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viernes, 27 de enero de 2012

¡Nunca Más!
A 70 años del Horror





Hoy 27 de enero, es el día Internacional del Holocausto. La fecha se estableció en memoria de las víctimas y en recuerdo de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau
.

"Setenta años después del Holocausto, muchos en el mundo todavía permanecen callados frente a las amenazas de Irán de borrar a Israel del mapa y muchos callan a pesar de las llamadas de Hezbolá a la destrucción de Israel", dijo hoy Bibi Netanyahu ante el parlamento israelí.

¡Nunca Más!

Nobama
27 de enero de 2012

martes, 20 de septiembre de 2011

Barack Hussein Obama y su política de
“aislar y debilitar” a Israel


Hoy al mismo tiempo que comenzaba la reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas y en uno de los discursos de política exterior más enérgicos en la contienda por la nominación republicana pronunciados hasta el presente, el Gobernador de Texas Rick Perry acusó a Barack Hussein Obama de “aislar y debilitar a Israel” y calificó la política exterior de esta administración de “ingenua, arrogante, errónea y peligrosa”, por haber provocado una crisis sobre la creación de un estado palestino. Perry dijo, además, que Obama había intentado apaciguar a “los árabes a costa de nuestros intereses de seguridad nacional” y que desperdició una extraordinaria oportunidad para derrocar el régimen iraní.

El Gobernador de Texas, instó a la administración a que “reconsidere” los $4 mil millones en ayuda que los Estados Unidos han proporcionado a los palestinos en los últimos 17 años. Añadiendo también que los EE.UU. deben clausurar la oficina de la Organización de Liberación de Palestina en Washington, si la Asamblea General de la ONU vota esta semana por el reconocimiento de un Estado palestino.

“Es hora de cambiar nuestra política de apaciguamiento hacia los palestinos para fortalecer nuestros lazos con la nación de Israel, y en ese proceso de establecer una sólida posición estadounidense en el Medio Oriente que se caracterice por una nueva firmeza y una nueva resolución”, dijo.

Este discurso de Perry llega en un momento delicado, en el que Obama trata de maniobrar para evitar que la ONU declare el reconocimiento unilateral de un Estado palestino y con ello el desmoronamiento de toda su llamada política de “acercamiento al mundo árabe” al verse forzado a vetar la solicitud en el Consejo de Seguridad. Y como para destacar bien el fracaso de esta política a costa de la seguridad de Israel, Perry subió al podio teniendo a su lado al recién electo congresista republicano Bob Turner, cuya victoria en un distrito electoral que concentra a la mayor cantidad de votantes judíos de la ciudad de Nueva York, representa el descontento de esta comunidad, tradicionalmente demócrata, con la política de Barack Hussein Obama hacia Israel.

Pensó el Tartufo que para él no tendría consecuencias en las urnas su política de abandono de Israel cuando dijo que el Estado Judío debía regresar a las fronteras de 1967 y considerar el “derecho al retorno” de los Palestinos, lo que como sabemos, significaría la desaparición de Israel.

En Nobama siempre hemos dicho desde que comenzamos, que Barack Hussein Obama, no es amigo del pueblo hebreo, sino todo lo contrario. Por eso no podemos menos que hacer nuestros los criterios planteados por Rick Perry en este discurso y repetir junto con él: “Estamos indignados con el hecho de que ciertos líderes en el Medio Oriente hayan descartado el principio de las negociaciones directas entre la nación soberana de Israel y el liderazgo palestino. Y estamos igualmente indignados con el que la política de apaciguamiento para el Medio Oriente de la Administración Obama haya estimulado tan ominoso acto de mala fe”.

Nobama
Nueva York, 20 de septiembre de 2011

(Nota: En los próximos días publicaremos un análisis de la política de apaciguamiento y antiisraelí de Barack Hussein Obama)

viernes, 17 de septiembre de 2010

El Doble Discurso de Barack Hussein Obama cuando de Israel se trata


En conferencias de prensa y declaraciones formales Barack Hussein Obama y sus acólitos siempre dicen que Israel es su principal aliado en el Medio Oriente y destacan la “relación especial” existente con el Estado Hebreo, pero cuando se trata de concretar esas afirmaciones como, por ejemplo, sucede en el escandaloso por sus integrantes, Consejo de Derechos Humanos de la ONU, los Estados Unidos de la administración Obama siempre se muestran en contra de Israel por lo que no se diferencian en nada de nuestros más enconados enemigos allí representados.

Así, el miércoles en Ginebra durante el actual período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, la administración Obama fue uno de los decisivos participantes en la imposición de una prohibición a la participación del Estado de Israel, sólo similar con anterioridad a la impuesta a los representantes de la Suráfrica del apartheid. Cuando, y a pesar de las innumerables advertencias, los Estados Unidos se unieron al Consejo en la que fue una de las primeras decisiones del presidente Obama en política exterior, la administración dijo que al unirse al Consejo, los Estados Unidos no devendrían parte del problema, sin embargo eso es lo que ha venido sucediendo desde entonces, de ahí que la Embajadora de los Estados Unidos ante el Consejo Eileen Donahoe eligiera precisamente asistir y participar plenamente en una reunión que deliberadamente excluye la asistencia de algún representante de Israel.

Como sabemos, Israel es el único estado de la ONU al que no se le permite ser integrante con pleno derecho en ninguno de los cinco grupos regionales de las Naciones Unidas. Durante las sesiones del Consejo de Derechos Humanos, estos grupos celebran reuniones clave de planificación en las que los países negocian y comparten información importante a puertas cerradas. Hasta a la llamada Autoridad Palestina, que no es un estado miembro, se le permite participar en el grupo regional de Asia. A los israelíes se les permite participar en el Grupo de Europa Occidental y Otros en algunas dependencias de las Naciones Unidas, pero los miembros de este grupo han optado por excluirlos totalmente en todas sus reuniones relacionadas con el Consejo de Derechos Humanos.

¿Cuál sería la posición correcta, digna y decente de cualquier país ante semejante discriminación con un aliado tan cercano?

Simplemente negarse a participar hasta que se abandonara esa vergonzosa y escandalosa política de discriminación. Sin embargo la administración de Barack Hussein Obama, no sólo no protestó sino que entró por la misma puerta de entrada por la que se le prohíbe el paso a su “principal aliado en el Medio Oriente” y la única democracia verdadera en la región. Resulta verdaderamente indignante que mientras a los israelíes se les prohíbe su participación como miembros de pleno derecho de las Naciones Unidas en las reuniones de los grupos regionales del Consejo, por primera vez esta semana Libia ocupó su puesto como miembro del Consejo con derecho a voto. Otros miembros con derecho de voto en el órgano de derechos humanos de la ONU incluyen a países “modelos de democracia y de respeto a los derechos humanos de sus ciudadanos” como Cuba, Arabia Saudita, China, Rusia y Kirguistán, por citar sólo a algunos entre los más destacados.

Cuando Barack Hussein Obama decidió la participación de los Estados Unidos en el Consejo de Derechos Humanos, era notorio y lo sigue siendo hasta hoy, que la entelequia dominada por los dictadores y regímenes autoritarios de todo el mundo ha adoptado más resoluciones y decisiones que condenan al Estado de Israel que todas las dirigidas al resto de los 191 países integrantes de la ONU combinados. Sabía bien el Tartufo entonces y lo sigue sabiendo hoy, que la agenda formal permanente del organismo Consejo incluye un artículo específico, único y singular para condenar a Israel y otro para el resto del mundo. Pero a pesar de ello, en lugar de negarse a dar legitimidad a un organismo con una tendencia antiisraelí tan profundamente arraigada, Obama optó por comer del mismo plato que los mayores violadores de los derechos humanos del mundo y lo que es peor, utilizar el dinero de los contribuyentes norteamericanos, mientras proclamaba que Él, siempre Él, siempre “Yo”, sería el Gran Reformador del Consejo. ¡Qué cinismo!

Esta misma semana, la embajadora Donahoe publicó un artículo en The New York Times, en el que repitió la cantaleta Obámica de que la presencia de los Estados Unidos en el Consejo llena “un vacío de liderazgo” y que “el consejo está involucrado en un ejercicio serio de autoreflexión con el fin de mejorar su trabajo y el funcionamiento con respecto a su mandato básico de protección de los derechos humanos”. Paradójicamente, el mismo día en que se publicaba el artículo de la embajadora, los 57 miembros de la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) desmintieron la afirmación de posible reforma de la entelequia antiisraelí, ya que la OCI es quien detenta el equilibrio de poder en el Consejo, ya que la mayoría de sus integrantes está compuesta por miembros de los grupos regionales de África y Asia, y los países de la OCI constituyen la mayoría en los grupos africano y asiático.

Hablando el lunes a nombre de la OCI, Pakistán declaraba: “la OCI siempre ha subrayado que este (la función del Consejo) no es un ejercicio de ‘reforma’. Es nuestra opinión, que este proceso intergubernamental no debe reabrir el paquete institucional (de junio de 2007 que rige las actividades del Consejo y que adoptó la agenda de singularizar a Israel). El Consejo tiene el mandato de nada más, reajustar detalles mínimos cuando ello sea necesario”.

El Régimen y su errática e incapaz Secretaria de Estado no se cansan de calificar de exitosa su participación en el que ya se ve claramente como el Consejo Contra los Derechos Humanos, lo que como se demuestra es una ofensiva y flagrante tergiversación de la verdad de lo que sucede dentro del Consejo con la anuencia y aprobación del Régimen Obámico.

El mal llamado Consejo de Derechos Humanos es un lugar en el que el poder lo ejercen la mayoría no-democrática de sus integrantes y con su participación en el mismo los Estados Unidos, otrora esperanza de redención y libertad para los oprimidos, antes de la Era del Hope and Change, se colocan en el mismo sitio y a la misma altura de los Castro, Chavez, Kadafi y demás alimañas de la misma especie que se reúnen allí, a puertas cerradas, para condenar a los países verdaderamente democráticos como Israel, mientras hacen de la vista gorda a las continuas violaciones de los Derechos Humanos que se producen, por ejemplo, en Irán y en la Cuba de los Castro.

Lo que sucede es que en el fondo, el Régimen Obámico, en su arrogancia totalitaria, piensa en esencia igual que esos “líderes mundiales” y entiende los derechos humanos no como el ejercicio de los derechos individuales y democráticos de las personas, tal y como los recogen la Declaración de Derechos Humanos de la ONU. No en balde el Régimen piensa que puede violar los que nos están dados por nuestra Constitución en sus enmiendas, de ahí que pretenda obligarnos por primera vez en la historia a comprar un artículo (seguro de salud) porque le conviene a sus intereses políticos y haya convertido el ejercicio democrático parlamentario de la nación en un ejercicio de futilidad, tal y como sucede en los parlamentos títeres totalitarios y en el mismo Consejo antiisraelí.

Esta es una razón más para que en noviembre de este año y comenzando por el Congreso, iniciemos la limpieza y saneamiento necesarios en nuestras instituciones democráticas. De no hacerlo cada vez nos pareceremos más a esos mismos que hoy controlan el mal llamado Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

Hoy 17 de septiembre celebramos el 227 aniversario de la firma de nuestra Constitución en Filadelfia por los Padres Fundadores. Los norteamericanos llamamos a este día, Día de la Constitución y por ello resulta más que apropiado que nosotros sus herederos, regresemos a ese documento y nos preguntemos si aún existe en América un Gobierno Constitucional. Y lo que es más importante, aquellos que consideremos que ya no lo es; que este Régimen ha traicionado los principios que en ella recogieron sus creadores, no debemos descansar hasta que recobremos esos principios que han hecho grande a nuestro querido país, la tierra de los hombres libres y el hogar de los valientes.

Editores de Nobama
Nueva York, 17 de septiembre de 2010

viernes, 4 de junio de 2010

La ONU, la Administración Obama y
la Flotilla de Gaza


Poco a poco van revelándose todas las interioridades acerca de la verdad que se esconde detrás del Show provocador de la flotilla de Gaza. Cada día que pasa y en la medida en que la verdad se va abriendo paso, el olor a podrido como en la Dinamarca del Hamlet de Shakespeare, se hace insoportable. Esta vez le toca el turno a la entelequia con domicilio en el East Side neoyorquino, la decrépita Organización de las Naciones Unidas.

Según hemos podido conocer, el grupo turco Foundation for Human Rights and Freedoms and Humanitarian Relief (IHH), uno de los principales organizadores de la llamada flotilla “humanitaria” destinada a “romper” el bloqueo israelí a Gaza, integra desde 2004 una organización de la ONU a la que es muy difícil obtener ingreso: el Sistema de Organizaciones No Gubernamentales del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas; esta pertenencia le ha proporcionado a la IHH un acceso especial a todo el sistema de la ONU. Esta dependencia de la ONU invita a Organizaciones No Gubernamentales de todo el mundo, según el criterio arbitrario de los países miembros que deciden quién sí y quién no, puede ingresar al exclusivo Club de las ONG.

Como se sabe, y no por la Maquinaria de Propaganda Obamista, ditto, la llamada Gran Prensa Norteamericana, la IHH tiene vínculos con grupos terroristas, entre los que se incluyen Hamas y Al Qaeda. De hecho la IHH aparece mencionada en documentos de una Corte Federal como que desempeñó algún papel en el complot terrorista del Milenio, destinado a colocar una bomba en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles. Y recientemente, dicha organización turca fue descrita en un informe como una “organización islámica radical de orientación anti-occidental”, la que “al margen de sus actividades filantrópicas legítimas, apoya a redes islámicas radicales que incluyen a Hamas, y al menos en el pasado, hasta a redes de la Jihad global”.

A pesar de estos antecedentes comprobados, el estatus consultivo otorgado por la ONU a la entidad turca, le garantiza el acceso al cuerpo diplomático acreditado ante la organización; le permite hablar en las sesiones de diversos organismos de la ONU, intervenciones que son transmitidas a todo el mundo y traducidas en seis idiomas. Este estatus consultivo también le permite distribuir sus materiales, de la índole que fueren, como documentos oficiales de las Naciones Unidas. Como también sabemos, muchas organizaciones serias de defensa de los derechos humanos, ven frecuentemente bloqueado su ingreso como Organización No Gubernamental, mientras que otras provenientes o alineadas con estados conocidos por sus violaciones a los derechos humanos, como por ejemplo, Cuba, ven su ingreso facilitado sin prácticamente objeción alguna.

Como también sabemos, los Estados Unidos se niegan a incluir a la IHH como organización que apoya al terrorismo internacional, a pesar de sus reconocidos vínculos mencionados anteriormente y que recientemente uno de sus integrantes más destacados, Oguzan Ulas, declarara que la organización apoya a Hamas y que está en contra de que los Estados Unidos la haya designado como organización terrorista

Recientemente, un periodista preguntó a la portavoz de la Oficina del Subsecretario General de la ONU para el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, si esta organización tomaría algún tipo de medida contra la IHH debido a su violación de las leyes internacionales al tratar de violentar un bloqueo legítimo de una nación contra un territorio hostil, a lo que dicha portavoz se limitó a responder que la IHH cuenta con estatus consultivo dentro del Sistema de Organizaciones No Gubernamentales de la ONU. El mismo con el que cuentan organizaciones con probados vínculos terroristas como la saudita International Islamic Relief Organization (IIRO), la que a pesar de contar con dos de sus ramas en las Filipinas e Indonesia, que están incluidas en las listas de los Estados Unidos y la misma ONU por ayudar a Al Qaeda, todavía disfruta de su calidad de miembro pleno del Sistema de ONG de la ONU y a pesar de que muchas personalidades y organismos de diferentes países, incluido el Congreso de los EE.UU., han pedido su expulsión, la ONU ni siquiera se ha dignado a dar una respuesta a dichas solicitudes.

Y la administración Obama, por boca de su Secretaria de Estado, lejos de exigir a la ONU la expulsión de este tipo de organizaciones de su sistema, lo que hace es exigirle a Israel una “rápida, imparcial y transparente” investigación que cumpla con los estándares internacionales y exponer los hechos sucedidos lo más rápido posible. Parecería que la administración Obama, lejos de atender a las evidencias cada vez más claras de la conspiración contra Israel, y dicho sea de paso, contra los verdaderos intereses de la seguridad norteamericana, concebida y dirigida desde Ankara, se suma a la maniobra.

Tampoco la administración del Gran Timonel, ni su flamante Secretaria de Estado, parecen tener objeciones acerca de la calidad democrática de algunos de los países que deciden qué organizaciones reúnen los requisitos para integrar el Sistema de ONG de las Naciones Unidas, entre ellos “perlas democráticas” como Angola, China, Cuba, Egipto, Pakistán, Qatar, Rusia y Sudan, todos ellos “respetadísimos” integrantes de la Comunidad Internacional y famosos por su “respeto” a los Derechos Humanos.

Nobama
Nueva York, 4 de junio de 2010

Nota: Si algún lector está interesado puede visitar el sitio Web de la IHH, haciendo clic aquí.

martes, 1 de junio de 2010

La flotilla de los Jihadi turcos y de
la Banda de los Tres

Como ya sabemos la flotilla detenida por los israelíes ayer tratando de romper el bloqueo a Gaza y a la que sus promotores y ocupantes cínicamente llamaron de la paz, jamás fue concebida de otra forma que como un arma de ataque de los terroristas islámicos, para infligir un grave daño a Israel y de paso a los intereses norteamericanos en el Medio Oriente.

De haber tocado tierra, la flotilla de los Jihadi turcos y de la “Banda de los Tres” habría significado de hecho el fin del bloqueo de armas hacia Gaza, implantado por los israelíes, después de que los terroristas de Hamas tomaran el poder en la franja hace 5 años. Para cualquier observador imparcial, debía quedar claro que Israel no podía permitir que esto sucediera, ya que habría significado un incontrolable aumento en los ataques con cohetes y morteros, y además de las incursiones y ataques terroristas contra el estado judío. A ninguna nación del mundo, excepto a Israel, claro está, la llamada Comunidad Internacional, incluidos los Estados Unidos bajo la presidencia del Tartufo, agrupada en la entelequia de la ONU, le exige que acepte con los brazos cruzados esos asaltos contra su integridad territorial y su seguridad nacional. Esta maniobra muy bien planeada tuvo siempre como objetivo final colocar a Israel en una posición en la que resultara fácil a todos conseguir una condena en la entelequia internacional con sede en esta ciudad de Nueva York y ejercer una mayor presión sobre Jerusalén para que levante al bloqueo a Gaza. Israel, como sabemos, no puede permitirse ese lujo y no tuvo otra opción que interceptar el convoy y uno sólo tiene que ver los vídeos existentes sobre el incidente para darse cuenta por qué estalló la violencia. Ese era el propósito de esta pieza teatral con fondo de tragedia muy bien montada y asesorada, por extremistas islámicos turcos, palestinos y, Oh, sorpresa, norteamericanos.

Cabe recordar aquí que en noviembre de 2008, después de innumerables ataques con cohetes y morteros de los terroristas islámicos sobre su territorio, el gobierno israelí impuso el bloqueo y los ataques casi cesaron debido a que los suministradores principales de armas a Hamas, Siria e Irán, se vieron eficazmente bloqueados. Además, habría que decir también que es una falacia que exista crisis humanitaria alguna en Gaza, ya que la entrada de alimentos, medicinas y otros artículos esenciales es permitida a través de Egipto. De ahí que haya que concluir que si de acceso a suministros humanitarios se trata, jamás ha existido un bloqueo en Gaza. Ahora, claro está, la Gran Prensa norteamericana e Internacional y la mayoría de los Gobiernos Europeos y lamentablemente la Casa Blanca, no hacen mención a esta realidad para así poder condenar a Israel.

En este punto cabría hacerse una pregunta clave: ¿Qué ha permitido que se organice esta clara provocación antiisraelí a gran escala?

Para nosotros en Nobama la respuesta está bastante clara, sólo la inquietante ambivalencia de la administración de Barack Hussein Obama, en cuanto a sus responsabilidades en el Medio Oriente y su hostilidad cada vez más descarada hacia Israel, impulsaron a Turquía, ahora dominada por un gobierno islamista, que ha enterrado el legado de Kemal Ataturk, a liderar esta maniobra destinada a debilitar a Israel. Pero no sólo los turcos están detrás, a ellos se unen algunos de los activistas izquierdistas del círculo de amigos del Gran Timonel, que con su vasta experiencia en el tema, ayudaron a organizar esta flotilla de protesta antisraelí y la que ya sabemos está en camino con el mismo propósito. Hay quienes de buena fe afirman que el Gobierno israelí cayó en la trampa y se dejó provocar, cuando la realidad es que no les queda otra opción que hacer lo que hicieron y repetirlo cada vez que ello sea necesario. Ya hay cohetes Scud iraníes en el Norte, en Líbano, llegados a través de Siria, y si se levanta el bloqueo de armas en Gaza también los tendrían apuntando desde el Sur. El cerco sobre Israel cada vez se cierra más y ahora se sabe que los Mullahs, ya tienen combustible para fabricar dos cabezas nucleares.

Estas flotillas son organizadas por el llamado Free Gaza Movement, una coalición de activistas izquierdistas y grupos pro palestinos cuyos esfuerzos están dirigidos a romper el bloqueo de Gaza. Entre estos activistas, están Bill Ayers, Bernardine Dohrn y Jodie Evans, la fundadora de Code Pink, quienes recientemente han liderado varias iniciativas del Free Gaza Movement, incluyendo el intento de marchas sobre Gaza. Casualmente, Dorhn estuvo el mes pasado en el Medio Oriente representando al movimiento. Como sabemos Ayers y Dohrn durante años estuvieron íntimamente asociados con Barack Hussein Obama y Jodie Evans, fue una importante recolectora de fondos para la campaña presidencial del Gran Timonel.

El pasado mes de enero, este trío Obamista, se vio involucrado en un intento de provocar el caos en las calles de Egipto, en un intento por entrar en Gaza con el Free Gaza Movement, en solidaridad con el liderazgo de Hamas y supuestamente con la “hambreada” y “sufrida” población de la franja. Esta “Banda de los Tres” ayudó a organizar los disturbios que siguieron a la negativa del gobierno egipcio a permitir la entrada de los manifestantes en el territorio de Gaza. Aunque después de negociaciones con los extremistas, El Cairo permitió la entrada de unos 100 manifestantes en Gaza, donde se entrevistaron con el líder terrorista de Hamas Ismail Haniyeh.

Curiosamente, y en sospechosa sincronía con esta marcha, el Senador Demócrata John Kerry, escribió una carta en apoyo a una llamada “delegación humanitaria de Massachusetts” a Gaza. Miembros del grupo de la “Banda de los Tres” informaron en sus blogs, cómo la carta del Senador Kerry fue utilizada por la Embajada de los Estados Unidos en Egipto para presionar al Cairo a que permitiera la entrada del grupo en Gaza.

No olvidemos que Bill Ayers, terrorista criminal que no se arrepiente de ello, el cabecilla de la “Banda de los Tres”, fue quien apareció una vez pisoteando una bandera norteamericana en una foto publicada en Nobama y quien dijo hablando de los Estados Unidos: “Qué país. Me hace querer vomitar de asco”.

Estos personajes son, junto a Turquía, los organizadores del show en progreso en el Mar Mediterráneo frente a las costas de la franja de Gaza o Hamasland, los terroristas que quieren arrojar al mar a todos los judíos.

Pero claro, esto nunca lo encontrarán en la Gran Prensa Norteamericana, el aparato de propaganda del Régimen Obamista.

Nobama
Nueva York, 1ro de junio de 2010

martes, 20 de abril de 2010

Shalom Yom Haatzmaut Eretz Israel

Hoy se celebra el día de la Independencia en Israel. En este día se conmemora algo que muchos judíos y gentiles consideran un milagro que dudaron que alguna vez verían: El renacimiento de un antiguo Estado en la tierra sobre la que se fundó y existió hace ya 2,000 años. La resurrección del hebreo, la antigua lengua para el entendimiento común, cuya resurrección equivale a la reconstrucción de la sociedad judía, atomizada y dispersa durante casi dos milenios. El regreso de millones de exiliados que no tenían otro lugar donde vivir. La creación de una democracia que extendió la ciudadanía no sólo a los judíos, sino también a los árabes en medio de una guerra desatada por los árabes para destruir al Estado que nacía. La salvaguarda de los lugares santos de todas las religiones y el libre acceso a ellos. La creación y el mantenimiento de una sociedad civil libre y vibrante a pesar de vivir bajo los continuos ataques terroristas y de varias guerras genocidas y con todo ello, el crecimiento de una nación que convirtió una economía del tercer mundo en una de las más tecnológicamente avanzadas del mundo.

Sin embargo, hoy las voces del odio antisemita y antidemocrático dicen que el Estado de Israel ocasionó la creación de millones de refugiados cuya situación sigue sin resolverse 62 años después. Y hoy también es el día escogido para que Richard Falk, el relator especial de la ONU para los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados, acuse a Israel de violar la cuarta Convención de Ginebra, por defenderse de los ataques terroristas desde Cisjordania y Gaza. Que otra cosa podría esperarse de esta inservible entelequia dominada por los gobiernos antidemocráticos y dictatoriales de todo el mundo, en la que Cuba, Siria y Libia, por mencionar sólo a algunos, se sientan en su flamante Consejo de Derechos Humanos.

No, señores mercaderes del odio y el antisemitismo. No señores cómplices por acción u omisión, que para el caso es lo mismo, del asesino iraní que quiere sumir al pueblo hebreo en su segundo holocausto. No traidores de toda laya, la verdad histórica que muchos quieren hoy desconocer y tergiversar, y entre ellos Barack Hussein Obama, el primero; es que el problema de los refugiados árabes fue ocasionado por una guerra de agresión lanzada por los Estados Árabes contra Israel en 1947 y 1948. De no haber existido esa guerra contra Israel, con su consecuente cosecha de sangre, miseria, pánico y huída, no existiría en la actualidad un problema de refugiados árabes. Fue aquella guerra de agresión, destinada a destruir al naciente estado hebreo, la responsable de las miserias que sufrieron y todavía sufren millones de palestinos árabes. O no fue acaso el entonces secretario de la Liga Árabe, el egipcio Abdul Razek Azzam, hablando entonces a nombre de los estados árabes que lanzaban la guerra quien dijo: “Esta será una guerra de exterminio. Será una masacre monumental de la que se hablará como hoy se habla de las masacres de los mongoles y de las Cruzadas”. Así, un día como hoy hace 62 años, día en que Israel proclamó su independencia, las fuerzas armadas de Egipto, Jordania, Siria, Líbano e Irak, apoyadas por contingentes de Arabia Saudita y Yemen, cruzaron sus fronteras y marcharon contra Israel.

Hoy, la mayor tragedia para los palestinos es que ellos podrían haber estado celebrando también el 62 aniversario de su propio estado. Pero sus dirigentes de entonces, rechazaron la solución de dos estados y comenzaron la primera de muchas guerras para eliminar al otro estado y echar al mar a sus habitantes. Y desde entonces, hasta hoy, desde Arafat en el año 2000, hasta Abu Mazen en 2008, han rechazado todas las propuestas sensatas y no tan sensatas para la Seguridad de Israel, de creación de su propio estado y cada vez que parecía que se lograría, iniciaron una nueva ola de violencia y terrorismo contra el estado judío.

Hoy, Barack Hussein Obama, quiere imponerle a Israel una paz que muy bien podría llamársele de los sepulcros. Hoy quiere asfixiar al Estado Hebreo y pretende obligarlo a hacer todas las concesiones aún a costa de su propia existencia para ser él, el Gran Líder que hará historia por haber solucionado el llamado conflicto palestino-israelí, a través de una nueva repartición del Medio Oriente en zonas de influencias en la que el Estado Hebreo que hoy cumple 62 años sería “sacrificado en el altar de la paz”. Obama está empecinado en poner de rodillas a Israel y lo trata como si fuera un estado vasallo y no una pujante democracia, la única, en el Medio Oriente y el único aliado verdadero de los Estados Unidos en la región. En definitiva y tiempo al tiempo para verlo, si logra sus propósitos, lo que conseguiría Barack Hussein Obama por el camino que va, que no es otro que apoyar la declaración unilateral de un estado palestino, sería la creación de un estado fallido o terrorista, esto último lo más probable, que estaría aliado con el jihadismo global y veríamos que Israel, una vez más, se vería obligado, para sobrevivir, a derrotar a esa nueva coalición que pretende “arrojar al mar a todos los judíos y plantar en el corazón de Jerusalén y en toda palestina, la bandera roja, verde, blanca y negra”, como una vez me dijera Abu Jihad cuando lo entrevisté en Beirut en 1980.

Lo cierto es que gracias a la terquedad y el odio que los dominó ayer y los domina todavía hoy, seis décadas después de aquella primera guerra, se han quedado sin un estado propio, pero con los refugiados que creó aquel intento de destruir a Eretz Israel. Cierto es que es una nakba (catástrofe) como ellos mismos le llaman, pero no una que haya causado Israel, sino los mismos dirigentes palestinos.

Quiero terminar estas ideas de saludo al Día de la Independencia de Israel repitiendo algo que ya dije una vez para recordarle a los enemigos de Israel que no contaban entonces, ni hoy “con los herederos de los Guardianes de la Puerta Oriental de Jerusalén, la imagen de la fortaleza del pueblo judío para millones de israelíes. La imagen de aquellos legendarios Centuriones Judíos que sabían que Jerusalén era la línea eterna del frente para el pueblo de David. Hoy como ayer Jerusalén eterna, única, e indivisible, equivale al Israel eterno que guiado por David Ben Gurión” un día como hoy declarara para los siglos por venir el renacimiento de Eretz Israel.

Shalom Yom Haatzmaut Eretz Israel!

Diego Rodriguez-Arche
Nueva York, 20 de abril de 2010

lunes, 19 de abril de 2010

Love Letters (desde Teherán)

Love letters straight from your heart
Keep us so near while apart

I'm not alone in the night

When I can have all the love you write


I memorize every line

And I kiss the name that you sign

And, darling, then I read again right from the start

Love letters straight from your heart

Nuestra querida amiga Isis Wirth, publicó ayer en su blog La Reina de la Noche, una excelente pieza en la que nos habla de una carta enviada por Mahmoud Ahmadineyad a Barack Hussein Obama, y que el carnicero de Teherán amenaza con hacer pública “muy pronto”.

En Nobama no nos sorprende esta estrecha comunicación epistolar que parece haberse estado desarrollando entre ellos desde hace algún tiempo, más bien nos confirma nuestros más sombríos temores. Hace poco más de un año, el 2 de enero de 2009 y sólo unos días antes de que el Tartufo de la Casa Blanca tomara posesión, publicamos un vaticinador artículo de nuestro querido colega Aaron Mayer, el que tituló ¿Pactará Obama con el Diablo? En el primer párrafo de su pieza, escribió entonces Aaron: “Imagínense si en el verano de 1941, Adolfo Hitler se le hubiese acercado a Winston Churchill y a Franklyn Delano Roosevelt con esta propuesta de pacto: Cesaré las hostilidades y dejaré tranquila a la Gran Bretaña, si ustedes me dejan en paz para terminar mi exterminación de los judíos. Es de esperar que en enero próximo (Aaron escribió su artículo en diciembre de 2008) Mahmoud Ahmadineyad, haciéndose eco de la voluntad de Barack Hussein Obama de reunirse sin condiciones, le ofrezca un pacto similar”.

Y es eso precisamente lo que se desprende del DEBKA file citado por Isis Wirth y de lo que encierra el pacto que como un ladrón en la noche, su usual costumbre, cocina a nuestras espaldas y la de nuestros aliados Barack Hussein Obama: El reparto de las esferas de influencia en el Medio Oriente entre Irán y los Estados Unidos a expensas de la existencia del Estado de Israel.

Como expresábamos en un comentario dejado en La Reina de la Noche, el artículo de Aaron podría esencialmente haber sido escrito hoy en la mañana después de leer a Isis Wirth, a quien agradecemos, como siempre, su atinado ojo para descubrir lo verdaderamente importante dentro de la hojarasca.

Mañana estaremos colocando un análisis más amplio con estos y nuevos elementos sobre el tema.

Nobama
Nueva York, 19 de abril de 2010

lunes, 12 de abril de 2010

Cantemos Kumbaya, nos dice Obama
en Washington

En octubre de 2007, el entonces candidato a la nominación a la presidencia por el Partido Demócrata, Barack Hussein Obama, anunció su nueva estrategia política para diferenciarla de la de su oponente de entonces, la hoy Secretaria de Estado Hillary Clinton. En aquel anuncio declaró que la noción de que ella y él estuvieran “cantando Kumbaya tomados de las manos” en cada una de las cuestiones políticas a debate era completamente falso. Como muchos recordarán, en aquella fase del proceso electoral, la entonces Senadora Clinton se mantenía como líder de la puja demócrata y basaba su plataforma de ataque en la falta de experiencia del político de Chicago, su colega en el Senado, y para muchos, este parecía una copia al carbón, sin ánimo de ofensa por el color del carbón, de la ex Primera Dama.

El sustantivo Kumbaya, ha sido utilizado de formas muy diversas en la historia de los Estados Unidos y se refiere a una canción del género spiritual cuyo origen se atribuye a una palabra mezcla del creole Gullah de los negros del Sur norteamericano Kum Ba y el hebreo Yah por Yahve (Come By My GOD), y su sentido original era la unidad humana y espiritual y claro que este no era el sentido que le dio Obama entonces, sino que usó la expresión de forma sarcástica para calificar las ideas de su oponente como de un optimismo ingenuo.

Y hoy, como entonces hiciera el candidato, el ya Presidente Barack Hussein Obama, en medio de un frenético propósito para librar al mundo de las armas nucleares, inaugura una nueva estrategia política y militar de varios componentes: Primero anunció la Revisión de la Posición Nuclear de los Estados Unidos, que no es otra cosa que su decisión de implantar sus ideas que datan de su época de militante en el movimiento pacifista por el desarme mundial, comenzando con la derogación de la histórica política de disuasión de nuestro país, la cual ha mantenido la paz por más de 60 años y reemplazarla con un plan mucho más limitado que cierra la sombrilla nuclear que hasta hoy protegía a nuestros aliados de todo el mundo.
 Luego firmó un nuevo Tratado de Reducción de Armas Nucleares con el Presidente Medvedev, el títere del verdadero Hombre Fuerte de Rusia, Vladimir Putin, el cual reduce sustancialmente nuestro moderno arsenal nuclear y limita el desarrollo de nuevos dispositivos a la vez que la parte rusa reduce su obsoleta masa nuclear. Y, finalmente, hoy da inicio a lo que ha llamado pomposamente la Cumbre Nuclear de Washington, Kumbaya pacifista organizada por él, en la que reunirá a 47 naciones para discutir cómo controlar los materiales nucleares dispersos en el mundo y cómo evitar que caigan en manos de los terroristas.

Y mañana, cuando todos los presentes ya se hayan cansados de girar alrededor del fuego con las manos tomadas cantando su Kumbaya, el Gran Timonel pretende que nos sintamos seguros después de tan magno espectáculo de buena voluntad y amor por la paz. Y nosotros nos preguntamos ¿a santo de qué tendríamos que sentirnos más seguros? Los más “moderados” llaman al espectáculo “la mayor muestra de ingenuidad que nos ha regalado Obama desde su ascensión a la presidencia”, nosotros en Nobama que no somos familiares con esa “moderación”, le llamamos por su nombre: arrogancia ideológica de extrema izquierda que no sólo hace peligrar nuestra seguridad como nunca, sino también la de nuestros aliados no nucleares de todo el mundo que siempre se sintieron protegidos por nuestra política de disuasión materializada en la llamada sombrilla nuclear.

Como en los años 80, Barack Hussein Obama, anuncia una política que lejos de reducir la proliferación de armas nucleares lo que hará será desatar una hiperproliferación. ¿Por qué? Pues porque las llamadas iniciativas nucleares de Obama, un cut and paste de los principios pacifistas de la izquierda mundial y norteamericana de los años 80, con el que parece establecer una fuerte política antiproliferación nuclear, pero en realidad es del tipo Potemkin; es decir de utilería, porque nos deja indefensos ante la realidad de un ataque con armas de destrucción masiva.

Ahmadineyad desde Irán lo vio claramente y sus carcajadas ya retumban en el Potomac. La mayor amenaza a la paz mundial en la actualidad no es el obsoleto arsenal nuclear de Rusia o nuestra eficaz política nuclear hasta el presente, Señor Presidente, la verdadera amenaza es el programa de armas nucleares de Irán, y todo parece indicar que ya usted está resignado a aceptar ese Irán nuclear al que el resto del mundo libre ve también como la verdadera amenaza. Y su ceguera, su arrogancia de poder y su narcisismo no le permiten ver que una vez que Irán posea esa arma nuclear que busca con afán, con mucha más determinación que la que usted y sus amigos rusos y chinos muestran por impedirlo, Arabia Saudita, Egipto, los Emiratos Árabes y otros concluirán convencidos de que ellos necesitan sus propias armas nucleares, simplemente porque no confían ni un ápice en usted. Y no confían en usted no sólo porque ya le han visto la punta de la oreja peluda, sino porque, a diferencia suya y como dice el amigo Chuck Krauthammer, saben que una “doctrina nuclear consiste en pensar lo impensable. Y consiste en amenazas y promesas de represalias tan crueles y destructivas que escapan a la imaginación. Pero que tienen un propósito: evitar la guerra en primer lugar”.

Los israelíes lo tienen bien claro: saben que si Irán logra hacerse del arma nuclear los días del Estado Judío estarían contados y que por el camino que va la llamada política nuclear revisada de los Estados Unidos, la guerra con Irán es inevitable, ya que Israel no tendría otra opción más que la de lanzar un ataque preventivo contra las instalaciones nucleares iraníes. Y como piensan la mayoría de los expertos en el tema, una guerra entre Irán e Israel rápidamente se extendería a toda la región y fácilmente podría alcanzarnos directamente en esta parte del mundo, principalmente a través de los “delegados” de Ahmadineyad en la región.

Imagínense sólo por un instante la siguiente escena: Se produce un ataque masivo con antrax o algún tipo de gas nervioso en el corazón de cualquier ciudad del Sur de los Estados Unidos, miles de muertos yacen en las calles. El ataque se originó en uno de los países aliados de Irán con el armamento apropiado para ello, no hay muchos para escoger, la cuenta se nos acaba en dos: Hugo Chávez y los Hermanos Castro. Según la nueva Doctrina Nuclear Obámica, lo primero que sucedería no sería una respuesta devastadora contra el país agresor. No. Primero que todo los abogados tendrían que determinar si el agresor está en cumplimiento con el Tratado de No Proliferación Nuclear, si resulta que sí, sería inmune a una represalia nuclear, a pesar de los miles de muertos en las calles.

¿Alguien podría explicarnos cómo esta estupidez nos hace más seguros?

Barack Hussein Obama, nuevamente ofrece esperanza, esta vez de que logrará ¿quizás en su primer mandato? un mundo libre de armas nucleares. Pero hasta hoy, su presidencia es todo lo contrario a lo que promete que siempre se queda en eso: la esperanza. Y en cuanto a la seguridad nacional y a nuestra vida y la de nuestras familias, nos trata de vender como si del ObamaCare se tratara, un falso sentido de seguridad en un momento en que este ya peligroso mundo post 11 de septiembre está a punto de convertirse ciertamente en un lugar mucho, pero mucho más peligroso.

¿Según su propia evaluación, quién es quien padece hoy de un optimismo ingenuo, Señor Presidente?

Nobama
Nueva York, 12 de abril de 2010

lunes, 11 de enero de 2010

El estúpido concepto de Guerra de Barack Hussein Obama: Nos declaramos en guerra, pero actuamos como si no existiera

Jihadi del calzoncillo

Después de su última aparición pública para hablar de Seguridad Nacional, algunos parecen convencidos de que Barack Hussein Obama, por fin despertó del letargo y reconoció, finalmente, que estamos en Guerra, muchos incluso han llegado a compararlo con George W. Bush. En Nobama opinamos todo lo contrario... pero no nos apresuremos. Comencemos, por ejemplo, con Yemen, allí fue el atentado del USS Cole y allí está el clérigo Anwar al-Awlaqi que asesoró tanto al terrorista del calzoncillo Umar Farouk Abdulmutallab, como al asesino de Fort Hood, Nidal Malik Hasan.

Yemen es en muchos sentidos parecido a Afganistán, en cuanto a que en ambos países, la población es más leal a los clanes y al tribalismo que al Gobierno Central. De ahí que su presidente Ali Abdullah Saleh, dijera ayer que combatiría a los terroristas, para inmediatamente declarar que está dispuesto a negociar con Al Qaeda.

Pero el problema no es sólo Yemen, es regional y crece cada vez más. En África, vía el puerto yemenita de Bab el Mandab, Somalia es el punto más álgido y donde radica la versión local de Al Qaeda llamada Al Shabab. Luego están, cada vez más complicados el Sahara Occidental, Líbano, Siria y Gaza. Y por último, está Irán que cada día que pasa se envalentona más por la débil e insensata política de Obama de insistir en convencer a los Mullahs de abandonar sus aspiraciones atómicas. Es tan estúpida esa política que no conduce a ningún sitio, que ya muchos analistas piensan que es deliberada y que Obama ya aceptó un Irán nuclear, que de paso postraría de hinojos a los israelíes los que, finalmente, según la fantasía Obámica, acabarían aceptando el dictado norteamericano y su llamado Plan de Paz. De ahí que ya su enviado especial esté anunciando la posibilidad de sanciones económicas como la suspensión de las garantías de pago a los préstamos de Israel en caso de que este siga demorando el proceso de paz. Al igual que sin éxito trató de coaccionar a Micheletti en Honduras, Obama trata de forzar a Netanyahu a ceder en Jerusalén y que acepte el retorno de los palestinos, lo que como sabemos significaría la desaparición del Estado Hebreo. En resumen, Obama no puede aspirar a ese mundo idílico de Paz logrado por su poder de convencimiento y su “magia” que tanto proclaman sus incondicionales. Esta guerra será tan larga como la Guerra Fría y no será tan fría como aquella.

Pero Barack Hussein Obama, siente aversión y un profundo desprecio hacia la llave del éxito en este tipo de Guerra: las operaciones clandestinas llevadas a cabo por fuerzas élites como los Navy Seal. Y si alguien tenía alguna duda de la determinación ideológica Obámica de destruir la posibilidad de obtener inteligencia humana en el terreno, la más valiosa, ahora amenaza a tres integrantes de los Navy Seal con llevarlos a una Corte Marcial, porque unos terroristas asesinos que capturaron en Irak, los mismos que después de masacrar cruelmente a unos contratistas norteamericanos los colgaron por los pies en un puente, ahora acusan a nuestros soldados de haberlos golpeado y de partirles los labios. Si Obama quiere tener éxito en esta guerra, tiene que cambiar las políticas de sus secuaces en posiciones estratégicas como el Fiscal General Eric Holder, quien amenaza con demandas legales contra nuestros guerreros en primera línea y el caso del terrorista del calzoncillo, Umar Farouk Abdulmutallab, nos revela un claro patrón de cómo Obama y su administración planean “enfrentarse” al terrorismo: juzgarlos en tribunales civiles con los mismos derechos de los ciudadanos norteamericanos.

Cuando Abdulmutullab descendió del avión en Detroit, comenzó a hablar con el FBI y les dijo que había más terroristas como él, es decir, terroristas suicidas entrenados en Yemen dispuestos a inmolarse en el nombre de Allah, librando la Jihad contra America. Pero una vez que le garantizaron sus derechos en la Ley Miranda, de inmediato tuvo abogados asignados y ¡Chitón! Ni una palabra más.

Por eso, jamás sabremos si Abdulmutullab sabe quién será el próximo terrorista que nos atacará, si sabe dónde se producirá ese ataque y qué armas se utilizarán para el mismo.

El tratamiento dado al nigeriano es coherente con la política propuesta por Eric Holder, y aceptada por Obama, de juzgar a Khalid Sheik Mohammed, el cerebro confeso detrás de los ataques del 11 de septiembre, en tribunales civiles a la vista del público, a pesar de que según lo que establece la Ley las evidencias existentes en su contra podrían ser eliminadas del sumario porque no se le leyeron sus Derechos Miranda; de que su testimonio proporciona una plataforma propagandística a la red terrorista y que todo el proceso presenta un suculento blanco para posibles terroristas suicidas.

Además, como ya hemos dicho en otras ocasiones, Obama sigue encaprichado en el cierre de Guantánamo y él y su equipo están tan saturados de corrección política que se niegan a utilizar la individualización (profiling) para identificar a potenciales terroristas, a la vez que desarrollan un Kabuki, una simulación Bhrezneviana tipo avance del Tren del Socialismo, de aumento de seguridad en los aeropuertos de la nación, mientras en la mayoría de las terminales europeas el cuartito se mantiene igualito.

Y como este tipo de guerra impide que tengamos una sola, para de una vez acabar con este enemigo fanático que nos amenaza minuto a minuto de nuestras vidas, no queda otro remedio que poner en práctica de nuevo las tácticas que asquean a Obama y a su elite izquierdista: desde derribar del poder a jefes de estado enemigos, que, como Irán, cooperan, apoyan y amenazan a nuestro único y verdadero aliado en el Medio Oriente, Israel, hasta el asesinato en caso de ser necesario y estar listos para seguir llevando la guerra dónde estén los terroristas y no tener que pelearla aquí, lo que tanto éxito tuvo hasta la llegada de Obama, y decidiera terminar con la Guerra contra el terrorismo en enero de 2009, por lo que según muestran los más recientes informes de seguridad, un tercio de los intentos de ataques terroristas en suelo norteamericano después del 11 de septiembre se hayan producido también después que Obama jurara defender la Constitución contra sus enemigos internos y externos.

Si estamos en guerra, hay que actuar en consecuencia. Y que nuestros enemigos sepan que cuando decimos Negro es Negro, no Rosa, ni Fucsia, ni Verde. Y pelear la Guerra contra el Terrorismo como se pelean las Guerras: utilizando todas las armas disponibles para ganarla.

Nobama
Nueva York, 11 de enero de 2010

lunes, 19 de octubre de 2009

La Casa Blanca de Richard M. Nixon y Obama y su guerra contra Fox News


La estrategia de prensa de la campaña de Barack Hussein Obama, que condujo a su elección el pasado noviembre, se concentró en hacer que los medios cubrieran lo que la campaña quería y ejerciendo un “control” absoluto sobre la cobertura, eso es lo que dijo Anita Dunn, la Directora de Comunicaciones de la Casa Blanca en República Dominicana a principios de este año.

En el vídeo que encabeza esta pieza, Dunn describe en detalle la estrategia para los medios utilizada por la campaña de Barack Hussein Obama para llegar a la Casa Blanca.

“Raramente comunicábamos a través de la prensa algo sobre lo que no tuviéramos un control absoluto”, se ve y oye decir a Dunn, quien admite que la estrategia “no siempre fue popular entre la prensa”. Pero como todos sabemos, la Gran Prensa invertía mucho en esta elección para rebelarse y como tantas veces hemos repetido, inclinaban la cerviz ante el objetivo final que era elegir a Obama.

Esta misma Dunn es la que desató la Guerra contra la cadena Fox News el domingo de la semana pasada en una ofensiva coordinada de todas las figuras principales de la administración Obama, algo que por mucho que hemos investigado es casi inédito en la historia de las relaciones entre la Prensa y la Casa Blanca, como no sea la prohibición similar de otorgar entrevistas o brindar información exclusiva ordenada por Richard Nixon contra el periódico New York Times cuando Watergate. En una operación con características prácticamente idénticas la Sra. Dunn, una admiradora del “Gran Filósofo Mao Tse Tung”, según sus propias palabras, inició la guerra de la Casa Blanca contra Fox News, diciendo que la cadena “enmascaraba el periodismo de opinión como noticias”.

Ya antes del feroz ataque de Dunn, desde agosto, la Casa Blanca dejó de enviar representantes al programa Fox News Sunday, como represalia a que su conductor, Chris Wallace, verificó en el aire contra los hechos, las controversiales aseveraciones hechas por Tammy Duckworth, Subsecretaria del Departamento de Asuntos de los Veteranos.

Si analizamos lo expresado por la Sra. Dunn en el vídeo ya mencionado, no es muy difícil comprender la razón por la que la administración Obama, desata la guerra contra una cadena informativa específica. Como en la Casa Blanca de Nixon, la corrupción en la de Obama es enorme y la mentira, la desinformación y el secretismo imperan en todos los niveles de la administración. El mismo Obama que prometió en la campaña que la suya sería la Presidencia más transparente de la historia de los Estados Unidos.

Una prensa verdaderamente independiente y que haga las preguntas difíciles que el pueblo norteamericano espera que hagan a quienes están en el poder, no puede existir en un gobierno cuyo objetivo es transformar el país a una ideología extraña como el socialismo. De ahí que los norteamericanos estén ya en mayoría sorprendente en contra de las políticas del Presidente. Así, en la encuesta más reciente sólo el 43% de los encuestados dijeron que ahora votarían por Obama como Presidente. Cuando miramos sus cifras de aprobación vemos que ha retrocedido al grupo de los 40, pero más interesante aún, es que cada día que pasa pierde más votantes independientes con 46% en contra y 41% a su favor. En el ObamaCare, las cifras son peores todavía: 53% están en contra y sólo el 36% a favor. Evidentemente esta no es una buena señal. Pero no son sólo los independientes, entre los ciudadanos de la tercera edad, la inmensa mayoría está en contra del ObamaCare y del mismo Obama. Pero si para algunos las cifras anteriores resultan sorprendentes, ¿qué dirán entonces cuando lean las siguientes? Los estudiantes de college, un sector que le brindo un apoyo abrumador en las elecciones, están en contra del ObamaCare en una proporción de casi 2x1. Y desde la extrema izquierda las cosas no se ven muy prometedoras tampoco, de ahí que Obama esté desesperadamente haciendo concesiones a su base natural, hoy anunció que ordenó que se deje de perseguir el consumo de la llamada “marihuana medicinal” y que demorará la decisión sobre Afganistán hasta que esté clara allí la situación de las elecciones.

Hoy, también ha recibido otros dos reveses a su política externa. Irán dice que aunque reciba combustible nuclear, no dejará de enriquecer uranio. Moscú rehusó vincular la retirada incondicional del sistema antibalístico de Chequia y Polonia y no hará ningún compromiso relacionado con Irán y dejó entrever que no apoyaría ningún tipo de sanciones contra los Mullahs. Hace seis meses, Barack Hussein Obama, revertió la decisión de George W. Bush de boicotear y no aceptar un asiento en el desprestigiado desde su fundación Consejo para los Derechos Humanos de la ONU. Al explicar aquella decisión la Embajadora ante la ONU, Susan Rice explicaba: “No vemos ninguna ventaja en estar fuera y simplemente criticar sin tener ningún tipo de influencia significativa”.

Habría que preguntarse ¿Qué ha logrado Obama con su “influencia significativa” en ese Consejo? El viernes pasado, el Consejo hizo suyo el mal oliente Informe Goldstone, el cual acusa a Israel, el único aliado de los Estados Unidos en el Medio Oriente, de crímenes de guerra por defenserse contra Hamas y sus ataques lanzados desde Gaza contra el estado judío. En una vergonzosa votación de 25 a favor y sólo 6 en contra (Hungría, Italia, Holanda, Eslovaquia y Ucrania se unieron a los EE.UU.), el Consejo envió el informe al Consejo de Seguridad. El próximo paso que esperan los enemigos de Israel: La Corte Internacional de Justicia. Claro que era estúpido pensar que la sola presencia de los Estados Unidos en el Consejo haría que los dictadores y violadores de los derechos humanos que allí se sientan cambiaran su odio contra Israel para agradar a Obama y mucho menos cuando este último no ha perdido ocasión en enviar la señal de que la cosa es presionar a Israel para que desaparezca.

Como certeramente advirtió el Ministro israelí de Relaciones Exteriores Avigdor Lieberman, “la próxima vez, serán los soldados y oficiales de la OTAN en Afganistán y después los soldados rusos en Chechenia” quienes tendrán que enfrentar un juicio ante la Corte Internacional de Justicia. Lo cierto es que lo único que ha logrado Obama con meternos en ese antro podrido del Consejo es darle credibilidad a los dictadores y violadores de los derechos humanos, normal en él, y de paso denigrar a los Estados Unidos como a él le gusta hacer.

No en balde tiene que hacerle la guerra a la cadena de televisión con los mayores ratings en la nación y que es la única que no está ni estuvo en el tanque con él.

¿Quién nos iba a decir en noviembre de 2008 que Obama y Nixon se parecerían tanto?

¿Verdad?

Nobama
Nueva York, 19 de octubre de 2009

martes, 29 de septiembre de 2009

Algo huele a podrido en la Casa Blanca

Nuevo sitio nuclear en Irán
Barack Hussein Obama se marcha a Dinamarca el jueves para defender la candidatura de Chicago a los Juegos Olímpicos de 2016 y se marcha, a pesar de que estamos en un momento particular de peligro en el mundo y específicamente aquí en los Estados Unidos. A saber, la situación en Afganistán es crítica y el jefe militar de los Estados Unidos allí, el General McChrystal solicita elevar el número de tropas, so pena de perder la guerra, pero el “gran” Barack sólo ha hablado con él una vez y no muy reciente que digamos. Irán, acaba de concluir dos días de pruebas con sus misiles de mayor alcance, el Sajjil-2, que es capaz de portar una cabeza de guerra y que puede alcanzar a Israel, las bases militares estadounidenses en el Medio Oriente y partes de Europa, ya que tienen un alcance de 1,200 millas (aproximadamente 1,931 km) y están propulsados enteramente por combustible sólido, lo que, según los especialistas, es un logro tecnológico extraordinario ya que ello permite que los misiles tengan más precisión para dar en el blanco.

Por otro lado, esta prueba balística iraní se produce en el momento en que se dan a conocer informes de inteligencia de que Irán casi ha concluido una segunda instalación subterránea para enriquecer uranio construida en secreto. Pero si esto fuera poco, el FBI y el aparato de inteligencia norteamericanos han logrado abortar más de un atentado planificado por los terroristas islámicos en el interior de los Estados Unidos, gracias, dicho sea de paso, a la “odiosa” Patriot Act (Ley Patriota) que según los Demócratas y Obama viola los derechos civiles de los norteamericanos y que de no ser reautorizada quedará sin efecto en 2010.

También se marcha Obama a Copenhagen cuando en Honduras the shit are hitting the fan (la mierda está golpeando al ventilador) y la diplomacia norteamericana está totalmente embarrada después de la aparición de Zelaya embutido en la embajada de Brasil en Tegucigalpa en una sucia maniobra para imponer su regreso al poder. Como dice la periodista venezolana Macky Arenas “ha bastado una embajada, un padrino, un financista, un vecino traidor, un alcahuete, un coro a rastras y un maestro de ceremonias para cargarse la soberanía hondureña e introducir a Zelaya, a punta de lanza, para facilitar la estrategia violenta de Chávez en ese país”. El Padrino claro está es Obama a través de la obsesionada Hillary que parece pasará a la historia como la Secretaria de Estado más mediocre y venida a menos de la historia de la diplomacia norteamericana.

Pero claro, Obama todavía está embriagado por los aplausos recibidos en la ONU por esa recua de hetairas que componen esa entelequia inútil que tanto dinero nos cuesta a los contribuyentes norteamericanos y que tantos dolores de cabeza y molestias nos ocasiona a los neoyorquinos cuando vienen a reunirse en nuestra ciudad. También se siente sumamente orgulloso de los elogios recibidos desde el podio de parte de ilustrísimos dignatarios como Hugo Chávez, quien dijo que el “olor a esperanza” había reemplazado al “olor a sulfuro” en el sitio e invitó a Obama a que se sumara al Socialismo del siglo XXI, un oxímoron de parte del Gorila Rojo y Golpista Chávez, porque como se puede invitar a quien ya está adentro. También recibió Obama, loas de parte de ese “demócrata combatiente antiterrorista” Moammar Kaddafi.

Luego, ambos personajes en la llamada Cumbre de los países que integran la Unión Africana y el llamado bloque de países Suramericanos que componen la Unasur, declararon la voluntad de crear una OTAN para el Sur a la que llamarían OTAS cuyo propósito sería enfrentar al “imperialismo” de las naciones ricas y ser el “escudo defensivo” de las naciones pobres, allí estaban un selecto grupo de dictadores, terroristas y violadores de los derechos humanos como Robert Mugabe, el dictador de Zimbabwe a quien el Gorila Rojo expresó su apoyo “moral y político” de quien dijo sufre un ataque “orquestado” por el sistema mundial de dominación. “Tenemos que alinearnos en defensa de su gobierno, de su pueblo, de su dignidad”. Con estos elementos coincide la política exterior de la administración Obama, desde Honduras hasta Israel.

Nada de eso tiene mucha importancia para Barack Hussein Obama. Cómo habría de tenerla si tanto en política exterior como interior su comportamiento es muy similar al de ellos. Elogiado por los ladrones de libertades más connotados del mundo en una ONU que ya no huele a azufre, sino a las “flores” de Woodstock. Obama sintió que los aplausos recibidos de los mismos que más tarde aplaudieron a Ahmadineyad, indicaban que sus políticas iban por el camino correcto, de manera que siguió en su ya aburrida gira mundial de excusarse ante el mundo a nombre de los Estados Unidos. “Yo tomé posesión en un momento en que muchos en todo el mundo comenzaban a ver a los Estados Unidos con escepticismo. Parte de ello se debía a percepciones erróneas y a la desinformación acerca de mi país. Parte de ello se debía a la oposición a políticas específicas y a la creencia que en determinados asuntos de extraordinaria importancia, los Estados Unidos han actuado de forma unilateral, sin importarle los intereses de otros. Y esto ha alimentado un casi reflexivo antiamericanismo, el cual con mucha frecuencia ha servido como excusa para la inacción colectiva”, dijo Obama para vergüenza de muchos de quienes allí lo escuchaban y portaban una credencial que los identificaba como norteamericanos.

Paz, seguridad, energías limpias y prosperidad, pero sin entrar en muchos detalles, como siempre, triangulando. A la hora de hablar de Irak, sólo dijo: “En Irak estamos terminando una guerra de forma responsable”, cuando habló sobre Afganistán, jamás mencionó a los terroristas del Talibán ni que estamos perdiendo la guerra allí y esquivó mencionar los elementos fundamentales que determinan ese curso en la guerra a saber: su errónea estrategia producto de sus temores internos con su base política en la extrema izquierda del Partido Demócrata; la resistencia de nuestros “aliados” europeos a involucrarse de lleno en Afganistán de quienes recibió grandes elogios, pero ningún compromiso concreto.

Sin embargo, Obama habló en términos bien duros en contra de un sólo país: Israel. Por cierto, el único aliado verdadero que tenemos en la región y la única democracia en esa parte del mundo. A Israel, Obama no le ofreció sus florecillas hippystas, no. A Israel lo tiró debajo de las ruedas del tren, preparándole el camino a Ahmadineyad para que pronunciara su discurso de odio y de soberbia.

Qué grande se vio Bibi Netanyahu ante la sentina en que poco a poco se ha ido convirtiendo la ONU y que minúsculo y risible lució este Organizador Comunitario devenido Presidente de la nación que siempre fue la esperanza de todos los demócratas del mundo. Obama ni siquiera se atrevió a exigir a esa corrupta entelequia más responsabilidad, eficiencia o transparencia. No, lo único que le pidió al títere surcoreano fue que retirara la ayuda de la ONU para las elecciones programadas en Honduras y lo hizo por debajo de la mesa; ni siquiera tuvo el valor de dar la cara para ello.

Con los planos de Auschwitz-Birkenaw en su mano, donde más de un millón de judíos fueron asesinados, Netanyahu dijo lo que nos hubiera gustado a todos escuchar de nuestro presidente: “Para aquellos que dieron a este que niega el holocausto la oportunidad de ser escuchado, yo les digo a nombre de mi pueblo, el pueblo judío y de las personas decentes en todas partes: ¿No les da vergüenza? ¿No tienen ustedes decencia?”

No, Barack Hussein Obama, se dedicó a atacar a los agredidos y amenazados por el dictador iraní con quien, a pesar de todo, quiere sentarse a discutir, cuando es hora de mostrar la fuerza de la razón antes de que sea demasiado tarde.

Hoy, Irán declaró que rehusa discutir su programa nuclear, incluyendo su recién descubierta segunda planta de enriquecimiento de uranio, cuando se reuna el jueves con los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania.

Y ese mismo día, cuando Irán le dirá a “los negociadores” que no abandonará sus planes nucleares “ni por un segundo”, Barack Hussein Obama se monta en el Air Force One para irse a Copenhagen a cabildear ante el Comite Olímpico Internacional para que le den la sede de las Olimpiadas de 2016 a la ciudad de Chicago.

¿No le da vergüenza? ¿No tiene usted decencia, Señor Presidente?

Nobama
Nueva York, 29 de septiembre de 2009-09-29

miércoles, 16 de septiembre de 2009

El Antisionismo, fase superior del Antisemitismo

La Revista Digital Cubaencuentro, que publica la Asociación de Encuentro de la Cultura Cubana, esa dependencia madrileña del Ministerio de Kultura de la dictadura castrista, publica en su sección de Opinión un artículo firmado por Susana Mendoza, fechado en Ammán, la capital de Jordania, con el título de Los asentamientos de la discordia y lleva un subtítulo que es toda una declaración de principios: “Netanyahu provoca que las relaciones entre Washington y Tel Aviv estén de capa caída”. Tanto el título como el subtítulo están llenos de antisionismo, ergo de antisemitismo. Y lo que podría parecer un error de desconocimiento de la articulista acerca de cuál es la capital de Israel no lo es, porque cambiar Jerusalén por Tel Aviv, no tiene otro propósito que decirle de forma subliminal al lector, que Israel usurpa a Jerusalén, ciudad que la Autoridad Palestina exige como capital de su futuro Estado.

Una vieja máxima racista, cuyo origen y autoría es tan antiguo que se pierde en el polvo de los tiempos reza que “cuando no puedas obtener el elogio de ninguna otra forma, échale la culpa a los judíos”. Y la tal Susana Mendoza sigue esta máxima en su artículo y Cubaencuentro, a la que parecen faltarle los elogios y también el dinero, aprovecha la oportunidad de explotar el enraizado prejuicio antisemita del antisionismo de la progresía socialista, de los totalitarios y populistas de izquierda y de derecha y de paso congraciarse con el nuevo adalid de la “Causa Palestina” Barack Hussein Obama. Y el asunto de los asentamientos judíos en Cisjordania y Jerusalén Este, resulta particularmente oportuno para lanzarse, una vez más, a culpar a Israel de que no exista un acuerdo de paz duradera en el llamado conflicto árabe-israelí. En este punto, cabría preguntarse: ¿Cuántas veces habrá que repetirlo? Desde 1948 y la fundación del Estado de Israel, quienes se niegan a la convivencia pacífica en el Oriente Medio no son los “pérfidos” judíos, sino los “amables” y “tolerantes” árabes de ese pacífico mundo Panarábigo, que llevan siglos construyendo.

La articulista culpa a la decisión del gobierno israelí de construir nuevos asentamientos en Cisjordania y concluir los ya iniciados allí y en Jerusalén, de las tensiones evidentes entre Estados Unidos y el Estado de Israel. Cuando la realidad es que el deterioro comienza desde el mismo instante en que Obama asumiera la presidencia y mucho más después de su ya famoso discurso de El Cairo, que fue como una revelación tanto para los israelíes como para sus enemigos. Este discurso, como muy acertadamente dice Anne Bayefsky, “fue el equivalente a un terremoto, una distorsión de la historia, un insulto al pueblo judío y el abandono de los mismos derechos humanos de las víctimas en los mundos árabes y musulmán”, por eso no es de extrañar que el selecto auditorio escogido se mostrará tan entusiasmado. Allí, Obama equiparó al Holocausto con lo que llamó el “desplazamiento” de los Palestinos al decir que las persecuciones y el antisemitismo culminaron en el Holocausto de seis millones de judíos y que resultaba también innegable que el pueblo palestino ha sufrido en busca de una patria. En este discurso, Obama llamó “punto muerto” al conflicto árabe-israelí, con lo que distorsionó, como los árabes y antisionistas, la realidad histórica al culpar de los sufrimientos de los palestinos al “desplazamiento” provocado por la creación de Israel que, como habría que recordarle tanto a Obama como a la articulista, surgió por el plan de partición aprobado por la ONU, en el que se creaban dos estados, uno árabe y otro judío. Los judíos aceptaron el plan y los árabes lo rechazaron. Israel siempre ha estado dispuesto a vivir en paz y los árabes siempre han escogido la guerra. Así lo han hecho en 1948, 1956, 1967, 1973 y 1982 y tras morder el polvo de la derrota en cada una de ellas, desataron el terrorismo criminal contra la población civil israelí. Es evidente que tanto en la distorsión histórica del discurso de Obama, como en el artículo de Cubaencuentro, sólo cuenta un “desplazamiento”. Ya que ambos omiten el que sufrieron los 800 mil refugiados judíos en todos los países árabes como respuesta a la creación del Estado de Israel.

En el artículo se hace evidente, aunque no de forma explícita, el criterio de Obama de que los Presidentes que lo precedieron no fueron “lo suficientemente honestos que debieron ser”, acerca de los asentamientos, lo cual es completamente falso. Todos los ocupantes de la Oficina Oval desde Richard Nixon se han expresado de forma desfavorable sobre los ellos. Pero sin dudas Obama enfoca el tema de una forma arrogante como no se había visto desde los días de Bush 41, cuando el antisionista y antijudío, James A. Baker III, era el Secretario de Estado y la hostilidad hacia Israel de ambos políticos era tan palpable como ahora.

En el discurso de Obama la palabra “honesto” fue cuidadosamente escogida y está llena de significado. Como señalan algunos especialistas en la jerga diplomática destinada a las relaciones entre países, el adjetivo “honesto” con frecuencia se usa para denotar animosidad. Cuando, por ejemplo el Departamento de Estado califica las reuniones de Mitchell con Netanyahu de “abiertas y honestas”, esa descripción significa que estuvieron caldeadas y que primó la confrontación. Pero específicamente en las relaciones entre Estados Unidos e Israel, “honesto” tiene un origen que no puede ser ignorado. Cada vez con mayor frecuencia se utiliza unida a otra palabra como un eufemismo destinado a criticar los estrechos lazos que históricamente han existido entre los Estados Unidos e Israel, porque esta estrecha relación debe ser enfriada para asumir una postura más distanciada y afirmar que toda la intimidad de este tipo debe ser abandonada en favor de una postura más alejada, que permita que los Estados Unidos puedan servir como “intermediario honesto” (honest broker) en el Medio Oriente.

El uso de esta frase tiene su origen al menos 30 años atrás y parece que entró a formar parte del diccionario de eufemismos de los antisionistas y del Departamento de Estado en honor al papel desempeñado por Jimmy Carter en el proceso de paz que trajo como consecuencia los acuerdos de paz de Camp David entre Israel y Egipto. El éxito alcanzado en estas negociaciones, principlamente gracias al pragmatismo de Anwar Sadat y del miembro del ala dura israelí de entonces, Menachem Begin, hizo que se pidiera a Estados Unidos que continuara sirviendo como “intermediario honesto” entre Israel y los restantes 21 países árabes y la Autoridad Palestina quienes, a diferencia de Egipto, aun rechazan reconocer su existencia como Estado Judío y continúan llamándole la Entidad Sionista.

Para los defensores a ultranza de la “Causa Palestina” como la articulista, la progresía europea, la izquierda norteamericana y todo parece indicar que Cubaencuentro, la frase “intermediario honesto” realmente quiere decir que los Estados Unidos deben darle la espalda a Israel y alinearse con los Palestinos en las negociaciones. Eso fue lo que hizo Clinton cuando convenció al entonces Primer Ministro Ehud Barak para que aceptara un Estado Palestino y sorpresivamente al regresar a la Mukhtara Yasser Arafat, rechazó el acuerdo y desató la ola de terror que ya conocemos como la Intifada. Barack Hussein Obama, parece estar en la misma cuerda que Clinton, la diferencia es que el Primer Ministro de Israel se llama Benjamín Netanyahu, quien quiere la Paz, pero verdadera y duradera, no la de los sepulcros que sería aceptar las condiciones que pretender imponer Obama.

El artículo de Susana Mendoza, no puede concluir de forma más insidiosa, sólo comparable a alguna que otra desvergüenza escrita por Arturo López-Levy o Alejandro Armengol.

“Obama lo tiene difícil para cumplir la promesa de llevar la paz al Medio Oriente; varios presidentes estadounidenses lo han intentado antes. El último fue George W. Bush, con la Conferencia de Anápolis, que al final quedó en agua de borrajas. Además, ahora tiene que lidiar con Benjamín Netanyahu, un primer ministro del ala dura, que tiene como ministro de Exteriores a un político que proclama que habría que echar a todos los árabes de Israel”.

Este final implica que sólo dándole la espalda a Israel y aliándose con sus hermanos de la Umah (la comunidad de los fieles) Obama logrará la paz en el Medio Oriente, porque al desaparecer la Entidad Sionista, léase el Estado Judío, el Islam reinará y el sueño del Panarabismo se cumplirá y de paso vuelve a dejar caer el peligro de nuevos “desplazados” con la mentira de que Avigdor Liberman, Ministro de Relaciones Exteriores de Israel, ha proclamado que “habría que echar a todos los árabes de Israel”. Miente la articulista, lo que ha propuesto Liberman es que se obligue a todos los ciudadanos israelíes, incluidos los de la minoría árabe, a jurar lealtad al Estado Hebreo y el que no lo haga debe retirársele la ciudadanía israelí. Lo cual es algo muy distinto y hasta justo teniendo en cuenta que Israel está amenazado con su destrucción y rodeado de enemigos dispuestos a hacerse volar en pedazos para matar judíos y de un peligroso enemigo que todo parece indicar que poseerá el arma atómica con la que amenaza borrar de la faz de la tierra a Israel.

Martin Luther King, tenía toda la razón cuando llegó a la conclusión de que “cuando la gente critica a los sionistas en realidad están pensando en los judíos. Son antisemitas”.

Nobama
Nueva York, 16 de septiembre de 2009

domingo, 9 de agosto de 2009

La No Política de Seguridad Nacional de Obama

Que Barack Hussein Obama, no sólo está llevando a este país a la bancarrota económica, sino que lo está exponiendo cada día más a nuestros enemigos no es noticia. Su estúpida ¿política? de acercamiento hacia quiénes nos odian y de presión sobre nuestro amigos es, y no cabe otro adjetivo, malvada. Nuestra amiga Isis Wirth, publica hoy un excelente artículo en su blog La Reina de la Noche el que titula con una exactitud abrumadora, La visión arabista y falsamente realista de la actual administración, tomando como base para su excelente razonamiento un artículo de Robert Kaplan publicado en The Atlantic. En un párrafo de su magnífico artículo nos dice Isis: "Aduce Kaplan que la única posibilidad de construir buenas relaciones con el mundo musulmán es distanciarse de Israel. Es una lógica absurda, que no se sustenta en lo elemental. Por ejemplo, las relaciones hasta ahora al mismo tiempo, de los US con Israel y Arabia Saudita, y otros países islámicos. Similarmente, US ha tenido siempre lazos con dos países como la India y Pakistán".
¡Lapidaria Isis!

Nobama
Nueva York, 9 de agosto de 2009

lunes, 27 de julio de 2009

En 1939 fue Munich, hoy qué será: ¿Teherán?

La traición de la administración Obama a Israel es cada vez más evidente. Además de proporcionarle $200 mil millones a la corrupta Autoridad Palestina, de los que una gran parte, sino toda, irán a los bolsillos de los bandidos de Ramallah y a los terroristas afiliados a Fatah. ¡Ni se imaginen que algo irá a remediar la situación de los pobres inocentes que viven en la más espantosa miseria en Campamentos de Refugiados! Ahora presionan para asfixiar a Israel con lo de los asentamientos y para que acepten un "Irán nuclear". Gracias a Dios que en Israel hay un Gobierno con hombres dignos al frente. Isis Wirth publica un certero análisis al respecto en su blog La Reina de la Noche.
Nobama
Nueva York, 27 de julio de 2009

domingo, 26 de julio de 2009

Polémica sobre Obama e Israel

Isis Wirth, publica un excelente artículo sobre la polémica desatada entre el Profesor Alan Dershowitz y Melanie Phillips, sobre el abandono de Israel, el único aliado real de los Estados Unidos en la región, por parte de Barack Hussein Obama .

Nobama
Nueva York, 25 de julio de 2009