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lunes, 19 de abril de 2010

Love Letters (desde Teherán)

Love letters straight from your heart
Keep us so near while apart

I'm not alone in the night

When I can have all the love you write


I memorize every line

And I kiss the name that you sign

And, darling, then I read again right from the start

Love letters straight from your heart

Nuestra querida amiga Isis Wirth, publicó ayer en su blog La Reina de la Noche, una excelente pieza en la que nos habla de una carta enviada por Mahmoud Ahmadineyad a Barack Hussein Obama, y que el carnicero de Teherán amenaza con hacer pública “muy pronto”.

En Nobama no nos sorprende esta estrecha comunicación epistolar que parece haberse estado desarrollando entre ellos desde hace algún tiempo, más bien nos confirma nuestros más sombríos temores. Hace poco más de un año, el 2 de enero de 2009 y sólo unos días antes de que el Tartufo de la Casa Blanca tomara posesión, publicamos un vaticinador artículo de nuestro querido colega Aaron Mayer, el que tituló ¿Pactará Obama con el Diablo? En el primer párrafo de su pieza, escribió entonces Aaron: “Imagínense si en el verano de 1941, Adolfo Hitler se le hubiese acercado a Winston Churchill y a Franklyn Delano Roosevelt con esta propuesta de pacto: Cesaré las hostilidades y dejaré tranquila a la Gran Bretaña, si ustedes me dejan en paz para terminar mi exterminación de los judíos. Es de esperar que en enero próximo (Aaron escribió su artículo en diciembre de 2008) Mahmoud Ahmadineyad, haciéndose eco de la voluntad de Barack Hussein Obama de reunirse sin condiciones, le ofrezca un pacto similar”.

Y es eso precisamente lo que se desprende del DEBKA file citado por Isis Wirth y de lo que encierra el pacto que como un ladrón en la noche, su usual costumbre, cocina a nuestras espaldas y la de nuestros aliados Barack Hussein Obama: El reparto de las esferas de influencia en el Medio Oriente entre Irán y los Estados Unidos a expensas de la existencia del Estado de Israel.

Como expresábamos en un comentario dejado en La Reina de la Noche, el artículo de Aaron podría esencialmente haber sido escrito hoy en la mañana después de leer a Isis Wirth, a quien agradecemos, como siempre, su atinado ojo para descubrir lo verdaderamente importante dentro de la hojarasca.

Mañana estaremos colocando un análisis más amplio con estos y nuevos elementos sobre el tema.

Nobama
Nueva York, 19 de abril de 2010

lunes, 11 de enero de 2010

El estúpido concepto de Guerra de Barack Hussein Obama: Nos declaramos en guerra, pero actuamos como si no existiera

Jihadi del calzoncillo

Después de su última aparición pública para hablar de Seguridad Nacional, algunos parecen convencidos de que Barack Hussein Obama, por fin despertó del letargo y reconoció, finalmente, que estamos en Guerra, muchos incluso han llegado a compararlo con George W. Bush. En Nobama opinamos todo lo contrario... pero no nos apresuremos. Comencemos, por ejemplo, con Yemen, allí fue el atentado del USS Cole y allí está el clérigo Anwar al-Awlaqi que asesoró tanto al terrorista del calzoncillo Umar Farouk Abdulmutallab, como al asesino de Fort Hood, Nidal Malik Hasan.

Yemen es en muchos sentidos parecido a Afganistán, en cuanto a que en ambos países, la población es más leal a los clanes y al tribalismo que al Gobierno Central. De ahí que su presidente Ali Abdullah Saleh, dijera ayer que combatiría a los terroristas, para inmediatamente declarar que está dispuesto a negociar con Al Qaeda.

Pero el problema no es sólo Yemen, es regional y crece cada vez más. En África, vía el puerto yemenita de Bab el Mandab, Somalia es el punto más álgido y donde radica la versión local de Al Qaeda llamada Al Shabab. Luego están, cada vez más complicados el Sahara Occidental, Líbano, Siria y Gaza. Y por último, está Irán que cada día que pasa se envalentona más por la débil e insensata política de Obama de insistir en convencer a los Mullahs de abandonar sus aspiraciones atómicas. Es tan estúpida esa política que no conduce a ningún sitio, que ya muchos analistas piensan que es deliberada y que Obama ya aceptó un Irán nuclear, que de paso postraría de hinojos a los israelíes los que, finalmente, según la fantasía Obámica, acabarían aceptando el dictado norteamericano y su llamado Plan de Paz. De ahí que ya su enviado especial esté anunciando la posibilidad de sanciones económicas como la suspensión de las garantías de pago a los préstamos de Israel en caso de que este siga demorando el proceso de paz. Al igual que sin éxito trató de coaccionar a Micheletti en Honduras, Obama trata de forzar a Netanyahu a ceder en Jerusalén y que acepte el retorno de los palestinos, lo que como sabemos significaría la desaparición del Estado Hebreo. En resumen, Obama no puede aspirar a ese mundo idílico de Paz logrado por su poder de convencimiento y su “magia” que tanto proclaman sus incondicionales. Esta guerra será tan larga como la Guerra Fría y no será tan fría como aquella.

Pero Barack Hussein Obama, siente aversión y un profundo desprecio hacia la llave del éxito en este tipo de Guerra: las operaciones clandestinas llevadas a cabo por fuerzas élites como los Navy Seal. Y si alguien tenía alguna duda de la determinación ideológica Obámica de destruir la posibilidad de obtener inteligencia humana en el terreno, la más valiosa, ahora amenaza a tres integrantes de los Navy Seal con llevarlos a una Corte Marcial, porque unos terroristas asesinos que capturaron en Irak, los mismos que después de masacrar cruelmente a unos contratistas norteamericanos los colgaron por los pies en un puente, ahora acusan a nuestros soldados de haberlos golpeado y de partirles los labios. Si Obama quiere tener éxito en esta guerra, tiene que cambiar las políticas de sus secuaces en posiciones estratégicas como el Fiscal General Eric Holder, quien amenaza con demandas legales contra nuestros guerreros en primera línea y el caso del terrorista del calzoncillo, Umar Farouk Abdulmutallab, nos revela un claro patrón de cómo Obama y su administración planean “enfrentarse” al terrorismo: juzgarlos en tribunales civiles con los mismos derechos de los ciudadanos norteamericanos.

Cuando Abdulmutullab descendió del avión en Detroit, comenzó a hablar con el FBI y les dijo que había más terroristas como él, es decir, terroristas suicidas entrenados en Yemen dispuestos a inmolarse en el nombre de Allah, librando la Jihad contra America. Pero una vez que le garantizaron sus derechos en la Ley Miranda, de inmediato tuvo abogados asignados y ¡Chitón! Ni una palabra más.

Por eso, jamás sabremos si Abdulmutullab sabe quién será el próximo terrorista que nos atacará, si sabe dónde se producirá ese ataque y qué armas se utilizarán para el mismo.

El tratamiento dado al nigeriano es coherente con la política propuesta por Eric Holder, y aceptada por Obama, de juzgar a Khalid Sheik Mohammed, el cerebro confeso detrás de los ataques del 11 de septiembre, en tribunales civiles a la vista del público, a pesar de que según lo que establece la Ley las evidencias existentes en su contra podrían ser eliminadas del sumario porque no se le leyeron sus Derechos Miranda; de que su testimonio proporciona una plataforma propagandística a la red terrorista y que todo el proceso presenta un suculento blanco para posibles terroristas suicidas.

Además, como ya hemos dicho en otras ocasiones, Obama sigue encaprichado en el cierre de Guantánamo y él y su equipo están tan saturados de corrección política que se niegan a utilizar la individualización (profiling) para identificar a potenciales terroristas, a la vez que desarrollan un Kabuki, una simulación Bhrezneviana tipo avance del Tren del Socialismo, de aumento de seguridad en los aeropuertos de la nación, mientras en la mayoría de las terminales europeas el cuartito se mantiene igualito.

Y como este tipo de guerra impide que tengamos una sola, para de una vez acabar con este enemigo fanático que nos amenaza minuto a minuto de nuestras vidas, no queda otro remedio que poner en práctica de nuevo las tácticas que asquean a Obama y a su elite izquierdista: desde derribar del poder a jefes de estado enemigos, que, como Irán, cooperan, apoyan y amenazan a nuestro único y verdadero aliado en el Medio Oriente, Israel, hasta el asesinato en caso de ser necesario y estar listos para seguir llevando la guerra dónde estén los terroristas y no tener que pelearla aquí, lo que tanto éxito tuvo hasta la llegada de Obama, y decidiera terminar con la Guerra contra el terrorismo en enero de 2009, por lo que según muestran los más recientes informes de seguridad, un tercio de los intentos de ataques terroristas en suelo norteamericano después del 11 de septiembre se hayan producido también después que Obama jurara defender la Constitución contra sus enemigos internos y externos.

Si estamos en guerra, hay que actuar en consecuencia. Y que nuestros enemigos sepan que cuando decimos Negro es Negro, no Rosa, ni Fucsia, ni Verde. Y pelear la Guerra contra el Terrorismo como se pelean las Guerras: utilizando todas las armas disponibles para ganarla.

Nobama
Nueva York, 11 de enero de 2010

jueves, 31 de diciembre de 2009

Un mal final de año para Obama y un peligroso 2010 para We The People y el resto del mundo

Muchos nos han acusado de no ser patrióticos por desear que Barack Hussein Obama fracase como Presidente de los Estados Unidos. Pues bien, sean bienvenidas esas acusaciones, nos honran, porque si Obama falla, los Estados Unidos y nuestro sistema democrático triunfan. Tan sencillo como eso. Aquellos que confunden al país con el Presidente nos recuerdan a los que en Cuba identificaron, y todavía identifican, a la Patria con el Dictador.

Este, como las evidencias lo indican sobradamente, no será un Feliz Fin de Año para Obama por varias razones:

En las encuestas de Rasmussen Report, desde que el mafioso líder de la mayoría en el Senado “Dirty” Harry Reid organizara el voto del día de Nochebuena para aprobar su versión del ObamaCare, las noticias para él y su Capo Obama han sido verdaderamente malas. Así, los votantes seguros en el 2010 se oponen a la monstruosidad del ObamaCare, fraguada en la oscuridad de la noche, como operan los ladrones, y se oponen al mismo con un margen de 18 puntos, 58% contra el 39 de los que lo aprueban, margen éste que, cosas que tiene la historia, es el mismo con el que Ronald Reagan derrotó a Walter Mondale en 1980. Y quienes se oponen fuertemente al ObamaCare entre los votantes suman el 46% contra sólo el 24 que lo apoya fuertemente. Otra mala, pero muy mala noticia para Obama y los Demócratas en este Fin de Año es que los votantes de la Tercera Edad se oponen al ObamaCare en un margen de 2 a1: 63% contra el 31. Y la que consideramos como la peor de todas las noticias para el Tartufo de la Casa Blanca y sus secuaces: entre los votantes Independientes el 66% se opone, mientras el 28 lo apoya. La Casa Blanca y los Demócratas dicen que esta encuesta está manipulada, pues bien, CNN hizo una igual y el resultado es que los norteamericanos nos oponemos al ObamaCare por un margen similar: el 56% en contra y el 42 a favor.

A la luz de estas cifras y de las dificultades que ya comienzan a manifestarse para que puedan consolidar las dos versiones del ObamaCare, Senado y Cámara, hechas a la medida de cada uno de esos órganos legislativos para que fueran aprobadas, sobornos y compras de votos incluidos, cualquiera que piense que la aprobación o la subsecuente puesta en práctica del Horror Legislativo resulta inevitable, como dice un colega, “olvida que el libro de Tocqueville no se llamaba Monarchy in America.

Por otro lado cada vez se escuchan más voces en el campo demócrata para aparcar la propuesta Ley Cap & Trade, la otra perla de la Corona Obámica, lo cual también es una mala, pero malísima noticia para Obama y sus planes de convertir América en un país socialista.

Luego está el fiasco de la Seguridad Nacional versión Obama, sufrido el día de Navidad con el terrorista Nigeriano de Al Qaeda, en el que ya han tenido que apelar a su mantra cotidiano de culpar a Bush de cualquier cosa que salga mal. Lo cual sería risible si no fuera tan trágico: “En general, estamos sufriendo las consecuencias de los fallos de la administración Bush al enfrentar a Al Qaeda”, dijo el presidente del Caucus Demócrata del Congreso Chris Van Hollen.

Y por último debe cumplir con el plazo puesto a Irán para que desistan de sus ambiciones nucleares que expira hoy a las 12 de la noche, no está claro si de Washington o Teherán. Como sabemos, lejos de preocuparse por la retórica Obámica, los Mullahs y su títere Ahmadineyad, lo que han hecho es intensificar la represión, intentan importar más de 1,300 toneladas de uranio de Kazajastán, incrementar el número de centrífugas para cocinarlo, probaron nuevos misiles de largo alcance y siguieron construyendo sitios secretos nucleares. Todo ello en respuesta a la “fuerte” retórica del Gran Timonel de Washington.

Claro que Obama y la izquierda demócrata tienen que sentirse preocupados este fin de año y desesperadamente tratan de compararlo con Bush, quien a pesar de sus errores en otros terrenos, nos mantuvo seguros después del 11 de septiembre.

Bush le causaba temor a nuestros enemigos, Obama les causa risa.

¿Por qué será que no lo respetan?

Porque ven como Rusia y China, actores fundamentales en cualquier sanción a Irán, le ponen rabo. China quiere el petróleo iraní y Rusia no quiere arriesgar su esfera de influencia en Asia Central, ni sus jugoso negocios con Irán. Todo lo demás es como tirarle a un rinoceronte con un BB gun (escopeta de municiones). Lo único que tendría éxito si se hace sin demora, antes de que logren su primera prueba nuclear exitosa, sería un régimen de sanciones reales, respaldado por un bloqueo naval y aéreo.

¿Tomará ese camino Barack Hussein Obama? No lo creemos. Aplicará sanciones nominales, lo que probablemente obligue, para suerte nuestra, a Israel a obrar de forma unilateral y el Golfo se sumirá en el caos, el petróleo costará $400 el barril, la economía mundial se hundirá más en la recesión o se paralizará, y al final estaremos en Guerra igual.

Y entonces veremos a Obama convocar a otra conferencia de prensa para denunciar la agresión israelí y será culpa de Bush también, por haberlos armado hasta los dientes y apoyado sin reservas, y anunciará el corte de toda ayuda militar al Estado Judío y severas sanciones económicas contra la única democracia en la región.

Como alguien dijo una vez, las elecciones tienen consecuencias, lo que esta vez fueron terribles.

Para que 2010 sea un Año Feliz necesitamos dos cosas:
1. Cambio de régimen en Teherán, o al menos que los israelíes logren atrasar la consecución del arma nuclear por los Mullahs más allá del 2012.
2. Que los Demócratas pierdan la mayoría absoluta en el Congreso en 2010.

De ahí que debemos lograr que Obama fracase como Presidente en este 2010, porque así el 20 de enero de 2013 jurará como Presidente un verdadero patriota americano.

Y si todo lo anterior no fuera suficiente, entramos en 2010 con una deuda nacional de ¡$12.1 Trillones! (Millones de millones). Como ven no tenemos mucho de que alegrarnos en este fin de año de 2009. Pero de todas formas les deseamos a todos salud y bendiciones en el 2010.

Nobama
Nueva York, 31 de diciembre de 2009

martes, 29 de diciembre de 2009

La Voz del Silencio... ¡Era mejor!

“En boca cerrada no entran moscas”, decían nuestros abuelos y a Barack Hussein Obama le entró todo un enjambre de moscas mojoneras, aquellas de color verde que se posan sobre las heces donde quiera que las encuentran. Su referencia de ayer a los sucesos en Irán pasará a la historia como una de las mayores estupideces dichas por un presidente norteamericano y como bien dice el maestro Chuck Krauthammer, una imperdonable pérdida de la oportunidad y del momentum para acabar con el Régimen de los Mullahs y el peligro que representa para toda la humanidad. Pero mejor dejemos que sea el propio Krauthammer quien nos razone ese punto de vista en el vídeo que reproducimos a continuación.

El que lo desee puede seguirlo en español con la traducción íntegra del fragmento.

Nobama
Nueva York, 29 de diciembre de 2009



Obama: La decisión de los líderes iraníes de gobernar a través del miedo y la tiranía no tendrá éxito en hacer desaparecer esas aspiraciones. Como dije en Oslo, es cuando el gobierno teme a las aspiraciones de su propio pueblo, más que al poder de cualquier otra nación.

Jim Angle: Fuertes palabras, Charles, pero qué está haciendo la administración, qué puede hacer con un régimen que es tan poderoso.

Krauthammer: Palabras clásicas, sin ningún significado, él habló acerca de aspiraciones, habló acerca de derechos, habló acerca de justicia en la declaración que hizo... No se trata de justicia, no se trata de un bajo salario mínimo, no se trata de la falta de una opción pública en el cuidado de la salud... Se trata de la libertad, esta es una revolución en las calles, una revolución que está sucediendo rápidamente y hay un momento aquí en que si los bandidos están en las calles disparando contra la multitud, dejan de hacerlo... Todo se termina y el régimen caerá. El coraje de los que están en las manifestaciones y su determinación, no es sólo una demostración de coraje, sino una indicación de que existe un cambio en el equilibrio de poder, de que el Régimen se está debilitando, esta es una coyuntura en la historia. Todo en la región cambiaría si el Régimen cambia... Obama, debe salir con fuerza y decir que el Régimen es ilegítimo y que estamos hombro con hombro con la gente en las calles... Habla de diplomacia y debía presionar a nuestros aliados occidentales que tienen relaciones con ellos a que las corten y que lo aislen y declararlo deshauciado, e ir a la ONU y a todos los foros internacionales y denunciarlo. Este es un momento único en la historia y él lo está perdiendo.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Con La voz del silencio - Mensaje de Barack Hussein Obama, para los que caen en Teherán

“Muerte al dictador” un grito que se escucha en las calles de Teherán tanto contra Mahmoud Ahmadinejad como contra el Supremo Líder Ayatollah Khamenei, se ha hecho más popular aún que el ya cada vez menos escuchado “Muerte a América”.

Pero ni así, Barack Hussein Obama se digna a pronunciar ni unas pálidas palabras de apoyo a los que hoy, otra vez, mueren en las calles de la capital iraní gritando no en farsi, no en francés, no en italiano. El grito que retumba hoy en Irán es “Death to the dictator”, y Obama ni siquiera utiliza como los británicos el “particularmente perturbador” o el francés “gran ansiedad”, para referirse a la masacre que ayer y hoy llevan a cabo las fuerzas represivas sobre los manifestantes. Sólo el Gobierno alemán de Angela Merkel, le ha otorgado en su declaración, el calificativo apropiado: “acción brutal”. En otros tiempos, digamos en los de los “malvados” Bush y Reagan la voz y la acción solidaria norteamericana habría sido la primera en escucharse y de seguro habrían hecho su acuse de recibo, habrían dejado claro, muy claro diríamos, que el grito en inglés no llegaba a oídos sordos. Mucho menos ahora que el verdadero futuro de la humanidad está en juego en el Medio Oriente y no en Copenhagen, que es un Irán atómico y no el llamado Calentamiento Global el que amenaza al mundo, a este nuestro mundo, con un cataclismo de proporciones bíblicas. Cualquiera de ambos Presidentes, Reagan o Bush, habría visto con claridad que era el momento de aprovechar la coyuntura de la rebelión contra los Mullahs y su instrumento Ahmadineyad, para crear las condiciones de un cambio de régimen, quizás la verdadera y única esperanza que queda para lograr una paz verdadera en la región. Pero además habrían obrado como verdaderos norteamericanos de principios democráticos porque es simplemente la actitud correcta acorde con nuestra historia y con nuestro legado.

Barack Hussein Obama fue, como recordamos vergonzosamente tímido y tardío en el primer levantamiento popular iraní contra el fraude electoral, mientras bloqueaba y trataba de asfixiar al pueblo Hondureño por decir ¡No! al títere del amigo venezolano de los iraníes, fiel a su ideología el Tartufo de la Casa Blanca se mantiene silencioso como entonces, porque pronunciarse no estaría acorde con su concepto más humilde y no de excepcionalidad de la nación americana, porque además estaría en contradicción con su concepción de que America se debe al multilaterismo y no a la misión de propugnar y llevar la democracia a todos los rincones del mundo, aquél viejo sueño de nuestros Padres fundadores y de muchos que les siguieron después y que engrandecieron a esta nación de que el gobierno por el pueblo es el que garantiza una mayor libertad y por ende una mayor prosperidad. Pero, como ya sabemos, ese no es el Pensamiento Obámico, en el fondo su aspiración no difiere mucho de la de Ahmadineyad, Chávez, Castro y demás hombres fuertes en el mundo, de ahí que Obama se niegue a emprender acción alguna, o ni siquiera pronunciarse de manera que haga peligrar su interlocución con los Mullahs iraníes.

Sin embargo, el legado democrático americano es tan fuerte y está tan enraizado en aquellos a quienes les está privada la libertad, que a pesar de Obama y de la turba izquierdista que durante años han tratado de avergonzar a este país y de mostrarlo como uno de violadores, asesinos ladrones y opresores, América sigue siendo un faro de luz hacia el que se vuelven todos los oprimidos del mundo.

Pero bueno, que otra cosa podríamos esperar de una Presidencia que honra en su árbol de navidad a un dictador como Mao Tse Tung, responsable de la muerte de alrededor de 70 millones de sus compatriotas. Comparados con él, los Mullahs y Ahmadineyads vienen siendo como bebés que aprenden a dar sus primeros pasos. De ahí que desde sus soleadas vacaciones en Hawai, Obama le dedique a los que hoy, ahora mismo, en este instante, podrían estar cayendo bajo las balas asesinas en Teherán un mensaje pero con La voz del silencio.

Nobama
Nueva York, 28 de diciembre de 2009

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Barack Hussein Obama, llamado el vacilante

Condenado por su propia vacilación a presentar un boceto repulsivo dirigido a múltiples auditorios políticos, Barack Hussein Obama utilizó el impresionante marco de West Point para proporcionarle a sus palabras una ilusión de liderazgo grandioso y singular.

El evento fue impresionante: La Academia Militar cuenta con la pompa y la solemnidad necesarias. Los cadetes se veían inmaculados, se comportaron a la perfección y aplaudieron a la señal dada y por supuesto en esta masa súper disciplinada no hubo ningún, Dios lo bendiga, Joe Wilson que le gritara “¡Usted miente!”

Banderas, formalidad y tradición estuvieron al servicio de un anuncio político que ya la Gran Prensa casi compara con la famosa Oración de Gettysburg, para esta horda de genuflexos izquierdistas cada palabra de Obama es más grandiosa que la que la precedió y cada discurso un evangelio más añadido a la Biblia del Falso Mesías, que ya recoge varios desde el 20 de enero de 2009, Toma de posesión o Génesis, pasando por El Cairo y Fort Hood hasta llegar a West Point.

¿Acaso alguien duda por qué los directores de escena del sainete Obama escogieron West Point para su Sermón de las 4,632 palabras? Muy simple, para en medio de esto que podríamos llamar la glamurización desvergonzada del estamento militar, enviar el mensaje subliminal de que todo aquel que cuestione la infalibilidad y la sabiduría de nuestro Gran Timonel se opone a la tradición de “deber, honor y país” que distingue a nuestras fuerzas armadas.

Pero la elección del entorno también revela lo cobardemente político que es realmente Obama: por encima de todo se trata de que West Point es un lugar seguro, en el que no debe esperar sorpresa alguna.

Como dijo un importante analista militar, “un verdadero Comandante en Jefe habría pronunciado este discurso en la Universidad Nacional Militar (National War College), o quizás ante la Junta de Comandantes en el auditorio del Pentágono, o en una Sesión Conjunta del Congreso, o desde la solemnidad presidencial que otorga la Oficina Oval. Si quería hacerlo en un ambiente militar, él debió explicar su decisión y su estrategia sobre Afganistán ante aquellos que la dirigirán e implementarán”.

Pero no, hasta en esto el “artifice” del “Cambio hacia el desastre” tiene que ser diferente, en lugar de explicarle su estrategia a un auditorio de Generales, lo hace a aprendices de oficiales, cuya responsabilidad cuando terminen sus estudios será mandar a pelotones de entre 20 y 40 soldados. Que nadie discute que son magníficos jóvenes norteamericanos, pero que no son la audiencia apropiada para anunciar cambios político-militares de tal envergadura, pero para este Comandante en Jefe de opereta el continente es más importante que el contenido o, lo que es lo mismo, la puesta en escena es lo que importa y no el drama en sí. Dicho en otras palabras por si no lo expresamos claramente: Obama, como es habitual, ha preparado un evento mediático, pero su liderazgo como Comandante en Jefe brilló por su ausencia.

Su fortaleza principal, cada vez está más claro, radica en un carisma hueco ante el que, para su vergüenza, la Gran Prensa sigue siendo embarazosamente susceptible y perturbadoramente obsequiosa. Siempre que el teleprompter no le juega una mala pasada la actuación de Obama es excelente, pero, como ya resulta habitual, el contenido de su ampulosa verborrea evita hablar y tocar aquellas realidades que deben estar presentes en el discurso de un Comandante en Jefe.

Anoche, anunció un refuerzo de tropas insuficiente, justificándolo con palabras altisonantes y repetitivas, dando vueltas y más vueltas, sonando el tamborcillo sin parar, como el Conejito de Energizer, pero sin explicar claramente por qué ese número de tropas y no el que le pidió el General que él mismo nombró y a la vez trató de suavizar la ira de su base natural en la extrema izquierda, estableciendo límites precisos en nuestro compromiso en la guerra contra nuestros enemigos.

Barack Hussein Obama, como decían nuestras abuelas: ni se peinó ni se hizo papelillos, ni fu, ni fa. Como dijo el mismo analista militar ya citado, “fue como si en la Segunda Guerra Mundial Roosevelt le hubiera dicho a los japoneses y a los alemanes que en realidad queremos decir lo que dijimos y que nuestro compromiso es inquebrantable, sólo que planeamos abandonar la guerra en 1944”.

Entonces, como ahora, el esfuerzo y las vidas de valerosos jóvenes como los que le escuchaban se habrían derrochado en vano, tal y como hace con nuestros impuestos y, entonces como ahora, habríamos eliminado toda posibilidad de triunfo. Fue como si le dijera al Taliban y a los terroristas de Al Qaeda, que lo único que tenían que hacer era resistir un poco y como hemos visto, ambos son buenos para resistir.

Desde Pakistán, también escuchaba atentamente el enemigo y se refocilaba pensando en el premio que les espera al final del camino: Un Pakistán con armas nucleares, y un Afganistán vecino de Irán en sus manos. Obama firmó anoche la sentencia de muerte de muchos jóvenes soldados y sabe Dios de cuántos civiles inocentes allá y aquí, al anunciar esa estrategia fallida en su mismo comienzo. Esa estrategia y ese refuerzo podrían tener éxito si como un verdadero Comandante en Jefe hubiese dicho que nuestro compromiso es hasta alcanzar la victoria y no que sólo durará 18 meses.

Otro aspecto que demuestra su incapacidad para ser Presidente y por ende Comandante en Jefe, fue pasar por alto el peligro de Irán, que obviamente ya le tomó la medida y muy bien. Para nuestra Seguridad Nacional resulta vital tener rodeado a Irán desde Irak y desde Afganistán, porque digan lo que digan al final del camino sólo se vislumbra una solución posible: El bloqueo en el Golfo Pérsico por mar y desde Irak y Afganistán por tierra. Y, para suerte nuestra y del resto del mundo, de lo demás veremos como los israelíes se encargan más pronto de lo que muchos se imaginan.

Pero ¿quién dijo...? ¿A quién puede ocurrírsele que la principal preocupación de Obama es que su “nueva estrategia” tenga éxito? “God Bless America? No, no, no... God Damn America”, como le enseñó su mentor Jeremiah Wright.

Obama quiere cobertura política y caos para prevalecer, pase lo que pase y caiga quien caiga. Él quiso aparecer fuerte ante el pueblo norteamericano, pero a su base natural y a nuestros enemigos les hacía un guiño cuya traducción era: ¿Captaron el mensaje? Tengan calma y esperen. Aparenten no ser terroristas hasta julio de 2011, y verán como todo irá a las mil maravillas.

Nobama
Nueva York, 2 de diciembre de 2009

martes, 29 de septiembre de 2009

Algo huele a podrido en la Casa Blanca

Nuevo sitio nuclear en Irán
Barack Hussein Obama se marcha a Dinamarca el jueves para defender la candidatura de Chicago a los Juegos Olímpicos de 2016 y se marcha, a pesar de que estamos en un momento particular de peligro en el mundo y específicamente aquí en los Estados Unidos. A saber, la situación en Afganistán es crítica y el jefe militar de los Estados Unidos allí, el General McChrystal solicita elevar el número de tropas, so pena de perder la guerra, pero el “gran” Barack sólo ha hablado con él una vez y no muy reciente que digamos. Irán, acaba de concluir dos días de pruebas con sus misiles de mayor alcance, el Sajjil-2, que es capaz de portar una cabeza de guerra y que puede alcanzar a Israel, las bases militares estadounidenses en el Medio Oriente y partes de Europa, ya que tienen un alcance de 1,200 millas (aproximadamente 1,931 km) y están propulsados enteramente por combustible sólido, lo que, según los especialistas, es un logro tecnológico extraordinario ya que ello permite que los misiles tengan más precisión para dar en el blanco.

Por otro lado, esta prueba balística iraní se produce en el momento en que se dan a conocer informes de inteligencia de que Irán casi ha concluido una segunda instalación subterránea para enriquecer uranio construida en secreto. Pero si esto fuera poco, el FBI y el aparato de inteligencia norteamericanos han logrado abortar más de un atentado planificado por los terroristas islámicos en el interior de los Estados Unidos, gracias, dicho sea de paso, a la “odiosa” Patriot Act (Ley Patriota) que según los Demócratas y Obama viola los derechos civiles de los norteamericanos y que de no ser reautorizada quedará sin efecto en 2010.

También se marcha Obama a Copenhagen cuando en Honduras the shit are hitting the fan (la mierda está golpeando al ventilador) y la diplomacia norteamericana está totalmente embarrada después de la aparición de Zelaya embutido en la embajada de Brasil en Tegucigalpa en una sucia maniobra para imponer su regreso al poder. Como dice la periodista venezolana Macky Arenas “ha bastado una embajada, un padrino, un financista, un vecino traidor, un alcahuete, un coro a rastras y un maestro de ceremonias para cargarse la soberanía hondureña e introducir a Zelaya, a punta de lanza, para facilitar la estrategia violenta de Chávez en ese país”. El Padrino claro está es Obama a través de la obsesionada Hillary que parece pasará a la historia como la Secretaria de Estado más mediocre y venida a menos de la historia de la diplomacia norteamericana.

Pero claro, Obama todavía está embriagado por los aplausos recibidos en la ONU por esa recua de hetairas que componen esa entelequia inútil que tanto dinero nos cuesta a los contribuyentes norteamericanos y que tantos dolores de cabeza y molestias nos ocasiona a los neoyorquinos cuando vienen a reunirse en nuestra ciudad. También se siente sumamente orgulloso de los elogios recibidos desde el podio de parte de ilustrísimos dignatarios como Hugo Chávez, quien dijo que el “olor a esperanza” había reemplazado al “olor a sulfuro” en el sitio e invitó a Obama a que se sumara al Socialismo del siglo XXI, un oxímoron de parte del Gorila Rojo y Golpista Chávez, porque como se puede invitar a quien ya está adentro. También recibió Obama, loas de parte de ese “demócrata combatiente antiterrorista” Moammar Kaddafi.

Luego, ambos personajes en la llamada Cumbre de los países que integran la Unión Africana y el llamado bloque de países Suramericanos que componen la Unasur, declararon la voluntad de crear una OTAN para el Sur a la que llamarían OTAS cuyo propósito sería enfrentar al “imperialismo” de las naciones ricas y ser el “escudo defensivo” de las naciones pobres, allí estaban un selecto grupo de dictadores, terroristas y violadores de los derechos humanos como Robert Mugabe, el dictador de Zimbabwe a quien el Gorila Rojo expresó su apoyo “moral y político” de quien dijo sufre un ataque “orquestado” por el sistema mundial de dominación. “Tenemos que alinearnos en defensa de su gobierno, de su pueblo, de su dignidad”. Con estos elementos coincide la política exterior de la administración Obama, desde Honduras hasta Israel.

Nada de eso tiene mucha importancia para Barack Hussein Obama. Cómo habría de tenerla si tanto en política exterior como interior su comportamiento es muy similar al de ellos. Elogiado por los ladrones de libertades más connotados del mundo en una ONU que ya no huele a azufre, sino a las “flores” de Woodstock. Obama sintió que los aplausos recibidos de los mismos que más tarde aplaudieron a Ahmadineyad, indicaban que sus políticas iban por el camino correcto, de manera que siguió en su ya aburrida gira mundial de excusarse ante el mundo a nombre de los Estados Unidos. “Yo tomé posesión en un momento en que muchos en todo el mundo comenzaban a ver a los Estados Unidos con escepticismo. Parte de ello se debía a percepciones erróneas y a la desinformación acerca de mi país. Parte de ello se debía a la oposición a políticas específicas y a la creencia que en determinados asuntos de extraordinaria importancia, los Estados Unidos han actuado de forma unilateral, sin importarle los intereses de otros. Y esto ha alimentado un casi reflexivo antiamericanismo, el cual con mucha frecuencia ha servido como excusa para la inacción colectiva”, dijo Obama para vergüenza de muchos de quienes allí lo escuchaban y portaban una credencial que los identificaba como norteamericanos.

Paz, seguridad, energías limpias y prosperidad, pero sin entrar en muchos detalles, como siempre, triangulando. A la hora de hablar de Irak, sólo dijo: “En Irak estamos terminando una guerra de forma responsable”, cuando habló sobre Afganistán, jamás mencionó a los terroristas del Talibán ni que estamos perdiendo la guerra allí y esquivó mencionar los elementos fundamentales que determinan ese curso en la guerra a saber: su errónea estrategia producto de sus temores internos con su base política en la extrema izquierda del Partido Demócrata; la resistencia de nuestros “aliados” europeos a involucrarse de lleno en Afganistán de quienes recibió grandes elogios, pero ningún compromiso concreto.

Sin embargo, Obama habló en términos bien duros en contra de un sólo país: Israel. Por cierto, el único aliado verdadero que tenemos en la región y la única democracia en esa parte del mundo. A Israel, Obama no le ofreció sus florecillas hippystas, no. A Israel lo tiró debajo de las ruedas del tren, preparándole el camino a Ahmadineyad para que pronunciara su discurso de odio y de soberbia.

Qué grande se vio Bibi Netanyahu ante la sentina en que poco a poco se ha ido convirtiendo la ONU y que minúsculo y risible lució este Organizador Comunitario devenido Presidente de la nación que siempre fue la esperanza de todos los demócratas del mundo. Obama ni siquiera se atrevió a exigir a esa corrupta entelequia más responsabilidad, eficiencia o transparencia. No, lo único que le pidió al títere surcoreano fue que retirara la ayuda de la ONU para las elecciones programadas en Honduras y lo hizo por debajo de la mesa; ni siquiera tuvo el valor de dar la cara para ello.

Con los planos de Auschwitz-Birkenaw en su mano, donde más de un millón de judíos fueron asesinados, Netanyahu dijo lo que nos hubiera gustado a todos escuchar de nuestro presidente: “Para aquellos que dieron a este que niega el holocausto la oportunidad de ser escuchado, yo les digo a nombre de mi pueblo, el pueblo judío y de las personas decentes en todas partes: ¿No les da vergüenza? ¿No tienen ustedes decencia?”

No, Barack Hussein Obama, se dedicó a atacar a los agredidos y amenazados por el dictador iraní con quien, a pesar de todo, quiere sentarse a discutir, cuando es hora de mostrar la fuerza de la razón antes de que sea demasiado tarde.

Hoy, Irán declaró que rehusa discutir su programa nuclear, incluyendo su recién descubierta segunda planta de enriquecimiento de uranio, cuando se reuna el jueves con los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania.

Y ese mismo día, cuando Irán le dirá a “los negociadores” que no abandonará sus planes nucleares “ni por un segundo”, Barack Hussein Obama se monta en el Air Force One para irse a Copenhagen a cabildear ante el Comite Olímpico Internacional para que le den la sede de las Olimpiadas de 2016 a la ciudad de Chicago.

¿No le da vergüenza? ¿No tiene usted decencia, Señor Presidente?

Nobama
Nueva York, 29 de septiembre de 2009-09-29

viernes, 18 de septiembre de 2009

Putin amenaza y Obama se rinde

Ayer Barack Hussein Obama achacó a factores técnicos la eliminación del planeado escudo antimisiles europeo para defender a los Estados Unidos y a nuestros aliados europeos contra los cohetes iraníes. Como estrategia militar y política hay una sola manera de describir esta decisión: Es una derrota para los Estados Unidos con peligrosas consecuencias para nuestra seguridad y la credibilidad de los Estados Unidos.

Los polacos y checos, a quienes el Presidente Bush prometió el escudo, trataron de ocultar su decepción. “Esto no es bueno”, dijo el ex Presidente de Polonia Lech Walesa. Muchos de los proponentes de ese sistema, como el Senador John McCain, dijeron que la decisión era “un grave error”. Para ser francos, en Nobama no nos sorprendió la decisión; es más, la esperábamos hace ya mucho tiempo y hasta la habíamos anunciado. En un artículo titulado Obama el Pacifista o como acabar con la mentalidad de guerra, que publicamos el 7 de julio de este año, analizando la visita de Obama a Moscú, decíamos: “Pero como si lo acordado no ocasionara ya suficiente daño a la seguridad de los Estados Unidos y del mundo, nuestro Presidente no dejó de mostrar su coincidencia con la posición rusa en relación con la defensa antimisiles. Parece ser que en aras de obtener algo de ellos no le importó entregarles en bandeja de plata a Europa del Este que otra vez estará bajo la esfera de influencia del Kremlin”.

Por eso no resulta extraño que la marioneta de Putin, el Presidente Medvedev se mostrará encantado con la estúpida decisión y la llamó una “acción responsable”. La extrema izquierda del Partido Demócrata, representada por la Speaker de la Cámara Nancy Pelosi, la calificó de “brillante”.

Según Obama, además de los factores técnicos la decisión se basó, además, en informes “actualizados” de inteligencia, acerca de los programas de misiles de Irán. Lo malo es que los informes de inteligencia norteamericanos acerca de Irán no han mostrado, en el pasado, ser muy precisos que digamos. En realidad de confirmarse lo que aparece en un borrador de informe de la Agencia Internacional para la Energía Atómica (IAEA), que, según hemos podido conocer, dice que Irán cuenta con “información suficiente” para construir un dispositivo nuclear y que está muy bien encaminado en el desarrollo de un sistema de misiles capaces de ser portadores de una cabeza nuclear con una capacidad destructiva similar a las explosiones de Hiroshima y Nagasaki. Obama miente o nuestra inteligencia está totalmente desinformada.

El 3 de febrero de este año, con motivo del 30 aniversario de la Revolución Islámica, Ahmadinejad anunció el lanzamiento exitoso de un satélite espacial, puesto en órbita por un cohete de 3 etapas Safir-2, similar a los misiles balísticos portadores de cargas nucleares. En aquella ocasión el dictador iraní declaró que con esa victoria Irán “oficialmente alcanzaba su presencia en el espacio” y el Departamento de Estado dijo que representaba una “gran preocupación” y que podía conducir al desarrollo de misiles balísticos intercontinentales, pero Irán insistió en que sus intenciones eran pacíficas y, claro está, según vemos ahora Obama les creyó a pies juntillas.

Pero hay más señales que debían preocupar al Presidente Obama, el pasado 11 de septiembre, cuando se conmemoraron 8 años de los ataques realizados por terroristas islámicos, el Hombre Fuerte de Rusia, Vladimir Putin, dijo a través de su portavoz que advertía acerca del uso de la fuerza o de nuevas sanciones contra Irán debido a su programa nuclear. Según el portavoz Peskov, Putin lo dijo en una reunión celebrada ese día con expertos extranjeros en Rusia. Peskov citando a Putin dijo que “Rusia no tenía razón alguna para dudar que el programa nuclear iraní era puramente pacífico y que el uso de la fuerza no resolvería el problema y dañaría a toda la región. Además, siempre según Peskov, dijo que las sanciones no lograrían el efecto deseado”. A cualquiera que tenga un mínimo de conocimiento para leer a los rusos entre líneas, no se le habría escapado la coincidencia en la fecha para hacer semejantes declaraciones. Hace ya más de un año, el 13 de agosto de 2008, cuando Obama no era todavía ni siquiera el candidato oficial a la Presidencia por el Partido Demócrata, en un artículo en Nobama, titulado Cambio a la carta. Barack Hussein Obama: Un símbolo del relativismo moral y político, nos hacíamos la siguiente pregunta retórica: “¿qué sería una presidencia Obama?”

Hoy, como entonces, decimos: “Una política exterior peligrosa por lo ingenua y por la profunda incomprensión de la historia por parte del candidato. Si no nos bastara lo que sabemos de cómo piensa acerca del tema; sus declaraciones en la reciente crisis en Georgia nos muestran claramente su proximidad a Jimmy Carter: ‘ahora es el momento para que Georgia y Rusia muestren contención’, estableciendo una falsa equivalencia moral entre el agresor (Rusia) y el agredido (Georgia)”. Desde entonces, se podía prever que Barack Hussein Obama, no sería un presidente confiable para nuestros amigos y aliados y estos ya 8 meses de su administración, nos demuestran que Obama no lo es, porque como buen populista la palabra empeñada por la nación antes de su llegada no tiene ningún valor, porque nada de lo anterior merece tenerse en cuenta, mucho menos los compromisos de seguridad. Y que para lograr sus objetivos está dispuesto a tirar debajo del tren a quien sea, llámese Israel, Honduras y ahora Chequia, Polonia más todos los países que alcanzaron su libertad del totalitarismo ruso y que con nosotros han compartido la lucha contra el terrorismo en Iraq y Afganistán.

Esta inconcebible decisión de Obama, le otorga una enorme victoria política a Putin y a su marioneta Medvedev, quienes desde el principio aseguraron que no permitirían la instalación de ese sistema en Europa Oriental. Es una imperdonable traición, principalmente para esos dos importantes aliados, la República Checa y Polonia, que han hecho todo lo que los Estados Unidos le han pedido y con frecuencia afrontando un extraordinario costo político. Pero como parece ser que Obama, ave de la misma especie ideológica que los rusos, ya le cogió el gusto a lo de las fechas para hacer declaraciones importantes, traiciona a Polonia haciendo el anuncio en el 70mo. aniversario de la invasión soviética de Polonia, el 17 de septiembre de 1939, un acontecimiento que revive los más antiguos y terribles temores de Varsovia de sufrir una agresión desde el Este.

Para nosotros no cabe duda alguna de que esta fue una prueba de Moscú para ver hasta dónde llegaba la verdadera voluntad de Washington para cumplir sus compromisos con sus aliados de Europa del Este y, lamentablemente, como diríamos en buen cubano “Obama se abrió de patas ante el Oso Ruso”.

El daño diplomático que a largo plazo ha inflingido Obama a los Estados Unidos al entregar “en bandeja de plata” a nuestros aliados del Este costará trabajo recomponerlo a una futura administración con vergüenza y honor. Gracias a Dios existe Israel y que Bibi Netanyahu le ha cantado las cuarenta a Obama. Israel, que es un amigo fiel de los Estados Unidos, parece ser que será quien nos libre del peligro de un Irán nuclear aunque de la rabieta el Tartufo de la Casa Blanca eche espuma por la boca.

Hoy más que nunca ¡Feliz Rosh Hashaná Israel!

Nobama
Nueva York, 18 de septiembre de 2009

viernes, 26 de junio de 2009

La Lapidación de Soraya M.

El brutal asesinato de Neda Agha-Soltan, muerta de un balazo en una calle de Teherán por el “delito” de protestar, hasta provocó que el tardío Presidente Obama finalmente condenara, aunque no con mucha fuerza, la represión del régimen iraní. Neda ha devenido una mártir por la causa de la libertad y de los derechos de las mujeres. Lo que se conecta sin dudas al filme “The Stoning of Soraya M.”, porque en esencia ella también es una inocente mujer brutalmente asesinada por la misma autoridad represiva y tiránica.

La película describe acontecimientos sucedidos en 1986, cuando una mujer iraní se interpuso en el camino de su marido que quería divorciarse para casarse con una adolescente, porque temía que la separación la dejaría sin medios de sustento junto a sus siete hijos, por lo que se negó a su solicitud de divorcio.

A través de una interpretación estricta de la Sharia, la ley islámica, que rige en Irán después del la toma del poder por Khomeini y los Mullahs, el esposo de Soraya la acusó de adulterio y con la ayuda del Mullah local la pudo someter a juicio, declararla culpable e imponerle la sentencia correspondiente: ser lapidada hasta la muerte. Todo ello en el transcurso de unas pocas horas. En el bárbaro asesinato participaron sus vecinos y familiares. Tanto es el terror y el fanatismo de esa religión.

Los realizadores del filme conocieron esta historia, porque una tía de Soraya se la contó en secreto a un periodista, quien escribió un bestseller internacional en el que se basa la película.

Pero a pesar de que han pasado 20 años de los hechos, la película no es sólo historia sino también realidad quemante que debe ofender a todas las personas decentes del mundo. Como declaró a Reuters el productor Stephen McEveety, “Si ponen el tema en Google, verán que las lapidaciones continúan produciéndose hoy en día”.

De hecho, Amnistía Internacional, esa organización tan contradictoria, informa que Irán es sólo superado por China en el tema de las ejecuciones sumarias, incluyendo la lapidación.

La película se estrena a partir de hoy en los Estados Unidos y si le va bien será distribuida a una mayor cantidad de salas. Y hasta a lo mejor el Presidente Obama se entera y no suaviza su condena de las acciones de los Mullahs y deja de escribirles amables cartitas y de invitarlos a futuras fiestas del hot dog.

Sin dudas que asistir al estreno del filme puede convertirse en una muestra de solidaridad con los iraníes que se enfrentan a la dictadura y un homenaje a Neda Agha-Soltan.

Haciendo clic en la imagen pueden visitar el sitio Web de la película y ver el trailer de la misma.

Esperanza E. Sotomayor
Los Ángeles, 26 de junio de 2009

martes, 23 de junio de 2009

Irán: La opinión de un poeta

En Nobama hemos criticado y lo seguiremos haciendo, la falta de transparencia y de democracia que existe en Cubaencuentro y en la AECC que lo dirige. Pero hoy, después de mucho tiempo en que no veíamos la prosa de un poeta de gran sensibilidad como Manuel Díaz Martínez en ese órgano digital, nos presenta este magnífico artículo del poeta, el que, en esencia, valora con justicia lo que sucede en Irán, de forma clara y directa, sin los eufemismos clásicos de la corrección política.
Nobama
Nueva York, 23 de junio de 2009