Mostrando entradas con la etiqueta Traición de Obama a los principios y a la Constitución de la Nación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Traición de Obama a los principios y a la Constitución de la Nación. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de julio de 2011

Bravuconadas e impudicias del
Mentiroso en Jefe


Si no se eleva el tope de la capacidad de pedir prestado de los Estados Unidos, las consecuencias serán desastrosas, nos dicen el Mentiroso en Jefe, Barack Hussein Obama y algunos políticos y “expertos”; el equivalente a un “Armagedón económico”. Y nos advierten que las consecuencias serían tan graves que no se puede retrasar la toma de un acuerdo de ahí que en medio de una perreta de niño consentido y caprichoso pusiera como fecha límite para alcanzar ese acuerdo el 15 de julio, es decir hoy. Pues bien, hoy es 15 de julio y ni han sonado las trompetas del Juicio Final, ni los Siete Jinetes del Apocalipsis cabalgan y más bien al Tartufo comienza a doblársele el espinazo. Pobre del liderazgo Republicano si pestañea ahora y cede ante el chantaje Obámico al estilo Chicago.

Ayer, Obama, renovó las advertencias. Recordando su impúdica y desvergonzada táctica de alarmar a los ciudadanos retirados hechas en una entrevista con una de las principales cadenas de la televisión perteneciente al aparato propagandístico del Régimen en la que dijo: “No puedo garantizar que los cheques del Seguro Social salgan el 3 de agosto, si no hemos resuelto este asunto, porque simplemente puede ser que en las arcas no contemos con el dinero para hacerlo”, uniendo a esta impúdica táctica toda una lista de terribles calamidades que se nos vendrían encima si el gobierno deja de continuar endeudándose y de gastar sin medida y control como hasta el presente desde que el Régimen se apoderó de la Casa Blanca.

Pero a pesar de toda esta campaña propagandística para asustarnos una nueva encuesta, curiosamente hecha por dos de los órganos propagandísticos más importantes del régimen, la CBS News y el New York Times, nos indica que los estadounidenses se oponen a aumentar la capacidad de endeudar al país en un 69% contra un 24 que estaría a favor.

Claro está, que el Omnisapiente Obama rechazó de inmediato esta conclusión y, como acostumbra, él que lo sabe todo, de inmediato asumió el papel de Brujo de la Tribu, de poseedor del dominio del fuego y concluyó que We The People no entendemos las complejidades de la alta política económica: “Déjenme establecer una distinción entre los políticos profesionales y el público en general: el público no está prestando mucha atención a los detalles de cómo se subastan los bonos del Tesoro... Y está bien que no lo hagan... Ellos (We The People) tienen muchas otras cosas ante sí. A nosotros nos pagan para preocuparnos por esas cosas... Ahora, bien debo decir que algunos políticos profesionales sí lo saben y el que ellos digan que no se debe elevar el tope de la deuda es irresponsable. Ellos lo saben bien”.

Pero la realidad es que We The People somos los que tenemos la razón y que por fin la mayoría hemos concluido en que no nos asustan todas las predicciones “armagedonistas” de este inepto presidente, por fin ya la mayoría ha comprendido que la presidencia del Tartufo es un fracaso espectacular, para utilizar el adjetivo de moda, convertida en una basura de proporciones gigantescas por su adhesión absoluta a la ideología socialista y su vertical partidismo, que lo ha llevado a aplicar todas esas políticas que están destruyendo las perspectivas de crecimiento económico de la nación y a la destrucción, más bien a la muerte, de las esperanzas de 24 millones de norteamericanos que están desempleados o que trabajan apenas unas horas a la semana para llevar el sustento a sus familias. Esos que no pueden “aumentarse el tope de su capacidad de endeudarse” y cada día que este infame pasa en la presidencia ven alejarse cada vez más sus posibilidades de una vida mejor para ellos y sus familias. Pobre de aquel que piense que él puede cambiar; él sólo escucha su propia voz de ahí que prácticamente todo su equipo económico lo haya abandonado y que una gran mayoría de los votantes independientes estén listos para votar por cualquier candidato republicano antes que sufrirlo por 4 años más.

Señor Presidente, sus tácticas de atemorizarnos con cataclismos inimaginables ya no funcionan, sus mentiras seudoeconómicas ya no asustan a nadie. No aumentar el tope de la capacidad de endeudarnos no significa ni mucho menos que el Gobierno no pueda pagar sus deudas, guárdese este su mayor embuste donde mejor le acomode en su cuerpo. El no aumentar ese tope sólo significa que el gobierno no puede pedir más dinero prestado y que sólo puede gastar según los ingresos que tenga y si tenemos en cuenta que el pago de los intereses ($29 miles de millones) de la deuda es menos de un décimo de los ingresos ($172 miles de millones) previstos para el período entre agosto 3 y 31 no hay ninguna razón para pensar que caéremos en la insolvencia. Pero sucede que Obama, además de mentiroso tiene muy mala memoria, durante años una y otra vez, el Congreso y el Presidente de turno no han podido ponerse de acuerdo sobre un aumento del tope de la capacidad de endeudarse y jamás se ha producido la falta de pago (default), ello sucedió en diciembre de 1973, marzo de 1979, noviembre de 1983, diciembre de 1985, agosto de 1987, noviembre de 1995, diciembre 1995 a enero 1996 y septiembre de 2007. En realidad esto no debía ni aparecer en la discusión ya que la 14va Enmienda a la Constitución exige el pago de la deuda antes que se realice cualquier otro gasto.

En su campaña de atemorizar a los más débiles, ancianos y enfermos, y con la mayor impudicia que alguien pudiera imaginar, Obama dice no saber si habrá dinero para enviar los cheques de la Seguridad Social el 3 de agosto, cuando sabe perfectamente que habrá ingresos suficientes no sólo para pagar los intereses de la deuda, sino también para cubrir los gastos correspondientes al Seguro Social ($49 miles de millones), el Medicare y el Medicaid ($50 miles de millones) la Defensa ($34 miles de millones) las devoluciones del IRS ($3-9 miles de millones).

Otra de sus grandes mentiras es que si el gasto del gobierno se reduce, habrá una depresión. Todos recordamos como nos prometió que un aumento “temporal” del gasto público “estimularía” la economía, pero ahora nos viene con el cuento de que no podemos suprimir ese aumento “temporal” porque el país se hundiría en el caos. ¡Qué desvergüenza!

En realidad ya es hora de que Barack Hussein Obama, su administración y marionetas de extrema izquierda en el Congreso terminen con esta campaña de amedrentar a los ciudadanos y que reconozcan de una vez y por todas que We The People hablamos alto y claro en noviembre de 2010 y que no elegimos un Congreso marioneta de sus caprichos tercermundistas en el mejor estilo de Fidel Castro y de Hugo Chávez.

Ya le hemos visto la oreja peluda y no nos falta mucho para rescindirle el contrato.

Nobama
15 de julio de 2011.

martes, 2 de noviembre de 2010

Nobama se siente orgulloso de
integrar esa lista

Como ya sabemos, hace unos días, Barack Hussein Obama, expresó en un mensaje a los votantes de origen hispanoamericano durante una entrevista concedida a la Cadena Univisión, su vocera política entre los medios en español, que los “latinos debían salir a votar en contra de sus enemigos”. Para el farsante que ocupa la Casa Blanca, todos aquellos que no compartan su agenda de extrema izquierda y de destrucción de los valores que han hecho grande a esta nación, somos “el enemigo”.

Pues bien, hoy en este día de elecciones en el que nosotros, los “enemigos” iremos a las urnas para propinarle una sonada derrota, le decimos:

Señor Obama, en Nobama nos unimos a ese grupo y nos sentimos muy orgullosos de integrar su lista de enemigos.

Este 2 de noviembre le acompañará como una pesadilla hasta noviembre de 2012 en que recuperaremos la Casa Blanca para el pueblo norteamericano.

We The People, hablaremos hoy alto y claro, y nuestra voz ya comienza a retumbar desde el Atlántico hasta el Pacífico.

Nobama
Nueva York, 2 de noviembre de 2010

martes, 26 de octubre de 2010

Los "cerebros asustados", según
Barack Hussein Obama


Libertad Digital, publica hoy una extraordinaria pieza escrita por el maestro Chuck Krauthammer en la que se muestra toda la arrogancia de la que es capaz el farsante de la Casa Blanca. Para leer el artículo hacer clic aquí.

Nobama
Nueva York, 26 de Octubre de 2010

lunes, 20 de septiembre de 2010

OBAMA OMITE LA PALABRA “CREADOR”
AL CITAR LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA



El 15 de septiembre Barack Hussein Obama pronunció un discurso ante el Congressional Hispanic Caucus Institute y ya casi finalizando sus palabras decidió citar el que muchos consideran el más importante de nuestros documentos fundacionales: La Declaración de Independencia y lo hizo eliminando de su cita una palabra en la que quizás sea la más famosa oración de todo el documento y que se refiere a los “derechos”. Obama, no sabemos si por olvido o de manera intencional, omitió en su cita de que esos “derechos inalienables” le son dados a los seres humanos “por su Creador”. La famosa oración debe leerse: “Sostenemos que estas verdades son evidentes por sí mismas, que todos los hombres son creados iguales, que son dotados por su Creador con ciertos derechos inalienables, que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”.

Si observamos con detenimiento el vídeo que acompañamos, veremos que después de que Obama dice “creados iguales”, hay una larga pausa durante la cual frunce el ceño y parpadea varias veces y parece optar, por primera vez, por eliminar algo que estaba en el teleprompter. Su actitud parece ser de disgusto ante lo que dice realmente ese fragmento de la Declaración de Independencia.

Como ya sabemos que Barack Hussein Obama, otras veces ha criticado el alcance que le dieron a la Constitución quienes la redactaron y que su concepto de “Cambio” incluye el legado de nuestros Padres Fundadores, no estaríamos especulando si pensáramos que decidió omitir la palabra “Creador” con toda intención.

Nobama
Nueva York, 20 de septiembre de 2010

sábado, 11 de septiembre de 2010

11 de Septiembre de 2010: Más allá del duelo


Un año más; nueve exactamente, en el que los estadounidenses conmemoramos hoy en la Zona Cero en Nueva York, el Pentágono en Washington y en la apacible pradera de Shanksville, Pensilvania, el doloroso y lacerante aniversario del 11 de septiembre.

En aquella luminosa mañana de martes del año 2001, cerca de 3,000 vidas inocentes, se apagaron en un criminal atentado lanzado al grito de Allah Akhbar, que hoy nos parece que sucedió hace ya muchos años y que a la vez nos desgarra como si hubiese sido ayer mismo.

Hoy todos los norteamericanos y las personas decentes de todo el mundo expresaremos nuestro dolor por los caídos y la admiración que sentimos por aquellos que sin vacilar se lanzaron a la vorágine de llamas, humo y polvo para socorrer a quienes lo necesitaban aun a costa de sus propias vidas.

Pero sería un error imperdonable dejarnos llevar por el sentimentalismo por lo sucedido en aquella mañana de final de verano, como también sería un error imperdonable perder la perspectiva de lo que verdaderamente sucedió ese día y la naturaleza de ese crimen abominable perpetrado en nombre de un Dios y una religión de odio. Aquello fue un brutal asesinato masivo disfrazado de Guerra Santa, Jihad como ellos le llaman, tal y como está escrito en El Corán, el libro sagrado en el que se recoge nuestra condena a muerte por el cuchillo por el simple pecado de ser infieles, por el simple pecado de adorar a otro Dios diferente o quizás a ninguno, como razón aparente o visible, que detrás encierra los objetivos políticos que fueron entonces y siguen siendo, la antítesis misma de nuestra civilización occidental y de nuestras libertades y nuestra democracia a las que quieren destruir e imponer su ley medieval, la Sharia, la misma que, por ejemplo, condena a las mujeres a morir lapidadas por sentir la atracción del amor o de la carne por otro hombre que no sea su marido y que condena a ser colgados en la plaza pública a aquellos que se sientan inclinados hacia sus semejantes del mismo sexo, por sólo mencionar dos transgresiones a la Sharia que, curiosamente, son las más defendidas por los que en la izquierda también se proclaman rabiosos defensores del derecho de los musulmanes a construir una mezquita para que los seguidores de esa religión puedan exclamar Allah Akhbar a unos pocos pasos del mismo sitio en el que hace nueve años gritaron lo mismo para arrancarle la vida a casi 3 mil hermanos nuestros.

Hoy ese mismo hijo de la Umah que mediante la mentira y el engaño se adueño de la Casa Blanca, quiere volvernos a vender gato por liebre y establece paralelos inexistentes a la vez que quiere reducir la enorme tragedia de hace nueve años a una acción individual de un grupo reducido de malvados: “Siempre existirá el potencial para que un individuo o un pequeño grupo de individuos, maten a otras personas”, dijo ayer Barack Hussein Obama. Pero la tragedia del 11 de septiembre y la ideología fanática y criminal que la respalda es mucho más que eso. Por mucho que trate de desvirtuar la verdad y de confundirnos elogiando al ex Presidente Bush porque una vez dijo, que estábamos en guerra contra el terrorismo y no contra los musulmanes, lo cual es estrictamente cierto.

Nuestra guerra es, en efecto, contra los terroristas, lo que sucede es que los terroristas son musulmanes. Nuestra guerra es y será, a pesar de los Obamas, los Bloombergs y toda la izquierda demócrata, contra esa ideología de odio y muerte que sigue trabajando con dedicación desde Sudán, Somalia, Yemen, Irán, etc, etc, en búsqueda de la caída y posterior dominio de occidente y con ello de nuestra cultura humanista y civilizada.

En su cínica doblez Barack Hussein Obama señala que los Estados Unidos “no están en guerra contra el Islam” y eso es estrictamente cierto desde el 20 de enero de 2009, pero lo que sucede es que la mayoría del Islam está en guerra contra nosotros. Como dijo certera y valientemente el ex primer ministro británico, Tony Blair, “occidente está siendo atacado por una ideología y sus raíces son profundas, sus tentáculos son largos y la narrativa sobre el Islam se extiende mucho más allá de lo que pensamos”.

Es precisamente esa negativa a aceptar la verdadera naturaleza del enemigo por parte de la administración Obama la que la hace pasar por alto la nueva amenaza que enfrentamos en casa y que ya se muestra verdaderamente alarmante: los jihadistas islamistas de cosecha propia. Hoy surgen cada vez más dirigentes de esos grupos terroristas islámicos nacidos o criados aquí mismo como el clérigo radical Anwar al-Awlaki, quien se crió en Nuevo México, y el chicaguense David Headley, que ayudara a planear los ataques terroristas en Mumbai en 2008.

Antes de 2005 y los atentados del metro de Londres, muchos funcionarios del Reino Unido estaban convencidos de que eso “no puede suceder aquí” y señalaban la integración de los musulmanes en la sociedad británica como razón fundamental y ese mismo criterio es el que nos quiere vender Barack Hussein Obama, para justificar su cacareado acercamiento con el mundo islámico y su defensa, innecesaria por demás, del derecho de los musulmanes a practicar su religión y lograr así su fusión en el llamado “Melting Pot” norteamericano para protegernos de los ataques de los islamistas domésticos.

Pero como sabemos la realidad se nos ha ido mostrando de manera diferente desde el ataque islamista por un jihadi norteamericano en Fort Hood el año pasado, y que sucedió por la desidia y el miedo de los funcionarios militares que ignoraron los repetidos contactos del asesino Nidal Malik Hassan con Anwar al-Awlaki y sus frecuentes mensajes de correo electrónico acerca de las operaciones suicidas. Y sólo la providencia logró salvar a esta ciudad de Nueva York del frustrado atentado con coche bomba en Times Square, gracias a la ineptitud del asesino jihadista.

Hoy, sí, los norteamericanos recordamos y lloramos otra vez a los caídos ese día, asesinados de forma inmisericorde al grito de Allah Al Bahkr, pero a la vez la inmensa mayoría de nosotros está dispuesta a evitar que esa religión de odio erija un templo símbolo de la victoria del Islam sobre occidente a pocos pasos del sitio en que asesinaron a tantos inocentes.

Y eso nos lleva a otra conclusión: Necesitamos líderes verdaderos que estén dispuestos a dejar de fingir o mirar hacia el lado opuesto ante la amenaza que representa el jihadismo islámico disfrazado de “Islamismo Moderado” y tolerante que pretende erigir su monumento de recordación a los asesinos del 11 de septiembre a pocos pasos de donde lloramos hoy y lloraremos en el futuro a nuestros muertos, asesinados bajo el cuchillo, tal y como predica el Corán, libro sagrado de los musulmanes que según cuenta la leyenda le fue dictado por Allah al profeta analfabeto Mahoma.

Esa es una lección que nos deja el legado del 11 de septiembre y que debemos aprender muy bien.

Editores de Nobama
Nueva York, 11 de septiembre de 2010.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

El Hombre Olvidado o La Traición de
Barack Hussein Obama



Este vídeo no necesita explicación alguna. El sabor que deja es a la vez de tristeza e indignación y después de escuchar la soberbia con la que hoy nos habló el Tartufo, nos parece que el tiempo no pasa para llegar a las elecciones de noviembre.
OBAMA OUT IN 2012!

Editores de Nobama
Nueva York, 8 de septiembre de 2010