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lunes, 17 de octubre de 2011

Los 1000 días de Barack Hussein Obama
llamado El Cínico



“Si no logro esto en tres años, entonces será una proposición de un solo término”.
Barack Hussein Obama 2 de febrero de 2009, 13 días después de tomar posesión
Barack Hussein Obama, cumple hoy 1,000 días en el poder. A continuación les ofrecemos una relación de sus principales logros desde que tomara posesión como Presidente de los Estados Unidos. Habrá que ver en enero del año próximo como volverá a culpar hasta el pipisigallo de su fracaso rotundo. Hoy, mil días después de ocupar la Casa Blanca, el Tartufo comienza de nuevo una gira en su Misery Tour Bus, que nos ha costado a los contribuyentes más de un millón de dólares, para promocionar su llamado plan de empleos, lo cual es muy apropiado de Obama El Cínico, ya que los obreros que construyeron los dos autobuses no son norteamericanos: ¡Fueron encargados a una industria canadiense!

DEUDA: la deuda pública total se ha incrementado en $ 4,2 trillones [Fuente: Departamento del Tesoro]

AUMENTO DE LA DEUDA: Los Estados Unidos han acumulado en los últimos 1000 días tanta deuda como se acumuló en los anteriores días desde la Independencia; es decir entre el 4 de julio de 1776 hasta el día de la toma de posesión de Obama) [Fuente: Departamento del Tesoro]

DEUDA POR DÍA: la deuda de Estados Unidos ha aumentado un promedio cercano a los $4,2 mil millones por día [Fuente: Departamento del Tesoro]

INTERESES DE LA DEUDA DE LOS EE.UU.: se han gastado $ 1,2 trillones por concepto de servicio (intereses) de la deuda de los EE.UU., cantidad que por sí misma ocuparía el decimo quinto puesto de todas las economías del mundo [Fuente: Departamento del Tesoro]

EMPLEO: 2.22 millones de empleos perdidos [Fuente: US Bureau of Labor Statistics]

POBREZA: Casi 3 millones más de estadounidenses en la pobreza. La tasa de pobreza ha aumentado del 13,2% al 15,1% [fuente: US Census]

CUPONES PARA ALIMENTOS: 12 millones más de estadounidenses que viven con cupones de alimentos [Fuente: Departamento de Agricultura - Programa Suplementario de Asistencia Nutricional]

GASTO PÚBLICO: Gastó más de $ 9.6 trillones de dólares – un 60% más que los ingresos totales del gobierno federal [Fuente: OMB y CBO]

MAYOR GASTO PÚBLICO: Bajo la presidencia de Barack Hussein Obama, el Gobierno ha gastado un promedio de $6.6 millones cada minuto y $111,111 dólares por segundo [Fuente: OMB y CBO]

CHINA: es dueña de $ 1.17 trillones de nuestra deuda (hasta el mes julio) - un aumento del 58% desde el 20 de enero de 2009 [Fuente: Departamento del Tesoro]

PUESTOS DE TRABAJO DEL GOBIERNO: excluyendo al Correos de los Estados Unidos, el Gobierno Federal ha añadido 140,000 puestos de trabajo [Fuente: BLS]

TASA DE DESEMPLEO: ha promediado 9,4% bajo Obama [Fuente: BLS]

MAYOR TASA DE DESEMPLEO: Ha estado en o por encima del 9% durante 840 de los 1000 días de Obama [Fuente: BLS]

SUBEMPLEO: Cerca de 5 millones más de estadounidenses están subempleados [Fuente: BLS]

REGULACIONES - NUEVAS REGLAS: Se han emitido 7,076 nuevas normas regulatorias finales [Fuente: Registro Federal]

REGULACIONES – REGISTRO FEDERAL: 45,696 páginas de nuevas normas regulatorias se han añadido al Registro Federal [Fuente: Archivos Nacionales y Administración de Documentos, Oficina del Registro Federal de varios años]

PROMEDIO DE SEMANAS DE DESEMPLEADOS: los desempleados están un promedio de 40,5 semanas fuera del trabajo, lo que representa más del doble desde enero de 2009 [Fuente: BLS]

APROBACIÓN DEL TRABAJO DE OBAMA COMO PRESIDENTE: se redujo en casi 30 puntos porcentuales [Fuente: Seguimiento de Gallup]

DISCURSOS Y DECLARACIONES PÚBLICAS: Alrededor de 806 discursos/declaraciones públicas hechas – Lo que representa un promedio de una intervención pública cada 1,24 días [fuente:http://projects.washingtonpost.com/obama-speeches/]

DISCURSOS – PALABRA EMPLEO: ha dicho la palabra “empleo” 4,718 veces en 591 discursos [fuente: http://projects.washingtonpost.com/obama-speeches/]

DISCURSOS – PALABRA ECONOMÍA: ha dicho la palabra “economía” 4,541 veces en 605 discursos [fuente: http://projects.washingtonpost.com/obama-speeches/]

MANO DE OBRA CIVIL: se ha reducido en 168,000 [Fuente: BLS]

EMPLEOS EN LA INDUSTRIA MANUFACTURERA: se han perdido 818,000 empleos en la manufactura. Una caída del 6,5% desde enero de 2009 [Fuente: BLS]

QUIEBRAS BANCARIAS: 371 Bancos han quebrado [Fuente: FDIC]

ESTADOS: 37 Estados tienen mayores tasas de desempleo [Fuente: BLS]

GOLF: ha jugado 82 partidos de golf, para un promedio de un partido cada 12 días [Fuente: Mark Knoller, Seguimiento de CBS–Fox News]

REPOSICIONES: Más de 2,4 millones de casas han sido embargadas por falta de pago de la hipoteca [fuente: RealtyTrac]

QUIEBRAS: Alrededor de 4 millones en total (comerciales y no comerciales [Fuente: American Bankruptcy Institute]

PRECIOS DE LA GASOLINA: ha subido más del 80% y ha estado por encima de los $3 por galón durante todos los días del año 2011 [Fuente: AAA / OPIS]

PAGOS POR SEGURO DE DESEMPLEO: Casi $ 380 mil millones gastados por el gobierno federal en prestaciones por desempleo [Fuente: Departamento del Tesoro y CBO]

EQUIPO ECONÓMICO: 7 miembros clave del equipo económico de Obama han renunciado [Summers, Romer, Bernstein, Orszag, Volker Goolsbee y Rouse] [Fuente: Informes de Noticias/Seguimiento]

PRIMAS DEL SEGURO DE SALUD: las primas de seguros de salud (cobertura familiar) han subido hasta un 9% este año y el aumento es del 12,7% si se mide a partir de 2009. [Fuente: Kaiser Family Foundation]

INGRESO MEDIO: el ingreso real medio por hogar en los EE.UU. en 2010 fue de $49,445, una disminución del 2,3% a partir de 2009 [Fuente: US Census]

AGENCIA DE PROTECCIÓN AMBIENTAL: ha gastado más de $26 mil millones en la EPA. El gasto en el año fiscal 2011 será de un 40% más que en el año fiscal 2009 [Fuente: Secretaría del Tesoro y OMB]

¿Alguien dijo Jimmy Carter 2.0?

Nobama
17 de octubre de 2011

viernes, 9 de septiembre de 2011

Regresa Obama el cínico y ofrece…
¡Más de lo mismo!

Con su arrogancia presuntuosa renovada y de vuelta de sus vacaciones presidenciales en la exclusiva isla de Martha’s Vineyard, anoche fuimos testigos del regreso de un personaje que no se mostraba públicamente desde la época de su campaña presidencial: Barack Hussein Obama, llamado el cínico.

Después de meses de incesantes malas noticias desde todos lados (en las encuestas no sube del 41% de aprobación), montó el personaje del cínico con un discurso electoral populista de extrema izquierda, diseñado para satisfacer a su base natural que en los últimos días le ha amenazado con abandonar el barco y a la vez con una retórica engañosa dirigida al votante más golpeado por el actual desempleo galopante, las comunidades negra e hispana y tratando de atribuirle primariamente la grandeza y lo excepcional de la nación americana a la gestión gubernamental.

Con ese cinismo que al parecer adquiere su máximo punto cuando está en campaña comenzó afirmando: “Somos individualistas difíciles de manejar”, con “la creencia de que todos estamos conectados y que hay algunas cosas que sólo podemos hacer unidos como nación”. Estas frases dichas por este simulador profesional que ha dedicado prácticamente todo el tiempo que lleva en la presidencia a aherrojar la iniciativa individual norteamericana y a negar lo excepcional de nuestra nación, suenan tan blasfemas como sería la palabra Dios en boca de Lucifer.

Siguiendo con su Manual para el Cinismo, corregido y aumentado, Obama se lanza a su interpretación particular del legado de Lincoln y nos dice, que su grandeza no fue sólo que salvara a la Unión Americana, sino que colocó al mismo nivel el hecho de que fuera Lincoln quien fundara la Academia Nacional de Ciencias, con un propósito muy bien definido: colocarse él mismo a ese mismo nivel de grandeza al decir que hoy mostramos nuestra grandeza con la construcción de escuelas y community colleges, para no hablar de “nuestras carreteras y nuestros puentes, nuestras presas y nuestros aeropuertos”.

En este punto habría que detenerse y preguntarse: ¿Es realmente eso una señal de nuestra grandeza nacional?

Claro está que esta resultaría una pregunta retórica con sólo pensar en que, por ejemplo, Cuba, Bostwana y Corea del Norte por sólo citar unos pocos ejemplos, también tienen carreteras, puentes, presas y aeropuertos, al tiempo que reprimen y matan de hambre a sus pueblos.

Esa cínica invocación de Obama para glorificar los proyectos de construcción de infraestructura está directamente relacionada con su certeza obsesionada e inquebrantable, a pesar del fracaso de su último estímulo, de que el gobierno federal debe asumir el papel protagónico en la solución de la crisis del desempleo empleando directamente a las personas.

Salir de la crisis aumentando el gasto, esta vez $447 mil millones de millones (billones) con la promesa de que su nuevo plan de estímulo será pagado en el futuro con cortes en los próximos diez años. Es decir gastar ahora y reducir gastos después. Como habría dicho una abuela cubana: “¡Qué barbaridad! Este se come el postre primero y la comida después”.

En resumen: ¡Más de lo mismo!

Una vez Albert Einstein definió la locura como hacer lo mismo una y otra vez y esperar cada vez obtener un resultado diferente. Si nos guiamos por esta definición para juzgarlo, además de cínico Barack Hussein Obama es un lunático izquierdista.

De manera que nada nuevo sobre el tapete. Por un lado la burocracia socialista demócrata encabezada por Barack Hussein Obama, que piensa que el Gran Gobierno resolverá la crisis y por el otro la ideología de libre empresa que ha hecho grande a este país, cuyos exponentes y seguidores creemos que la solución está en la reducción de la carga que representa el Gobierno con su insaciable apetito por el control a través de las regulaciones y el gasto en progresión geométrica alimentado por la carga impositiva que impide el crecimiento de la economía y por ende la reducción del desempleo como la historia de esta nación ha demostrado una y otra vez.

Y de esto precisamente es de lo que se trata la próxima elección general de noviembre de 2012.

En resumen, como siempre, Barack Hussein Obama no nos ofreció ninguna razón para creer que de ponerse en práctica sus “nuevas” ideas para combatir el desempleo y estimular el crecimiento económico, no serían un fracaso al igual que sus “nuevas” propuestas anteriores: combustible para el núcleo principal de su base política del que forman una buena parte los trabajadores sindicalizados que ya tienen su trabajo.

El de anoche fue un discurso hiperpartidista destinado a culpar a los Republicanos por el fracaso de su plan o por no someterse a su chantaje. En resumen un discurso totalmente político en el que Obama apuesta a su reelección en la aprobación o no de una ley de gasto masivo, un discurso cuyo propósito era patente y cínico. Tal y como correspondía a Barack Hussein Obama, llamado el cínico.

Nobama
9 de septiembre de 2011

lunes, 15 de agosto de 2011

El “Magical Misery Tour” de
Barack Hussein Obama


Esta mañana Barack Hussein Obama comenzó un recorrido en autobús por los estados del medio oeste al que pomposamente llamó Debt-End Bus Tour (Tour en Ómnibus Fin de la Deuda), y al que, irónicamente, se le comienza a llamar “Magical Misery Tour” (Tour Mágico de la Miseria) parafraseando el título del famoso álbum de los Beatles de 1967 Magical Mystery Tour.

Según el Tartufo, en este recorrido de 3 días por tres estados del medio oeste, Minnesota, Iowa e Illinois, y que será costeado con nuestros impuestos, explicará a la clase media rural y a los trabajadores su plan para la recuperación económica del país y la creación de empleos, pero sucede que su receta es la misma: más gastos del gobierno, aumento de impuestos y por ende un crecimiento mayor aún del Gobierno y de la incertidumbre que mantiene a los mercados en un evidente nerviosismo e inestabilidad creciente. En realidad lo que está haciendo Obama, llamado El Copión en Jefe, (el Tea Party utiliza este método para llevar su mensaje) es hacer campaña política en estos llamados estados indecisos (swing states), ahora que según Gallup el nivel de aprobación que recibe es del 39% y un 54% desaprueba su trabajo, y que hasta Nueva York, el estado masoquista, comienza a darle la espalda. Hace 3 años, los neoyorquinos lo eligieron con un 63% del voto, pero en una encuesta realizada la semana pasada sólo el 45% aprueba su gestión, contra un 49% que la desaprueba.

¿Qué está pasando se pregunta el Quejón en Jefe, Barack Hussein Obama?

La respuesta está clara y visible, pero a él los árboles de su arrogancia no le dejan ver el bosque de la crisis y We The People, estamos ya hartos de que en lugar de proponer respuestas reales y eficaces para una economía que se hunde, sigue haciendo lo mismo que ha hecho durante todo su mandato: culpar a cualquier otro. Así, el jueves en Michigan, Obama se quejó de que “había algo que andaba mal en nuestro país”, porque “Washington no cuenta con la capacidad para unirse y resolver los problemas”, y como ejemplo se refirió a “la negativa de alguna gente en el Congreso de colocar al país antes que a su Partido”… Hay que tener la cara muy dura, tratándose de Obama, claro está, para hacer una afirmación así. En los últimos 3 años todo se ha debido a problemas que él “heredó”, ya saben que quien, ahora como ya ese disco está rayado, dirige sus ataques contra “Washington” y “alguna gente en el Congreso”.

¡Qué descaro!

Señor Obama, es hora ya de que asuma su responsabilidad por el desastre económico en el que ha hundido a esta nación con sus gastos desenfrenados. La gente de la que usted se declara paladín y defensor lleva sufriendo demasiado tiempo ya. Y ha sido en su mandato, no en el de su predecesor, en el que la deuda ha aumentado un trillón de dólares tras otro hasta 14 y que Standard & Poor’s degradara el crédito de los Estados Unidos por primera vez en la historia. La semana pasada, los mercados enloquecieron y nadie se atreve a predecir lo que sucederá en esta. We The People, sabemos muy bien por qué no quiere asumir la responsabilidad de esta catástrofe en la que cada vez se hunde más la nación norteamericana.

Simplemente usted carece del espinazo que hace falta para comportarse como un hombre, reconocer sus errores, aprender de ellos y rectificarlos.

¡Deje de culpar a los demás y compórtese como un hombre aunque sea una vez en su vida!

Nobama
15 de agosto de 2011

martes, 9 de agosto de 2011

Same Old… Same Old Sh… 3.0 ó
Yo no tengo la culpita, ni tampoco la culpona


“Apareció en el podio con el índice de Dow en menos 400. Después que habló, bajó a menos 600. Se le vio débil, quejumbroso e insignificante: débil y quejumbroso porque se presenta para culpar al Tea Party, a Europa, Japón, Oriente Medio - probablemente a Dios porque Él es el autor de los terremotos - todo el mundo, menos él”.

Charles Krauthammer

Con tres días y una hora de retraso, con una deuda nacional de más de 14 trillones de dólares, Barack Hussein Obama subió ayer al podio, una vez más, para explicar que nada en este embrollo es culpa suya. Todo el mundo tiene la culpa… menos él. Evidentemente su mente no se ocupó ni un instante de enfrentar la verdadera raíz del problema, eso sería liderar, como le correspondería a un Presidente, al Tartufo sólo le interesa una cosa: la campaña para las elecciones del 2012. Así que comenzó a repartir culpas y culponas a diestra y siniestra y como le parecía que eran pocos culpó también a los terremotos en Japón por el lamentable estado en que están las finanzas norteamericanas y por la rebaja de la clasificación de la Deuda a AA+.

Y, de inmediato, se lanzó en su ya gastada diatriba de exigir aumentos en los impuestos a los “ricos” y una mayor extensión a los beneficios del seguro de desempleo. Aquellos que tuvieron un atisbo de esperanza de que después de su ominoso silencio, su Majestad Imperial ofrecería, por fin, un Plan concreto, sólo le escucharon repetir su cantaleta de lucha de clases y redistribución de la riqueza, que nos ha sumido en este mar de deudas, en un índice de desempleo prácticamente inamovible, en un dólar que se hunde y en la humillación que representa que Standard & Poor’s haya rebajado el crédito de la nación.

Así que mientras más hablaba, el índice de Dow caía y caía, hundiéndose hasta una pérdida de más de 600 puntos, con lo que el mercado inversionista expresaba su voto de No confianza en las políticas económicas anticapitalistas y socialistas del Tartufo enquistado en la Casa Blanca.

We The People entendemos perfectamente lo que está sucediendo, sabemos además que fue usted quien nos ha metido en este rollo y que la solución está en controlar el gasto fuera de control y no en gastar más como usted y sus compinches de la extrema izquierda pretenden. Cómo bien ha caracterizado de forma muy cinematográfica el amigo Rush Limbaugh esta película tiene un título muy bien puesto: Barackalypse Now y en noviembre de 2012 veremos la segunda parte titulada: Debt Man Walking, en la que le veremos recoger sus bártulos y salir de la Casa Blanca como bala por tronera.

Nobama
9 de agostos de 2011

miércoles, 3 de agosto de 2011

¿Paisaje después de la batalla?
Una promesa de aumentar los impuestos


La batalla sobre el aumento del tope de la deuda finalizó ayer en la mañana y Barack Hussein Obama firmó rápidamente el proyecto de ley inmediatamente después de su aprobación en el Senado; pero más rápido aún volvió a declarar la Lucha de Clases como centro de su agenda política.

Desde el Jardín de las Rosas, el Tartufo declaró enfáticamente: “No se puede cerrar el déficit con sólo recortes en los gastos”, código obámico para “hay que subir los impuestos”, porque, como sabemos, los demócratas de hoy, con Obama a la cabeza, utilizan el viejo manual maoísta-leninista de nombrar con eufemismos y demagogia lo que no es políticamente popular entre el pueblo. De manera que seguidamente se lanzó en su diatriba, convertida ya en eslogan electoral, de: “Los estadounidenses más ricos y las grandes corporaciones más grandes deben pagar lo justo de acuerdo a lo que reciben”. No importa que el aumento de impuestos que propugna pulverizaría a los pequeños negocios, mientras hurga en los bolsillos de gente que en forma alguna están en el grupo al que llama “los estadounidenses más ricos”.

De lo que ayer fuimos testigos fue de lo que será el discurso básico de campaña de Barack Hussein Obama en su búsqueda de la reelección en 2012: La retórica de “Hay que exprimir a los ricos para proteger a la clase media”.

Que a nadie le quepa duda alguna de que el discurso de ayer del Tartufo dio comienzo real a la campaña electoral. Las líneas para la nueva batalla ya se están definiendo y versarán principalmente sobre cómo hacer que la economía crezca y salga del lamentable estado en que se encuentra.

Por un lado la extrema izquierda encabezada por el Camarada Obama clamará por más gobierno y más impuestos; y del otro We The People que queremos menos gobierno y por ende recorte en los gastos, reducción de la deuda y no aumento de impuestos. El “Gran Líder” Camarada Obama llamó ayer a lo que suena como un segundo paquete de estímulo económico. A él, no le importa la pésima situación económica a la que nos ha llevado su no menos pésima gestión desde que tomó posesión y sus mal llamados paquetes de estímulo.

Tampoco le importa que después de más de dos años de gastos masivos de su “estímulo económico” el desempleo esté en un 9,2%; que el crecimiento del Producto industrial bruto (PIB) sea casi inexistente y que el último informe sobre el sector manufacturero muestre que éste está en caída libre lo que augura una recesión doblemente profunda.

Quizás Barack Hussein Obama ni siquiera se haya dado cuenta, tan enorme es su ego, que el país ya está harto de él y de su trasnochada retórica maoísta-leninista.

En Nobama no nos gusta hacer predicciones, pero al igual que anunciamos que en las parciales del 2010 Obama y su Partido recibirían una paliza histórica, en las generales de noviembre de 2012 la carnicería será de proporciones bíblicas. Barack Hussein Obama se está hundiendo, y su nivel de aprobación en todas las encuestas serias es ahora, cuando falta más de un año para las elecciones, de un lamentable 40%, lo que lo coloca de lleno en el territorio recorrido por Jimmy Carter en su no menos lamentable presidencia.

El paisaje después de la batalla entonces será el de la cordura y el de la recuperación de los valores de esta gran nación, lo mismo que sucedió en 1979 cuando Ronald Reagan envió al manisero de regreso a su granja en Georgia.

Nobama
3 de agosto de 2011

lunes, 1 de agosto de 2011

Same Old… Same Old Sh… 2.0 ó
Perro huevero… aunque le quemen el hocico…


El pasado sábado, en medio del debate en el Senado acerca de la propuesta de Ley presentada por el Senador Harry Reid que finalmente, como se anunciaba, no fue aprobada, el Senador por la Florida Marco Rubio dijo entre otros certeros señalamientos que en el Senado habían pasado “822 días sin que se presentara presupuesto alguno, a pesar de que muchos senadores habían expresado su preocupación” de que el Gobierno estuviera funcionando sin el mismo, agregando que él “sabía desde el principio que los demócratas tratarían de forzar un voto sobre la deuda a sólo minutos antes de que se venciera el plazo”.

Como sabemos, ayer en la noche Barack Hussein Obama anunció en conferencia de prensa que por fin se había llegado a un acuerdo en relación con el aumento del tope de la deuda de los Estados Unidos y, de inmediato, el cacareado “compromiso” recibió el elogio del New York Times y del Washington Post, amen del de muchos políticos y legisladores, curiosamente todos viejos camajanes de la mecánica washingtoniana que es la que, “con la siempre desinteresada ayuda” del Camarada Obama ha llevado a este país al borde de la quiebra y del abismo. Veamos entonces cuál es el “celebrado” compromiso alcanzado entre el líder de la minoría republicana en el Senado Mitch McConnell y el Vicepresidente Biden que fueron los negociadores:

–Un aumento del tope de la deuda de $2,4 miles de millones de millones (trillones): $900 mil millones de inmediato y $1,5 miles de millones de millones (trillones) el año próximo.

–Una reducción de gastos de al menos $ 2,7 miles de millones de millones (trillones) en 10 años: una inmediata de $1,2 miles de millones de millones( trillones) y otra de $1,5 miles de millones de millones (trillones) con fecha tope el Día de Acción de Gracias.

–Que la segunda ronda de reducción de gastos será decidida por un comité bipartidista especial, con un plazo para actuar que culmina el día de Acción de Gracias de 2011.

–Si ambas cámaras del Congreso no aprobaran las recomendaciones de este comité para el 23 de diciembre, ello dispararía la reducción automática del gasto en $1,5 miles de millones de millones (trillones) que se repartirían un 50% en gastos militares y el 50% restante en gastos no militares que afectaría al Medicare, Medicaid y otros programas “sociales” muy apreciados por los demócratas.

Pero resulta que We The People estamos ya hasta los co… de esta caterva de inmorales y corruptos políticos que medran en ambos partidos y hablamos alto y claro en las elecciones parciales del pasado noviembre y hay que decir con altísimo orgullo que esa nueva sangre que llevamos a Washington ha revolucionado el aburrido y gastado discurso político en el Congreso, por lo que hoy, entre otras cosas, ya no se discute acerca de “gastar” sino de “reducir gastos”; esta nueva hornada de Congresistas y Senadores hacen que ya suenen huecos los eufemismos a los que los viejos camajanes nos tienen acostumbrados, así cuando Obama habla de “solución balanceada” con incorporación de “ingresos” le rectifican la plana y aclaran siempre que lo que quiere decir es “solución con los viejos trucos presupuestarios para no reducir gasto alguno” y “aumento de impuestos”.

El cambio, el verdadero, no el obámico, llegado el pasado noviembre a Washington provoca situaciones no vistas antes en el Congreso, de manera que al Speaker John Boehner no pudo “venderle” este acuerdo a la bancada republicana conservadora, por la ya expresada oposición de los nuevos integrantes de la misma, principalmente por el mecanismo de gatillo incorporado al “compromiso” y a ese “Súper Congreso” al que no se le podrá enmendar la plana, sino que habrá que votar Sí o No a lo que recomiende. Y los números del resultado de la votación en la Cámara son, en ese sentido, realmente reveladores: En las elecciones del pasado noviembre los Republicanos se hicieron de la mayoría en esta parte de la rama legislativa al obtener 63 nuevos asientos en la misma; pues bien en esta votación 66 Representantes republicanos votaron No, 3 más de los electos en 2010 y 174 votaron Sí, por lo que necesitaron de los demócratas para alcanzar los 218 votos necesarios para aprobar el acuerdo como proyecto de Ley que ahora pasa al Senado en el que lo aprobará sin dificultades. De manera que la pregunta que surge de inmediato es ¿por qué el Speaker no logró alinear a los “freshman” para votar por el plan?

En primer término, porque la reducción en los gastos de “dólar por dólar” no es real. Obama logra el aumento del techo de la deuda en $900 mil millones de inmediato a cambio de $1 mil millones de millones (trillón) en reducción de gastos prorrateados en un período de 10 años y, como sabemos, “rebajas” futuras en el gasto del gobierno jamás se materializan.

Las causas reales del gasto desenfrenado del gobierno no se enfrentan realmente. Los llamados “entitlements” (programas como Medicare, Medicaid y otros) que necesitan una reforma inmediata para controlar el gasto y para que puedan sobrevivir se dejan intactos; así como intactas quedan las bases del procedimiento presupuestario del gobierno, por lo que el aumento del gasto gubernamental y no la reducción seguirá siendo el principio del que parte el presupuesto y, por esa razón principalmente, el riesgo de una democión en la calificación de crédito sigue latente y todo parece indicar que será rebajada de AAA a AA.

Los niveles de gasto del llamado Estímulo de Obama quedan así firmes y de forma permanente para los futuros modelos de gastos gubernamentales. Por lo que el tope de la deuda aumenta en una trayectoria sostenida: el aumento de los $900 mil millones no durará ni siquiera un año, sino que como ya vimos se verá aumentada en $1,2 miles de millones de millones para que llegue a las próximas elecciones.

La cacareada afirmación de que en este acuerdo no existe un aumento de impuestos es simplemente una apariencia o como se dice aquí “smoke and mirrors”, ya que el órgano independiente del Congreso que valora económicamente las leyes (CBO, Oficina del Presupuesto del Congreso), proyecta que la rebaja de impuestos del Presidente Bush no será extendida y de ser ello así, ello representará un enorme aumento en los impuestos y no precisamente para los “ricos” como llama Obama a una familia de 4 que tenga ingresos de $250 mil al año.

Y por último, el hecho de que el 50% de las rebajas que se dispararían de no aprobarse las recomendaciones del “Súper Congreso” se harían en los gastos de la Defensa, sin que exista ningún razonamiento estratégico para establecer esa cifra y lo que es más importante: el gasto en la defensa en este mundo en que vivimos, el real no el ficticio de Obama, no es un programa más en el que se despilfarra el dinero de nuestros impuestos. Quienes están a favor de este acuerdo, que probablemente mañana mismo esté a la firma de Obama, confían en los Republicanos que integrarán el “Súper Congreso” evitarán reducciones masivas en el presupuesto de Defensa, lo que significa como dijo John Bolton que sus integrantes “tendrán la seguridad futura de este país sobre sus hombros”.

We The People, debemos mirar atentamente a quiénes voten a favor y en contra de este peligroso engendro y asegurarnos de que en noviembre de 2012 logremos un Obama No More en la Casa Blanca y un Harry Reid y Mitch McConnell No More en el Senado, y por que No un John Boehner No More en la Cámara, de ello depende en gran medida la salvación de esta nuestra Gran Nación Americana como la conocemos.

Nobama
1ro de agosto de 2011

lunes, 25 de julio de 2011

Barack Hussein Obama:
Same Old… Same Old Sh…


Barry The Liar o Barack, El Mentiroso, volvió a repetir el mismo guión esta noche en su mensaje a la nación sobre la deuda. Este mensaje no se diferencia prácticamente en nada de lo que le hemos venido escuchando en los últimos días, a saber: la culpa la tiene George W. Bush, hay que aumentar los impuestos y el gasto en el gobierno aumentando el tope de la deuda, y, por supuesto, no presentó idea o plan concreto alguno. En resumen, como Fidel Castro, todos tienen la culpa menos yo.

De manera que no perderemos el tiempo en analizar lo dicho por Obama, porque ya eso lo hicimos en nuestros anteriores artículos sobre el tema, sino que nos concentraremos en analizar las bases de la nueva propuesta del Speaker de la Cámara de Representantes acerca de la deuda de los Estados Unidos a la que Nobama tuvo acceso. El Speaker Boehner ha dado a su plan el sugerente título de Enfoque en dos etapas para que el Presidente Obama asuma la responsabilidad.

La propuesta que, según fuentes, cuenta con amplio apoyo entre los republicanos de la Cámara y el Senado, centra su esencia en colocar a Barack Hussein Obama en una posición en la que si realmente desea un aumento en el tope de la deuda, tendrá que ceder ante la opinión de la mayoría de los norteamericanos que exige una reducción del gasto público y reformas verdaderas en la forma de conducir el gobierno. Este enfoque en dos pasos satisface los criterios de los republicanos en la Cámara de hacer recortes en los gastos que sean mayores que cualquier incremento del tope de la deuda; la aplicación de topes en los gastos para limitar el gasto futuro, y promover la aprobación de una enmienda constitucional que exija del Gobierno Federal un Presupuesto Equilibrado, todo ello sin aumentar los impuestos ni a las familias norteamericanas y al sector privado creador de empleos. Si bien este plan no es el aprobado por la Cámara de Reducir, Poner un límite y Equilibrar, es uno que refleja los principios de la propuesta de Ley a la que Harry Reid no se atrevió a dar el curso parlamentario normal en el Senado.

Básicamente la propuesta de John Boehner contiene los siguientes elementos:

-Recortes que sobrepasan el aumento en el deuda. La propuesta reducirá y limitará de inmediato el gasto discrecional, lo que representa un ahorro de $1,2 miles de millones de millones (trillones) en un período de 10 años y aumentaría el tope de la deuda en menos de $1 mil millones de millones (trillón).

-Topes para controlar el gasto futuro. La propuesta impone topes de gasto que establecerán límites claros en el gasto futuro y que servirán de barrera contra la expansión del gobierno, mientras la economía crece. El no mantenerse en por debajo de esos límites activaría automáticamente reducciones en todas las áreas.

-Enmienda Constitucional para un Presupuesto Equilibrado. La propuesta exige que la Cámara y el Senado, voten esta enmienda después de octubre de 2011, pero siempre antes de que finalice el año, lo que permitiría que el pueblo norteamericano consiguiera suficiente apoyo entre sus legisladores para esta reforma de gran popularidad entre los votantes.

-Reformas y ahorros en los llamados Entitlement (Seguro Social, Medicare y Medicaid). En la propuesta se crea un Comité Conjunto del Congreso que debe hacer una propuesta para reducir el déficit en al menos $1,8 miles de millones de millones (trillones) en 10 años. Ambas cámaras deberán votar la propuesta sin introducir enmiendas a la misma. Cada Cámara votaría la propuesta de la Comisión Mixta sin ninguna modificación. Si la propuesta es aprobada, el Presidente estaría autorizado a solicitar un aumento del límite de la deuda de $1,6 miles de millones de millones (trillones).

-No aumento de impuestos. La propuesta no incluye aumento de impuestos alguno, un principio fundamental por el que los republicanos han estado luchando desde el primer día.

Lo anterior son, en esencia, los componentes del Plan Boehner. Y lo más importante del mismo es que le niega a Barack Hussein Obama lo que realmente él quiere conseguir. En primer término un acuerdo que eleve el tope de la deuda más allá de 2012, de manera que no tenga que verse obligado a discutir el tema durante la campaña; en realidad este mentiroso compulsivo está más preocupado por su reelección que lo que pudiera suceder al país y además, lo que para él no es menor importante, porque está directamente conectado con satisfacer a la extrema izquierda del Partido Demócrata, su base natural: un aumento de impuestos a los que él llama “ricos”, que destruiría millones de empleos y según cálculos conservadores podría disparar el desempleo a cifras no vistas desde la llamada Gran Depresión.

Lamentablemente, a pesar de sus méritos este plan tiene un elemento que hace que desconfiemos que el resto de los puntos relativos a la verdadera solución de la descomunal deuda en la que está sumido el país no queden en letra muerta. Un punto que vuelve a poner a la zorra como vigilante del gallinero. Esta suerte de “Súper Congreso” que resulta de la creación esa famosa comisión de la que habría que aceptar sus propuestas sin que pasaran por el proceso legislativo normal, algo que además muchos especialistas consideran inconstitucional.

En resumen, estamos de regreso al punto inicial y cada vez se hace más evidente que si los Republicanos se mantienen firmes, a Obama y a los Demócratas no les quedará otro remedio que aceptar una propuesta que verdaderamente resuelva el problema, cuando vean que la época de los trucos politiqueros ya es historia y que esta vez no nos embutirán su agenda de extrema izquierda como hicieron con el ObamaCare.

Nobama
25 de julio de 2011

martes, 19 de julio de 2011

¿Dónde está el plan de los demócratas…? McConnell lo escribió por ellos…
¡Qué vergüenza!


Se espera que hoy los Republicanos en la Cámara de Representantes aprueben su plan Reducir, poner un límite y equilibrar (Cut, Cap and Balance); que lleve a una solución razonable de la controversia en el asunto del aumento de la capacidad de pedir prestado por el gobierno a la vez que reduce el gasto en la misma proporción que aumenta dicho límite e incluye una reforma constitucional que obligaría al gobierno a equilibrar el presupuesto de la nación y por supuesto los demócratas han prometido que votarán en contra y Barack Hussein Obama a su vez ha dicho que vetará el proyecto de ley en caso de que este logre superar el escollo que representa el Senado con mayoría demócrata.

Sin embargo a pesar de su rotunda oposición al plan, ni los legisladores demócratas ni Obama presentan un plan detallado como alternativa a la propuesta republicana. En el fondo, lo que sucede es que los demócratas y Obama desean mantener el estatus quo que ha prevalecido desde que el Tartufo ocupa la Casa Blanca: funcionar sin presupuesto y seguir pidiendo prestado y gastando sin medida aunque el país se arruine.

Para ellos no existen los gritos de Armagedón fiscal, ni de que los cheques de la Seguridad Social no llegarán a los pensionados y todas las demás calamidades que, como dicen, se avecinan si se llega al 2 de agosto sin alcanzar un acuerdo para elevar la capacidad de pedir dinero prestado, aquí no debemos perder de vista que la fecha del 2 de agosto no es fortuita, simplemente es que el 3 de agosto deben salir los cheques del Seguro Social y como siempre quieren utilizar el chantaje político. Tampoco les importa mucho que en los mercados financieros los índices estén en caída libre a causa del temor que han desatado de que no se podrían pagar los intereses de la deuda y que el país caería en la falta de pago (default) lo que a estas alturas todos sabemos que es una soberana mentira como ya hemos dicho anteriormente.

“Si al Presidente le llega a la firma el proyecto de la Cámara, lo vetaría”, dijo ayer la Casa Blanca; sin ofrecer contraoferta alguna al respecto. Por eso muchos se preguntan ¿dónde quedó el mantra del Hope and Change?

En realidad como dijo esta mañana el Representante Paul Ryan en una entrevista radial con Mark Levin, de vetar Obama el proyecto Republicano, caso de que este venciera el escollo del Senado, lo que estaría vetando es el concepto de gobierno limitado; es decir, se trataría de un veto ideológico: “Lo que mostraría es que básicamente el estaría vetando el gobierno limitado. Lo que estaría vetando es el concepto de que el gobierno debe vivir dentro de sus medios, lo que significa que para ello debe tener un tamaño limitado”, dijo entre otras cosas Ryan en la entrevista. Una persona con un mínimo de sensatez no puede menos que coincidir con la conclusión a la que llega Mark Levin en la entrevista: “Es un choque ideológico, entre el concepto de gobierno limitado contra el de enorme gobierno socialista”.

En esencia el proyecto de la Cámara establece recortes de hasta $1.5 miles de millones de millones (trillones) en gastos en los próximos 10 años a cambio de elevar el límite de la capacidad de pedir dinero prestado, más un tope límite de gasto igual al 20% del Producto Nacional Bruto (GDP), lo que significaría una rebaja del aberrante e insostenible gasto actual del 24%, además de una enmienda constitucional que obligaría a que el Gobierno tuviera un presupuesto equilibrado.

Claro está, que un plan como este, pensamos que jamás vería la luz más allá del Senado dominado por los Demócratas, de ahí que We The People demandamos de los demócratas y de Barack Hussein Obama que expongan concretamente cuál es su plan para evitar este Armagedón que ellos mismos han anunciado.

Por desgracia, el líder republicano del Senado Mitch McConnell, ha llenado esa falta de un plan demócrata, con uno que equivale a lo que podríamos llamar rendición preventiva, que socava el creciente impulso que se ha ido creando para recortes en los gastos y reformas reales. Quienes se oponen al plan McConnell le han llamado acertadamente “salir huyendo” (Cut and Run), porque de aprobarse le permitiría a Obama aumentar unilateralmente el tope para pedir prestado; sujeto, únicamente, a una “resolución de desaprobación” que el Congreso podría aprobar para teóricamente detenerlo. Como la resolución se sabe de antemano que sería vetada, ello equivale a una farsa política, un acto más del Teatro Kabuki al que los políticos nos tienen acostumbrados, en el que se simula oponerse a un aumento del tope del endeudamiento a la vez que se permite que ello suceda.

Cualquier miembro del Congreso que vote por el plan McConnell votaría no sólo para elevar el techo de la deuda, sino también para otorgarle a Obama la facultad exclusiva de hacerlo a su discreción, lo que representa una renuncia escandalosa a la responsabilidad otorgada por la Constitución a la Cámara de Representantes, lo que de hecho es una violación de la Constitución de los Estados Unidos, en particular en su artículo I, sección 8, que concede al Congreso el poder “para pedir dinero prestado sobre el crédito de los Estados Unidos”.

Pero lo que es aún peor, la “estrategia” de McConnell otorga al presidente mayor autoridad para pedir prestado y gastar en un momento en que el pueblo estadounidense eligió a un Congreso para hacer frente a las políticas de Gran Gobierno de Barack Hussein Obama. En pocas palabras, ningún republicano fue electo para darle a Obama más poder, sino todo lo contrario para restarle poder y así poder evitar que lleve este país al abismo. No en balde Nancy Pelosi y Harry Reid apoyan el Plan MacConnell.

Todo aquel que apoye este plan está haciéndole el juego a Obama y le proporcionaría una enorme victoria política. El momento no es para tocar a retirada. Este Congreso fue electo para controlar el desafuero económico de Barack Hussein Obama y sus compinches de la extrema izquierda demócrata y el mandato que recibió de We The People fue el de mantenerse firmes hasta que podamos barrer con esta crápula socialista enquistada en Washington.

Pero no todas son malas noticias, al momento de publicar este artículo el Senador Republicano Tom Coburn, un conocido halcón financiero, se reunía en con otros seis senadores de ambos partidos para tratar de encontrar un solución y predijo que en "las próximas 24 horas, tendría los 60 senadores necesarios" para aprobar su plan.

Todo depende de que no haya aumento de impuestos y sí recortes verdaderos.

Nobama
19 de julio de 2011

lunes, 18 de julio de 2011

“La búsqueda de la felicidad y la consecución del bienestar general” según la administración Obama


La Administración de Barack Hussein Obama destinó dineros de los contribuyentes para el financiamiento de un estudio “científico” destinado a examinar el efecto que produciría en la vida sexual y el bienestar general de un hombre gay el tamaño de su pene.

Este estudio fue uno de varios respaldados por los National Institutes of Health en los que la agencia ha estado malgastando el dinero de nuestros impuestos en un momento en el que nuestro país, gracias al despilfarro liberal de la izquierda demócrata desde que Obama asumiera la presidencia, está en una batalla campal por controlar la desbocada deuda nacional que sobrepasa ya con creces los $14 miles de millones de millones (trillones). La “erudita”, “enjundiosa” y “útil” investigación dio paso a un voluminoso informe titulado: La asociación entre el tamaño del pene y la salud sexual entre hombres que tienen sexo con hombres.

Entre sus “imprescindibles hallazgos para la salud nacional” el estudio mostró en sus conclusiones que los hombres gay que poseían un “pene por debajo del tamaño promedio” eran más propensos a colocarse “debajo” durante el acto sexual, mientras que aquellos que poseían “penes con un tamaño por encima de la media” fueron más propensos a colocarse “encima”. Aquellos que mostraron un pene con tamaño promedio se identificaron como “versátiles” a la hora del sexo; es decir que unas veces eran pasivos y otras activos, sin que se llegara a una determinación concluyente sobre qué factores determinaban esa versatilidad, por lo que suponemos que si no nos quitamos esta pesadilla enquistada en la Casa Blanca, probablemente el próximo estudio “científico” tratará de averiguar qué determina que esos “versátiles” hombres gay una veces prefieran estar debajo y otras encima.

Según la Coalición de Valores Tradicionales por lo menos $9,4 millones fueron destinados específicamente al tamaño del pene, pero que parece que este estudio forma parte de una investigación “post doctoral del programa de entrenamiento” del autor mucho más amplia, en la que los fondos destinados al financiamiento del estudio del tamaño del pene fue sólo una “pequeña parte”.

Según las mismas fuentes entre otros estudios en los que se utilizaron fondos federales; es decir de nuestros impuestos, hay uno que es una joyita en la búsqueda de la consecución del “bienestar general”: La conexión entre los anticonceptivos y la prevención de las enfermedades de transmisión sexual (STD) en… ¡Madagascar! (Puntos de admiración de Nobama).

El estudio, que fue publicado el año pasado en la revista Archives of Sexual Behavior, asegura que antes de este estudio había existido muy “poca investigación entre los hombres que tienen sexo con hombres para evaluar la asociación entre el tamaño del pene y la salud socio-sexual”.

Quizás todavía muchos recuerden las promesas de campaña del Tartufo, y decimos quizás porque los hispanos en este país hemos demostrado tener muy mala memoria cuando de Barack Hussein Obama se trata, por eso no vamos a referirnos específicamente aquí a esas promesas. Regresemos sólo un poquito en el tiempo, a principios de junio, cuando Obama y el vicepresidente Joe Biden hablaron de eliminar el despilfarro del gobierno y hacerlo más eficiente: “Enfocarnos en el desperdicio y hacer que el Gobierno sea más eficiente ha sido una prioridad de mi gobierno desde el primer día. Pero en la medida en que trabajamos para hacerle frente al déficit presupuestario, tenemos que subir nuestra meta”, dijo el Tartufo entonces. “Ninguna cantidad desperdiciada es aceptable, no cuando no se trata de nuestro dinero, no en un momento en el que muchas familias están reduciendo sus gastos”.

Pero Biden fue más allá que Obama, y dijo que la administración “cazará” todos los gastos innecesarios. “Durante mucho tiempo el gobierno federal ha permitido que miles de millones de dólares de los contribuyentes se pierdan en ineficiencias”, dijo Biden. “En los últimos dos años hemos estado reduciendo el desperdicio de dinero en todo el gobierno y hoy le estamos enviando a Washington el mensaje de que el Presidente y yo estamos comprometidos a cambiar la forma en que funciona el gobierno y estamos intensificando la caza de dólares malgastados”.

Claro está en esta advertencia no cabe algo tan importante para la “salud pública y el bienestar general” como el tamaño del pene de los hombres gay y las enfermedades de transmisión sexual en Madagascar y el que diga lo contrario no es más que un miserable reaccionario y discriminador de los gay de todo el mundo.

Nobama
18 de julio de 2011

viernes, 15 de julio de 2011

Bravuconadas e impudicias del
Mentiroso en Jefe


Si no se eleva el tope de la capacidad de pedir prestado de los Estados Unidos, las consecuencias serán desastrosas, nos dicen el Mentiroso en Jefe, Barack Hussein Obama y algunos políticos y “expertos”; el equivalente a un “Armagedón económico”. Y nos advierten que las consecuencias serían tan graves que no se puede retrasar la toma de un acuerdo de ahí que en medio de una perreta de niño consentido y caprichoso pusiera como fecha límite para alcanzar ese acuerdo el 15 de julio, es decir hoy. Pues bien, hoy es 15 de julio y ni han sonado las trompetas del Juicio Final, ni los Siete Jinetes del Apocalipsis cabalgan y más bien al Tartufo comienza a doblársele el espinazo. Pobre del liderazgo Republicano si pestañea ahora y cede ante el chantaje Obámico al estilo Chicago.

Ayer, Obama, renovó las advertencias. Recordando su impúdica y desvergonzada táctica de alarmar a los ciudadanos retirados hechas en una entrevista con una de las principales cadenas de la televisión perteneciente al aparato propagandístico del Régimen en la que dijo: “No puedo garantizar que los cheques del Seguro Social salgan el 3 de agosto, si no hemos resuelto este asunto, porque simplemente puede ser que en las arcas no contemos con el dinero para hacerlo”, uniendo a esta impúdica táctica toda una lista de terribles calamidades que se nos vendrían encima si el gobierno deja de continuar endeudándose y de gastar sin medida y control como hasta el presente desde que el Régimen se apoderó de la Casa Blanca.

Pero a pesar de toda esta campaña propagandística para asustarnos una nueva encuesta, curiosamente hecha por dos de los órganos propagandísticos más importantes del régimen, la CBS News y el New York Times, nos indica que los estadounidenses se oponen a aumentar la capacidad de endeudar al país en un 69% contra un 24 que estaría a favor.

Claro está, que el Omnisapiente Obama rechazó de inmediato esta conclusión y, como acostumbra, él que lo sabe todo, de inmediato asumió el papel de Brujo de la Tribu, de poseedor del dominio del fuego y concluyó que We The People no entendemos las complejidades de la alta política económica: “Déjenme establecer una distinción entre los políticos profesionales y el público en general: el público no está prestando mucha atención a los detalles de cómo se subastan los bonos del Tesoro... Y está bien que no lo hagan... Ellos (We The People) tienen muchas otras cosas ante sí. A nosotros nos pagan para preocuparnos por esas cosas... Ahora, bien debo decir que algunos políticos profesionales sí lo saben y el que ellos digan que no se debe elevar el tope de la deuda es irresponsable. Ellos lo saben bien”.

Pero la realidad es que We The People somos los que tenemos la razón y que por fin la mayoría hemos concluido en que no nos asustan todas las predicciones “armagedonistas” de este inepto presidente, por fin ya la mayoría ha comprendido que la presidencia del Tartufo es un fracaso espectacular, para utilizar el adjetivo de moda, convertida en una basura de proporciones gigantescas por su adhesión absoluta a la ideología socialista y su vertical partidismo, que lo ha llevado a aplicar todas esas políticas que están destruyendo las perspectivas de crecimiento económico de la nación y a la destrucción, más bien a la muerte, de las esperanzas de 24 millones de norteamericanos que están desempleados o que trabajan apenas unas horas a la semana para llevar el sustento a sus familias. Esos que no pueden “aumentarse el tope de su capacidad de endeudarse” y cada día que este infame pasa en la presidencia ven alejarse cada vez más sus posibilidades de una vida mejor para ellos y sus familias. Pobre de aquel que piense que él puede cambiar; él sólo escucha su propia voz de ahí que prácticamente todo su equipo económico lo haya abandonado y que una gran mayoría de los votantes independientes estén listos para votar por cualquier candidato republicano antes que sufrirlo por 4 años más.

Señor Presidente, sus tácticas de atemorizarnos con cataclismos inimaginables ya no funcionan, sus mentiras seudoeconómicas ya no asustan a nadie. No aumentar el tope de la capacidad de endeudarnos no significa ni mucho menos que el Gobierno no pueda pagar sus deudas, guárdese este su mayor embuste donde mejor le acomode en su cuerpo. El no aumentar ese tope sólo significa que el gobierno no puede pedir más dinero prestado y que sólo puede gastar según los ingresos que tenga y si tenemos en cuenta que el pago de los intereses ($29 miles de millones) de la deuda es menos de un décimo de los ingresos ($172 miles de millones) previstos para el período entre agosto 3 y 31 no hay ninguna razón para pensar que caéremos en la insolvencia. Pero sucede que Obama, además de mentiroso tiene muy mala memoria, durante años una y otra vez, el Congreso y el Presidente de turno no han podido ponerse de acuerdo sobre un aumento del tope de la capacidad de endeudarse y jamás se ha producido la falta de pago (default), ello sucedió en diciembre de 1973, marzo de 1979, noviembre de 1983, diciembre de 1985, agosto de 1987, noviembre de 1995, diciembre 1995 a enero 1996 y septiembre de 2007. En realidad esto no debía ni aparecer en la discusión ya que la 14va Enmienda a la Constitución exige el pago de la deuda antes que se realice cualquier otro gasto.

En su campaña de atemorizar a los más débiles, ancianos y enfermos, y con la mayor impudicia que alguien pudiera imaginar, Obama dice no saber si habrá dinero para enviar los cheques de la Seguridad Social el 3 de agosto, cuando sabe perfectamente que habrá ingresos suficientes no sólo para pagar los intereses de la deuda, sino también para cubrir los gastos correspondientes al Seguro Social ($49 miles de millones), el Medicare y el Medicaid ($50 miles de millones) la Defensa ($34 miles de millones) las devoluciones del IRS ($3-9 miles de millones).

Otra de sus grandes mentiras es que si el gasto del gobierno se reduce, habrá una depresión. Todos recordamos como nos prometió que un aumento “temporal” del gasto público “estimularía” la economía, pero ahora nos viene con el cuento de que no podemos suprimir ese aumento “temporal” porque el país se hundiría en el caos. ¡Qué desvergüenza!

En realidad ya es hora de que Barack Hussein Obama, su administración y marionetas de extrema izquierda en el Congreso terminen con esta campaña de amedrentar a los ciudadanos y que reconozcan de una vez y por todas que We The People hablamos alto y claro en noviembre de 2010 y que no elegimos un Congreso marioneta de sus caprichos tercermundistas en el mejor estilo de Fidel Castro y de Hugo Chávez.

Ya le hemos visto la oreja peluda y no nos falta mucho para rescindirle el contrato.

Nobama
15 de julio de 2011.

De regreso...

Queridos amigos:
Por razones ajenas a nuestra voluntad nos hemos visto en la necesidad de dejar de actualizar el blog por algún tiempo, quizás demasiado y sin dar explicaciones, por lo que les pedimos disculpas a todos. Dicho esto, les anunciamos que Nobama comenzará a ser actualizado regularmente, quizás de momento no con la frecuencia con la que acostumbrábamos a hacerlo, pero sí lo más actual posible.

Sin lugar a dudas que hoy, entre tantas cosas importantes que se están desarrollando en el mundo y particularmente en los Estados Unidos, la deuda de más de 14 trillones de dólares (14 mil millones de millones) en la que nos ha sumido el régimen de Barack Hussein Obama es el aspecto más crucial al que debe enfrentarse esta nación, de ahí que a partir de hoy comenzaremos con una serie que pretende arrojar alguna luz sobre este asunto y más específicamente sobre el mito del "Armagedon" que nos anuncia este gran mentiroso y "bluffero" enquistado en la Casa Blanca.

El primero de esta serie tratará de explicar, entre otros aspectos, el mito que encierra la afirmación de Obama de que el mundo se acabará si no se eleva el tope de la capacidad de los Estados Unidos para tomar dinero prestado. No se llamen a engaño, como verán no es la primera vez que no se aprueba la elevación de dicho tope y que sepamos todavía somos la nación más poderosa del universo a pesar de Barack Hussein Obama.

Nobama
7 de Julio de 2011

lunes, 15 de febrero de 2010

The Runaway Toyota... O cómo capear el temporal

Barack Hussein Obama ha perdido el apoyo de la mayoría del país. Encuesta tras encuesta confirman que la mayoría de los norteamericanos ya no creen en él y no se ve que exista la posibilidad de que pueda hacer algo para recuperar la confianza de muchos de los que votaron por él en 2008, principalmente entre los votantes independientes.

Pero hay tres aspectos fundamentales en la realidad política actual que podrían salvar su presidencia de ser un rotundo fracaso y hasta quizás garantizarle un segundo mandato en 2012:

1ro. Debe abandonar la idea de juzgar en tribunales civiles a los complotados en la masacre del 11 de septiembre y dejar de darle a los terroristas capturados los mismos derechos procesales que a los ciudadanos norteamericanos.

2do. Debe mantener abierta la prisión de la Bahía de Guantánamo, porque es el mejor lugar para mantener aislados a los combatientes enemigos y evitar que vuelvan a atentar contra nuestra seguridad o reincorporarse a las fuerzas terroristas de Al Qaeda. También debe despedir a John Brennan como Jefe de Contraterrorismo y de inmediato calificar de pasmoso, desconcertante, estúpido y altamente peligroso para la Seguridad Nacional lo dicho por Brennan el pasado sábado de que comparándolo con el 50% del total de delincuentes comunes que reinciden en los Estados Unidos el cálculo de que la reincidencia en el terrorismo del 20% de los confinados en Guantánamo devueltos a sus países o integrados al llamado Plan de reeducación en Arabia Saudita “no es tan malo”.

3ro. Luego está lo referente a moverse realmente al centro en materia económica y abandonar la parte más extremista de izquierda de su agenda política, la cual ha querido forzar en su primer año en la Casa Blanca. Ello claro está, significa trabajar de forma bipartidista con el Congreso para aprobar legislaciones que realmente saquen la economía de la profunda recesión en que se encuentra y que de nuevo el extraordinario potencial empresarial, financiero y productivo de la nación comience a funcionar y a crear empleos. Para ello debe enviar una señal clara de su voluntad de compromiso primeramente a los inversionistas y después a toda la nación.

Un buen punto para comenzar sería reconsiderar su propósito, claramente establecido en su propuesta de presupuesto, de dejar expirar los recortes de impuestos hechos durante la Presidencia de George W. Bush y, por el contrario, hacerlos permanentes. Desde la campaña presidencial hemos estado escuchando sin parar la letanía de que esos recortes de impuestos son una de las causas principales, sino la principal, del enorme déficit fiscal y por ende de la deuda pública del Gobierno de los Estados Unidos, lo cual es una de las afirmaciones más mentirosas y deshonestas que se han repetido en la propaganda Obámica del Hope and Change. Claro está que para hacer esto, Barack Hussein Obama necesitaría una extraordinaria dosis de honestidad y valentía política, porque sería enfrentarse a su base natural: la extrema izquierda en poder de la dirección del Partido Demócrata y por ende al liderazgo en el Congreso, es decir a Nancy Pelosi y Harry Reid.

Si Obama realmente quisiera la recuperación económica, ello sería un mensaje extraordinariamente claro y además muy fácil de argumentar.

Durante el año fiscal del año 2000, antes de los recortes de impuestos de Bush, el Gobierno ingresó $2.025 millones de millones y gastó $1.78 millones de millones. Siete años después, antes de que nos golpeara la recesión, el Gobierno ingresó $2.58 millones de millones, un 27% más que antes de los recortes de impuestos, pero gastó $2.72 millones de millones, lo que representa un aumento de 53% en el Gasto Público. Lo que establece que el gasto dobló a los ingresos y que a pesar de los recortes de impuestos los ingresos estuvieron por encima de la tasa de inflación. Luego los recortes de impuestos no pueden ni siquiera considerarse dentro de las causas del déficit. Lo que sucedió realmente es que nuestros líderes electos, para su vergüenza, no mantuvieron el gasto ni siquiera al mismo nivel que la tasa de inflación, si lo hubiesen hecho nuestros gastos en 2007 hubiesen alcanzado la cifra de $2.15 millones de millones, por lo que habríamos tenido un superávit de $414 mil millones.

¿Pero qué sucedió durante todo el año 2009, el 1ro de la era Obámica del Hope & Change?

Ingresamos $2.10 millones de millones, no pierdan de vista que a pesar de la recesión esta cifra sigue siendo mayor que los ingresos antes de los recortes de impuestos de Bush, pero lamentablemente el Gobierno gastó $3.51 millones de millones, es decir un 97% más que antes de los recortes de impuestos de Bush. Lo que nos lleva a concluir que si el Gasto Público se hubiese mantenido al menos al nivel de la tasa de inflación, los gastos hubiesen totalizado $2.22 millones de millones, por lo que el déficit sería de sólo $124 mil millones, bastante poco si lo comparamos con la enormidad de $1.4 millones de millones gastados.

Si como decíamos, Barack Hussein Obama quisiera recuperar la confianza de la mayoría del pueblo norteamericano, este sería un buen punto para comenzar. Pero lamentablemente, todo parece indicar que la soberbia es más poderosa que el sentido común y ya se escuchan tambores de Guerra desde la Casa Blanca con amenazas de una utilización sin precedentes de los poderes ejecutivos para avanzar la agenda socialista en energía, medio ambiente, política fiscal y, claro está, el ObamaCare, lo que sugiere que Obama no tiene de lo que cuelga, ni la decencia para rectificar el rumbo, por lo que el Gran Timonel está condenado al fracaso.

Como dijo alguien muy sabio una vez: “Ni siquiera un Presidente puede ganar una batalla si tiene a los votantes en contra y, como si ello no le bastara, cada vez más encabronados”.

Nobama
Nueva York, 15 de febrero de 2010

viernes, 12 de febrero de 2010

Barack Hussein Obama de Chicago, llamado unas veces el cínico, otras el agnóstico y con más frecuencia el mentiroso



Joe The Plumber fue aquel ciudadano que confrontó a Barack Hussein Obama durante la campaña cuando le dijo: “Su nuevo plan de impuestos me aumentará los impuestos... ¿No es así?”

A lo que el entonces candidato respondió: “De 250 (mil dólares al año) hacia abajo, los impuestos permanecerán lo mismo”. Todas las promesas que hizo al respecto y que repitió hasta el cansancio durante la campaña y después de ser Presidente están recogidas en el vídeo que encabeza estas notas. También podrán recordar que después que Joe se hiciera famoso ese día por hacerle la pregunta difícil y lo obligara, por primera vez, a declarar que su intención era redistribuir la riqueza, la antigua fórmula socialista; la maquinaria propagandística Obámica, ditto la Gran Prensa supuestamente objetiva que ya lo había designado como “su hombre”, la emprendió en ataques contra el plomero y buscaron y rebuscaron para ver si podían encontrar algo en el pasado de un simple ciudadano, para destruirlo por atreverse a confrontar al Amado Líder y futuro Gran Timonel. Allí, volvió a insistir en que el 95% de los “trabajadores” verían reducidos sus impuestos durante su administración.

Pero hoy, unas pocas semanas después de cumplir su primer año en la Casa Blanca, en una entrevista publicada en la Revista Bloomberg Businessweek, Obama se declara “agnóstico” acerca de la que fuera una piedra angular en su plataforma económica electoral: Ningún incremento en los impuestos para los individuos que ganaran $200 mil al año o menos o para los núcleos familiares cuyos ingresos anuales combinados estuvieran por debajo de los $250 mil al año.

Ahora, este genio inmoral del relativismo y el engaño nos revela, algo que ya se cocinaba desde su campaña en la Gran Mesa de Pericles organizada por sus secuaces de Chicago: la creación de una llamada Fuerza de Tarea (otra más) para estudiar la forma de contener el déficit nacional y con pasmoso descaro nos dice el Tartufo: “Lo que quiero hacer es mostrarme completamente agnóstico en términos de soluciones”, lo que traducido de la retórica Obámica al idioma de los mortales, es decir The We The People, quiere decir: que no hay nada sagrado o intocable a la hora de encontrar una forma de contener el déficit y que a la vez le permita seguir gastando para seguir aumentando el peso del Gobierno en todos los aspectos de nuestras vidas y ello, como ya deben suponer incluye el aumento de los impuestos y reducciones en los gastos de programas como el Social Security y Medicare. ¿Agnóstico? Cínico, decimos nosotros, además de mentiroso. Claro que siempre supo que iba a aumentar los impuestos, lo hemos estado diciendo desde que colocamos nuestros primer post en este blog. No habrá recorte alguno en gastos innecesarios en los programas que garantizan beneficios, los Demócratas jamás lo permitirían, de ahí salen los sobornos a sindicatos y llamados intereses especiales de la izquierda. Se escuchará hablar mucho de ello, oirán mucho bla, bla, bla, pero jamás lo considerarán seriamente. De manera que aquellos que entonces no lo creyeron deben prepararse porque el aumento de impuestos ya viene en camino, como siempre estuvo previsto.

Hoy, al igual que hacía en sus tiempos como Senador Estatal en Illinois, el Tartufo vota presente, ni Aye ni Nay, en un aumento de impuestos a la clase media, lo que quiere decir que lo deja en manos de esa famosa Fuerza de Tarea, al resto de su Mesa de Pericles y de sus compinches Pelosi y Read en el Congreso y así no se compromete y siempre tendrá a alguien a quien echarle la culpa además de a George W. Bush que de esta tampoco se le escapará, estén seguros de que encontrará la forma. Eso es lo que en realidad para él significa ser “agnóstico”. Ni Sí, ni No. Ni Fu, ni Fa. Y mientras, seguirá engañando a los ilusos con estampitas como la que reproducimos a continuación.



Nobama
Nueva York, 12 de febrero de 2010

miércoles, 10 de febrero de 2010

De Nerón a Barack Hussein Obama

En el año 64 (dne) para hacer frente a los cada vez más elevados gastos de la administración pública, el Emperador Romano Nero Claudius Caesar Augustus Germanicus, más conocido en nuestros días sólo como Nerón, decidió reducir el contenido en plata y oro de las monedas del imperio el denario y el áureo. Nerón, en lugar de financiar el aumento del gasto público con un aumento directo a los impuestos, optó por hacerlo de manera indirecta creyendo así que lograría engañar a los ciudadanos. Pero, curiosamente, la jugada no le funcionó, ya que los precios de los productos se dispararon, bajó el consumo y la recaudación pública prácticamente no aumentó, ya que los ciudadanos romanos pudientes, los patricios, que conocían la jugada y poseían las mayores riquezas, decidieron protegerlas y atesoraron las monedas antiguas que contenían más metal precioso y efectuar sus pagos, impuestos incluidos, con las nuevas monedas, que contenían menos. Con esta jugada, aparentemente “lista”, Nerón, además de por incendiar a Roma se hacía famoso por crear el primer proceso inflacionario de la historia.

Como se ha comprobado a través del tiempo, la inflación es un fenómeno económico directamente vinculado al gasto público sin control que conduce a una deuda pública casi permanente y que de no controlarse lleva a la quiebra a cualquier nación por muy poderosa y rica que fuera. Ejemplos de esto sobran en el pasado siglo: la República de Weimar, en la Alemania de los años 20, es una cita obligada, pero no la única. Hay otros casos más y menos conocidos y entre ellos se destaca Zimbabwe (antigua Rhodesia que una vez fuera conocida como el granero de África), donde para financiar su programa socialista de redistribución de la riqueza a través de la confiscación de tierras, el dictador Robert Mugabe, exigió al Banco Central que imprimiera más billetes, lo que condujo a tasas de inflación cada vez mayores por lo que en noviembre de 2008 se elevó al 79,600,000,000% con lo que alcanzó el nada honroso título de la segunda mayor tasa de inflación conocida. ¿La primera? Fue en Hungría después de la II Guerra Mundial donde en 1946 se llegó a imprimir un billete de 100 millones de millones (trillones) de pengos, la moneda húngara de la época. La crisis económica húngara fue aprovechada por los comunistas con respaldo del ocupante soviético y en Zimbabwe ya sabemos como gobierna el asesino Mugabe y también que la administración Obama está dando pasos para “reset” (reiniciar) sus relaciones con el dictador.

Muchos pensarán que el poderío económico, industrial y militar de los Estados Unidos no admite comparación con lo ejemplos ya citados, pero quienes tengan ese punto de vista están lamentablemente equivocados. La realidad es que la Deuda Pública, una de las causas principales, sino la principal, de la inflación ha destruido más imperios que las derrotas militares. Y si revisamos la historia veremos que lo que acabó con grandes imperios como el español, el francés, el turco y el inglés, el más reciente, no fueron invasiones desde el exterior, sino la deuda insostenible adquirida por esos estados. El imperio británico se vino abajo vertiginosamente después de la II Guerra Mundial y el detonante visible fue la crisis del Canal de Suez en 1956. Desafortunadamente, Inglaterra a pesar de tener las fuerzas militares y la obligaciones de una Gran Potencia Colonial, depositó sus finanzas en manos de su principal aliado: Los Estados Unidos de América. Gran Bretaña no podía mantener su moneda, la Libra Esterlina, al valor de $2.80 sin la ayuda norteamericana y también necesitaba el petróleo cuyo suministro le fue cortado por la crisis provocada por Nasser al nacionalizar el Canal de Suez, de propiedad franco-británica. Los ingleses jamás podrían esperar que el Presidente del país que era su principal aliado, a pesar de desaprobar las acciones franco-británicas por retomar el Canal, tomaría algún tipo de represalia directa. Estaban equivocados. El Presidente Eisenhower enfrentaba una difícil reelección, los soviéticos acababan de invadir Hungría y no quería que los países del Tercer Mundo, favorables a la acción de Nasser, vieran a los Estados Unidos como cómplices del colonialismo. Ike, decidió castigar al amigo y no ayudarlo, por lo que ordenó al Secretario del Tesoro la venta masiva de Libras Esterlinas para quebrar la divisa inglesa y su economía y se negó a venderle a la Gran Bretaña petróleo norteamericano hasta que esta desistiera de su acción militar. Esto fue la verdadera causa del final del Imperio Británico y, paradójicamente, no a manos de un enemigo, sino de su aliado más cercano, los Estados Unidos, del que su débil moneda y su enorme deuda pública dependían enteramente.

Y es aquí precisamente en que se inserta en la historia Barack Hussein Obama. ¿Si un aliado tan cercano fue capaz de hacer algo tan deleznable a un amigo? ¿Qué no serían capaces de hacer los Chinos que son propietarios del 6.8% de nuestra Deuda Pública y ni son nuestros aliados ni nuestros amigos?

Recientemente, el Gobierno norteamericano en seguimiento a una política que data de los acuerdos de Nixon y Mao-Tse-Tung, autorizó la venta de equipos militares a la República China (Taiwán) para aumentar su capacidad defensiva y disuadir a la China Comunista de cualquier agresión y la respuesta China fue cortar la cooperación militar con los Estados Unidos y ciertas amenazas veladas. Luego al concretarse la fecha para que Obama reciba al Dalai Lama en la Casa Blanca, el Presidente de la República Popular China, de forma arrogante, exigió a los Estados Unidos que cancelara ese encuentro, lo que constituye una grosera ingerencia en la política exterior norteamericana.

Y hoy, cuando Obama anuncia nuevas sanciones a Irán, después que ayer el régimen iraní rebasara el punto de no retorno en su camino al arma nuclear, al iniciar el proceso de enriquecimiento de uranio de alto grado en su planta de Natanz. El Gobierno de China anuncia que se opondrá a cualquier tipo de sanciones contra el régimen de los Mullahs.

Si Barack Hussein Obama no es capaz ahora de unir los puntos y dar un giro total en su política de gasto público y de endeudamiento de la nación, cuando nuestro Producto Industrial Bruto (GDP) es todavía mayor que el de las economías combinadas de China, Japón, Alemania y Rusia, fortaleciendo el dólar a partir de la liberación de las fuerzas del mercado con una rebaja de impuestos masiva, nos estaremos encaminando hacia una vulnerabilidad en la que China podría jugar el deleznable papel que en su época jugó Dwigth D. Eisenhower y poner de rodillas a esta nación.

Pero bueno, quién sabe quizás esa sea la idea final detrás de todo este frenesí de gastos y redistribución de la riqueza. Porque como dijo alguna vez Rahm Emanuel, “no se debe dejar pasar una buena crisis sin sacar provecho de ella”.

Nobama
Nueva York, 10 de febrero de 2010