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viernes, 9 de septiembre de 2011

Regresa Obama el cínico y ofrece…
¡Más de lo mismo!

Con su arrogancia presuntuosa renovada y de vuelta de sus vacaciones presidenciales en la exclusiva isla de Martha’s Vineyard, anoche fuimos testigos del regreso de un personaje que no se mostraba públicamente desde la época de su campaña presidencial: Barack Hussein Obama, llamado el cínico.

Después de meses de incesantes malas noticias desde todos lados (en las encuestas no sube del 41% de aprobación), montó el personaje del cínico con un discurso electoral populista de extrema izquierda, diseñado para satisfacer a su base natural que en los últimos días le ha amenazado con abandonar el barco y a la vez con una retórica engañosa dirigida al votante más golpeado por el actual desempleo galopante, las comunidades negra e hispana y tratando de atribuirle primariamente la grandeza y lo excepcional de la nación americana a la gestión gubernamental.

Con ese cinismo que al parecer adquiere su máximo punto cuando está en campaña comenzó afirmando: “Somos individualistas difíciles de manejar”, con “la creencia de que todos estamos conectados y que hay algunas cosas que sólo podemos hacer unidos como nación”. Estas frases dichas por este simulador profesional que ha dedicado prácticamente todo el tiempo que lleva en la presidencia a aherrojar la iniciativa individual norteamericana y a negar lo excepcional de nuestra nación, suenan tan blasfemas como sería la palabra Dios en boca de Lucifer.

Siguiendo con su Manual para el Cinismo, corregido y aumentado, Obama se lanza a su interpretación particular del legado de Lincoln y nos dice, que su grandeza no fue sólo que salvara a la Unión Americana, sino que colocó al mismo nivel el hecho de que fuera Lincoln quien fundara la Academia Nacional de Ciencias, con un propósito muy bien definido: colocarse él mismo a ese mismo nivel de grandeza al decir que hoy mostramos nuestra grandeza con la construcción de escuelas y community colleges, para no hablar de “nuestras carreteras y nuestros puentes, nuestras presas y nuestros aeropuertos”.

En este punto habría que detenerse y preguntarse: ¿Es realmente eso una señal de nuestra grandeza nacional?

Claro está que esta resultaría una pregunta retórica con sólo pensar en que, por ejemplo, Cuba, Bostwana y Corea del Norte por sólo citar unos pocos ejemplos, también tienen carreteras, puentes, presas y aeropuertos, al tiempo que reprimen y matan de hambre a sus pueblos.

Esa cínica invocación de Obama para glorificar los proyectos de construcción de infraestructura está directamente relacionada con su certeza obsesionada e inquebrantable, a pesar del fracaso de su último estímulo, de que el gobierno federal debe asumir el papel protagónico en la solución de la crisis del desempleo empleando directamente a las personas.

Salir de la crisis aumentando el gasto, esta vez $447 mil millones de millones (billones) con la promesa de que su nuevo plan de estímulo será pagado en el futuro con cortes en los próximos diez años. Es decir gastar ahora y reducir gastos después. Como habría dicho una abuela cubana: “¡Qué barbaridad! Este se come el postre primero y la comida después”.

En resumen: ¡Más de lo mismo!

Una vez Albert Einstein definió la locura como hacer lo mismo una y otra vez y esperar cada vez obtener un resultado diferente. Si nos guiamos por esta definición para juzgarlo, además de cínico Barack Hussein Obama es un lunático izquierdista.

De manera que nada nuevo sobre el tapete. Por un lado la burocracia socialista demócrata encabezada por Barack Hussein Obama, que piensa que el Gran Gobierno resolverá la crisis y por el otro la ideología de libre empresa que ha hecho grande a este país, cuyos exponentes y seguidores creemos que la solución está en la reducción de la carga que representa el Gobierno con su insaciable apetito por el control a través de las regulaciones y el gasto en progresión geométrica alimentado por la carga impositiva que impide el crecimiento de la economía y por ende la reducción del desempleo como la historia de esta nación ha demostrado una y otra vez.

Y de esto precisamente es de lo que se trata la próxima elección general de noviembre de 2012.

En resumen, como siempre, Barack Hussein Obama no nos ofreció ninguna razón para creer que de ponerse en práctica sus “nuevas” ideas para combatir el desempleo y estimular el crecimiento económico, no serían un fracaso al igual que sus “nuevas” propuestas anteriores: combustible para el núcleo principal de su base política del que forman una buena parte los trabajadores sindicalizados que ya tienen su trabajo.

El de anoche fue un discurso hiperpartidista destinado a culpar a los Republicanos por el fracaso de su plan o por no someterse a su chantaje. En resumen un discurso totalmente político en el que Obama apuesta a su reelección en la aprobación o no de una ley de gasto masivo, un discurso cuyo propósito era patente y cínico. Tal y como correspondía a Barack Hussein Obama, llamado el cínico.

Nobama
9 de septiembre de 2011

lunes, 15 de agosto de 2011

El “Magical Misery Tour” de
Barack Hussein Obama


Esta mañana Barack Hussein Obama comenzó un recorrido en autobús por los estados del medio oeste al que pomposamente llamó Debt-End Bus Tour (Tour en Ómnibus Fin de la Deuda), y al que, irónicamente, se le comienza a llamar “Magical Misery Tour” (Tour Mágico de la Miseria) parafraseando el título del famoso álbum de los Beatles de 1967 Magical Mystery Tour.

Según el Tartufo, en este recorrido de 3 días por tres estados del medio oeste, Minnesota, Iowa e Illinois, y que será costeado con nuestros impuestos, explicará a la clase media rural y a los trabajadores su plan para la recuperación económica del país y la creación de empleos, pero sucede que su receta es la misma: más gastos del gobierno, aumento de impuestos y por ende un crecimiento mayor aún del Gobierno y de la incertidumbre que mantiene a los mercados en un evidente nerviosismo e inestabilidad creciente. En realidad lo que está haciendo Obama, llamado El Copión en Jefe, (el Tea Party utiliza este método para llevar su mensaje) es hacer campaña política en estos llamados estados indecisos (swing states), ahora que según Gallup el nivel de aprobación que recibe es del 39% y un 54% desaprueba su trabajo, y que hasta Nueva York, el estado masoquista, comienza a darle la espalda. Hace 3 años, los neoyorquinos lo eligieron con un 63% del voto, pero en una encuesta realizada la semana pasada sólo el 45% aprueba su gestión, contra un 49% que la desaprueba.

¿Qué está pasando se pregunta el Quejón en Jefe, Barack Hussein Obama?

La respuesta está clara y visible, pero a él los árboles de su arrogancia no le dejan ver el bosque de la crisis y We The People, estamos ya hartos de que en lugar de proponer respuestas reales y eficaces para una economía que se hunde, sigue haciendo lo mismo que ha hecho durante todo su mandato: culpar a cualquier otro. Así, el jueves en Michigan, Obama se quejó de que “había algo que andaba mal en nuestro país”, porque “Washington no cuenta con la capacidad para unirse y resolver los problemas”, y como ejemplo se refirió a “la negativa de alguna gente en el Congreso de colocar al país antes que a su Partido”… Hay que tener la cara muy dura, tratándose de Obama, claro está, para hacer una afirmación así. En los últimos 3 años todo se ha debido a problemas que él “heredó”, ya saben que quien, ahora como ya ese disco está rayado, dirige sus ataques contra “Washington” y “alguna gente en el Congreso”.

¡Qué descaro!

Señor Obama, es hora ya de que asuma su responsabilidad por el desastre económico en el que ha hundido a esta nación con sus gastos desenfrenados. La gente de la que usted se declara paladín y defensor lleva sufriendo demasiado tiempo ya. Y ha sido en su mandato, no en el de su predecesor, en el que la deuda ha aumentado un trillón de dólares tras otro hasta 14 y que Standard & Poor’s degradara el crédito de los Estados Unidos por primera vez en la historia. La semana pasada, los mercados enloquecieron y nadie se atreve a predecir lo que sucederá en esta. We The People, sabemos muy bien por qué no quiere asumir la responsabilidad de esta catástrofe en la que cada vez se hunde más la nación norteamericana.

Simplemente usted carece del espinazo que hace falta para comportarse como un hombre, reconocer sus errores, aprender de ellos y rectificarlos.

¡Deje de culpar a los demás y compórtese como un hombre aunque sea una vez en su vida!

Nobama
15 de agosto de 2011

martes, 9 de agosto de 2011

Same Old… Same Old Sh… 3.0 ó
Yo no tengo la culpita, ni tampoco la culpona


“Apareció en el podio con el índice de Dow en menos 400. Después que habló, bajó a menos 600. Se le vio débil, quejumbroso e insignificante: débil y quejumbroso porque se presenta para culpar al Tea Party, a Europa, Japón, Oriente Medio - probablemente a Dios porque Él es el autor de los terremotos - todo el mundo, menos él”.

Charles Krauthammer

Con tres días y una hora de retraso, con una deuda nacional de más de 14 trillones de dólares, Barack Hussein Obama subió ayer al podio, una vez más, para explicar que nada en este embrollo es culpa suya. Todo el mundo tiene la culpa… menos él. Evidentemente su mente no se ocupó ni un instante de enfrentar la verdadera raíz del problema, eso sería liderar, como le correspondería a un Presidente, al Tartufo sólo le interesa una cosa: la campaña para las elecciones del 2012. Así que comenzó a repartir culpas y culponas a diestra y siniestra y como le parecía que eran pocos culpó también a los terremotos en Japón por el lamentable estado en que están las finanzas norteamericanas y por la rebaja de la clasificación de la Deuda a AA+.

Y, de inmediato, se lanzó en su ya gastada diatriba de exigir aumentos en los impuestos a los “ricos” y una mayor extensión a los beneficios del seguro de desempleo. Aquellos que tuvieron un atisbo de esperanza de que después de su ominoso silencio, su Majestad Imperial ofrecería, por fin, un Plan concreto, sólo le escucharon repetir su cantaleta de lucha de clases y redistribución de la riqueza, que nos ha sumido en este mar de deudas, en un índice de desempleo prácticamente inamovible, en un dólar que se hunde y en la humillación que representa que Standard & Poor’s haya rebajado el crédito de la nación.

Así que mientras más hablaba, el índice de Dow caía y caía, hundiéndose hasta una pérdida de más de 600 puntos, con lo que el mercado inversionista expresaba su voto de No confianza en las políticas económicas anticapitalistas y socialistas del Tartufo enquistado en la Casa Blanca.

We The People entendemos perfectamente lo que está sucediendo, sabemos además que fue usted quien nos ha metido en este rollo y que la solución está en controlar el gasto fuera de control y no en gastar más como usted y sus compinches de la extrema izquierda pretenden. Cómo bien ha caracterizado de forma muy cinematográfica el amigo Rush Limbaugh esta película tiene un título muy bien puesto: Barackalypse Now y en noviembre de 2012 veremos la segunda parte titulada: Debt Man Walking, en la que le veremos recoger sus bártulos y salir de la Casa Blanca como bala por tronera.

Nobama
9 de agostos de 2011

jueves, 4 de agosto de 2011

Happy Birthday to me


Happy Birthday to me,
Happy Birthday to me,
I’m narcissistic you see,
Happy birthday to me.

Es el romance perfecto: un hombre al que le encanta ser amado y del que su mayor fanático es… ¡Él mismo!

En otros tiempos, normales digamos, algo que hoy ya nos parece muy lejano, habríamos celebrado el cumpleaños del Presidente en ejercicio con un pastel y velitas, pero tratándose de este Tartufo, granuja cuya obsesión es hundir al país y crear el caos para pescar en río revuelto; francamente la mayoría no tenemos ningún deseo de celebrar. Cómo podríamos celebrar a un personaje obsesionado consigo mismo. No importa que las noticias para el país sean terribles; ni que la economía esté en picada. El tema favorito para Barack Hussein Obama fue, es y será Barack Hussein Obama. En sus primeros 41 discursos en 2009, Obama habló acerca de él mismo alrededor de 1,200 veces, 1,198 para ser exactos. Y quien pudo oírlo ayer en su fiesta con sus compinches de Chicago habrá podido apreciar que prácticamente rompió su propio récord anterior: más de 100 veces nos dicen.

Guatacas, manengues, chicharrones y "jala levas" de todo tipo le pasaron anoche la lengua sin cesar.

¡Qué tristeza!

Nobama
4 de agosto de 2011

miércoles, 3 de agosto de 2011

¿Paisaje después de la batalla?
Una promesa de aumentar los impuestos


La batalla sobre el aumento del tope de la deuda finalizó ayer en la mañana y Barack Hussein Obama firmó rápidamente el proyecto de ley inmediatamente después de su aprobación en el Senado; pero más rápido aún volvió a declarar la Lucha de Clases como centro de su agenda política.

Desde el Jardín de las Rosas, el Tartufo declaró enfáticamente: “No se puede cerrar el déficit con sólo recortes en los gastos”, código obámico para “hay que subir los impuestos”, porque, como sabemos, los demócratas de hoy, con Obama a la cabeza, utilizan el viejo manual maoísta-leninista de nombrar con eufemismos y demagogia lo que no es políticamente popular entre el pueblo. De manera que seguidamente se lanzó en su diatriba, convertida ya en eslogan electoral, de: “Los estadounidenses más ricos y las grandes corporaciones más grandes deben pagar lo justo de acuerdo a lo que reciben”. No importa que el aumento de impuestos que propugna pulverizaría a los pequeños negocios, mientras hurga en los bolsillos de gente que en forma alguna están en el grupo al que llama “los estadounidenses más ricos”.

De lo que ayer fuimos testigos fue de lo que será el discurso básico de campaña de Barack Hussein Obama en su búsqueda de la reelección en 2012: La retórica de “Hay que exprimir a los ricos para proteger a la clase media”.

Que a nadie le quepa duda alguna de que el discurso de ayer del Tartufo dio comienzo real a la campaña electoral. Las líneas para la nueva batalla ya se están definiendo y versarán principalmente sobre cómo hacer que la economía crezca y salga del lamentable estado en que se encuentra.

Por un lado la extrema izquierda encabezada por el Camarada Obama clamará por más gobierno y más impuestos; y del otro We The People que queremos menos gobierno y por ende recorte en los gastos, reducción de la deuda y no aumento de impuestos. El “Gran Líder” Camarada Obama llamó ayer a lo que suena como un segundo paquete de estímulo económico. A él, no le importa la pésima situación económica a la que nos ha llevado su no menos pésima gestión desde que tomó posesión y sus mal llamados paquetes de estímulo.

Tampoco le importa que después de más de dos años de gastos masivos de su “estímulo económico” el desempleo esté en un 9,2%; que el crecimiento del Producto industrial bruto (PIB) sea casi inexistente y que el último informe sobre el sector manufacturero muestre que éste está en caída libre lo que augura una recesión doblemente profunda.

Quizás Barack Hussein Obama ni siquiera se haya dado cuenta, tan enorme es su ego, que el país ya está harto de él y de su trasnochada retórica maoísta-leninista.

En Nobama no nos gusta hacer predicciones, pero al igual que anunciamos que en las parciales del 2010 Obama y su Partido recibirían una paliza histórica, en las generales de noviembre de 2012 la carnicería será de proporciones bíblicas. Barack Hussein Obama se está hundiendo, y su nivel de aprobación en todas las encuestas serias es ahora, cuando falta más de un año para las elecciones, de un lamentable 40%, lo que lo coloca de lleno en el territorio recorrido por Jimmy Carter en su no menos lamentable presidencia.

El paisaje después de la batalla entonces será el de la cordura y el de la recuperación de los valores de esta gran nación, lo mismo que sucedió en 1979 cuando Ronald Reagan envió al manisero de regreso a su granja en Georgia.

Nobama
3 de agosto de 2011

lunes, 25 de julio de 2011

Barack Hussein Obama:
Same Old… Same Old Sh…


Barry The Liar o Barack, El Mentiroso, volvió a repetir el mismo guión esta noche en su mensaje a la nación sobre la deuda. Este mensaje no se diferencia prácticamente en nada de lo que le hemos venido escuchando en los últimos días, a saber: la culpa la tiene George W. Bush, hay que aumentar los impuestos y el gasto en el gobierno aumentando el tope de la deuda, y, por supuesto, no presentó idea o plan concreto alguno. En resumen, como Fidel Castro, todos tienen la culpa menos yo.

De manera que no perderemos el tiempo en analizar lo dicho por Obama, porque ya eso lo hicimos en nuestros anteriores artículos sobre el tema, sino que nos concentraremos en analizar las bases de la nueva propuesta del Speaker de la Cámara de Representantes acerca de la deuda de los Estados Unidos a la que Nobama tuvo acceso. El Speaker Boehner ha dado a su plan el sugerente título de Enfoque en dos etapas para que el Presidente Obama asuma la responsabilidad.

La propuesta que, según fuentes, cuenta con amplio apoyo entre los republicanos de la Cámara y el Senado, centra su esencia en colocar a Barack Hussein Obama en una posición en la que si realmente desea un aumento en el tope de la deuda, tendrá que ceder ante la opinión de la mayoría de los norteamericanos que exige una reducción del gasto público y reformas verdaderas en la forma de conducir el gobierno. Este enfoque en dos pasos satisface los criterios de los republicanos en la Cámara de hacer recortes en los gastos que sean mayores que cualquier incremento del tope de la deuda; la aplicación de topes en los gastos para limitar el gasto futuro, y promover la aprobación de una enmienda constitucional que exija del Gobierno Federal un Presupuesto Equilibrado, todo ello sin aumentar los impuestos ni a las familias norteamericanas y al sector privado creador de empleos. Si bien este plan no es el aprobado por la Cámara de Reducir, Poner un límite y Equilibrar, es uno que refleja los principios de la propuesta de Ley a la que Harry Reid no se atrevió a dar el curso parlamentario normal en el Senado.

Básicamente la propuesta de John Boehner contiene los siguientes elementos:

-Recortes que sobrepasan el aumento en el deuda. La propuesta reducirá y limitará de inmediato el gasto discrecional, lo que representa un ahorro de $1,2 miles de millones de millones (trillones) en un período de 10 años y aumentaría el tope de la deuda en menos de $1 mil millones de millones (trillón).

-Topes para controlar el gasto futuro. La propuesta impone topes de gasto que establecerán límites claros en el gasto futuro y que servirán de barrera contra la expansión del gobierno, mientras la economía crece. El no mantenerse en por debajo de esos límites activaría automáticamente reducciones en todas las áreas.

-Enmienda Constitucional para un Presupuesto Equilibrado. La propuesta exige que la Cámara y el Senado, voten esta enmienda después de octubre de 2011, pero siempre antes de que finalice el año, lo que permitiría que el pueblo norteamericano consiguiera suficiente apoyo entre sus legisladores para esta reforma de gran popularidad entre los votantes.

-Reformas y ahorros en los llamados Entitlement (Seguro Social, Medicare y Medicaid). En la propuesta se crea un Comité Conjunto del Congreso que debe hacer una propuesta para reducir el déficit en al menos $1,8 miles de millones de millones (trillones) en 10 años. Ambas cámaras deberán votar la propuesta sin introducir enmiendas a la misma. Cada Cámara votaría la propuesta de la Comisión Mixta sin ninguna modificación. Si la propuesta es aprobada, el Presidente estaría autorizado a solicitar un aumento del límite de la deuda de $1,6 miles de millones de millones (trillones).

-No aumento de impuestos. La propuesta no incluye aumento de impuestos alguno, un principio fundamental por el que los republicanos han estado luchando desde el primer día.

Lo anterior son, en esencia, los componentes del Plan Boehner. Y lo más importante del mismo es que le niega a Barack Hussein Obama lo que realmente él quiere conseguir. En primer término un acuerdo que eleve el tope de la deuda más allá de 2012, de manera que no tenga que verse obligado a discutir el tema durante la campaña; en realidad este mentiroso compulsivo está más preocupado por su reelección que lo que pudiera suceder al país y además, lo que para él no es menor importante, porque está directamente conectado con satisfacer a la extrema izquierda del Partido Demócrata, su base natural: un aumento de impuestos a los que él llama “ricos”, que destruiría millones de empleos y según cálculos conservadores podría disparar el desempleo a cifras no vistas desde la llamada Gran Depresión.

Lamentablemente, a pesar de sus méritos este plan tiene un elemento que hace que desconfiemos que el resto de los puntos relativos a la verdadera solución de la descomunal deuda en la que está sumido el país no queden en letra muerta. Un punto que vuelve a poner a la zorra como vigilante del gallinero. Esta suerte de “Súper Congreso” que resulta de la creación esa famosa comisión de la que habría que aceptar sus propuestas sin que pasaran por el proceso legislativo normal, algo que además muchos especialistas consideran inconstitucional.

En resumen, estamos de regreso al punto inicial y cada vez se hace más evidente que si los Republicanos se mantienen firmes, a Obama y a los Demócratas no les quedará otro remedio que aceptar una propuesta que verdaderamente resuelva el problema, cuando vean que la época de los trucos politiqueros ya es historia y que esta vez no nos embutirán su agenda de extrema izquierda como hicieron con el ObamaCare.

Nobama
25 de julio de 2011

viernes, 15 de julio de 2011

Bravuconadas e impudicias del
Mentiroso en Jefe


Si no se eleva el tope de la capacidad de pedir prestado de los Estados Unidos, las consecuencias serán desastrosas, nos dicen el Mentiroso en Jefe, Barack Hussein Obama y algunos políticos y “expertos”; el equivalente a un “Armagedón económico”. Y nos advierten que las consecuencias serían tan graves que no se puede retrasar la toma de un acuerdo de ahí que en medio de una perreta de niño consentido y caprichoso pusiera como fecha límite para alcanzar ese acuerdo el 15 de julio, es decir hoy. Pues bien, hoy es 15 de julio y ni han sonado las trompetas del Juicio Final, ni los Siete Jinetes del Apocalipsis cabalgan y más bien al Tartufo comienza a doblársele el espinazo. Pobre del liderazgo Republicano si pestañea ahora y cede ante el chantaje Obámico al estilo Chicago.

Ayer, Obama, renovó las advertencias. Recordando su impúdica y desvergonzada táctica de alarmar a los ciudadanos retirados hechas en una entrevista con una de las principales cadenas de la televisión perteneciente al aparato propagandístico del Régimen en la que dijo: “No puedo garantizar que los cheques del Seguro Social salgan el 3 de agosto, si no hemos resuelto este asunto, porque simplemente puede ser que en las arcas no contemos con el dinero para hacerlo”, uniendo a esta impúdica táctica toda una lista de terribles calamidades que se nos vendrían encima si el gobierno deja de continuar endeudándose y de gastar sin medida y control como hasta el presente desde que el Régimen se apoderó de la Casa Blanca.

Pero a pesar de toda esta campaña propagandística para asustarnos una nueva encuesta, curiosamente hecha por dos de los órganos propagandísticos más importantes del régimen, la CBS News y el New York Times, nos indica que los estadounidenses se oponen a aumentar la capacidad de endeudar al país en un 69% contra un 24 que estaría a favor.

Claro está, que el Omnisapiente Obama rechazó de inmediato esta conclusión y, como acostumbra, él que lo sabe todo, de inmediato asumió el papel de Brujo de la Tribu, de poseedor del dominio del fuego y concluyó que We The People no entendemos las complejidades de la alta política económica: “Déjenme establecer una distinción entre los políticos profesionales y el público en general: el público no está prestando mucha atención a los detalles de cómo se subastan los bonos del Tesoro... Y está bien que no lo hagan... Ellos (We The People) tienen muchas otras cosas ante sí. A nosotros nos pagan para preocuparnos por esas cosas... Ahora, bien debo decir que algunos políticos profesionales sí lo saben y el que ellos digan que no se debe elevar el tope de la deuda es irresponsable. Ellos lo saben bien”.

Pero la realidad es que We The People somos los que tenemos la razón y que por fin la mayoría hemos concluido en que no nos asustan todas las predicciones “armagedonistas” de este inepto presidente, por fin ya la mayoría ha comprendido que la presidencia del Tartufo es un fracaso espectacular, para utilizar el adjetivo de moda, convertida en una basura de proporciones gigantescas por su adhesión absoluta a la ideología socialista y su vertical partidismo, que lo ha llevado a aplicar todas esas políticas que están destruyendo las perspectivas de crecimiento económico de la nación y a la destrucción, más bien a la muerte, de las esperanzas de 24 millones de norteamericanos que están desempleados o que trabajan apenas unas horas a la semana para llevar el sustento a sus familias. Esos que no pueden “aumentarse el tope de su capacidad de endeudarse” y cada día que este infame pasa en la presidencia ven alejarse cada vez más sus posibilidades de una vida mejor para ellos y sus familias. Pobre de aquel que piense que él puede cambiar; él sólo escucha su propia voz de ahí que prácticamente todo su equipo económico lo haya abandonado y que una gran mayoría de los votantes independientes estén listos para votar por cualquier candidato republicano antes que sufrirlo por 4 años más.

Señor Presidente, sus tácticas de atemorizarnos con cataclismos inimaginables ya no funcionan, sus mentiras seudoeconómicas ya no asustan a nadie. No aumentar el tope de la capacidad de endeudarnos no significa ni mucho menos que el Gobierno no pueda pagar sus deudas, guárdese este su mayor embuste donde mejor le acomode en su cuerpo. El no aumentar ese tope sólo significa que el gobierno no puede pedir más dinero prestado y que sólo puede gastar según los ingresos que tenga y si tenemos en cuenta que el pago de los intereses ($29 miles de millones) de la deuda es menos de un décimo de los ingresos ($172 miles de millones) previstos para el período entre agosto 3 y 31 no hay ninguna razón para pensar que caéremos en la insolvencia. Pero sucede que Obama, además de mentiroso tiene muy mala memoria, durante años una y otra vez, el Congreso y el Presidente de turno no han podido ponerse de acuerdo sobre un aumento del tope de la capacidad de endeudarse y jamás se ha producido la falta de pago (default), ello sucedió en diciembre de 1973, marzo de 1979, noviembre de 1983, diciembre de 1985, agosto de 1987, noviembre de 1995, diciembre 1995 a enero 1996 y septiembre de 2007. En realidad esto no debía ni aparecer en la discusión ya que la 14va Enmienda a la Constitución exige el pago de la deuda antes que se realice cualquier otro gasto.

En su campaña de atemorizar a los más débiles, ancianos y enfermos, y con la mayor impudicia que alguien pudiera imaginar, Obama dice no saber si habrá dinero para enviar los cheques de la Seguridad Social el 3 de agosto, cuando sabe perfectamente que habrá ingresos suficientes no sólo para pagar los intereses de la deuda, sino también para cubrir los gastos correspondientes al Seguro Social ($49 miles de millones), el Medicare y el Medicaid ($50 miles de millones) la Defensa ($34 miles de millones) las devoluciones del IRS ($3-9 miles de millones).

Otra de sus grandes mentiras es que si el gasto del gobierno se reduce, habrá una depresión. Todos recordamos como nos prometió que un aumento “temporal” del gasto público “estimularía” la economía, pero ahora nos viene con el cuento de que no podemos suprimir ese aumento “temporal” porque el país se hundiría en el caos. ¡Qué desvergüenza!

En realidad ya es hora de que Barack Hussein Obama, su administración y marionetas de extrema izquierda en el Congreso terminen con esta campaña de amedrentar a los ciudadanos y que reconozcan de una vez y por todas que We The People hablamos alto y claro en noviembre de 2010 y que no elegimos un Congreso marioneta de sus caprichos tercermundistas en el mejor estilo de Fidel Castro y de Hugo Chávez.

Ya le hemos visto la oreja peluda y no nos falta mucho para rescindirle el contrato.

Nobama
15 de julio de 2011.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

¿Los ganadores? We The People

¡Arrollador! Esa es la única forma en la que podemos describir el Tsunami que barrió ayer con los Demócratas.

Su majestad Nancy Pelosi, quien no hace mucho se caracterizara a sí misma como la mujer más poderosa del mundo, fue despedida anoche. Y aunque el Príncipe Harry, ese truhán que hizo y deshizo en el Senado comprando y vendiendo almas, logró derrotar a su oponente, el Senado será a partir de enero un lugar mucho más equilibrado y decente. Y, lo que es mucho más importante todavía, a Barack Hussein Obama le recordamos que él no es ningún Jeque Árabe con poderes omnímodos y que en Nosotros, el Pueblo es donde reside verdaderamente el poder y que no toleramos que la arrogancia de un politicastro engreído se superponga a la voluntad popular.

Hell No! (Diablos No) fue el mensaje que recibió el establishment político de ambos partidos en Washington y harían muy bien en prestar especial atención porque este fue sólo el comienzo del regreso a las raíces del excepcionalismo americano. Llámenle como quieran los corifeos de la Gran Prensa de Izquierda y el Tartufo y sus acólitos, pero lo que ayer se vio en todos los colegios de votación fue un reflejo del espíritu que creó a esta nación única y que la ha sostenido en la prosperidad y la democracia a través de más dos siglos. Sin duda ayer fue uno de los momentos más brillantes en la historia de los Estados Unidos.

De nada le sirvió a los “manengues” de Washington que Barack Hussein Obama tratara de difundir el miedo entre los votantes de origen hispanoamericano al retratar a sus opositores como los “enemigos” de la Raza, ni que advirtiera contra el dinero, los intereses especiales y “la política del cinismo”, recordándonos bastante a Fidel Castro y a Hugo Chávez. Él sabía desde hace mucho que la mayoría estábamos totalmente en contra de su política de redistribución de la riqueza e ingeniería social, pero en lugar de prestar atención y escuchar se hinchó de arrogancia y llegó hasta burlarse de nosotros. 
Anoche, después que ya se viera la ola arrolladora del cambio, el verdadero, el que sale del pueblo, las preguntas que circulaban a través de los medios noticiosos eran si Obama seguiría embistiendo ciegamente contra la voluntad de la mayoría de los norteamericanos o por fin se llamaría a capítulo y aceptaría que su agenda era mayoritariamente rechazada.

Pues no hemos tenido que esperar mucho para enterarnos. Hoy en la Conferencia de Prensa que convocó para hablar de la debacle electoral demócrata y entre muchas de las vagas afirmaciones con las que usualmente enfrenta las situaciones desfavorables dijo el Tartufo: “La votación de ayer confirma lo que escuché decir a la gente a través de todos los Estados Unidos. La gente está frustrada, está profundamente frustrada con el ritmo de recuperación de nuestra economía”.

Es decir, que sigue en las mismas, son otros quienes tienen la culpa, no él, jamás él… Y sin el más mínimo sonrojo dijo que las decisiones que había tomado hasta la fecha eran “duras” pero “necesarias” y que trataría de encontrar consenso con los Republicanos, pero ya sabemos a que consenso se refiere, seguramente al que mencionara hace dos días cuando dijo que los invitaba a subirse en el carro para sacarlo del barranco, pero que el viaje debían hacerlo en el asiento de atrás, es decir su concepto de consenso y bipartidismo es aceptar sus caprichosas políticas, doblegarse ante su arrogancia como si fuera un señor de horca y cuchillo con poderes absolutos.

Pues Hell No! Y esperemos que los Republicanos que hoy alcanzan la mayoría en la Cámara y que ampliaron su peso en el Senado también hayan recibido el mensaje: Hay un mandato del pueblo que hay que cumplir y el que no lo haga así tendrá que enfrentar otro Cambio en el año 2012, dos años a la fecha exactamente.

Nobama
Nueva York, 3 de noviembre de 2010

martes, 2 de noviembre de 2010

Nobama se siente orgulloso de
integrar esa lista

Como ya sabemos, hace unos días, Barack Hussein Obama, expresó en un mensaje a los votantes de origen hispanoamericano durante una entrevista concedida a la Cadena Univisión, su vocera política entre los medios en español, que los “latinos debían salir a votar en contra de sus enemigos”. Para el farsante que ocupa la Casa Blanca, todos aquellos que no compartan su agenda de extrema izquierda y de destrucción de los valores que han hecho grande a esta nación, somos “el enemigo”.

Pues bien, hoy en este día de elecciones en el que nosotros, los “enemigos” iremos a las urnas para propinarle una sonada derrota, le decimos:

Señor Obama, en Nobama nos unimos a ese grupo y nos sentimos muy orgullosos de integrar su lista de enemigos.

Este 2 de noviembre le acompañará como una pesadilla hasta noviembre de 2012 en que recuperaremos la Casa Blanca para el pueblo norteamericano.

We The People, hablaremos hoy alto y claro, y nuestra voz ya comienza a retumbar desde el Atlántico hasta el Pacífico.

Nobama
Nueva York, 2 de noviembre de 2010

martes, 26 de octubre de 2010

Los "cerebros asustados", según
Barack Hussein Obama


Libertad Digital, publica hoy una extraordinaria pieza escrita por el maestro Chuck Krauthammer en la que se muestra toda la arrogancia de la que es capaz el farsante de la Casa Blanca. Para leer el artículo hacer clic aquí.

Nobama
Nueva York, 26 de Octubre de 2010

viernes, 17 de septiembre de 2010

El Doble Discurso de Barack Hussein Obama cuando de Israel se trata


En conferencias de prensa y declaraciones formales Barack Hussein Obama y sus acólitos siempre dicen que Israel es su principal aliado en el Medio Oriente y destacan la “relación especial” existente con el Estado Hebreo, pero cuando se trata de concretar esas afirmaciones como, por ejemplo, sucede en el escandaloso por sus integrantes, Consejo de Derechos Humanos de la ONU, los Estados Unidos de la administración Obama siempre se muestran en contra de Israel por lo que no se diferencian en nada de nuestros más enconados enemigos allí representados.

Así, el miércoles en Ginebra durante el actual período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, la administración Obama fue uno de los decisivos participantes en la imposición de una prohibición a la participación del Estado de Israel, sólo similar con anterioridad a la impuesta a los representantes de la Suráfrica del apartheid. Cuando, y a pesar de las innumerables advertencias, los Estados Unidos se unieron al Consejo en la que fue una de las primeras decisiones del presidente Obama en política exterior, la administración dijo que al unirse al Consejo, los Estados Unidos no devendrían parte del problema, sin embargo eso es lo que ha venido sucediendo desde entonces, de ahí que la Embajadora de los Estados Unidos ante el Consejo Eileen Donahoe eligiera precisamente asistir y participar plenamente en una reunión que deliberadamente excluye la asistencia de algún representante de Israel.

Como sabemos, Israel es el único estado de la ONU al que no se le permite ser integrante con pleno derecho en ninguno de los cinco grupos regionales de las Naciones Unidas. Durante las sesiones del Consejo de Derechos Humanos, estos grupos celebran reuniones clave de planificación en las que los países negocian y comparten información importante a puertas cerradas. Hasta a la llamada Autoridad Palestina, que no es un estado miembro, se le permite participar en el grupo regional de Asia. A los israelíes se les permite participar en el Grupo de Europa Occidental y Otros en algunas dependencias de las Naciones Unidas, pero los miembros de este grupo han optado por excluirlos totalmente en todas sus reuniones relacionadas con el Consejo de Derechos Humanos.

¿Cuál sería la posición correcta, digna y decente de cualquier país ante semejante discriminación con un aliado tan cercano?

Simplemente negarse a participar hasta que se abandonara esa vergonzosa y escandalosa política de discriminación. Sin embargo la administración de Barack Hussein Obama, no sólo no protestó sino que entró por la misma puerta de entrada por la que se le prohíbe el paso a su “principal aliado en el Medio Oriente” y la única democracia verdadera en la región. Resulta verdaderamente indignante que mientras a los israelíes se les prohíbe su participación como miembros de pleno derecho de las Naciones Unidas en las reuniones de los grupos regionales del Consejo, por primera vez esta semana Libia ocupó su puesto como miembro del Consejo con derecho a voto. Otros miembros con derecho de voto en el órgano de derechos humanos de la ONU incluyen a países “modelos de democracia y de respeto a los derechos humanos de sus ciudadanos” como Cuba, Arabia Saudita, China, Rusia y Kirguistán, por citar sólo a algunos entre los más destacados.

Cuando Barack Hussein Obama decidió la participación de los Estados Unidos en el Consejo de Derechos Humanos, era notorio y lo sigue siendo hasta hoy, que la entelequia dominada por los dictadores y regímenes autoritarios de todo el mundo ha adoptado más resoluciones y decisiones que condenan al Estado de Israel que todas las dirigidas al resto de los 191 países integrantes de la ONU combinados. Sabía bien el Tartufo entonces y lo sigue sabiendo hoy, que la agenda formal permanente del organismo Consejo incluye un artículo específico, único y singular para condenar a Israel y otro para el resto del mundo. Pero a pesar de ello, en lugar de negarse a dar legitimidad a un organismo con una tendencia antiisraelí tan profundamente arraigada, Obama optó por comer del mismo plato que los mayores violadores de los derechos humanos del mundo y lo que es peor, utilizar el dinero de los contribuyentes norteamericanos, mientras proclamaba que Él, siempre Él, siempre “Yo”, sería el Gran Reformador del Consejo. ¡Qué cinismo!

Esta misma semana, la embajadora Donahoe publicó un artículo en The New York Times, en el que repitió la cantaleta Obámica de que la presencia de los Estados Unidos en el Consejo llena “un vacío de liderazgo” y que “el consejo está involucrado en un ejercicio serio de autoreflexión con el fin de mejorar su trabajo y el funcionamiento con respecto a su mandato básico de protección de los derechos humanos”. Paradójicamente, el mismo día en que se publicaba el artículo de la embajadora, los 57 miembros de la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) desmintieron la afirmación de posible reforma de la entelequia antiisraelí, ya que la OCI es quien detenta el equilibrio de poder en el Consejo, ya que la mayoría de sus integrantes está compuesta por miembros de los grupos regionales de África y Asia, y los países de la OCI constituyen la mayoría en los grupos africano y asiático.

Hablando el lunes a nombre de la OCI, Pakistán declaraba: “la OCI siempre ha subrayado que este (la función del Consejo) no es un ejercicio de ‘reforma’. Es nuestra opinión, que este proceso intergubernamental no debe reabrir el paquete institucional (de junio de 2007 que rige las actividades del Consejo y que adoptó la agenda de singularizar a Israel). El Consejo tiene el mandato de nada más, reajustar detalles mínimos cuando ello sea necesario”.

El Régimen y su errática e incapaz Secretaria de Estado no se cansan de calificar de exitosa su participación en el que ya se ve claramente como el Consejo Contra los Derechos Humanos, lo que como se demuestra es una ofensiva y flagrante tergiversación de la verdad de lo que sucede dentro del Consejo con la anuencia y aprobación del Régimen Obámico.

El mal llamado Consejo de Derechos Humanos es un lugar en el que el poder lo ejercen la mayoría no-democrática de sus integrantes y con su participación en el mismo los Estados Unidos, otrora esperanza de redención y libertad para los oprimidos, antes de la Era del Hope and Change, se colocan en el mismo sitio y a la misma altura de los Castro, Chavez, Kadafi y demás alimañas de la misma especie que se reúnen allí, a puertas cerradas, para condenar a los países verdaderamente democráticos como Israel, mientras hacen de la vista gorda a las continuas violaciones de los Derechos Humanos que se producen, por ejemplo, en Irán y en la Cuba de los Castro.

Lo que sucede es que en el fondo, el Régimen Obámico, en su arrogancia totalitaria, piensa en esencia igual que esos “líderes mundiales” y entiende los derechos humanos no como el ejercicio de los derechos individuales y democráticos de las personas, tal y como los recogen la Declaración de Derechos Humanos de la ONU. No en balde el Régimen piensa que puede violar los que nos están dados por nuestra Constitución en sus enmiendas, de ahí que pretenda obligarnos por primera vez en la historia a comprar un artículo (seguro de salud) porque le conviene a sus intereses políticos y haya convertido el ejercicio democrático parlamentario de la nación en un ejercicio de futilidad, tal y como sucede en los parlamentos títeres totalitarios y en el mismo Consejo antiisraelí.

Esta es una razón más para que en noviembre de este año y comenzando por el Congreso, iniciemos la limpieza y saneamiento necesarios en nuestras instituciones democráticas. De no hacerlo cada vez nos pareceremos más a esos mismos que hoy controlan el mal llamado Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

Hoy 17 de septiembre celebramos el 227 aniversario de la firma de nuestra Constitución en Filadelfia por los Padres Fundadores. Los norteamericanos llamamos a este día, Día de la Constitución y por ello resulta más que apropiado que nosotros sus herederos, regresemos a ese documento y nos preguntemos si aún existe en América un Gobierno Constitucional. Y lo que es más importante, aquellos que consideremos que ya no lo es; que este Régimen ha traicionado los principios que en ella recogieron sus creadores, no debemos descansar hasta que recobremos esos principios que han hecho grande a nuestro querido país, la tierra de los hombres libres y el hogar de los valientes.

Editores de Nobama
Nueva York, 17 de septiembre de 2010

lunes, 19 de julio de 2010

Una pequeña lección sobre la Arrogancia Majestica


The Morning Sentinel, un pequeño periódico del Estado de Maine, publicó una Crónica social acerca de las recientes vacaciones de la Familia Real Obama en el Estado de Maine. En la edulcorada y adulona crónica aparece una pequeñísima nota que muestra en su enorme dimensión la tremenda arrogancia que despliegan los actuales ocupantes de la Casa Blanca; esta pequeña nota debía ser motivo de irritación y denuncia hoy en toda la prensa norteamericana, sin embargo, como siempre sucede con el Gran Timonel, el silencio es ensordecedor. 


En la crónica firmada por Rebekah Mezler, en la que narra los “excitantes” detalles de la visita de la Familia Real al Parque Nacional de Acadia en Bar Harbor, encontramos lo siguiente: “Antes de los Obama, llegó en un pequeño Jet, Bo Obama, el Primer Perro, un perro de aguas portugués, regalo del difunto Senador de los Estados Unidos Ted Kennedy.…”


Por primera vez en la historia de la nación, la mascota de la familia presidencial cuenta con su propio avión Air Force One. Mientras millones de norteamericanos hacen largas filas en las oficinas de empleo, y otros millones de norteamericanos ven como sus cuentas de retiro se reducen vertiginosamente, y también ven como les cortan sus horas de trabajo y sus escalas salariales, Sus Majestades el Rey Barack Hussein y la Reina Michelle mandan a su mascota Bo, en su propio avión especial, para que se les una en esta “pequeña aventura vacacional”.

Claro está que a todos nos gustaría poder sufragar los gastos para que nuestras mascotas volaran en su propio avión a cualquier sitio del país cada vez que se nos ocurriera, y por supuesto tener el dinero suficiente para contratar el personal que actúe como guardaespaldas y manejadores de ellas; sin dudas ello debe proporcionar una sensación de poder infinito. Eso estaría bien, claro está, siempre que el dinero saliera de nuestros bolsillos, pero sucede que en este caso We The People estamos pagando estos lujos reales con el dinero ganado a costa de nuestro sudor y que año tras año entregamos al Tio Sam por concepto de pago de impuestos.

Una desvergüenza más de la Familia Real de Washington en la Era del Hope & Change.

Nobama
Nueva York, 19 de julio de 2010