill, y más recientemente el antiamericano Paul McCartney, entre muchos más. Nunca antes en este mundo y mucho menos en la Casa Blanca, se había visto una tan continuada serie de conciertos, con el único propósito de entretener a un solo hombre… Todo ello costeado con los impuestos ganados con nuestro sudor.

¿Cuánto nos estará costando este tipo de entretenimiento excepcional?

Aún cuando demos por sentado que todos los artistas se presentan sin cobrar por ello, ninguno, por ejemplo, ha cantado utilizando una máquina doméstica de Karaoke. Estas bataclánicas pachangas Obámicas, exigen equipos profesionales, alta tecnología que necesita de ingenieros de sonido, escenarios, iluminación, etc., etc… todo lo cual resulta verdaderamente caro. Si a esto le añadimos la bebida y la comida que se consume, seguridad, invitaciones, secretarias sociales, camareros, y todo lo que cuelga en personal de servicios, el costo de cualquiera de estas rumbitas presidenciales puede llegar a los 75 mil dólares. Y con más de 27 de ellas celebradas hasta el momento el costo para los contribuyentes está ya en la gama de los millones de dólares.

Como sabemos, el Régimen que se alzó con la victoria en 2008 con la promesa incumplida, entre otras, de la transparencia; no proporciona información alguna acerca de los gastos por concepto de entretenimiento, sin embargo, se ha podido calcular, que Sus Majestades gastaron en sus rumbas, sólo en 2009, la bicoca de al menos 10 millones de dólares.

Si tenemos en cuenta que el país está en guerra y que una cifra récord de 40 millones de norteamericanos dependen de estampillas de alimentos para poder comer, El Gran Timonel y la Gran Primera Compañera debían mostrar un poco de clase y de sensibilidad ciudadana y eliminar estas costosas parrandas. Pero lamentablemente, los Obama se consideran la encarnación verdadera de lo que una vez designó Milovan Djilas, como La Nueva Clase, de ahí que no sólo revienten esas rumbas en la Casa Blanca, sino que se permiten el lujo de una multimillonaria salida nocturna en Nueva York, o una salida de compras de la Primera Dama en Europa, todo ello costeado por los contribuyentes. Mientras, sus Majestades insisten en que nosotros, la plebe, debemos resistir estos tiempos de dificultades económicas en aras del bien común y ellos viven como Luis XVI y Maria Antonieta a costa de nuestros bolsillos.

La última de estas fiestas, la segunda fiesta de los Obama en esa semana, que afortunadamente no fue en la Casa Blanca, se celebró en el Teatro Ford el pasado domingo 6 de junio, el mismo día en que se conmemoraba el 66 aniversario de la Invasión a Normandía donde los Estados Unidos perdieron a 2,499 de sus mejores hijos. En esa fiesta Barack Hussein Obama honraba al extremista de izquierda, antisemita y antiamericano Arzobispo Desmond Tutu. El que a tono con los vientos que soplan en la Casa Blanca de Obama, expresó en sus palabras de agradecimiento lo siguiente: “La Seguridad no es algo que nace del barril de un revolver”. Lo que nos recuerda de inmediato aquella famosa cita de Mao: “El Poder Político nace del barril de un revolver”.

Cabe destacar que esa noche en sus palabras el Gran Timonel no hizo mención a la fecha que se conmemoraba, como tampoco ese día el sitio Web de la Casa Blanca recordó a nuestros héroes caídos en Normandía.

Todo ello forma parte del “Change You Can Believe In”, por el que votaron quienes lo eligieron. Y marca también todo el esplendor de esta era del “Hope and Change”.

Nobama
Nueva York, 8 de junio de 2010

lunes, 3 de mayo de 2010

Nobama fue a Washington


En estos días pasados nuestros visitantes habrán notado la ausencia de nuevos posts en Nobama. Habrá hasta quienes se alegrarían anticipadamente y pensarían quizás que sus denuncias y esfuerzos por silenciarnos al fin habían logrado su objetivo. Como dice un querido amigo en broma: “cometieron un cafre error”. Aquí estamos y seguiremos estando.

Pero la mayoría de nuestros visitantes se merecen una explicación. Sucede que quienes trabajamos en Nobama, como es sabido, lo hacemos de manera voluntaria y en nuestros ratos libres y a veces, cómo sucedió últimamente, se produce lo que llamamos The Perfect Storm y no queda más remedio que dedicarse solamente a revisar en un BlackBerry si hay algún comentario de los lectores y publicarlo. Por razones de trabajo tuvimos que irnos a la capital por unos días.

Washington DC, además de ser la capital y sede de las Tres Ramas del Gobierno Federal, se ha ido convirtiendo en quizás la primera muestra de la comercialización de la figura de un Presidente en ejercicio: Barack Hussein Obama. Y a través de ella de una bien montada operación de Culto a la Personalidad del Gran Timonel en el mejor estilo Maoísta y del Castrismo-Guevarismo.

Los menos jóvenes seguramente recordarán que una mañana, al iniciarse la llamada Crisis de Octubre, también se inició la práctica masiva del Culto a la Personalidad en la figura de Fidel Castro. Aquel día, las principales ciudades y, claro está, La Habana, amanecieron inundadas de carteles casi de tamaño natural que mostraban al Dictador con equipo de campaña y fusil colgado, que desde la cima de una montaña miraba en lontananza y con una leyenda en rojo que decía Comandante en Jefe Ordene. Fue a partir de ese día que el modelo Estalinista y Maoísta de adoración del “Máximo Líder” se convertiría en la nueva Religión Revolucionaria, con su correspondiente panteón de Dioses Menores y Semidioses. Entonces se hizo una obligación patriótica y revolucionaria colocar en un lugar bien visible e iluminado de la sala de la casa de todo revolucionario fidelista, una fotografía de quien desde ese momento todos los medios de comunicación llamarían “Nuestro Comandante en Jefe”.

Luego y más reciente, el fenómeno se repetiría pero ya en alguien que no pertenecía al mundo de los vivos como fue el Ché, que Dios Viviente como sabemos sólo uno, que de pie sobre el Pico más alto de la nación convertido en su Olimpo, como Zeus, podía ser tronante o apacible, siempre en dependencia de su humor y, como algunas malas lenguas dicen, de si su eyaculación había sido precoz o había logrado provocar un orgasmo en la Leda de turno. Así la mítica fotografía de Korda reproduciendo la imagen de Ernesto Guevara, con su boina y la mirada perdida, llegó a repetirse en todo el mundo en millones de camisetas, afiches y hasta en tatuajes como el de Diego Armando Maradona.

En el mismo aeropuerto internacional de La Habana, junto a los rones y los tradicionales habanos, los últimos objetos que despiden al turista antes de abordar su avión son los cientos de afiches, postales y camisetas del “Guerrillero Heroico”, a la venta casi hasta la misma puerta de embarque, que reflejan al asesino convertido en místico santo revolucionario.

Y, como decíamos al inicio, en Washington, DC, hoy resulta difícil encontrar la reproducción de la imagen de cualquiera de los Padres Fundadores, pero no así la del Gran Timonel y su Consorte. Al igual que en La Habana, las fotos, camisetas y objetos que mostramos en esta pieza son quienes nos dan la bienvenida y nos despiden en el aeropuerto capitalino Dulles International y hay quienes ya comentan que algún día en el extremo opuesto al Lincoln Memorial se erigirá uno mayor destinado a honrar al Gran Timonel Barack Hussein Obama.

Nobama
Nueva York, 3 de mayo de 2010

lunes, 26 de abril de 2010

Claro que se le extraña, Señor Presidente


Isis Wirth publica hoy en su blog La Reina de la Noche, una excelente pieza con un título que no deja de tener cierto dejo irónico: George W. Bush se aburre, para después demostrarnos, sin hacer aparente ese propósito, que por el contrario el ex Presidente sigue dedicado a lo que marcó sus 8 años de presidencia, a saber: La promoción de la libertad y de los derechos humanos en todas partes del mundo donde faltan ambos elementos vitales para “la consecución de la felicidad” de todos los seres humanos.

Nuestra amiga Isis se ha ganado el respeto de muchos y entre esos nos consideramos entre los primeros en Nobama, por algo que no necesita anunciar para que se perciba en todo lo que escribe: que es una persona libre que en realidad jamás ha ocultado y mucho menos disimulado sus puntos de vista políticos. En pocas palabras y en buen cubano: Nunca ha puesto el parche antes de que se haga el hueco.

Hace unos meses, mucho antes de que se conociera la hoy ya famosa frase de Miss Me Yet? y con motivo de cumplirse el primer aniversario de su salida de la Casa Blanca, publicamos en Nobama un artículo que titulamos Vindicación de George W. Bush. En aquella pieza, Isis dejó un comentario el cual concluía así: “(...)De mi parte, no he cesado cada vez que puedo, de ensalzar a George W. Bush, porque se lo merece, y más pase el tiempo, más crecerá”.

Yes, Mr. President, We Miss You! Y lo mismo sucede a los verdaderos disidentes de todo el mundo perseguidos por los tiranos que sojuzgan a sus países, porque en George W. Bush, siempre encontraron el apoyo y las expresiones claras y contundentes de solidaridad, ya fueran iraníes, cubanos, sirios, venezolanos o birmaneses. Jamás el Presidente Bush habría dicho que no se pronunciaba por no interferir en los asuntos internos de Irán, cuando los Mullahs masacraban al pueblo en las calles. O como dijo el disidente sirio Ahed al Hendi en la Conferencia de Ciberdisidentes: Éxitos Globales y Retos, celebrada bajo los auspicios del George W. Bush Institute: “En Siria, cuando arrestaban a un disidente durante la administración de George W. Bush, cuando menos el portavoz de la Casa Blanca lo condenaba. Bajo la administración de Obama: nada”.

Nobama
Nueva York, 26 de abril de 2010

viernes, 23 de abril de 2010

Cómo arruinar a una ciudad y a todo un país: Obra en tres actos con libreto de Saúl Alinsky y dirección de Barack Hussein Obama

Barack Hussein Obama estuvo ayer en Gotham para dispararle un sermón a Wall Street y pedirle que se suicide y apoye su nueva ofensiva contra el Capitalismo y la continuación del aumento sin control de la burocracia gubernamental, todo ello en nombre de la “fiscalización financiera”. Esto seguramente sonará a música en los oídos de la izquierda demócrata y de la gente de pueblo o de Main Street, como le llaman aquí, constantemente bombardeada por los grandes medios nacionales, convertidos en su gran mayoría en el aparato propagandístico del Régimen Obamista.

Pero el problema es que en Nueva York, Wall Street es Main Street, el corazón de la economía de esta masoquista ciudad. Está claro que tanto Obama como el Partido Demócrata ven en esta jugada una políticamente ganadora, tanto que ayer, con el dinero de los contribuyentes, lanzó un llamado para recolectar fondos de campaña basado en lo que llaman el plan de Reforma de Wall Street de Obama, en el que como buen propagador del miedo, al estilo Alinsky, advierte en contra del regreso a los días en que los “grandes bancos festejaban mientras casi todos los demás sufrían”. Pero esa ampulosa, exagerada y mentirosa retórica es una bomba de demolición en los cimientos de una industria que es, como decíamos, el corazón del bienestar económico de la ciudad de Nueva York y de una buena parte del de toda la nación.

De cada 12 neoyorquinos que trabajan, uno de ellos está vinculado con el sector financiero, lo cual genera el 40% de los negocios de la ciudad y de los ingresos por concepto de impuestos. Cada $1,000 millones de ganancias en Wall Street, representan $70 millones en impuestos directos a las arcas municipales. Según expresa en su sitio Web la legisladora por Nueva York, Carolyn Maloney, Demócrata, no Republicana, “los servicios financieros son la industria más importante de la economía de la ciudad de Nueva York y el mayor creador de empleos de la región”. Y al verse amenazada Wall Street por este corrupto patán, esos empleos y esos ingresos por concepto de impuestos, fácilmente se trasladarán a otros sitios más amigables, por ejemplo, Londres o Hong Kong, por mencionar sólo a dos. Hacia cualquier sitio, excepto los Estados Unidos, lo que obviamente haría un daño quizás irreparable a toda la nación.

No se trata de que Wall Street no sea la causante de muchos de los problemas por los que atraviesa el sector, sin dudas sobre los ejecutivos de numerosas de esas compañías recae mucha de la responsabilidad. Los peligrosos riesgos asumidos y las frecuentes políticas temerarias que provocaron la crisis de 2008, son ciertamente más que suficientes razones para que Wall Street se vea sujeta a una nueva y más precisa supervisión. Pero cuando esa regulación está impulsada por el extremismo y la retórica partidista de la extrema izquierda, los resultados nunca serán positivos, porque sería la aplicación, una vez más, de la teoría de “aprovechar una buena crisis para avanzar la agenda socialista”.

Barack Hussein Obama y sus secuaces saben perfectamente el impacto económico destructivo que representan las draconianas regulaciones y los impuestos confiscatorios que pretenden implantar. Cómo no habrían de saberlo si sus principales secuaces en el plan de Cambio de la América que conocemos provienen precisamente de ese Wall Street que hoy han designado como el Enemigo Público # 1.

Si el Congreso finalmente adopta las regulaciones financieras que recogen los proyectos de Ley propuestos, el resultado será menos préstamos, el crédito será mucho más costoso y el nivel de riesgo será mayor. El Gran Timonel dijo ayer que su reforma es necesaria para evitar “una segunda Gran Depresión”, pero no mueve ni un dedo para componer los destrozos causados por el Gobierno y principalmente por esos mismos que hoy han escrito y tienen a su cargo los proyectos de Ley de ambas cámaras: El corrupto Senador Dodd y el arrogante, abusivo y no menos corrupto (recordemos que su ex compañero sentimental era un funcionario de Fanny Mae) Representante Barney Frank. Nada se hace en este nuevo ataque legislativo para reformar a Fannie Mae y Freddie Mac, a pesar de sus problemas de fraude y los $400 mil millones que han costado a los contribuyentes en “rescates”. Nada se hace tampoco para cambiar las regulaciones gubernamentales que obligan a los bancos a realizar hipotecas riesgosas a nuevos propietarios que no pueden asumir los gastos de comprar determinadas propiedades.

Los poderes que se le otorgarán al Gran Timonel y a la Reserva Federal no tienen precedentes en la historia de esta nación. Ambos proyectos le dan al Gobierno el poder para regular el Capital, la liquidez y las actividades permitidas a una larga lista de firmas, incluyendo sociedades de valores, compañías de seguros, sociedades controladoras de bancos, fondos de cobertura, compañías financieras y otras muchas. El Gobierno también tendrá la facultad de limitar el tamaño de esas compañías. Barack Hussein Obama dijo ayer aquí que “cree en el poder del libre mercado”, a pesar de que constantemente se la pasa demonizando a estas compañías y de que estos proyectos de Ley en el Congreso cuentan con un asombroso parecido a las Leyes de Control Financiero puestas en vigor por el Régimen del Gorila Rojo Hugo Chávez, en cuanto a los poderes que le otorga al Presidente.

Por eso, la solución es menos y no más control gubernamental. Como explicara ante el Congreso el ex Presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan, refiriéndose a la causa de la crisis: “Aunque las raíces de la crisis son globales, fueron las hipotecas subprime las que sirvieron como disparador inmediato de la crisis. El aumento en la demanda de valores respaldados por hipotecas fue fuertemente impulsado por Fannie Mae y Freddie Mac, que a su vez fueron presionados por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano y el Congreso, (Dodd y Frank) para ampliar los compromisos de viviendas asequibles”.

La realidad que se desprende de toda esta crisis es que el Gobierno no es la mejor opción, ni la más sabia, a la hora de fijar la autoridad para tomar decisiones comerciales y financieras, ya que no tiene ni la experiencia, ni la pericia, ni el incentivo económico para dirigir la economía. ¿Por qué? Porque tampoco es capaz de mantener la política fuera de estas decisiones y el regaño de hoy de Barack Hussein Obama es la demostración más palpable. Por eso si queremos realmente resolver el problema y detener la marcha hacia el abismo que nos conduce el Régimen Obamista, debemos atarle las manos al Gobierno a través del filibuster en el Congreso y ganando la mayoría de una o ambas cámaras en noviembre de 2010, de lo contrario el espejo a mirarse está en Suramérica, en el Régimen Chavista, no en la Europa decadente del estado nodriza como muchos piensan, o quieren hacernos creer.

Nobama
Nueva York, 23 de abril de 2010

martes, 20 de abril de 2010

Shalom Yom Haatzmaut Eretz Israel

Hoy se celebra el día de la Independencia en Israel. En este día se conmemora algo que muchos judíos y gentiles consideran un milagro que dudaron que alguna vez verían: El renacimiento de un antiguo Estado en la tierra sobre la que se fundó y existió hace ya 2,000 años. La resurrección del hebreo, la antigua lengua para el entendimiento común, cuya resurrección equivale a la reconstrucción de la sociedad judía, atomizada y dispersa durante casi dos milenios. El regreso de millones de exiliados que no tenían otro lugar donde vivir. La creación de una democracia que extendió la ciudadanía no sólo a los judíos, sino también a los árabes en medio de una guerra desatada por los árabes para destruir al Estado que nacía. La salvaguarda de los lugares santos de todas las religiones y el libre acceso a ellos. La creación y el mantenimiento de una sociedad civil libre y vibrante a pesar de vivir bajo los continuos ataques terroristas y de varias guerras genocidas y con todo ello, el crecimiento de una nación que convirtió una economía del tercer mundo en una de las más tecnológicamente avanzadas del mundo.

Sin embargo, hoy las voces del odio antisemita y antidemocrático dicen que el Estado de Israel ocasionó la creación de millones de refugiados cuya situación sigue sin resolverse 62 años después. Y hoy también es el día escogido para que Richard Falk, el relator especial de la ONU para los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados, acuse a Israel de violar la cuarta Convención de Ginebra, por defenderse de los ataques terroristas desde Cisjordania y Gaza. Que otra cosa podría esperarse de esta inservible entelequia dominada por los gobiernos antidemocráticos y dictatoriales de todo el mundo, en la que Cuba, Siria y Libia, por mencionar sólo a algunos, se sientan en su flamante Consejo de Derechos Humanos.

No, señores mercaderes del odio y el antisemitismo. No señores cómplices por acción u omisión, que para el caso es lo mismo, del asesino iraní que quiere sumir al pueblo hebreo en su segundo holocausto. No traidores de toda laya, la verdad histórica que muchos quieren hoy desconocer y tergiversar, y entre ellos Barack Hussein Obama, el primero; es que el problema de los refugiados árabes fue ocasionado por una guerra de agresión lanzada por los Estados Árabes contra Israel en 1947 y 1948. De no haber existido esa guerra contra Israel, con su consecuente cosecha de sangre, miseria, pánico y huída, no existiría en la actualidad un problema de refugiados árabes. Fue aquella guerra de agresión, destinada a destruir al naciente estado hebreo, la responsable de las miserias que sufrieron y todavía sufren millones de palestinos árabes. O no fue acaso el entonces secretario de la Liga Árabe, el egipcio Abdul Razek Azzam, hablando entonces a nombre de los estados árabes que lanzaban la guerra quien dijo: “Esta será una guerra de exterminio. Será una masacre monumental de la que se hablará como hoy se habla de las masacres de los mongoles y de las Cruzadas”. Así, un día como hoy hace 62 años, día en que Israel proclamó su independencia, las fuerzas armadas de Egipto, Jordania, Siria, Líbano e Irak, apoyadas por contingentes de Arabia Saudita y Yemen, cruzaron sus fronteras y marcharon contra Israel.

Hoy, la mayor tragedia para los palestinos es que ellos podrían haber estado celebrando también el 62 aniversario de su propio estado. Pero sus dirigentes de entonces, rechazaron la solución de dos estados y comenzaron la primera de muchas guerras para eliminar al otro estado y echar al mar a sus habitantes. Y desde entonces, hasta hoy, desde Arafat en el año 2000, hasta Abu Mazen en 2008, han rechazado todas las propuestas sensatas y no tan sensatas para la Seguridad de Israel, de creación de su propio estado y cada vez que parecía que se lograría, iniciaron una nueva ola de violencia y terrorismo contra el estado judío.

Hoy, Barack Hussein Obama, quiere imponerle a Israel una paz que muy bien podría llamársele de los sepulcros. Hoy quiere asfixiar al Estado Hebreo y pretende obligarlo a hacer todas las concesiones aún a costa de su propia existencia para ser él, el Gran Líder que hará historia por haber solucionado el llamado conflicto palestino-israelí, a través de una nueva repartición del Medio Oriente en zonas de influencias en la que el Estado Hebreo que hoy cumple 62 años sería “sacrificado en el altar de la paz”. Obama está empecinado en poner de rodillas a Israel y lo trata como si fuera un estado vasallo y no una pujante democracia, la única, en el Medio Oriente y el único aliado verdadero de los Estados Unidos en la región. En definitiva y tiempo al tiempo para verlo, si logra sus propósitos, lo que conseguiría Barack Hussein Obama por el camino que va, que no es otro que apoyar la declaración unilateral de un estado palestino, sería la creación de un estado fallido o terrorista, esto último lo más probable, que estaría aliado con el jihadismo global y veríamos que Israel, una vez más, se vería obligado, para sobrevivir, a derrotar a esa nueva coalición que pretende “arrojar al mar a todos los judíos y plantar en el corazón de Jerusalén y en toda palestina, la bandera roja, verde, blanca y negra”, como una vez me dijera Abu Jihad cuando lo entrevisté en Beirut en 1980.

Lo cierto es que gracias a la terquedad y el odio que los dominó ayer y los domina todavía hoy, seis décadas después de aquella primera guerra, se han quedado sin un estado propio, pero con los refugiados que creó aquel intento de destruir a Eretz Israel. Cierto es que es una nakba (catástrofe) como ellos mismos le llaman, pero no una que haya causado Israel, sino los mismos dirigentes palestinos.

Quiero terminar estas ideas de saludo al Día de la Independencia de Israel repitiendo algo que ya dije una vez para recordarle a los enemigos de Israel que no contaban entonces, ni hoy “con los herederos de los Guardianes de la Puerta Oriental de Jerusalén, la imagen de la fortaleza del pueblo judío para millones de israelíes. La imagen de aquellos legendarios Centuriones Judíos que sabían que Jerusalén era la línea eterna del frente para el pueblo de David. Hoy como ayer Jerusalén eterna, única, e indivisible, equivale al Israel eterno que guiado por David Ben Gurión” un día como hoy declarara para los siglos por venir el renacimiento de Eretz Israel.

Shalom Yom Haatzmaut Eretz Israel!

Diego Rodriguez-Arche
Nueva York, 20 de abril de 2010

lunes, 19 de abril de 2010

Love Letters (desde Teherán)

Love letters straight from your heart
Keep us so near while apart

I'm not alone in the night

When I can have all the love you write


I memorize every line

And I kiss the name that you sign

And, darling, then I read again right from the start

Love letters straight from your heart

Nuestra querida amiga Isis Wirth, publicó ayer en su blog La Reina de la Noche, una excelente pieza en la que nos habla de una carta enviada por Mahmoud Ahmadineyad a Barack Hussein Obama, y que el carnicero de Teherán amenaza con hacer pública “muy pronto”.

En Nobama no nos sorprende esta estrecha comunicación epistolar que parece haberse estado desarrollando entre ellos desde hace algún tiempo, más bien nos confirma nuestros más sombríos temores. Hace poco más de un año, el 2 de enero de 2009 y sólo unos días antes de que el Tartufo de la Casa Blanca tomara posesión, publicamos un vaticinador artículo de nuestro querido colega Aaron Mayer, el que tituló ¿Pactará Obama con el Diablo? En el primer párrafo de su pieza, escribió entonces Aaron: “Imagínense si en el verano de 1941, Adolfo Hitler se le hubiese acercado a Winston Churchill y a Franklyn Delano Roosevelt con esta propuesta de pacto: Cesaré las hostilidades y dejaré tranquila a la Gran Bretaña, si ustedes me dejan en paz para terminar mi exterminación de los judíos. Es de esperar que en enero próximo (Aaron escribió su artículo en diciembre de 2008) Mahmoud Ahmadineyad, haciéndose eco de la voluntad de Barack Hussein Obama de reunirse sin condiciones, le ofrezca un pacto similar”.

Y es eso precisamente lo que se desprende del DEBKA file citado por Isis Wirth y de lo que encierra el pacto que como un ladrón en la noche, su usual costumbre, cocina a nuestras espaldas y la de nuestros aliados Barack Hussein Obama: El reparto de las esferas de influencia en el Medio Oriente entre Irán y los Estados Unidos a expensas de la existencia del Estado de Israel.

Como expresábamos en un comentario dejado en La Reina de la Noche, el artículo de Aaron podría esencialmente haber sido escrito hoy en la mañana después de leer a Isis Wirth, a quien agradecemos, como siempre, su atinado ojo para descubrir lo verdaderamente importante dentro de la hojarasca.

Mañana estaremos colocando un análisis más amplio con estos y nuevos elementos sobre el tema.

Nobama
Nueva York, 19 de abril de 2010

lunes, 12 de abril de 2010

Cantemos Kumbaya, nos dice Obama
en Washington

En octubre de 2007, el entonces candidato a la nominación a la presidencia por el Partido Demócrata, Barack Hussein Obama, anunció su nueva estrategia política para diferenciarla de la de su oponente de entonces, la hoy Secretaria de Estado Hillary Clinton. En aquel anuncio declaró que la noción de que ella y él estuvieran “cantando Kumbaya tomados de las manos” en cada una de las cuestiones políticas a debate era completamente falso. Como muchos recordarán, en aquella fase del proceso electoral, la entonces Senadora Clinton se mantenía como líder de la puja demócrata y basaba su plataforma de ataque en la falta de experiencia del político de Chicago, su colega en el Senado, y para muchos, este parecía una copia al carbón, sin ánimo de ofensa por el color del carbón, de la ex Primera Dama.

El sustantivo Kumbaya, ha sido utilizado de formas muy diversas en la historia de los Estados Unidos y se refiere a una canción del género spiritual cuyo origen se atribuye a una palabra mezcla del creole Gullah de los negros del Sur norteamericano Kum Ba y el hebreo Yah por Yahve (Come By My GOD), y su sentido original era la unidad humana y espiritual y claro que este no era el sentido que le dio Obama entonces, sino que usó la expresión de forma sarcástica para calificar las ideas de su oponente como de un optimismo ingenuo.

Y hoy, como entonces hiciera el candidato, el ya Presidente Barack Hussein Obama, en medio de un frenético propósito para librar al mundo de las armas nucleares, inaugura una nueva estrategia política y militar de varios componentes: Primero anunció la Revisión de la Posición Nuclear de los Estados Unidos, que no es otra cosa que su decisión de implantar sus ideas que datan de su época de militante en el movimiento pacifista por el desarme mundial, comenzando con la derogación de la histórica política de disuasión de nuestro país, la cual ha mantenido la paz por más de 60 años y reemplazarla con un plan mucho más limitado que cierra la sombrilla nuclear que hasta hoy protegía a nuestros aliados de todo el mundo.
 Luego firmó un nuevo Tratado de Reducción de Armas Nucleares con el Presidente Medvedev, el títere del verdadero Hombre Fuerte de Rusia, Vladimir Putin, el cual reduce sustancialmente nuestro moderno arsenal nuclear y limita el desarrollo de nuevos dispositivos a la vez que la parte rusa reduce su obsoleta masa nuclear. Y, finalmente, hoy da inicio a lo que ha llamado pomposamente la Cumbre Nuclear de Washington, Kumbaya pacifista organizada por él, en la que reunirá a 47 naciones para discutir cómo controlar los materiales nucleares dispersos en el mundo y cómo evitar que caigan en manos de los terroristas.

Y mañana, cuando todos los presentes ya se hayan cansados de girar alrededor del fuego con las manos tomadas cantando su Kumbaya, el Gran Timonel pretende que nos sintamos seguros después de tan magno espectáculo de buena voluntad y amor por la paz. Y nosotros nos preguntamos ¿a santo de qué tendríamos que sentirnos más seguros? Los más “moderados” llaman al espectáculo “la mayor muestra de ingenuidad que nos ha regalado Obama desde su ascensión a la presidencia”, nosotros en Nobama que no somos familiares con esa “moderación”, le llamamos por su nombre: arrogancia ideológica de extrema izquierda que no sólo hace peligrar nuestra seguridad como nunca, sino también la de nuestros aliados no nucleares de todo el mundo que siempre se sintieron protegidos por nuestra política de disuasión materializada en la llamada sombrilla nuclear.

Como en los años 80, Barack Hussein Obama, anuncia una política que lejos de reducir la proliferación de armas nucleares lo que hará será desatar una hiperproliferación. ¿Por qué? Pues porque las llamadas iniciativas nucleares de Obama, un cut and paste de los principios pacifistas de la izquierda mundial y norteamericana de los años 80, con el que parece establecer una fuerte política antiproliferación nuclear, pero en realidad es del tipo Potemkin; es decir de utilería, porque nos deja indefensos ante la realidad de un ataque con armas de destrucción masiva.

Ahmadineyad desde Irán lo vio claramente y sus carcajadas ya retumban en el Potomac. La mayor amenaza a la paz mundial en la actualidad no es el obsoleto arsenal nuclear de Rusia o nuestra eficaz política nuclear hasta el presente, Señor Presidente, la verdadera amenaza es el programa de armas nucleares de Irán, y todo parece indicar que ya usted está resignado a aceptar ese Irán nuclear al que el resto del mundo libre ve también como la verdadera amenaza. Y su ceguera, su arrogancia de poder y su narcisismo no le permiten ver que una vez que Irán posea esa arma nuclear que busca con afán, con mucha más determinación que la que usted y sus amigos rusos y chinos muestran por impedirlo, Arabia Saudita, Egipto, los Emiratos Árabes y otros concluirán convencidos de que ellos necesitan sus propias armas nucleares, simplemente porque no confían ni un ápice en usted. Y no confían en usted no sólo porque ya le han visto la punta de la oreja peluda, sino porque, a diferencia suya y como dice el amigo Chuck Krauthammer, saben que una “doctrina nuclear consiste en pensar lo impensable. Y consiste en amenazas y promesas de represalias tan crueles y destructivas que escapan a la imaginación. Pero que tienen un propósito: evitar la guerra en primer lugar”.

Los israelíes lo tienen bien claro: saben que si Irán logra hacerse del arma nuclear los días del Estado Judío estarían contados y que por el camino que va la llamada política nuclear revisada de los Estados Unidos, la guerra con Irán es inevitable, ya que Israel no tendría otra opción más que la de lanzar un ataque preventivo contra las instalaciones nucleares iraníes. Y como piensan la mayoría de los expertos en el tema, una guerra entre Irán e Israel rápidamente se extendería a toda la región y fácilmente podría alcanzarnos directamente en esta parte del mundo, principalmente a través de los “delegados” de Ahmadineyad en la región.

Imagínense sólo por un instante la siguiente escena: Se produce un ataque masivo con antrax o algún tipo de gas nervioso en el corazón de cualquier ciudad del Sur de los Estados Unidos, miles de muertos yacen en las calles. El ataque se originó en uno de los países aliados de Irán con el armamento apropiado para ello, no hay muchos para escoger, la cuenta se nos acaba en dos: Hugo Chávez y los Hermanos Castro. Según la nueva Doctrina Nuclear Obámica, lo primero que sucedería no sería una respuesta devastadora contra el país agresor. No. Primero que todo los abogados tendrían que determinar si el agresor está en cumplimiento con el Tratado de No Proliferación Nuclear, si resulta que sí, sería inmune a una represalia nuclear, a pesar de los miles de muertos en las calles.

¿Alguien podría explicarnos cómo esta estupidez nos hace más seguros?

Barack Hussein Obama, nuevamente ofrece esperanza, esta vez de que logrará ¿quizás en su primer mandato? un mundo libre de armas nucleares. Pero hasta hoy, su presidencia es todo lo contrario a lo que promete que siempre se queda en eso: la esperanza. Y en cuanto a la seguridad nacional y a nuestra vida y la de nuestras familias, nos trata de vender como si del ObamaCare se tratara, un falso sentido de seguridad en un momento en que este ya peligroso mundo post 11 de septiembre está a punto de convertirse ciertamente en un lugar mucho, pero mucho más peligroso.

¿Según su propia evaluación, quién es quien padece hoy de un optimismo ingenuo, Señor Presidente?

Nobama
Nueva York, 12 de abril de 2010

martes, 6 de abril de 2010

El peligroso juego de Obama (II)

El Jardín de las Delicias
Hieronymus Bosch (El Bosco)

El 7 de octubre, hace hoy casi exactamente 6 meses, publiqué en Nobama la primera parte de este artículo. Hoy debo confesar que cometí un error de cálculo al decidir que era el momento de publicarlo, no porque lo que en el dijera entonces, lamentablemente, no fuera exactamente lo que sucedía, ni tampoco porque lo que en el mismo avizorara estuviera asimismo equivocado. Simplemente que los pasos dados por Barack Hussein Obama entonces, me hicieron pensar que en sólo unos días publicaría la II parte del artículo, analizando la decisión del Gran Timonel de congelar la producción y el desarrollo de armas nucleares, un viejo sueño de su oscura época de estudiante en la Universidad de Columbia, de la que sólo queda como constancia, un artículo que escribió entonces y que tituló Breaking The War Mentality (Cómo acabar con la mentalidad de guerra) y que me atrevo a asegurar que es el antecedente directo y la fundamentación ideológica del anuncio hecho por Obama ayer a través del New York Times y que hoy materializará oficialmente desde la Oficina Oval.

En aquellos años, los activistas antinucleares en los Estados Unidos compartían las preocupaciones europeas acerca de el despliegue de armas nucleares en Europa y otra de sus preocupaciones fundamentales eran los silos con misiles nucleares en los EE.UU., que era una importante pieza en la urgencia del congelamiento nuclear planteada por el movimiento pacifista. El momento de mayor auge de este movimiento fue entre los años 1982 a 1987, coincidiendo con los años de la Presidencia de Ronald Reagan y con una de las etapas de renovadas tensiones entre los Estados Unidos y la entonces Unión Soviética, durante esta etapa se produjo un nuevo énfasis en la producción y el despliegue de armas nucleares; lo que desató una gran actividad en la extrema izquierda norteamericana que dominaba los movimientos pacifistas de la época, entre ellos Arms Race Alternatives (ARA) y Students Against Militarism (SAM) que tuvieron una influencia determinante en la formación ideológica radical marxista de Barack Hussein Obama. En esta ya mencionada pieza publicada por Obama en marzo de 1983, el futuro Gran Timonel decía refiriéndose a las actividades de movilización en la Universidad de Columbia: “Dos grupos en el campus, Arms Race Alternatives (ARA) y Students Against Militarism (SAM), trabajan dentro de estos límites mentales (se refiere al desconocimiento directo de la guerra por parte de los estudiantes) para fomentar la concienciación y medidas prácticas necesarias para luchar contra la creciente amenaza de la guerra. Aunque el énfasis de los dos grupos es diferente, ambos comparten su aversión por la actual política gubernamental”. También en aquella pieza rescatada agregaba el Tartufo: “Las evasivas de la administración Reagan en las conversaciones de Ginebra sobre armas nucleares han creado una grave tensión que puede finalmente conducir a un peligroso cisma entre los Estados Unidos y Europa Occidental. Al colocarse en una posición intransigente, Reagan le hace el juego a los rusos y se pone directamente en sus manos”.

La coincidencia ideológica que mostraba el entonces estudiante al que llamaban Barry con estos movimientos que demostraron ser los más equivocados de la Guerra Fría, no difiere ni un ápice de la que muestra el hoy Presidente de los Estados Unidos, Barack Hussein Obama, al implantar lo que pomposamente ha llamado Nuclear Posture Review (Revisión de la Posición Nuclear) y que no es otra cosa que la reactivación de lo que entonces se llamó Nuclear Freeze (Congelamiento Nuclear) de forma unilateral a lo que le agrega una peligrosa componente, también unilateral, que representa un giro de 180 grados en la estrategia nuclear de los Estados Unidos desde la Presidencia de Truman, hasta el día de hoy, en que este Comandante en Jefe de Opereta se compromete explícitamente a que los Estados Unidos no utilizarán el arma nuclear contra los estados no nucleares que cumplan con el Tratado de No Proliferación Nuclear aún cuando alguno de estos estados atacara a los Estados Unidos con armas biológicas o químicas o lanzaran un ataque cibernético que paralizara toda nuestra vida económica y lo que es peor, la posibilidad de una respuesta inmediata a cualquier ataque.

La historia, hasta hoy, demostró que de haber tenido éxito entonces aquél movimiento radical, el curso de la Guerra Fría habría tenido un desenlace totalmente diferente y que el holocausto nuclear en nuestra nación difícilmente podría haberse evitado. Sólo la estrategia seguida por el entonces Presidente Reagan de mantener, reforzar y desarrollar cada vez más nuestra capacidad nuclear y de instalar los cohetes Pershing en Europa, resultaron un elemento clave en la terminación de la Guerra Fría y la derrota del totalitarismo soviético sin necesidad de disparar ni un tiro y demostró que el concepto de Nuclear Freeze era totalmente erróneo entonces, tanto como lo es hoy.

Y cayó el Muro de Berlín y la izquierda mundial se quedó sin paraíso soñado para el futuro. No sólo eso: su fracaso fue tan grande que se quedó sin idea alguna sobre el régimen que debían construir, porque allí donde mandaban (China, Cuba, Corea del Norte) la miseria y despotismo se acumulaban en progresión geométrica. Así que, sin utopía futura alguna, aquella izquierda pacifista de la que Barry Obama, antes Soetoro y después Barack Hussein Obama era uno de sus más fieles defensores, se volcó en la otra cosa que sabían hacer bien: destruir el sistema político y social existente. Y la mejor forma de hacerlo, tras el fracaso de la revolución y la lucha de clases, era atacar culturalmente el fundamento moral y político de las instituciones económicas, políticas y militares de occidente desde adentro. Surgieron así estas nuevas formas para viejas obsesiones en las que la izquierda se dispuso a Tomar El Cielo por Asalto, destruyendo desde adentro las mismas instituciones democráticas que les permitieron llegar al poder. Quizás ahora muchos puedan entender por qué Barack Hussein Obama, se negó a asistir a la conmemoración del aniversario de la caída del Muro de Berlín, o cuál fue la razón por la que entrando en la Oficina Oval ordenó devolver el Busto de Sir Winston Churchill que simbolizaba nuestra alianza y relación especial con la Gran Bretaña. O por qué el Gran Timonel está determinado a propiciar un Cambio de Gobierno en Jerusalén y no en Teherán.

En la utopía que domina ideológicamente en el Régimen Obámico, la idea de que no existe ningún “excepcionalismo de los Estados Unidos” está entre los conceptos fundamentales que la cimentan. Para Barack Hussein Obama, resulta decisivo que desaparezcan aquellos Estados Unidos que sobresalían por encima de los demás países y eran el punto de referencia de todos los hombres que buscaban libertad o que ya eran libres en el mundo. Para nuestros enemigos, unos Estados Unidos que reniegan de su historia de modelo de libertades y de la democracia, y que se sienten avergonzados de ella, ya les parecían débiles. Pero no era suficiente, había que sacarle sus colmillos como a un viejo León de Feria. Por eso el próximo paso será, la reducción al mínimo de nuestras Fuerzas Armadas y con ello la capacidad de llevar la guerra allí donde estén nuestros enemigos.

Enemigos de todo el mundo, este es mi mensaje, parece decirles Obama... La temporada de caza está abierta... Chávez, Castros, Evos y demás tiranos y tiranuelos, ya saben... sólo tienen que firmar el Tratado de No Proliferación Nuclear y pueden gasearnos en Miami, Nueva York o Bogotá, dónde mejor les parezca, por fin nos hemos deshecho de la sombrilla nuclear que disuadía a todos nuestros enemigos y comienza, por fin, la era milenaria del Hope & Change.

Diego Rodriguez-Arche
Nueva York, 6 de abril de 2010

lunes, 5 de abril de 2010

El odio, el veneno y la incivilidad
en el discurso político según
Barack Hussein Obama


Entre el 29 de marzo y el 1ro de abril, la cadena de TV CBS realizó una encuesta nacional que arrojó que el pueblo norteamericano se siente cada vez más frustrado con Barack Hussein Obama y su trabajo como Presidente. No es una encuesta de Gallup, ni de Rassmusen, ni tampoco de Quinipac, se trata de CBS, uno de los bastiones de la maquinaria propagandística Obámica. En esta encuesta el nivel de aprobación del Tartufo, alcanzó su nivel histórico más bajo, el 44%, 5 puntos menos que a finales de marzo, antes de que nos embutiera el ObamaCare. Todos los “expertos” e ilustres comentaristas de la Gran Prensa nos han estado repitiendo que después de la aprobación de la abominación tendría un gran salto en su nivel de aprobación, y ciertamente lo tuvo, lo único que a la inversa y la tendencia en todas las encuestas sigue siendo a la baja.

Pero además de lo anterior, ¿qué es lo que vienen a demostrarnos estas encuestas? Pues entre otras cosas que Obama lo que ha hecho es profundizar aún más la división en los Estados Unidos y que lo que muchos, entre ellos nosotros en Nobama, dijimos desde las primarias demócratas y hemos estado repitiendo de una forma u otra: Barack Hussein Obama, vino para dividirnos y ese siempre fue su propósito. Crear una gran crisis dentro de la ya existente en la economía para lograr avanzar su agenda extremista de destruir nuestras libertades. Pero las encuestas también demuestran que aquellos engañados por el mantra del Hope & Change que votaron por Obama, fundamentalmente la gran mayoría de los independientes, hoy ya saben de qué se trata y ya no se dejan engatusar. Ello queda clarísimo cuando vemos lo que sucede con su nivel de aprobación en relación con la llamada Reforma de la Salud: Sólo el 34% lo aprueba y el 55% lo desaprueba. Como es natural estas cifras, cuyos autores no pueden ser acusados de estar manipulándolas en contra de Obama, han desconcertado a la cúpula del Régimen Obámico y al mismísimo Gran Timonel.

Luego, ante tal contingencia inesperada, buscaron en el Manual de Alinsky para dirigir el contraataque de forma tal que pudieran desviar la atención de la esencia que arrojan los números y escogieron para ello el tema del Odio y la Incivilidad que desarrollan lo que llaman la “extrema derecha” y que han personificado en dos elementos concretos:

1) Los participantes en los Tea Party.
2) Los comentaristas radiales individualizados en este caso en su sin dudas máximo exponente de audición: Rush Limbaugh.

Así, CBS rápidamente organizó una entrevista exclusiva con Obama en una locación, la cancha de baloncesto de la Casa Blanca, para dar una imagen popular del Presidente, para ello escogieron a uno de los periodistas más mediocres del medio, alguien que no tuviera imaginación y que ni siquiera le pudiera pasar por la mente salirse del guión o hacer una pregunta de seguimiento. Así entró al periodismo de altura un cuasi desconocido como Harry Smith en un hasta entonces no menos desconocido espacio matutino de la cadena CBS. El inefable Smith entre balón y balón le preguntó entonces al Gran Timonel:

“He estado dedicándole algún tiempo a escuchar a los comentaristas radiales y el más amable de los comentarios referidos a usted es el de socialista y el peor de ellos es que le han llamado Nazi. ¿Está usted consciente del nivel de enemistad que cruza las ondas radiales y que usted es el sujeto de sus conversaciones diarias?”

A lo que Obama respondió: “Cuando usted escucha a Rush Limbaugh o a Glenn Beck... (...) Resulta claro y es molesto. Pero no olvides que han existido períodos en la historia de los Estados Unidos en los que aparece ese tipo de vitriolo. Sucede a menudo, cuando usted ve una economía que pone a la gente cada vez más ansiosas y la gente se siente como que se hacen necesarios toda una serie de cambios. Pero esa no es la mayoría de los norteamericanos. Pienso que la gran mayoría de los norteamericanos saben que estamos esforzándonos, y que yo deseo lo que es mejor para el país”.

No es la primera vez que Barack Hussein Obama, singulariza a algún periodista o comentarista radial o de TV, lo hizo antes y lo seguirá haciendo. Lo que sí es la primera vez en la historia de esta Gran Nación que un Presidente culpa del rechazo a sus ineficiencias y actitudes totalitarias a determinados integrantes de la Prensa. Y francamente no le importa que ello no sea presidencial que digamos, porque el carácter del cargo de Presidente de los Estados Unidos, tiene también que ser modificado para formar parte de ese Cambio que anunciara sin aclarar muy bien que era y que hoy la mayoría de los norteamericanos por fin ha comprendido.

Lo que demuestran las encuestas una y otra vez es que la mayoría del pueblo norteamericano piensa que Barack Hussein Obama no está haciendo lo que es mejor para el país. El pueblo norteamericano está aterrado y a la vez indignado por el futuro de la nación y de ver por vez primera en su vida a un Régimen en franco camino a la dictadura y gobernando completamente en contra de la voluntad del pueblo y lo que es todavía peor, a propósito, siguiendo un plan trazado desde mucho antes. ¿Y es este Tartufo, este farsante que llegó a la Casa Blanca mintiendo y que cada vez acumula más y más poder, el que dice que la culpa de su descenso en las encuestas la tienen el vitriolo que destilan comentaristas como Rush Limbaugh y Glenn Beck? Ese mismo Barack Hussein Obama que durante 20 años se sentó en los bancos de la iglesia de Jeremiah Wright y jamás alzó su voz o se quejó de las intolerantes diatribas de odio antiamericano y racistas de su brújula moral como una vez lo llamó.

Este es el mismo Barack Hussein Obama que llama “Ministro” al antisemita y racista Louis Farrakhan, y que dice que uno de sus mentores en la infancia fue el comunista Frank Marshall Davis. Este es el mismo Barack Hussein Obama que el 9 de marzo del año pasado reía a mandíbula batiente del vitriolo que destilaba la supuesta comediante Wanda Sykes en la Cena de los Corresponsales de la Casa Blanca y que hoy se dice preocupado por el odio y la incivilidad en el discurso político.



Traducción del vídeo:

“Rush Limbaugh, uno de sus (ilegible). Boy, Rush Limbaugh dice que tiene la esperanza de que esta administración fracase. Como, no le importa que la gente esté perdiendo sus casas o sus trabajos o nuestros soldados en Irak, él sólo desea que fracase el país. Para mí eso es traición. Él no dice nada diferente a lo que dice Osama Bin Laden. Saben, puede que ustedes quieran investigar a este señor, porque pienso que a lo mejor Rush Limbaugh era el secuestrador número 20, pero él estaba tan enganchado en el OxyContin que perdió su vuelo. Rush Limbaugh, dice espero que el país fracase. Yo espero que le fallen sus riñones, ¿qué les parece? Necesita un poco de waterboarding, eso es lo que necesita. Sean Hannity, dijo que se dejaría waterboarding para reunir dinero para las caridades, para las Fuerzas Armadas, pero no lo ha hecho. Él debía irse a Pakistán y recibir waterboarding”.

Esa es una línea de ataque, silenciar a los que disienten, tratar de callarlos y hasta desearles la muerte con la aprobación tácita del que hoy se nos muestra como el equilibrio personificado en el discurso político. Viejas mañas aprendidas de sus mentores de infancia y juventud.

Luego está la segunda línea de ataque contra los participantes en los Tea Party. Acusándolos de racismo o como la Representante Jane Harmon, acusando a sus participantes de estar en el terrorismo doméstico. Y Barack Hussein Obama, no dice ni una palabra de esto. Ni tampoco cuando el “no mensch” el Representante Demócrata por Tennessee Steve Cohen vincula a los participantes con el KKK al decir que “sin capuchas y túnicos” muestran un lado violento de América. Pero cómo podría Obama hablar en contra de estas manifestaciones, cuando él mismo se expresa hacia la América profunda como lo hizo en San Francisco al decir: “Usted va a esos pueblos pequeños de Pennsylvania, igual que en muchos pueblos pequeños del Medio Oeste en los que los empleos faltan hace 25 años y nada los ha sustituido y que cayeron a través de las administraciones de Clinton y Bush, cada una de estas administraciones sucesivamente han dicho que esas comunidades se van a regenerar y no ha sido así. Y no es ninguna sorpresa que estén amargados y que se cuelguen de sus armas o su religión o en la antipatía contra personas que no son como ellos, o a sentimientos antiinmigrantes, o anticomercio como una forma de expresar su frustración”.

¿Es o no vitriolo todo lo anterior?

Cómo se atreve este hipócrita a darnos lecciones de civilidad cuando tiene que empezar por dárselas él mismo y a sus compinches más cercanos; incluyendo a sus más queridos mentores.

En el fondo, como todos los dictadores, Barack Hussein Obama nos desprecia porque piensa que somos unos ignorantes que no sabemos reconocer su grandeza y el gran sacrificio que hace por nosotros.

Bull Shit! Decimos en Nobama.

Nobama
Nueva York, 5 de abril de 2010

miércoles, 17 de febrero de 2010

Barack Hussein Obama en caída libre y Mahoma lo espera en el Octavo Círculo


En una encuesta realizada por CNN/Opinion Research publicada ayer, el 52% de los norteamericanos dicen que Barack Hussein Obama no se merece la reelección en 2012 y sólo el 44% dice que votará por reelegirlo, por lo que enfrenta números negativos tanto entre el total de los norteamericanos como entre los votantes inscritos para votar.

Estas cifras representan un panorama verdaderamente nada halagüeño para el Tartufo del 1600 de Pennsylvania Avenue, porque son superiores a las que en la misma encuesta dicen aprobar su trabajo como Presidente (49%) en comparación con los que lo desaprueban (50%).

Y a pesar de que para las eleccciones de 2012 todavía falta mucho, en las elecciones parciales de noviembre próximo todo parece indicar que las posibles pérdidas de los Demócratas serán enormes y hasta hay quienes predicen que perderán la mayoría en ambas cámaras del Congreso.

Ante esta sostenida caída en las encuestas por parte de Obama, nuestra opinión es que será permanente y que a menos que ocurra un milagro, para finales de 2011 sus niveles de aprobación serán similares o muy cercanos a los más bajos niveles que tuvo su Némesis y “culpable por decreto de todos sus males” Geoge W. Bush.

¿Pero qué es lo que ha influido de manera tan determinante en la pérdida de popularidad del Gran Timonel?

En nuestra modesta opinión son varias las causas que determinan este cambio de estado de ánimo en los votantes a sólo poco más de un año de haber recibido un apoyo masivo entre los votantes norteamericanos y de haber gozado de altísimas cifras de aprobación después de asumir la presidencia.

En primer término pensamos que la mayoría de los norteamericanos se sienten sumamente ofendidos por la arrogancia y superioridad que muestra. Cada vez que habla parece decirnos a todos, algo así como “Sólo sé que lo sé todo y lo que no me lo imagino”, famoso bocadillo de un personaje cómico de la Radio cubana. Por ejemplo, hoy celebró por todo lo alto el 1er aniversario de la Ley de estímulo económico que se supone que a estas alturas debía haber creado millones de empleos y dijo que había evitado la pérdida de al menos 2 millones de empleos y que evitó que la recesión fuera más profunda. Obama nos trata como si fuéramos unos tontos desmemoriados y obvia el hecho de que dijo que esta Ley, que disparó el déficit en más de un millón de millones, evitaría que el desempleo fuera más allá del 8%, pues bien hoy estamos, según cifras oficiales, en el 9.7% de desempleo y si contamos a los que ya se les venció el seguro de desempleo y a los que se han dado por vencidos y ya no buscan empleo, por lo que no son contados, la cifra debe estar rondando el 20%. Además, lejos de escuchar las voces de alerta desde todo el espectro político que lo principal es el control del gasto gubernamental, en su soberbia sin límites, presenta el presupuesto más inflado de toda la historia norteamericana, el cual, de aprobarse, llevará a este país a una caída en picada más violenta aún que la suya misma; es decir a la bancarrota total.

Obama miente e induce al error cada vez que habla, si Dante hubiera escrito La Divina Comedia en esta época, sin dudas lo habría incluido en el 8vo Círculo, el de los fraudulentos y los rufianes, junto a sus aduladores y cortesanos y donde está Mahoma sufriendo su castigo. Ejemplos sobrarían de como miente descaradamente, pero pongamos uno de los más recientes, cuando ayer anunció el otorgamiento de un préstamo de $8,200 millones a una empresa de generación eléctrica para la construcción de dos reactores nucleares, que serían los primeros a construirse en los Estados Unidos en casi 30 años. La maquinaria propagandística Obámica, de inmediato se lanzó a celebrar y cantar loas a su valentía, porque así se enfrentaba a la extrema izquierda y se movía al centro en aspecto tan crucial para nuestro futuro económico. ¡Pamplinas!, decimos nosotros. Todos sabemos que para producir energía nuclear es necesario un sitio seguro de almacenaje para la llamada basura nuclear y como sabemos en los Estados Unidos ello se hace en Yucca Mountain en el Estado de Nevada, pero da la casualidad que en su Mastodóntico Presupuesto presentado el 29 de enero se propone la eliminación de los fondos destinados al desarrollo del sitio para almacenaje de basura nuclear y se habla de un impreciso "compromiso para seguir una estrategia responsable a largo plazo”. ¿Cómo se puede mentir tan descaradamente y pensar que podrá salirse con la suya?

Luego están nuestra Seguridad Nacional y las incoherentes Relaciones Exteriores de su administración. ¿Recuerdan aquello de una “diplomacia audaz y agresiva con Irán” que prometiera el candidato Barack Obama? (El Hussein suprimiolo entonces la censura). Ocho meses después de que los Mullahs y Ahmadineyad inundaran de sangre las calles de Teherán y de la tímida respuesta Obámica de entonces y que ya varios opositores hayan sido ahorcados por participar en las propuestas, nuestra flamante Secretaria de Estado, la inefable Hilaria, dice que Irán se “está conviertiendo en una dictadura militar”.

¿Qué nos quiere decir la administración con esta declaración cuando menos estúpida, por lo obvia? ¿Cómo es posible que la democracia más establecida y visible del mundo le diga a ese asesino Gobierno que “recupere la autoridad que deben ejercer en nombre del pueblo iraní”? ¿Es que acaso la administración Obama añora el regreso de aquellos primeros días de la Revolución Islámica? ¿O quizás lamenta que ya no esté en el poder aquel “Gran Amigo del pueblo norteamericano y Gran Demócrata” que fuera el Ayatollah Khomeini?

Resulta ahora que en medio de su esquizofrenia, la pandilla Obámica piensa que la Guardia Revolucionaria es un elemento independiente de los Mulahs y del dictador y que amenazan con instaurar una dictadura en Irán. No en balde, en sólo un año hemos recibido tres ataques terroristas en nuestro territorio. ¿Cómo es que ahora la Guardia Revolucionaria iraní es el Coco Maloso?

Hace unos años, en el Senado se propuso declarar a esa misma Guardia Revolucionaria, que hoy la administración Obama ve como un peligro para la “actual democracia iraní” como una organización terrorista y los entonces Senadores Barack Hussein Obama y Joseph Biden se opusieron vigorosamente a dicha resolución. El Tartufo entonces la calificó de una “imprudente” forma de “hacer sonar los sables” y el hoy Vicepresidente Biden de “un grave error”.

Y mientras, Irán se declara potencia nuclear, su carrera hacia la consecución de la Bomba está a toda velocidad y Barack Hussein Obama jugando con las sanciones que ni chinos ni rusos apoyarán y presionando a Israel para que no se defienda unilateralmente, lo amenaza (a Israel) hasta con derribar los aviones que sobrevuelen Irak para destruir los sitios nucleares iraníes.

No en balde Obama ya está en la posición adecuada para caer a toda velocidad en el 8vo Círculo del Infierno que nos relatara Dante, donde ya se pueden observar las pancartas y las multitudes enardecidas para darle el recibimiento que merece. ¡No faltaría más!

Nobama
Nueva York, 17 de febrero de 2010

lunes, 15 de febrero de 2010

The Runaway Toyota... O cómo capear el temporal

Barack Hussein Obama ha perdido el apoyo de la mayoría del país. Encuesta tras encuesta confirman que la mayoría de los norteamericanos ya no creen en él y no se ve que exista la posibilidad de que pueda hacer algo para recuperar la confianza de muchos de los que votaron por él en 2008, principalmente entre los votantes independientes.

Pero hay tres aspectos fundamentales en la realidad política actual que podrían salvar su presidencia de ser un rotundo fracaso y hasta quizás garantizarle un segundo mandato en 2012:

1ro. Debe abandonar la idea de juzgar en tribunales civiles a los complotados en la masacre del 11 de septiembre y dejar de darle a los terroristas capturados los mismos derechos procesales que a los ciudadanos norteamericanos.

2do. Debe mantener abierta la prisión de la Bahía de Guantánamo, porque es el mejor lugar para mantener aislados a los combatientes enemigos y evitar que vuelvan a atentar contra nuestra seguridad o reincorporarse a las fuerzas terroristas de Al Qaeda. También debe despedir a John Brennan como Jefe de Contraterrorismo y de inmediato calificar de pasmoso, desconcertante, estúpido y altamente peligroso para la Seguridad Nacional lo dicho por Brennan el pasado sábado de que comparándolo con el 50% del total de delincuentes comunes que reinciden en los Estados Unidos el cálculo de que la reincidencia en el terrorismo del 20% de los confinados en Guantánamo devueltos a sus países o integrados al llamado Plan de reeducación en Arabia Saudita “no es tan malo”.

3ro. Luego está lo referente a moverse realmente al centro en materia económica y abandonar la parte más extremista de izquierda de su agenda política, la cual ha querido forzar en su primer año en la Casa Blanca. Ello claro está, significa trabajar de forma bipartidista con el Congreso para aprobar legislaciones que realmente saquen la economía de la profunda recesión en que se encuentra y que de nuevo el extraordinario potencial empresarial, financiero y productivo de la nación comience a funcionar y a crear empleos. Para ello debe enviar una señal clara de su voluntad de compromiso primeramente a los inversionistas y después a toda la nación.

Un buen punto para comenzar sería reconsiderar su propósito, claramente establecido en su propuesta de presupuesto, de dejar expirar los recortes de impuestos hechos durante la Presidencia de George W. Bush y, por el contrario, hacerlos permanentes. Desde la campaña presidencial hemos estado escuchando sin parar la letanía de que esos recortes de impuestos son una de las causas principales, sino la principal, del enorme déficit fiscal y por ende de la deuda pública del Gobierno de los Estados Unidos, lo cual es una de las afirmaciones más mentirosas y deshonestas que se han repetido en la propaganda Obámica del Hope and Change. Claro está que para hacer esto, Barack Hussein Obama necesitaría una extraordinaria dosis de honestidad y valentía política, porque sería enfrentarse a su base natural: la extrema izquierda en poder de la dirección del Partido Demócrata y por ende al liderazgo en el Congreso, es decir a Nancy Pelosi y Harry Reid.

Si Obama realmente quisiera la recuperación económica, ello sería un mensaje extraordinariamente claro y además muy fácil de argumentar.

Durante el año fiscal del año 2000, antes de los recortes de impuestos de Bush, el Gobierno ingresó $2.025 millones de millones y gastó $1.78 millones de millones. Siete años después, antes de que nos golpeara la recesión, el Gobierno ingresó $2.58 millones de millones, un 27% más que antes de los recortes de impuestos, pero gastó $2.72 millones de millones, lo que representa un aumento de 53% en el Gasto Público. Lo que establece que el gasto dobló a los ingresos y que a pesar de los recortes de impuestos los ingresos estuvieron por encima de la tasa de inflación. Luego los recortes de impuestos no pueden ni siquiera considerarse dentro de las causas del déficit. Lo que sucedió realmente es que nuestros líderes electos, para su vergüenza, no mantuvieron el gasto ni siquiera al mismo nivel que la tasa de inflación, si lo hubiesen hecho nuestros gastos en 2007 hubiesen alcanzado la cifra de $2.15 millones de millones, por lo que habríamos tenido un superávit de $414 mil millones.

¿Pero qué sucedió durante todo el año 2009, el 1ro de la era Obámica del Hope & Change?

Ingresamos $2.10 millones de millones, no pierdan de vista que a pesar de la recesión esta cifra sigue siendo mayor que los ingresos antes de los recortes de impuestos de Bush, pero lamentablemente el Gobierno gastó $3.51 millones de millones, es decir un 97% más que antes de los recortes de impuestos de Bush. Lo que nos lleva a concluir que si el Gasto Público se hubiese mantenido al menos al nivel de la tasa de inflación, los gastos hubiesen totalizado $2.22 millones de millones, por lo que el déficit sería de sólo $124 mil millones, bastante poco si lo comparamos con la enormidad de $1.4 millones de millones gastados.

Si como decíamos, Barack Hussein Obama quisiera recuperar la confianza de la mayoría del pueblo norteamericano, este sería un buen punto para comenzar. Pero lamentablemente, todo parece indicar que la soberbia es más poderosa que el sentido común y ya se escuchan tambores de Guerra desde la Casa Blanca con amenazas de una utilización sin precedentes de los poderes ejecutivos para avanzar la agenda socialista en energía, medio ambiente, política fiscal y, claro está, el ObamaCare, lo que sugiere que Obama no tiene de lo que cuelga, ni la decencia para rectificar el rumbo, por lo que el Gran Timonel está condenado al fracaso.

Como dijo alguien muy sabio una vez: “Ni siquiera un Presidente puede ganar una batalla si tiene a los votantes en contra y, como si ello no le bastara, cada vez más encabronados”.

Nobama
Nueva York, 15 de febrero de 2010