martes, 8 de junio de 2010

De Rumba con los Obama

Mientras la mayoría del país lucha a brazo partido para poder pagar sus cuentas y mantener a sus familias, Barack Hussein Obama y la Primera Dama, fiestean como la realeza de cualquier dinastía. Ese es el mismo Tartufo que nos dice que el costo de la energía tiene “necesariamente que dispararse” para poder proporcionar los fondos que necesita para costear su agenda extremista de destrucción del capitalismo y de nuestras libertades.

La colección de figuras que han pasado por la Casa Blanca para divertir a Sus Majestades Obámicas y a sus cortesanos es verdaderamente excepcional: Bob Dylan, Stevie Wonder, Tony Bennet, Paul Simon, Marc Anthony, Jennifer López, Gloria y Emilio Estefan, Herbie Hancock, Martina McBride, Queen Latifah, The Foo Fighters, Faith Hill, y más recientemente el antiamericano Paul McCartney, entre muchos más. Nunca antes en este mundo y mucho menos en la Casa Blanca, se había visto una tan continuada serie de conciertos, con el único propósito de entretener a un solo hombre… Todo ello costeado con los impuestos ganados con nuestro sudor.

¿Cuánto nos estará costando este tipo de entretenimiento excepcional?

Aún cuando demos por sentado que todos los artistas se presentan sin cobrar por ello, ninguno, por ejemplo, ha cantado utilizando una máquina doméstica de Karaoke. Estas bataclánicas pachangas Obámicas, exigen equipos profesionales, alta tecnología que necesita de ingenieros de sonido, escenarios, iluminación, etc., etc… todo lo cual resulta verdaderamente caro. Si a esto le añadimos la bebida y la comida que se consume, seguridad, invitaciones, secretarias sociales, camareros, y todo lo que cuelga en personal de servicios, el costo de cualquiera de estas rumbitas presidenciales puede llegar a los 75 mil dólares. Y con más de 27 de ellas celebradas hasta el momento el costo para los contribuyentes está ya en la gama de los millones de dólares.

Como sabemos, el Régimen que se alzó con la victoria en 2008 con la promesa incumplida, entre otras, de la transparencia; no proporciona información alguna acerca de los gastos por concepto de entretenimiento, sin embargo, se ha podido calcular, que Sus Majestades gastaron en sus rumbas, sólo en 2009, la bicoca de al menos 10 millones de dólares.

Si tenemos en cuenta que el país está en guerra y que una cifra récord de 40 millones de norteamericanos dependen de estampillas de alimentos para poder comer, El Gran Timonel y la Gran Primera Compañera debían mostrar un poco de clase y de sensibilidad ciudadana y eliminar estas costosas parrandas. Pero lamentablemente, los Obama se consideran la encarnación verdadera de lo que una vez designó Milovan Djilas, como La Nueva Clase, de ahí que no sólo revienten esas rumbas en la Casa Blanca, sino que se permiten el lujo de una multimillonaria salida nocturna en Nueva York, o una salida de compras de la Primera Dama en Europa, todo ello costeado por los contribuyentes. Mientras, sus Majestades insisten en que nosotros, la plebe, debemos resistir estos tiempos de dificultades económicas en aras del bien común y ellos viven como Luis XVI y Maria Antonieta a costa de nuestros bolsillos.

La última de estas fiestas, la segunda fiesta de los Obama en esa semana, que afortunadamente no fue en la Casa Blanca, se celebró en el Teatro Ford el pasado domingo 6 de junio, el mismo día en que se conmemoraba el 66 aniversario de la Invasión a Normandía donde los Estados Unidos perdieron a 2,499 de sus mejores hijos. En esa fiesta Barack Hussein Obama honraba al extremista de izquierda, antisemita y antiamericano Arzobispo Desmond Tutu. El que a tono con los vientos que soplan en la Casa Blanca de Obama, expresó en sus palabras de agradecimiento lo siguiente: “La Seguridad no es algo que nace del barril de un revolver”. Lo que nos recuerda de inmediato aquella famosa cita de Mao: “El Poder Político nace del barril de un revolver”.

Cabe destacar que esa noche en sus palabras el Gran Timonel no hizo mención a la fecha que se conmemoraba, como tampoco ese día el sitio Web de la Casa Blanca recordó a nuestros héroes caídos en Normandía.

Todo ello forma parte del “Change You Can Believe In”, por el que votaron quienes lo eligieron. Y marca también todo el esplendor de esta era del “Hope and Change”.

Nobama
Nueva York, 8 de junio de 2010

viernes, 4 de junio de 2010

La ONU, la Administración Obama y
la Flotilla de Gaza


Poco a poco van revelándose todas las interioridades acerca de la verdad que se esconde detrás del Show provocador de la flotilla de Gaza. Cada día que pasa y en la medida en que la verdad se va abriendo paso, el olor a podrido como en la Dinamarca del Hamlet de Shakespeare, se hace insoportable. Esta vez le toca el turno a la entelequia con domicilio en el East Side neoyorquino, la decrépita Organización de las Naciones Unidas.

Según hemos podido conocer, el grupo turco Foundation for Human Rights and Freedoms and Humanitarian Relief (IHH), uno de los principales organizadores de la llamada flotilla “humanitaria” destinada a “romper” el bloqueo israelí a Gaza, integra desde 2004 una organización de la ONU a la que es muy difícil obtener ingreso: el Sistema de Organizaciones No Gubernamentales del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas; esta pertenencia le ha proporcionado a la IHH un acceso especial a todo el sistema de la ONU. Esta dependencia de la ONU invita a Organizaciones No Gubernamentales de todo el mundo, según el criterio arbitrario de los países miembros que deciden quién sí y quién no, puede ingresar al exclusivo Club de las ONG.

Como se sabe, y no por la Maquinaria de Propaganda Obamista, ditto, la llamada Gran Prensa Norteamericana, la IHH tiene vínculos con grupos terroristas, entre los que se incluyen Hamas y Al Qaeda. De hecho la IHH aparece mencionada en documentos de una Corte Federal como que desempeñó algún papel en el complot terrorista del Milenio, destinado a colocar una bomba en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles. Y recientemente, dicha organización turca fue descrita en un informe como una “organización islámica radical de orientación anti-occidental”, la que “al margen de sus actividades filantrópicas legítimas, apoya a redes islámicas radicales que incluyen a Hamas, y al menos en el pasado, hasta a redes de la Jihad global”.

A pesar de estos antecedentes comprobados, el estatus consultivo otorgado por la ONU a la entidad turca, le garantiza el acceso al cuerpo diplomático acreditado ante la organización; le permite hablar en las sesiones de diversos organismos de la ONU, intervenciones que son transmitidas a todo el mundo y traducidas en seis idiomas. Este estatus consultivo también le permite distribuir sus materiales, de la índole que fueren, como documentos oficiales de las Naciones Unidas. Como también sabemos, muchas organizaciones serias de defensa de los derechos humanos, ven frecuentemente bloqueado su ingreso como Organización No Gubernamental, mientras que otras provenientes o alineadas con estados conocidos por sus violaciones a los derechos humanos, como por ejemplo, Cuba, ven su ingreso facilitado sin prácticamente objeción alguna.

Como también sabemos, los Estados Unidos se niegan a incluir a la IHH como organización que apoya al terrorismo internacional, a pesar de sus reconocidos vínculos mencionados anteriormente y que recientemente uno de sus integrantes más destacados, Oguzan Ulas, declarara que la organización apoya a Hamas y que está en contra de que los Estados Unidos la haya designado como organización terrorista

Recientemente, un periodista preguntó a la portavoz de la Oficina del Subsecretario General de la ONU para el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, si esta organización tomaría algún tipo de medida contra la IHH debido a su violación de las leyes internacionales al tratar de violentar un bloqueo legítimo de una nación contra un territorio hostil, a lo que dicha portavoz se limitó a responder que la IHH cuenta con estatus consultivo dentro del Sistema de Organizaciones No Gubernamentales de la ONU. El mismo con el que cuentan organizaciones con probados vínculos terroristas como la saudita International Islamic Relief Organization (IIRO), la que a pesar de contar con dos de sus ramas en las Filipinas e Indonesia, que están incluidas en las listas de los Estados Unidos y la misma ONU por ayudar a Al Qaeda, todavía disfruta de su calidad de miembro pleno del Sistema de ONG de la ONU y a pesar de que muchas personalidades y organismos de diferentes países, incluido el Congreso de los EE.UU., han pedido su expulsión, la ONU ni siquiera se ha dignado a dar una respuesta a dichas solicitudes.

Y la administración Obama, por boca de su Secretaria de Estado, lejos de exigir a la ONU la expulsión de este tipo de organizaciones de su sistema, lo que hace es exigirle a Israel una “rápida, imparcial y transparente” investigación que cumpla con los estándares internacionales y exponer los hechos sucedidos lo más rápido posible. Parecería que la administración Obama, lejos de atender a las evidencias cada vez más claras de la conspiración contra Israel, y dicho sea de paso, contra los verdaderos intereses de la seguridad norteamericana, concebida y dirigida desde Ankara, se suma a la maniobra.

Tampoco la administración del Gran Timonel, ni su flamante Secretaria de Estado, parecen tener objeciones acerca de la calidad democrática de algunos de los países que deciden qué organizaciones reúnen los requisitos para integrar el Sistema de ONG de las Naciones Unidas, entre ellos “perlas democráticas” como Angola, China, Cuba, Egipto, Pakistán, Qatar, Rusia y Sudan, todos ellos “respetadísimos” integrantes de la Comunidad Internacional y famosos por su “respeto” a los Derechos Humanos.

Nobama
Nueva York, 4 de junio de 2010

Nota: Si algún lector está interesado puede visitar el sitio Web de la IHH, haciendo clic aquí.

martes, 1 de junio de 2010

La flotilla de los Jihadi turcos y de
la Banda de los Tres

Como ya sabemos la flotilla detenida por los israelíes ayer tratando de romper el bloqueo a Gaza y a la que sus promotores y ocupantes cínicamente llamaron de la paz, jamás fue concebida de otra forma que como un arma de ataque de los terroristas islámicos, para infligir un grave daño a Israel y de paso a los intereses norteamericanos en el Medio Oriente.

De haber tocado tierra, la flotilla de los Jihadi turcos y de la “Banda de los Tres” habría significado de hecho el fin del bloqueo de armas hacia Gaza, implantado por los israelíes, después de que los terroristas de Hamas tomaran el poder en la franja hace 5 años. Para cualquier observador imparcial, debía quedar claro que Israel no podía permitir que esto sucediera, ya que habría significado un incontrolable aumento en los ataques con cohetes y morteros, y además de las incursiones y ataques terroristas contra el estado judío. A ninguna nación del mundo, excepto a Israel, claro está, la llamada Comunidad Internacional, incluidos los Estados Unidos bajo la presidencia del Tartufo, agrupada en la entelequia de la ONU, le exige que acepte con los brazos cruzados esos asaltos contra su integridad territorial y su seguridad nacional. Esta maniobra muy bien planeada tuvo siempre como objetivo final colocar a Israel en una posición en la que resultara fácil a todos conseguir una condena en la entelequia internacional con sede en esta ciudad de Nueva York y ejercer una mayor presión sobre Jerusalén para que levante al bloqueo a Gaza. Israel, como sabemos, no puede permitirse ese lujo y no tuvo otra opción que interceptar el convoy y uno sólo tiene que ver los vídeos existentes sobre el incidente para darse cuenta por qué estalló la violencia. Ese era el propósito de esta pieza teatral con fondo de tragedia muy bien montada y asesorada, por extremistas islámicos turcos, palestinos y, Oh, sorpresa, norteamericanos.

Cabe recordar aquí que en noviembre de 2008, después de innumerables ataques con cohetes y morteros de los terroristas islámicos sobre su territorio, el gobierno israelí impuso el bloqueo y los ataques casi cesaron debido a que los suministradores principales de armas a Hamas, Siria e Irán, se vieron eficazmente bloqueados. Además, habría que decir también que es una falacia que exista crisis humanitaria alguna en Gaza, ya que la entrada de alimentos, medicinas y otros artículos esenciales es permitida a través de Egipto. De ahí que haya que concluir que si de acceso a suministros humanitarios se trata, jamás ha existido un bloqueo en Gaza. Ahora, claro está, la Gran Prensa norteamericana e Internacional y la mayoría de los Gobiernos Europeos y lamentablemente la Casa Blanca, no hacen mención a esta realidad para así poder condenar a Israel.

En este punto cabría hacerse una pregunta clave: ¿Qué ha permitido que se organice esta clara provocación antiisraelí a gran escala?

Para nosotros en Nobama la respuesta está bastante clara, sólo la inquietante ambivalencia de la administración de Barack Hussein Obama, en cuanto a sus responsabilidades en el Medio Oriente y su hostilidad cada vez más descarada hacia Israel, impulsaron a Turquía, ahora dominada por un gobierno islamista, que ha enterrado el legado de Kemal Ataturk, a liderar esta maniobra destinada a debilitar a Israel. Pero no sólo los turcos están detrás, a ellos se unen algunos de los activistas izquierdistas del círculo de amigos del Gran Timonel, que con su vasta experiencia en el tema, ayudaron a organizar esta flotilla de protesta antisraelí y la que ya sabemos está en camino con el mismo propósito. Hay quienes de buena fe afirman que el Gobierno israelí cayó en la trampa y se dejó provocar, cuando la realidad es que no les queda otra opción que hacer lo que hicieron y repetirlo cada vez que ello sea necesario. Ya hay cohetes Scud iraníes en el Norte, en Líbano, llegados a través de Siria, y si se levanta el bloqueo de armas en Gaza también los tendrían apuntando desde el Sur. El cerco sobre Israel cada vez se cierra más y ahora se sabe que los Mullahs, ya tienen combustible para fabricar dos cabezas nucleares.

Estas flotillas son organizadas por el llamado Free Gaza Movement, una coalición de activistas izquierdistas y grupos pro palestinos cuyos esfuerzos están dirigidos a romper el bloqueo de Gaza. Entre estos activistas, están Bill Ayers, Bernardine Dohrn y Jodie Evans, la fundadora de Code Pink, quienes recientemente han liderado varias iniciativas del Free Gaza Movement, incluyendo el intento de marchas sobre Gaza. Casualmente, Dorhn estuvo el mes pasado en el Medio Oriente representando al movimiento. Como sabemos Ayers y Dohrn durante años estuvieron íntimamente asociados con Barack Hussein Obama y Jodie Evans, fue una importante recolectora de fondos para la campaña presidencial del Gran Timonel.

El pasado mes de enero, este trío Obamista, se vio involucrado en un intento de provocar el caos en las calles de Egipto, en un intento por entrar en Gaza con el Free Gaza Movement, en solidaridad con el liderazgo de Hamas y supuestamente con la “hambreada” y “sufrida” población de la franja. Esta “Banda de los Tres” ayudó a organizar los disturbios que siguieron a la negativa del gobierno egipcio a permitir la entrada de los manifestantes en el territorio de Gaza. Aunque después de negociaciones con los extremistas, El Cairo permitió la entrada de unos 100 manifestantes en Gaza, donde se entrevistaron con el líder terrorista de Hamas Ismail Haniyeh.

Curiosamente, y en sospechosa sincronía con esta marcha, el Senador Demócrata John Kerry, escribió una carta en apoyo a una llamada “delegación humanitaria de Massachusetts” a Gaza. Miembros del grupo de la “Banda de los Tres” informaron en sus blogs, cómo la carta del Senador Kerry fue utilizada por la Embajada de los Estados Unidos en Egipto para presionar al Cairo a que permitiera la entrada del grupo en Gaza.

No olvidemos que Bill Ayers, terrorista criminal que no se arrepiente de ello, el cabecilla de la “Banda de los Tres”, fue quien apareció una vez pisoteando una bandera norteamericana en una foto publicada en Nobama y quien dijo hablando de los Estados Unidos: “Qué país. Me hace querer vomitar de asco”.

Estos personajes son, junto a Turquía, los organizadores del show en progreso en el Mar Mediterráneo frente a las costas de la franja de Gaza o Hamasland, los terroristas que quieren arrojar al mar a todos los judíos.

Pero claro, esto nunca lo encontrarán en la Gran Prensa Norteamericana, el aparato de propaganda del Régimen Obamista.

Nobama
Nueva York, 1ro de junio de 2010

lunes, 24 de mayo de 2010

Barack Hussein Obama anuncia el
Novus Ordu Mundi



El sábado pasado, Barack Hussein Obama, pronunció el discurso de graduación de la Academia Militar del Ejército norteamericano en West Point. En su discurso, el Gran Timonel comenzó a desvelar una parte importante de su cacareado y poco definido concepto de Cambio. Esta vez, anunció que buscaría un nuevo “Orden Internacional”. En su exposición se pudo apreciar cuanto desprecio siente por la soberanía nacional del país y por el excepcionalismo americano y que está dispuesto a llegar muy lejos con tal de lograr una mayor cooperación mundial.

Este discurso del Gran Timonel parece complementar lo expresado por el Vicepresidente Biden en Bruselas el pasado 6 de mayo al hablar ante el Parlamento Europeo, cuando cedió a Bruselas el rol que hasta el presernte había jugado Washington DC, como centro mundial de la libertad: “Como probablemente ustedes sepan, algunos políticos y periodistas norteamericanos se refieren a Washington DC como la ‘capital del mundo libre’ (...) Pero a mí me parece que en esta gran ciudad, que cuenta con 1,000 años de historia y que sirve como capital de Bélgica, el hogar de la Unión Europea, y del cuartel general de la OTAN, esta ciudad tiene el legítimo derecho de reclamar ese título”.

En Nobama, hemos sido acusados de propalar teorías conspirativas alrededor de los planes del Régimen Obamista de destruir nuestra nación tal y como nos la legaron los Fundadores y sustituir esos valores democráticos y de libertad, que nos han hecho excepcionales a través de la historia, por un orden dictatorial de gobierno totalitario. Pero hoy, más bien el sábado pasado con este discurso, ha sido, paradójicamente, el mismo Barack Hussein Obama el encargado de revindicarnos.

Esta idea del Novus Ordu Mundi no es una idea nueva, ni original del Gran Timonel, es una idea tan vieja como el Leninismo, el Fascismo y el Nazismo, ideologías todas que tienen su base filosófica principal en el llamado Socialismo Fabiano. Ya en su libro, The Audacity of Hope, Obama argumentaba al respecto: “Cuando la única súper potencia mundial restringe voluntariamente su poderío y se manifiesta de acuerdo en conducirse según normas de conducta acordadas internacionalmente, está enviando un mensaje de que estas son normas dignas de seguir”. Para nosotros este abandono del excepcionalismo norteamericano y la voluntad de ceder parte o toda nuestra soberanía a un “Gobierno Mundial” por parte de Obama, quedó más que claro cuando nombró a Susan Rice, una de sus ayudantes más cercanas política e ideológicamente, como embajadora ante la ONU y le otorgó el rango de integrante de su gabinete de gobierno.

El sueño trasnochado de establecer un Nuevo Orden Internacional, como le llama el impostor que ocupa la Casa Blanca, es una idea acariciada desde hace mucho tiempo por la elite de la izquierda caviar norteamericana y mundial. Aquí tuvo su primer intento cuando la Comisión Trilateral fundada hace 26 años y presidida entonces por el banquero David Rockefeller, aprovechó la coyuntura de la crisis política y económica existente entonces, para llevar a la Presidencia a un desconocido cultivador de maní del Estado de Georgia, Jimmy Carter, quien a pesar de contar con capaces asesores colocados junto a él por Rockefeller, como Zbignew Brzezinski, su Asesor de Seguridad Nacional y Política Exterior, y gracias a su mediocridad rampante, la suya terminó siendo una de las Presidencias más desastrosas de la historia norteamericana. Así, con la llegada a la Presidencia de Ronald Reagan, el Trilateralismo tuvo que agazaparse y esperar por tiempos mejores.

Este revelador discurso del Sábado en West Point, se muestra como lo que serían los prolegómenos para el establecimiento de lo que será su primera estrategia formal de seguridad nacional, que se espera Obama anuncie la próxima semana, la que estará basada en el concepto de que los Estados Unidos, como país, son sólo uno más entre todos, y que ya no seremos una súper potencia que liderará al mundo libre, concepto que en estos tiempos en que Corea del Norte impunemente hunde buques de nuestro aliado del Sur y que Irán tendrá el arma nuclear en breve, resulta uno tan peligroso, como la misma tendencia que establece.

“A nuestros adversarios les gustaría ver como los Estados Unidos debilitan su fuerza al ampliar demasiado nuestro poderío. (...) Por eso necesitamos dar forma a un orden internacional que pueda afrontar los desafíos de nuestra generación”. Este enunciado unido a su concepto de que la función de nuestras fuerzas armadas necesitan “complementarse” con un mayor compromiso diplomático “desde las grandes capitales hasta los más peligrosos puestos de avanzada”, combinado todo con más asistencia humanitaria a las naciones necesitadas (no importa que seamos el país del mundo que más asistencia humanitaria presta y que pagamos con nuestros impuestos), y la actividad “policíaca que puede fortalecer los sistemas judiciales en el extranjero y protegernos aquí. (...) El Orden Internacional que propugnamos, es uno que pueda resolver los retos de nuestro tiempo, enfrentando al extremismo violento y la insurgencia; detener la proliferación de armas nucleares y asegurando los materiales nucleares; combatir el cambio climático y sostener el crecimiento global; ayudando a los países a alimentarse por sí mismos y cuidar de sus enfermos; prevenir los conflictos y sanar sus heridas”, dijo el Gran Timonel a los oficiales que se graduaban.

Con este discurso y en medio de la Guerra contra el Terrorismo Islámico que por pura casualidad no ha cobrado nuevas víctimas en nuestro territorio, Barack Hussein Obama, completa el giro de 180 grados para alejarse por completo de la “Doctrina Bush”, que nos mantuvo seguros y sin sufrir un ataque en nuestro territorio después del 11 de septiembre de 2001. Alejamiento que tuvo su inicio “oficial” en su lamentable y desvergonzado discurso en El Cairo el verano pasado.

Al separarse totalmente de la “Doctrina Bush” en estos tiempos tan peligrosos, Obama, como ya vimos en sus lineamientos previos sobre seguridad nacional, renuncia al uso del unilateralismo en la defensa nacional y por consiguiente a la extraordinaria arma disuasiva que representa la posibilidad del ataque preventivo a cualquier enemigo y que probó su eficacia con la rendición incondicional de su programa de armas nucleares por parte de Kaddafi, el terrorista de Trípoli.

En Nobama, sabemos qué tipo de Novus Ordu Mundi, pretende imponernos Barack Hussein Obama; él mismo se ha encargado, poco a poco de irlo revelando. No confundirse. Él no pretende combatir lo que la izquierda mundial llama la “arrogancia del Imperio”. No, su verdadero propósito es convertirse en el Gran Timonel de ese Gobierno Mundial a través de sus planes de crear, un acuerdo mundial obligatorio sobre el Cambio Climático negociado bajo los auspicios de la ONU y la creación de una poderosa fuerza militar “Internacional” controlada por la entelequia con sede en esta masoquista ciudad de Nueva York. Esta utopía Obamista sería una entidad con las características de un Estado Mundial, con su cuerpo de leyes que en unos casos sustituirían y que en todos prevalecerían sobre las Constituciones Nacionales existentes.

Estén todos atentos. La maquinaria de dominación totalitaria del Régimen ya echó a andar y es una carrera contra el tiempo. Hasta ahora, Obama lleva la ventaja, de ahí que resulte tan importante que triunfe en noviembre próximo la Rebelión de las Urnas.

Nobama
Nueva York, 24 de mayo de 2010

viernes, 14 de mayo de 2010

Corrección Política y Seguridad Nacional:
Erick Holder se niega a decir Islamismo Radical



Al ser confrontado en una sesión del Congreso con el hecho de que de los últimos tres intentos de ataque terrorista en territorio norteamericano, todos los perpetradores estaban vinculados a la Jihad o lo que se conoce como Islamismo Radical, el Secretario de Justicia, Eric Holder, cantinflea durante todo el interrogatorio para evitar mencionar, y mucho menos aceptar, que los terroristas eran, a todas luces, musulmanes radicales y que su acción pertenecía sin lugar a dudas al Islamismo Radical.

Como es sabido, en Nobama nos negamos a ser contaminados con el virus de la corrección política y llamamos a las cosas por su nombre. Holder, en su respuesta trata de desvirtuar la verdadera naturaleza del Islam y lo que está escrito en el Corán y las Suras, y que componen la estructura teológica de esa religión. En el mundo del Islam, como sabemos, no existe tal cosa como separación entre la iglesia y el estado, ya que este es un sistema de dominación completa a partir de la religión, en la cual se basa la Ley Fundamental que domina a todas las sociedades erigidas sobre la base del Islamismo; es decir la Sharía.

Esta intervención de Holder, merece que se le preste atención, ya que es un reflejo del concepto que domina en todas las esferas del Régimen Obamista a la hora de enfrentar el reto que representa nuestra Seguridad Nacional. El Fiscal General del Régimen, se montó en la cuerda floja y trató de eludir siquiera aceptar la posibilidad de que el Islamismo Radical fuera un factor motivador en los ataques terroristas de Fort Hood, del Día de Pascuas y del de Times Square.

“Existe toda una serie de razones, pienso, del por qué la gente realiza este tipo de acciones. (...) Estamos en el proceso de conversar con el Sr. Shahzad para tratar de comprender qué lo condujo a intentar esta acción”.

Ante esta respuesta cantinflesca a una pregunta concreta el Representante por Texas Lamar Smith, volvió de nuevo a la carga: “¿Pero el Islamismo Radical puede haber sido una de las razones?”

A lo que una vez más Holder respondió: “Existen razones diversas”.

Smith se negó a dejarlo irse por la tangente: “Pero todo lo que le pregunto es ¿si usted piensa que entre todas esas razones diversas, el Islamismo Radical puede haber sido una de las razones por las que el individuo hacen lo que hicieron?”

Después de dos minutos de un intercambior fin Holder, acorralado, dijo: “Ciertamente pienso que es posible que personas que siguen una versión radical del Islam, puedan haber tenido la capacidad de tener influencia sobre personas como el Sr. Shahzad”.

El intercambio es revelador de cómo la Corrección Política se convierte en un elemento perturbador a la hora de tomar las acciones necesarias para evitar un ataque terrorista en nuestro territorio. Porque la Corrección Política, en este caso, cobró sus víctimas tanto en el Fiscal General como en el Representante Smith.

¿Por qué?

Porque no existe tal cosa que podamos llamar Islamismo Radical. El Islamismo es uno con la base teológica de la religión musulmana. El Corán es uno y las Suras son las mismas para todas las versiones de la religión islámica. La diferencia está en que unos “fieles” se consideran activos Jihadistas y otros no. Pero en su esencia el Islam, desde sus inicios, ha sido una religión de la espada (al Harb). El concepto de Guerra Santa (Jihad), uno de los mandatos de Allah, exige del Islam que someta completamente a su dominio a todo el mundo a través de la conquista militar. Por eso, según ellos, el mundo está dividido en dos grandes zonas: Dar al-Islam (Casa del Islam) y todo el resto todavía no sometido al Islam, Dar al-Harb (Casa de la Guerra). Todas las demás religiones y todos los profetas posteriores a Mahoma son falsos, y todos aquellos que no somos musulmanes o bien somos infieles o dhimmi. A través de toda la historia del Islamismo, a los pueblos que eran conquistados por los ejércitos musulmanes, estos les daban tres opciones a escoger: Convertirse al Islam, morir bajo el alfanje o vivir como un pueblo conquistado, un dhimmi. Este pueblo sometido al dominio islámico quedaba así suspendido en tiempo y espacio, ya que la dhimmitude significaba ser apenas tolerados en la tierra de la que fueron desposeídos. Con lo que se convertían en minorías casi esclavas. Ese y no otro es el propósito del Islam. La religión musulmana, en efecto, es una religión de paz, pero sólo para los integrantes de la Umah, como llaman a la comunidad de los fieles. Para el resto de los mortales quedan las otras dos opciones: la muerte o el sometimiento.

Y, lamentablemente, eso es lo que no comprenden la mayoría de los infieles; es decir, la mayoría entre nosotros. En el Régimen sí lo saben y muy bien, por eso resulta tan obsceno que se nieguen a reconocer al verdadero enemigo y a llamarle por su nombre: Terroristas Islámicos. Ahora, finalmente, parece que se han enterado de algo que no nos dicen y quieren modificar en la Guerra contra el Terrorismo, lo que ni Bush se atrevió a modificar durante sus dos mandatos: la modificación estatutaria de la Ley Miranda, a partir de una “necesidad de seguridad pública”. Al ex Presidente George W. Bush, Barack Hussein Obama y sus acólitos lo atacaron salvajemente, acusándolo de “triturar la Constitución” en la Guerra contra el Terrorismo, pero Bush jamás cuestionó la decisión de la Corte Suprema, que ya cuenta con 44 años, que formalizó “el derecho a mantenerese en silencio” de las personas cuando son detenidos. ¿Se imaginan el escándalo de haberlo hecho?

En esencia este repentino cambio en el Régimen y la movilización mediática al respecto en una administración totalmente perdida en un laberinto en cuanto a la Seguridad Nacional se refiere, significa que la cúpula está preocupada por el costo político que tendría para ellos, que Dios no lo permita, un ataque terrorista exitoso. Eso es lo que duerme. De ahí que la aparente contradicción entre el vídeo que encabeza esta pieza y los planes de modificación de la Ley Miranda, no sea tal. La política de la administración sigue siendo la misma: No hay Terrorismo Islámico, pero si los terroristas llegaran a tener éxito, todo el andamiaje Obamista caería como lo que es, un Castillo de Naipes que puede costarle la vida a miles víctimas inocentes, después de arruinar al país y acabar con nuestra tradición y principios democráticos.

¡Qué nadie se confunda! ¡Ellos saben lo que está en juego!

Nobama
Nueva York, 14 de mayo de 2010

martes, 11 de mayo de 2010

Elena Kagan y su romance con el Socialismo

Desde el pasado Domingo, todos los medios de prensa no han dejado de discutir y evaluar la decisión de Barack Hussein Obama de escoger como su propuesta a cubrir la vacante que dejará en la Corte Suprema el Magistrado John Paul Stevens, a Elena Kagan, la actual Procuradora General de los Estados Unidos en el Departamento de Justicia y ex Dean de la Harvard Law School. En casi todos los artículos de prensa y programas de panel en la Radio y la Televisión se elogia la calificación legal de la propuesta y también se menciona su falta de experiencia jurídica para ocupar, de ser aprobada por el Senado, una judicatura vitalicia en la Corte Suprema.

Otros, como el New York Post, dicen que “ciertamente, por lo que se conoce de sus opiniones (de Kagan), Obama podía haber hecho una elección mucho peor, desde nuestro punto de vista – de hecho, la mayoría de las opiniones contrarias que recibe, vienen de la extrema izquierda, que tenía la esperanza que se propusiera a alguien mucho más activista”. Sin embargo, el cuasi órgano oficial del Régimen Obámista, The New York Times, dedica hoy una buena parte de su primera plana a cantar loas a la nominada de Obama, Liberal con Moderación (Liberal, in Moderation) dice uno de sus titulares. Pragmática neoyorquina escogió un cuidadoso camino hacia Washington (Pragmatic New Yorker Chose A Careful Path to Washington), dice otro.

Ambos diarios parecen coincidir en esa apreciación de “moderación” de Obama a la hora de escoger a su propuesta. Así el Times, comienza uno de esos artículos ya mencionados de la forma siguiente: “La selección de la Procuradora General Elena Kagan para ser el 112vo Magistrado, continúa el patrón seguido en un cuarto de siglo, en el que los Presidentes Republicanos, por lo general, instalan fuertes conservadores en la Corte Suprema, mientras que los Presidentes Demócratas escogen candidatos que con frecuencia decepcionan a su base de la izquierda”.

Es decir, que Elena Kagan, es de izquierdas, pero no lo suficiente, como para ejercer un “contrapeso” frente a sus potenciales colegas Thomas, Scalia, Alito y Roberts, puros “constructivistas” en la interpretación de la Constitución en oposición a los jueces de izquierda como el propio Stevens, Breyer, Ginsburg y Sotomayor que consideran que la Constitución es un “organismo viviente” que debe evolucionar con los tiempos y servir como promotora del cambio social en áreas como la religión, raza, aborto y la interpretación de la 1ra Enmienda y las libertades que ella garantiza a los ciudadanos como, por ejemplo, la libertad de expresión. Por lo que, según este criterio, los jueces deben convertirse en activistas del cambio social a través de la interpretación evolutiva de nuestra Constitución, o lo que es lo mismo, usurpar parte de las funciones del Poder Legislativo y legislar desde el estrado.

Llegados a este punto, se impone que nos hagamos un par de preguntas:

¿Qué tipo de jueza sería Elena Kagan en la Corte Suprema?
¿Qué determinó que El Gran Timonel decidiera que ella sería su elegida?

Ambas preguntas, claro está, son también las que se harán los Senadores que primero en el Comité Judicial y luego en el pleno del Senado, tendrán que decidir si en definitiva integrará de por vida el más alto tribunal de la nación. Para ello los Senadores deberán examinar la historia judicial y las referencias documentales que puedan aclarar su filosofía jurídica y las respuestas a la batería de preguntas previamente entregada a la nominada y las que dará a las que le hagan los Senadores durante el procedimiento de confirmación.

En Nobama, también intentaremos responder a ambas preguntas y para ello tendremos que revisar, por ejemplo, el rastro documental de Kagan, el que, aunque pobre, no deja de arrojar cierta luz a como piensa.

En su Tésis de Grado en la Universidad de Princeton, la que tituló: To the Final Conflict: Socialism in New York City, 1900-1933 (Hacia el Conflicto Final: Socialismo en la ciudad de Nueva York, 1900-1933), Elena Kagan, se lamentaba por la declinación del socialismo en el país y lo calificaba de “triste” para aquellos que todavía tenían la esperanza de “cambiar a los Estados Unidos”, y opinaba que las luchas internas ocasionaron el declive de aquel temprano movimiento socialista y se preguntaba por qué la “grandeza” no lo hacía resurgir como una fuerza política importante.

“En nuestro tiempo, no se puede encontrar un movimiento socialista coherente en los Estados Unidos. Los norteamericanos tienden más a hablar de un pasado dorado, que de un futuro dorado, de las glorias del capitalismo que de la gradeza del socialismo”, escribió entonces Elena Kagan, hoy Procuradora General del Departamento de Justicia y propuesta por Barack Hussein Obama, para ocupar una magistratura en la Corte Suprema de Justicia.

“¿Por qué en una sociedad, en forma alguna perfecta, un partido radical nunca ha podido alcanzar el estatus de fuerza política mayor? ¿Por qué, en particular, el movimiento socialista nunca se ha convertido en una alternativa a los partidos establecidos en la nación?”, se preguntaba. “A través de sus propias luchas internas, entonces, el PS (Partido Socialista) se agotó el mismo para siempre y en consecuencia redujo el radicalismo obrero en Nueva York a una posición de marginalidad e insignificancia de la cual jamás se ha recobrado. La historia es triste, pero también un castigo para aquellos que, más de medio siglo después del declive del socialismo, todavía desean cambiar a los Estados Unidos” (...) Los radicales con fecuencia han sucumbido ante la devastadora plaga del sectarismo; ya que, después de todo, resulta más fácil pelear contra sus propios compañeros que combatir contra un enemigo poderoso y atrincherado. Sin embargo, si la historia local de Nueva York nos enseña algo, es que los radicales norteamericanos no se pueden permitir el lujo de convertirse en sus peores enemigos. En la unidad está su única esperanza”.

Hope, Change, Hope, Change... Son conceptos que se repiten constantemente en todo el desarrollo de la Tesis y que forman parte hoy del léxico Obamista para envolver su ideología radical en un atractivo papel de regalos, que contiene toda la toxicidad totalitaria de la ideología socialista.

Según Obama, su decisión de escogerla se basa, entre otras razones, en que Kagan comprende que “detrás de la Ley existen historias, historias de las vidas de las personas, pero más importante, ella comprende”.

Como comienzo del análisis de qué tipo de jueza sería Elena Kagan, basten estos elementos iniciales para despertar la curiosidad y el interés. En sucesivas piezas analizaremos otros elementos que Barack Hussein Obama no dijo, pero que están presentes como la decisiva promoción hecha por Kagan, desde su posición como Procuradora General, del incremento del rol que debe jugar el Presidente en la regulación de todos los aspectos de la sociedad y la economía, lo que haría cada vez más nuestra vida nacional, una extensión de la política del mismo Presidente y de su agenda política, que cada vez se le hace más difícil ocultar hacia dónde nos conduce.

Nobama
Nueva York, 11 de mayo de 2010

lunes, 10 de mayo de 2010

La libertad de información según
Barack Hussein Obama

Barack Hussein Obama pronunció el discurso de graduación en la Hampton University en Virginia, una universidad para estudiantes negros. Con este discurso, el Gran Timonel dejó más que pasmados a algunos de los jóvenes que votaron por el en 2008 y que lo veían como a uno de ellos: Un tipo al tanto de las más avanzadas tecnologías de la informática y de la información y que las empleaba en todas sus capacidades. Obama se ganó el voto de los más jóvenes y de los que votaban por primera vez, utilizando una combinación de mostrarse como un hombre de ideas nuevas que enarbolaba la bandera del Cambio en el que se podía creer. El candidato postracial, postpartidista y postanalógico; es decir el candidato “digital”. El más cercano a las nuevas generaciones del iPod, el iPhone, etc., etc. En resumen: el candidato que los sabía todo y, tratándose de tecnología, superior al “anciano” McCain, del que se burló porque no sabía utilizar el e-mail, cuando en realidad lo que sucedía es que McCain no podía escribir en un teclado a causa de sus heridas de guerra. Sin embargo, ayer domingo, ante un auditorio de jóvenes universitarios, Barack Hussein Obama se lamentaba de que “en la era del iPad y la Xbox, la información se ha convertido en una diversión que imponía nuevas demandas a la democracia”. Ni Fidel Castro ni Hugo Chavez podrían haberlo expresado mejor. De hecho, más o menos con las mismas palabras lo han dicho más de una vez y lo que es peor, como sabemos, han actuado en consecuencia.

“Ustedes llegan a la mayoría de edad en un entorno en el que los medios nos bombardean las 24 horas del día y los siete días de la semana con todo tipo de contenidos y nos exponen a todo tipo de argumentos, los cuales no siempre se ubican en los más altos niveles del medidor de la verdad. Con los iPods y iPads y Xboxes y PlayStations, ninguno de los cuales sé cómo funcionan, la información se convierte en una distracción”. Y más adelante agregó que la información “es una diversión, una forma de entretenimiento en lugar de ser una herramienta para el avance”.

¿Qué le está diciendo aquí Barack Hussein Obama a los jóvenes?

Por un lado, que informarse es perder el tiempo, un divertimento más que una necesidad para la vida en el siglo XXI y un problema para la “democracia” vista desde su óptica, claro está. Y además, dada su “influencia” sobre esta categoría poblacional, se pone de ejemplo de la inutilidad de utilizar estas herramientas de la vida moderna, cuando dice que él, el Presidente de la nación más poderosa del mundo, el abanderado del Hope & Change, no sabe como funcionan esos chismes inútiles: “Ninguno de los cuáles sé cómo funciona”.

Pero resulta que el 3 de julio de 2009, días después de la muerte de Michael Jackson, Barack Hussein Obama nos decía: “Todavía tengo a Michael Jackson en mi iPod”. Esta afirmación de entonces del Gran Timonel lleva a preguntarnos:

¿Mentía Obama entonces o ahora cuando nos dice no haber utilizado nunca o saber cómo funciona un iPod?

En realidad esta es casi una pregunta retórica, porque está más claro que el agua que de lo que se trata es de demonizar a la libertad de información, porque la información es poder y, cómo sabemos, los totalitarios necesitan tener el control absoluto de ella para poder ejercer su dominio y de ahí que diga a estos jóvenes y de paso al resto, que este enorme volumen de información de diferentes fuentes esta “poniendo nuevas presiones sobre nuestro país y nuestra democracia”. En realidad lo que nos está diciendo es que la información está poniendo presión sobre él, sobre su agenda y sobre la extrema izquierda, porque mientras exista libertad de información proveniente de fuentes diversas, sobre las que no puede ejercer la censura, siempre saldrá a relucir la suciedad y las maniobras con las que trata de conculcar nuestras libertades. Nosotros sabemos y ellos también lo saben, que la información sin censura ni control gubernamental es un problema para los regímenes autoritarios y lo que sucedió el domingo es que del discurso de Obama se desprende su admisión de esta verdad de Perogrullo.

Como a todos los gobernantes autoritarios, lo que molesta al Gran Timonel, es lo que en su momento molestaba a Mussolini, Hitler, Stalin, Mao y que ahora molesta a Hugo Chávez y a los hermanos Castro. Como a estos, sus pares anteriores, a Obama le molestan quienes disienten y que exista oposición a su agenda extremista y radical, y por eso también la emprendió aquí y antes contra la Radio de Opinión y singulariza a algunos de sus más destacados exponentes conservadores como Rush Limbaugh, Glenn Beck y Sean Hannity, algo que resulta inédito en la política norteamericana: un Presidente que singulariza a periodistas y órganos de prensa porque sostienen y transmiten opiniones contrarias a su agenda de dominación totalitaria.

Es tan poco original y tan burdo este Tartufo, que no puede ocultar su deseo de que desaparezcan; de eliminar todos esos “dispositivos de información”, para evitar que We The People, podamos contar cuántas mentiras dice día a día, por eso insiste en que la información “ha devenido entretenimiento y no un medio de emancipación”.

¿Pero cómo se propone Obama lidiar con ese deseo de la mayoría de los norteamericanos de escuchar también a esas voces que se le oponen? Para ello Barack Hussein Obama, tiene una solución clásicamente Orwelliana: nombró a un Czar para la Diversidad en la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), Mark Lloyd, quien abiertamente elogia al Gorila Rojo venezolano. La misión específica de este Czar es silenciar a los que disienten y forman opinión. De ahí que haya propuesto un impuesto del 100% sobre la Radio de Opinión, lo que llevaría a este medio a la bancarrota. Mark Lloyd argumenta que paneles de activistas locales deben tener el poder de censurar el contenido de la radio, cuyo primer objetivo sería censurar los programas de opinión conservadores, a través de la exigencia de que los contenidos de la radio sean “locales”, para así sacar del aire a voces conservadoras de gran influencia en la población, como las ya mencionadas. Este régimen de censura, como sabemos, no se detendría sólo en los conservadores, sino que poco a poco iría silenciando cualquier contenido que no fuera el que convenga a los propósitos del Régimen. Pura propaganda ideológica de una sola vía: la totalitaria.

Para nadie es un secreto que la Democracia depende de la existencia de una sólida oposición que pueda debatir puntos de vista diferentes a los del Gobierno. De ahí que en este ambiente de marginalización en el que el Régimen Obamista quiere sumirnos, se impone nuestro más decisivo apoyo a las voces que día a día denuncian esta voluntad de silenciarnos. En ello nos va tanto como nuestra propia libertad, la misma que ha hecho grande a esta nación a través de más de dos siglos.

Nobama
Nueva York, 10 de mayo de 2010

viernes, 7 de mayo de 2010

Terror y autocensura son de Medusa sus dos ojos





No se metan con Mahoma ni con Allah. Ese es el nuevo código no escrito en la mayoría de las firmas productoras y cadenas de televisión y en Hollywood, después de las amenazas de los extremistas islámicos contra los creadores de South Park y del fallido atentado terrorista cerca de Viacom, la compañía matriz del programa, en Times Square, Nueva York.

Según hemos podido conocer, algunos ejecutivos y guionistas están muy atemorizados por lo que llamaron “este clima tan súper cargado en el que no vale la pena poner en riesgo la seguridad de los empleados de una cadena dándole seguimiento a una historia que pueda ofender a los musulmanes”.

Y esa parece ser también la tendencia que se viene desarrollando desde hace algún timepo en otras esferas de la comunicación. En 2008, Random House canceló la publicación de The Jewel of Medina de Sherry Jones, por miedo a que pudiera provocar actos de violencia, y el año pasado, la Universidad de Yale, decidió eliminar todas las imágenes de Mahoma del libro de Jytte Klausen, The Cartoons that Shook the World, un libro dedicado a comentar la controversia provocada por la caricatura dinamarquesa que desató la violencia en todo el mundo musulmán.

El tema se ha convertido en uno tan sensible, que muchos en los medios incluso evitan hablar del tema aún cuando nadie está escuchando. Y en las redacciones de la Gran Prensa Norteamericana (léase la maquinaria propagandística del Régimen Obamista), hacer alguna broma o chiste sobre el Islamismo o los musulmanes se ha convertido en un Tabú inviolable. Pero curiosamente, con el resto de las religiones y en particular con la Cristiana no sucede lo mismo, la cosa es sólo con el Islam. Así, el pasado mes de marzo, The Cartoon Network, mostró una picante representación de Jesús, cuya voz era la del rapero encarcelado Lil' Wayne. Y la misma Comedy Central, hoy tan asustada que se autocensura, está en el proceso de creación de un animado de media hora bajo el título de JC, cuya trama se centra en el deseo de Cristo de escapar de la sombra de su “poderoso pero apático padre” y venirse a Nueva York a vivir una vida normal.

Si acudimos al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española y buscamos en él la palabra terrorismo encontraremos lo siguiente:
Terrorismo:
1. m. Dominación por el terror.
2. m. Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror.

La Democracia depende directamente del principio de que todas las personas tienen el derecho a tener y expresar sus propias creencias y opiniones, y aquí en los Estados Unidos, nuestra Constitución consagra ese derecho a través de su 1ra Enmienda. Por ello renunciar al ejercicio de este derecho por miedo a recibir cualquier represalia, ya sea física o política, lejos de protegernos nos coloca en una situación de mayor peligro. El hecho de no levantarnos con firmeza en defensa de la libertad de expresión, lo que hace es darle más fuerza y poder a aquellos cuyo objetivo es atacarla, socavarla y finalmente abolirla para convertirnos en súbditos temerosos de aquellos que pretenden aterrorizarnos. El terrorismo de cualquier apellido que sea, islámico, fascista, anarquista, de estado, etc., etc., se alimenta del miedo, el cual siempre ha sido la materia prima sobre la que construyen su reino de poder los dictadores totalitarios, ya sean laicos o religiosos.

Aquí en Nobama, no permitimos que nos censuren y mucho menos nos autocensuramos por temor a que unos asesinos fanáticos se molesten porque les llamemos por su nombre como seguidores violentos de una religión contraria a todas las posibilidades de avance que tiene la raza humana bajo las libertades que ofrece la Democracia, cuando esta es verdadera.

En Nobama, no nos dejaremos confundir por la Corrección Política del Régimen Obamista, ni tampoco lograrán atemorizarnos, y seguiremos llamando a esos miserables por el nombre que merecen: Terroristas Islámicos, Islamofascistas, etc., etc., y a Mahoma, el profeta analfabeto que escribió el Corán según Allah se lo dictara, lo seguiremos identificando con esa religión de odio e intolerancia que ordena que todos los infieles debemos morir degollados bajo el filo de sus cuchillos.

Nobama
Nueva York, 7 de mayo de 2010

jueves, 6 de mayo de 2010

Nuestra Ley de Inmigración exige una seria revisión inmediata

El fallido atentado terrorista del Sábado en Times Square ha puesto de manifiesto varias cosas que están mal en nuestra Seguridad Nacional. Algunas de ellas ya se han analizado en Nobama, aún antes de este reciente intento y podrían resumirse en el lapidario título de un artículo de Ann Coulter: Obama National Security Police: Hope Their Bombs Don’t Work (La Política de Seguridad Nacional de Obama: La esperanza de que sus bombas no funcionen).

Barack Hussein Obama, ha puesto nuestra seguridad en riesgo desde el primer día en que tomó posesión de su cargo, al definir el “Apaciguamiento” de nuestros enemigos como elemento principal de su política de Seguridad Nacional. Esa es y parece que seguirá siendo su política futura al respecto, y tanto los dictadores extremistas como Ahmadineyad y los terroristas islámicos ven en ello no la supuesta tolerancia que El Gran Timonel quiere mostrarles, sino la palpable evidencia de que los Estados Unidos se han convertido en una nación cobarde y débil que renuncia unilateralmente a su condición y poderío como primera potencia mundial.

No sólo Obama se inclina ante el Islam, hasta tocar con su frente el piso, sino que junto a él obliga a que, por ejemplo, nuestra Primera Enmienda se arrastre ante los extremistas asesinos al eliminar de nuestro léxico el justo nombre que merecen estos desalmados asesinos, por ser políticamente incorrecto. Desde el mismo inicio de su Presidencia, Barack Hussein Obama, ha profundizado cada vez más nuestra actitud sumisa hacia esa religión de odio, llegando a prohibir toda referencia al “Terror Islamista” o al “Radicalismo Musulmán”, en los documentos y declaraciones gubernamentales, lo que, lógicamente, lejos de reducir el número de ataques en nuestro territorio ha hecho que estos aumenten y esa parece ser la tendencia.

Pero el ataque terrorista del Sábado pasado, también puso de manifiesto una tendencia en la que la maquinaria propagandística del Régimen Obamista no ha querido profundizar y apenas ha mencionado: la debilidad de nuestra Ley de Inmigración a la hora de establecer el camino y los requisitos para obtener la ciudadanía norteamericana, algo de lo que Faisal Shahzad es el último de una serie de ejemplos que confirman esta debilidad.

¿Cómo obtuvo el terrorista su condición de ciudadano norteamericano?

La respuesta resulta tan sencilla como sorprendente: casándose con una ciudadana norteamericana. Según reportes, Shahzad se casó en 2008 con la ciudadana norteamericana Huma Mian, después de pasar diez años viviendo entre nosotros como estudiante extranjero y con visas de trabajo y como nuestra Ley de Inmigración no ha evolucionado con los peligrosos tiempos en que vivimos y los intentos de Reforma anteriores y presentes sólo están dirigidos a lograr una amnistía para los casi 12 millones de ilegales existentes en el país, mayoritariamente de origen hispanoamericano, los terroristas, como nos dice Michelle Malkin, han convertido esta deficiencia (loophole) en la Ley en una “fórmula para el terror probada y verdadera” y, lógicamente, los terroristas se han aprovechado de ella para burlar la vigilancia antes y ahora. El fraude inmigratorio matrimonial proporciona una invaluable cobertura y ayuda para los Jihadis que ya se encuentran en los Estados Unidos. Estos terroristas han planeado muchos ataques a desarrollarse en esta ciudad de Nueva York y la administración Obama lo sabe muy bien. Esto no es nuevo y la misma Michelle Malkin lo ha denunciado en varias ocasiones:

Sayyid A. Nosair se casó con Karen Ann Mills Sweeney para evitar la deportación por haberse quedado después de vencerse su visa. Al casarse pudo adquirir la ciudadanía norteamericana y permaneció en el país. Posteriormente fue acusado y convicto de conspiración en el atentado en 1993 al World Trade Center, en el que murieron seis personas.

Ali Mohamed se convirtió en ciudadanos norteamericano después de casarse con una norteamericana que conoció mientras volaba de Egipto a Nueva York. Más tarde llegó a ser uno de los ayudantes principales de Osama bin Laden y convicto por su papel en los atentados dinamiteros a los Embajadas norteamericanas en África donde murieron 12 norteamericanos y otras 200 personas.

Khalid Abu al Dahab, también convicto en el atentado a las embajadas obtuvo la ciudadanía después de casarse con tres norteamericanas diferentes.

Otro de esos complotados fue Wadih el Hage, Secretario personal de Osama bin Laden, quien en 1985 se casó con April Ray y se naturalizó norteamericano en 1989. Ray sabía de los nexos de su marido con bin Laden, pero al igual que muchas de esas mujeres involucradas en estos falsos matrimonios, ella se declaró ignorante acerca del trabajo de su marido.

Chawki Youssef Hammoud, de origen libanés, fue convicto en la operación de contrabando de cigarrillos, dirigida por Hezbollah desde Charlotte, Carolina del Norte, se casó con la ciudadana norteamericana Jessica Fortune, para obtener una green card (residencia permanente). Su hermano, Mohammed, es un caso verdaderamente notorio, ya que se casó con tres mujeres norteamericanas diferentes. Después de llegar a los Estados Unidos con una visa falsificada, de ser ordenada su deportación y presentar una apelación, se casó con Sabina Edwards para obtener su residencia permanente. Las autoridades federales de inmigración rehusaron otorgarle su estatus de residente legal, después que su primer matrimonio fuera declarado como falso en 1994. Sin que ello lo intimidara en absoluto, en mayo de 1997 se casó con Jessica Wedel y, todavía estando casado con ella, le pagó a Angela Tsioumas para que se casara con él en Detroit. Con este matrimonio, Mohammed obtuvo la residencia legal temporal, lo cual le permitió realizar la operación de obtener dinero en efectivo para el terrorismo de forma fraudulenta. Más tarde fue convicto de 16 cargos, entre los que se incluían el de proporcionar apoyo material a Hezbollah.

En 1993, otros ocho individuos de diversos países del Medio Oriente, conjurados para poner bombas en sitios destacados de la ciudad de Nueva York, Fadil Abdelgani, Amir Abdelgani, Siddig Ibrahim Siddig Ali, Tarig Elhassan, Abdo Mohammed Haggag, Fares Khallafalla, Mohammed Saleh y Matarawy Mohammed Said Saleh, obtuvieron todos la residencia legal permanente al casarse con ciudadanas norteamericanas.

Un año después del 11 de septiembre, funcionarios del Departamento de Seguridad Interna, llevaron a cabo lo que llamaron Operation Broken Vows, con la que lograron desactivar una vasta operación de matrimonios fraudulentos de ilegales procedentes del Medio Oriente. Las autoridades se quedaron pasmadas con el alcance del fraude matrimonial, el cual abarcaba de Boston a Carolina del Sur y hasta California”.

Pero lamentablemente y a pesar de las claras evidencias del peligro que este fenómeno representa para nuestra seguridad nacional y que quedara bien demostrado con el autor del atentado fallido de Times Square, el matrimonio fraudulento se mantiene como uno muy peligroso por la poca atención que se le presta y por la lasitud de nuestra Ley de Inmigración, la que, por ejemplo, reduce el tiempo de espera para obtener la ciudadanía norteamericana en más de la mitad para los beneficiarios de una visa por matrimonio con una ciudadana o ciudadano norteamericano.

Ayer, Barack Hussein Obama, saludó la fecha nacional mexicana del 5 de mayo, expresando su voluntad de comenzar a trabajar este año en una Reforma Inmigratoria Integral, pomposo nombre que al igual que el ObamaCare no será de ningún beneficio real para nuestra nación, porque de lo que se trata es de conseguir la amnistía para todos los inmigrantes ilegales que se encuentran en el país, cuyo monto se calcula en más de 12 millones, cuando en realidad lo que se impone primero es garantizar la Seguridad en todas nuestras fronteras y cerrar todos los loopholes (deficiencias) en la Ley de Inmigración que permiten que individuos como el terrorista de Times Square obtengan la ciudadanía norteamericana para después intentar una masacre de víctimas inocentes, el objetivo primordial del terrorismo.

Lamentablemente, ni Demócratas ni Republicanos cuando han estado en el poder han querido enfrentar con decisión esta tóxica necesidad de nuestra Seguridad Nacional y todos la han utilizado con propósitos electoralistas y populistas, mientras que nuestras fronteras cada vez son más porosas y nuestros enemigos encuentran todas nuestras debilidades para lograr infiltrarse entre nosotros.

De ahí que otra lección que debemos sacar del atentado Jihadista del Sábado pasado en Times Square es hacernos y a su vez hacerle a nuestros legisladores y al Gobierno Federal la siguiente pregunta:

¿Cuántos más como Faisal Shahzad están todavía entre nosotros esperando su oportunidad?

Nobama
Nueva York, 6 de mayo de 2010

martes, 4 de mayo de 2010

La Ruleta Rusa, variante Obama


Si usted piensa que el fallido atentado con carro bomba en Times Square fue aterrador, prepárese para cuando Barack Hussein Obama ordene el comienzo del juicio a los terroristas del 11 de septiembre en el downtown de Nueva York. Sí, si usted pensaba que ello ya estaba fuera de consideración es que no se enteró cuando el mes pasado el Fiscal General Eric Holder dijo que la idea de juzgar aquí, al cerebro de la masacre del 11 de septiembre Khalid Sheik Mohammed y a sus cómplices en el terrorismo “no estaba fuera de consideración”.

De manera que el caprichoso y peligroso juego de la Ruleta Rusa con el terrorismo sigue en pie para Barack Hussein Obama, por lo que de salirse con la suya en lo del juicio debemos estar preparados para más carros bombas y otras cosas por el estilo en esta ciudad. Y recémosle a todos los santos para que los Jihadistas no estén mejor preparados que los dos últimos y que la suerte nos siga acompañando, como sucedió con el terrorista de la bomba en el escroto en la Navidad y el sábado pasado con Faisal Shahzad, el musulmán pakistaní nacionalizado norteamericano. Porque lo que es la administración Obama y sus flamantes funcionarios de Seguridad Nacional, Napolitano, Holder, etc., etc., están más perdidos que una puta en misa en cuanto a protegernos de los ataques terroristas, y junto con ellos nuestro Playboy alcalde Michael Bloomberg, que para congraciarse con la izquierda masoquista neoyorquina dijo en una entrevista con Katie Couric que era “algo interno, o quizás una persona con trastornos mentales, o alguien con una agenda política a quien no le gusta la ley de atención a la salud (ObamaCare) o cualquier otra cosa. (...) No existe evidencia alguna de conspiración, no existe evidencia alguna de que esté vinculado a cualquier otra cosa. Tiene todo el aspecto de un trabajo amateur, hecho al menos por una persona”. ¿No le da vergüenza Señor Alcalde? Al menos, nos queda el consuelo de que el 11 de septiembre de 2001, el alcalde era Rudy Giuliani y no usted.

Cada día que pasa se demuestra de forma palpable que Nueva York es un blanco de suma importancia, sino el más importante, para el terrorismo jihadista musulmán, y los únicos que no lo ven así son Barack Hussein Obama, sus compinches y la Gran Prensa Propagandística del Régimen. Pero lo cierto es que lo que demuestra el fallido ataque terrorista islámico del sábado es que estos desalmados no necesitan tener otra razón que no sea el odio hacia nuestra civilización, libertades y forma de vida para hacernos daño y qué mejor lugar podría ser otro que la Gran Manzana. La administración, la extrema izquierda y su aparato propagandístico se frotaban las manos con fruición fantaseando conque el terrorista sería un Tea bagger, como llaman despectivamente a los ciudadanos que se enfrentan a la agenda Obamista y casi llegan al paroxismo cuando presentaban el vídeo de un tipo que se sacaba lo que parecía una enguatada que llevaba sobre su camisa cerca de donde estaba el carro bomba en Times Square y decían: es “un hombre blanco en sus cuarenta y tiene una actitud furtiva”, ¡albricias!, parecía ser el subtexto al fin un redneck tea bagger. Y resultó ser un inocente peatón que sintió calor en medio de una calurosa tarde de sábado y decidió no sufrir más y seguir su camino más fresco.

Pero la posibilidad de culpar a los que se oponen al Gran Timonel era demasiado dulce y deseada para que imperara la cordura y así, por ejemplo, el estratega Demócrata Bob Beckel no tuvo reparos en decir que para él el fallido ataque tenía detrás a una “milicia derechista”.

Pero ni aún después de que se supiera que el terrorista era un Jihadista Islámico, los propagandistas del Régimen Obamista, se mostraron indignados con estos salvajes y así la presentadora de la Cadena MSNBC, Contessa Brewer, se lamentaba esta mañana en el show radial de la no menos izquierdista Stephanie Miller de que la persona arrestada por el acto terrorista era un paquistaní nacionalizado norteamericano: “Me siento frustrada... Había una parte de mí que tenía la esperanza de que no fuera alguien con lazos en cualquier país islámico (...) Hay mucha gente que quiere utilizar este intento terrorista para justificar la desvalorización de la gente que tiene determinadas creencias o que vienen de determinados países o cuya piel es de una cierta manera. Quiero decir que lo utilizan como justificación para un fanatismo realmente anticuado”. La conductora de The News no explicó a cuál etnia o religión hubiera deseado que perteneciera el terrorista, aunque sí entró en una especulación propia de la izquierda de intentar “comprender” el estado mental de Faisal Shahzad: “¿Viene de una familia fallida? ¿Cuenta con una comunidad fuerte aquí en los Estados Unidos? ¿Se sentiría aislado? Brewer dejó claro que opinaba que este tipo de terroristas son “tipos que están, no sé, aislados de alguna manera de sus familias”. Interesante teoría para intentar explicar las motivaciones de un Jihadista asesino, dispuesto a matar infieles en el nombre de Allah.

Según el amigo Chuck Krauthammer, el juicio en Nueva York a los terroristas del 11 de septiembre “está completamente muerto si es que alguna vez estuvo vivo. Después de esto está totalmente fuera de consideración”. En Nobama, usualmente coincidimos con Krauthammer, pero esta vez, no. ¿Por qué? Porque de no insistir en celebrar ese juicio en Tribunales Civiles, específicamente en Nueva York por una cuestión de procedimiento legal, ello significaría que la Prisión de Guantánamo conseguiría uno o dos años más de vida debido a esto. Pero como ya sabemos y hemos visto, Barack Hussein Obama es un tipo caprichoso y sin escrúpulos a la hora de lograr lo que se propone y mucho más cuando siente que es desafiado, de manera que lo más probable es que insista en esta vía que es la única que le ofrece la posibilidad de salirse con la suya y cerrar Gitmo en el verano, antes de las elecciones de noviembre y de paso estimular a su base en la extrema izquierda.

A esto sumémosle que a Obama le gustan los juegos arriesgados y que como ha tenido suerte en las últimas dos oportunidades está dispuesto a jugar: en definitiva lo único que él arriesga es que su Presidencia sea de un solo mandato y We The People seríamos los que estaríamos expuestos a que el azar no nos fuera tan afortunado y termináramos volándonos la tapa de los sesos en esta Ruleta Rusa en el mejor estilo Obámico.

Nobama
Nueva York, 4 de mayo de 2010

lunes, 3 de mayo de 2010

Nobama fue a Washington


En estos días pasados nuestros visitantes habrán notado la ausencia de nuevos posts en Nobama. Habrá hasta quienes se alegrarían anticipadamente y pensarían quizás que sus denuncias y esfuerzos por silenciarnos al fin habían logrado su objetivo. Como dice un querido amigo en broma: “cometieron un cafre error”. Aquí estamos y seguiremos estando.

Pero la mayoría de nuestros visitantes se merecen una explicación. Sucede que quienes trabajamos en Nobama, como es sabido, lo hacemos de manera voluntaria y en nuestros ratos libres y a veces, cómo sucedió últimamente, se produce lo que llamamos The Perfect Storm y no queda más remedio que dedicarse solamente a revisar en un BlackBerry si hay algún comentario de los lectores y publicarlo. Por razones de trabajo tuvimos que irnos a la capital por unos días.

Washington DC, además de ser la capital y sede de las Tres Ramas del Gobierno Federal, se ha ido convirtiendo en quizás la primera muestra de la comercialización de la figura de un Presidente en ejercicio: Barack Hussein Obama. Y a través de ella de una bien montada operación de Culto a la Personalidad del Gran Timonel en el mejor estilo Maoísta y del Castrismo-Guevarismo.

Los menos jóvenes seguramente recordarán que una mañana, al iniciarse la llamada Crisis de Octubre, también se inició la práctica masiva del Culto a la Personalidad en la figura de Fidel Castro. Aquel día, las principales ciudades y, claro está, La Habana, amanecieron inundadas de carteles casi de tamaño natural que mostraban al Dictador con equipo de campaña y fusil colgado, que desde la cima de una montaña miraba en lontananza y con una leyenda en rojo que decía Comandante en Jefe Ordene. Fue a partir de ese día que el modelo Estalinista y Maoísta de adoración del “Máximo Líder” se convertiría en la nueva Religión Revolucionaria, con su correspondiente panteón de Dioses Menores y Semidioses. Entonces se hizo una obligación patriótica y revolucionaria colocar en un lugar bien visible e iluminado de la sala de la casa de todo revolucionario fidelista, una fotografía de quien desde ese momento todos los medios de comunicación llamarían “Nuestro Comandante en Jefe”.

Luego y más reciente, el fenómeno se repetiría pero ya en alguien que no pertenecía al mundo de los vivos como fue el Ché, que Dios Viviente como sabemos sólo uno, que de pie sobre el Pico más alto de la nación convertido en su Olimpo, como Zeus, podía ser tronante o apacible, siempre en dependencia de su humor y, como algunas malas lenguas dicen, de si su eyaculación había sido precoz o había logrado provocar un orgasmo en la Leda de turno. Así la mítica fotografía de Korda reproduciendo la imagen de Ernesto Guevara, con su boina y la mirada perdida, llegó a repetirse en todo el mundo en millones de camisetas, afiches y hasta en tatuajes como el de Diego Armando Maradona.

En el mismo aeropuerto internacional de La Habana, junto a los rones y los tradicionales habanos, los últimos objetos que despiden al turista antes de abordar su avión son los cientos de afiches, postales y camisetas del “Guerrillero Heroico”, a la venta casi hasta la misma puerta de embarque, que reflejan al asesino convertido en místico santo revolucionario.

Y, como decíamos al inicio, en Washington, DC, hoy resulta difícil encontrar la reproducción de la imagen de cualquiera de los Padres Fundadores, pero no así la del Gran Timonel y su Consorte. Al igual que en La Habana, las fotos, camisetas y objetos que mostramos en esta pieza son quienes nos dan la bienvenida y nos despiden en el aeropuerto capitalino Dulles International y hay quienes ya comentan que algún día en el extremo opuesto al Lincoln Memorial se erigirá uno mayor destinado a honrar al Gran Timonel Barack Hussein Obama.

Nobama
Nueva York, 3 de mayo de 2010

lunes, 26 de abril de 2010

Claro que se le extraña, Señor Presidente


Isis Wirth publica hoy en su blog La Reina de la Noche, una excelente pieza con un título que no deja de tener cierto dejo irónico: George W. Bush se aburre, para después demostrarnos, sin hacer aparente ese propósito, que por el contrario el ex Presidente sigue dedicado a lo que marcó sus 8 años de presidencia, a saber: La promoción de la libertad y de los derechos humanos en todas partes del mundo donde faltan ambos elementos vitales para “la consecución de la felicidad” de todos los seres humanos.

Nuestra amiga Isis se ha ganado el respeto de muchos y entre esos nos consideramos entre los primeros en Nobama, por algo que no necesita anunciar para que se perciba en todo lo que escribe: que es una persona libre que en realidad jamás ha ocultado y mucho menos disimulado sus puntos de vista políticos. En pocas palabras y en buen cubano: Nunca ha puesto el parche antes de que se haga el hueco.

Hace unos meses, mucho antes de que se conociera la hoy ya famosa frase de Miss Me Yet? y con motivo de cumplirse el primer aniversario de su salida de la Casa Blanca, publicamos en Nobama un artículo que titulamos Vindicación de George W. Bush. En aquella pieza, Isis dejó un comentario el cual concluía así: “(...)De mi parte, no he cesado cada vez que puedo, de ensalzar a George W. Bush, porque se lo merece, y más pase el tiempo, más crecerá”.

Yes, Mr. President, We Miss You! Y lo mismo sucede a los verdaderos disidentes de todo el mundo perseguidos por los tiranos que sojuzgan a sus países, porque en George W. Bush, siempre encontraron el apoyo y las expresiones claras y contundentes de solidaridad, ya fueran iraníes, cubanos, sirios, venezolanos o birmaneses. Jamás el Presidente Bush habría dicho que no se pronunciaba por no interferir en los asuntos internos de Irán, cuando los Mullahs masacraban al pueblo en las calles. O como dijo el disidente sirio Ahed al Hendi en la Conferencia de Ciberdisidentes: Éxitos Globales y Retos, celebrada bajo los auspicios del George W. Bush Institute: “En Siria, cuando arrestaban a un disidente durante la administración de George W. Bush, cuando menos el portavoz de la Casa Blanca lo condenaba. Bajo la administración de Obama: nada”.

Nobama
Nueva York, 26 de abril de 2010

viernes, 23 de abril de 2010

Cómo arruinar a una ciudad y a todo un país: Obra en tres actos con libreto de Saúl Alinsky y dirección de Barack Hussein Obama

Barack Hussein Obama estuvo ayer en Gotham para dispararle un sermón a Wall Street y pedirle que se suicide y apoye su nueva ofensiva contra el Capitalismo y la continuación del aumento sin control de la burocracia gubernamental, todo ello en nombre de la “fiscalización financiera”. Esto seguramente sonará a música en los oídos de la izquierda demócrata y de la gente de pueblo o de Main Street, como le llaman aquí, constantemente bombardeada por los grandes medios nacionales, convertidos en su gran mayoría en el aparato propagandístico del Régimen Obamista.

Pero el problema es que en Nueva York, Wall Street es Main Street, el corazón de la economía de esta masoquista ciudad. Está claro que tanto Obama como el Partido Demócrata ven en esta jugada una políticamente ganadora, tanto que ayer, con el dinero de los contribuyentes, lanzó un llamado para recolectar fondos de campaña basado en lo que llaman el plan de Reforma de Wall Street de Obama, en el que como buen propagador del miedo, al estilo Alinsky, advierte en contra del regreso a los días en que los “grandes bancos festejaban mientras casi todos los demás sufrían”. Pero esa ampulosa, exagerada y mentirosa retórica es una bomba de demolición en los cimientos de una industria que es, como decíamos, el corazón del bienestar económico de la ciudad de Nueva York y de una buena parte del de toda la nación.

De cada 12 neoyorquinos que trabajan, uno de ellos está vinculado con el sector financiero, lo cual genera el 40% de los negocios de la ciudad y de los ingresos por concepto de impuestos. Cada $1,000 millones de ganancias en Wall Street, representan $70 millones en impuestos directos a las arcas municipales. Según expresa en su sitio Web la legisladora por Nueva York, Carolyn Maloney, Demócrata, no Republicana, “los servicios financieros son la industria más importante de la economía de la ciudad de Nueva York y el mayor creador de empleos de la región”. Y al verse amenazada Wall Street por este corrupto patán, esos empleos y esos ingresos por concepto de impuestos, fácilmente se trasladarán a otros sitios más amigables, por ejemplo, Londres o Hong Kong, por mencionar sólo a dos. Hacia cualquier sitio, excepto los Estados Unidos, lo que obviamente haría un daño quizás irreparable a toda la nación.

No se trata de que Wall Street no sea la causante de muchos de los problemas por los que atraviesa el sector, sin dudas sobre los ejecutivos de numerosas de esas compañías recae mucha de la responsabilidad. Los peligrosos riesgos asumidos y las frecuentes políticas temerarias que provocaron la crisis de 2008, son ciertamente más que suficientes razones para que Wall Street se vea sujeta a una nueva y más precisa supervisión. Pero cuando esa regulación está impulsada por el extremismo y la retórica partidista de la extrema izquierda, los resultados nunca serán positivos, porque sería la aplicación, una vez más, de la teoría de “aprovechar una buena crisis para avanzar la agenda socialista”.

Barack Hussein Obama y sus secuaces saben perfectamente el impacto económico destructivo que representan las draconianas regulaciones y los impuestos confiscatorios que pretenden implantar. Cómo no habrían de saberlo si sus principales secuaces en el plan de Cambio de la América que conocemos provienen precisamente de ese Wall Street que hoy han designado como el Enemigo Público # 1.

Si el Congreso finalmente adopta las regulaciones financieras que recogen los proyectos de Ley propuestos, el resultado será menos préstamos, el crédito será mucho más costoso y el nivel de riesgo será mayor. El Gran Timonel dijo ayer que su reforma es necesaria para evitar “una segunda Gran Depresión”, pero no mueve ni un dedo para componer los destrozos causados por el Gobierno y principalmente por esos mismos que hoy han escrito y tienen a su cargo los proyectos de Ley de ambas cámaras: El corrupto Senador Dodd y el arrogante, abusivo y no menos corrupto (recordemos que su ex compañero sentimental era un funcionario de Fanny Mae) Representante Barney Frank. Nada se hace en este nuevo ataque legislativo para reformar a Fannie Mae y Freddie Mac, a pesar de sus problemas de fraude y los $400 mil millones que han costado a los contribuyentes en “rescates”. Nada se hace tampoco para cambiar las regulaciones gubernamentales que obligan a los bancos a realizar hipotecas riesgosas a nuevos propietarios que no pueden asumir los gastos de comprar determinadas propiedades.

Los poderes que se le otorgarán al Gran Timonel y a la Reserva Federal no tienen precedentes en la historia de esta nación. Ambos proyectos le dan al Gobierno el poder para regular el Capital, la liquidez y las actividades permitidas a una larga lista de firmas, incluyendo sociedades de valores, compañías de seguros, sociedades controladoras de bancos, fondos de cobertura, compañías financieras y otras muchas. El Gobierno también tendrá la facultad de limitar el tamaño de esas compañías. Barack Hussein Obama dijo ayer aquí que “cree en el poder del libre mercado”, a pesar de que constantemente se la pasa demonizando a estas compañías y de que estos proyectos de Ley en el Congreso cuentan con un asombroso parecido a las Leyes de Control Financiero puestas en vigor por el Régimen del Gorila Rojo Hugo Chávez, en cuanto a los poderes que le otorga al Presidente.

Por eso, la solución es menos y no más control gubernamental. Como explicara ante el Congreso el ex Presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan, refiriéndose a la causa de la crisis: “Aunque las raíces de la crisis son globales, fueron las hipotecas subprime las que sirvieron como disparador inmediato de la crisis. El aumento en la demanda de valores respaldados por hipotecas fue fuertemente impulsado por Fannie Mae y Freddie Mac, que a su vez fueron presionados por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano y el Congreso, (Dodd y Frank) para ampliar los compromisos de viviendas asequibles”.

La realidad que se desprende de toda esta crisis es que el Gobierno no es la mejor opción, ni la más sabia, a la hora de fijar la autoridad para tomar decisiones comerciales y financieras, ya que no tiene ni la experiencia, ni la pericia, ni el incentivo económico para dirigir la economía. ¿Por qué? Porque tampoco es capaz de mantener la política fuera de estas decisiones y el regaño de hoy de Barack Hussein Obama es la demostración más palpable. Por eso si queremos realmente resolver el problema y detener la marcha hacia el abismo que nos conduce el Régimen Obamista, debemos atarle las manos al Gobierno a través del filibuster en el Congreso y ganando la mayoría de una o ambas cámaras en noviembre de 2010, de lo contrario el espejo a mirarse está en Suramérica, en el Régimen Chavista, no en la Europa decadente del estado nodriza como muchos piensan, o quieren hacernos creer.

Nobama
Nueva York, 23 de abril de 2010