El término viene del latín cynĭcus, el que a su vez proviene del griego kuvιkóç y es uno de esos términos que con el tiempo han perdido su significado original y que hoy tiene otro muy distinto al que tuvo en sus orígenes. Sin embargo hay uno de los rasgos de los cínicos originales, la autosuficiencia, que ha llegado hasta hoy y que, por lo general, la poseen todos los cínicos modernos, incluido, claro está el que nos ocupa en este artículo. Este presidente, Barack Hussein Obama, pasará a la historia como el más cínico, impúdico, desvergonzado, hipócrita y manipulador que hemos visto en esta nación. Algunos dirán que exagero y hasta me acusarán de racista. No me importa, prefiero ser fiel a mis convicciones que ser como la mayoría de esos personajes temerosos que hoy lideran el Partido Republicano; que han destruido el Partido de Reagan y que sufren hoy de un complejo de inferioridad derrotista. Pretenden ser aceptados por aquellos que los odian y los desprecian y para ello están dispuestos a renunciar a los principios conservadores y liberales que hicieron grande al Partido desde Lincoln. Sí ese mismo Lincoln, Presidente Republicano, del que hoy los Demócratas pretenden apropiarse y los Republicanos no se atreven a decirle en la cara al Presidente Obama: Usted no tiene derecho a jurar con la Biblia de Lincoln, usted proclama, peor, usted aparenta ser como Lincoln, cuando en realidad es la versión aumentada de Jimmy Carter y uno de los discípulos más aplicados de Saul Alinsky, más que Hillary Clinton, que escribió su tesis en el Wellesley College, sobre este teórico extremista de la función del Organizador comunitario, como pieza clave para destruir desde adentro el sistema capitalista utilizando las libertades democráticas. Usted, Sr. Presidente, define la democracia en dos niveles, uno con la hipócrita apariencia del que jura defender la Constitución que la protege y otro en el que aplica la máxima de Carlos Marx de que la Democracia es la vía hacia el socialismo.
“Esta dolorosa crisis nos da la oportunidad de transformar nuestra economía y mejorar la vida de la gente corriente”, dijo el propio Obama. Afirmación reveladora donde las haya. La crisis le ha brindado la ocasión y los votos el poder para hacer realidad su meta de redistribuir la riqueza, que los que hemos vivido en el infierno de una sociedad estatista, sabemos bien que significa la destrucción del individualismo y el ansia de superación individual como llave para el éxito de la sociedad democrática. De manera que como su intención es “transformar nuestra economía”, su plan económico no tiene como finalidad solamente crear empleos a partir de reparar los puentes, reformar las escuelas, establecer un sistema universal de salud, etc. También pretende imponer una visión utópica de que la economía es una materia que debe planificarse desde el Gobierno. Se trata de una presunción arrogante como pocas. Nadie puede saber lo suficiente como para rediseñar algo tan complejo como “una economía”; por cierto, “una economía no es más que la suma de gente que intercambia bienes para alcanzar sus fines”. Planificar la economía significa planificarnos a nosotros. En pocas palabras, la destrucción de lo que ha hecho que esta nación sea sui generis en sus libertades y relaciones sociales a pesar de sus imperfecciones; porque se renueva y se reinventa a sí misma y, paradójicamente, el que hoy Obama se siente en la Oficina Oval se debe justamente a esa capacidad de renovación de la democracia norteamericana. Habrá quienes digan que no hay nada que objetar a este deseo y tendrían razón si su propósito fuera fortalecer la economía de Libre Mercado, fortalecer el papel del Gobierno como árbitro y regulador del mercado, hasta donde ello fuera necesario. Pero no, su propósito no es este, su agenda, bien clara en el nuevo sitio Web de la Casa Blanca, es terminar nacionalizando la Banca, a partir de acciones preferenciales para el Gobierno y modificar así toda la estructura. Por eso ya no hablan de equilibrar el presupuesto, lo que ayer era una vergüenza de la administración Bush, ya hoy en la de Obama no es importante. Ahora lo importante es tener un Gobierno con una burocracia poderosa, que tenga un control absoluto sobre la economía para poder cumplimentar su plan de convertirnos al socialismo tipo Europa Occidental.
¿Y mientras tanto qué hacen la mayoría de nuestros flamantes legisladores Republicanos en la Cámara y el Senado? Con contadas excepciones tratan de pasar inadvertidos, de no parecer hostiles al nuevo presidente. Parecería que han aceptado el papel de “oposición” permanente y que es mejor no arriesgar sus curules defendiendo los principios del Partido al que dicen representar. Se han convertido en lo que los verdaderos Republicanos llaman RINOS, siglas que responden a Republicans In Name Only, es decir, Republicanos sólo de nombre. A ellos, los verdaderos conservadores tendrían que decirles como el Cínico Diógenes de Sinope le dijera a Alejandro Magno: “Muévanse que me están quitando la luz”.
Diego Rodríguez-Arche
Nueva York, 23 de enero de 2009
viernes, 23 de enero de 2009
jueves, 22 de enero de 2009
Una visión inteligente sobre Obama
Hoy, cuando nuestro flamante nuevo presidente a puesto a riesgo nuestra seguridad por congraciarse con Europa, la progresía internacional y la extrema izquierda nacional que tanto contribuyó a su elección, da gusto leer una certera valoración sobre el “ungido” en un periódico como ABC, que a pesar de ser conservador, está gravemente infestado por esa nueva peste que llamamos Obamanía. Hermann Tersch, como es usual, pone los puntos sobre las íes ¡y de qué manera!
miércoles, 21 de enero de 2009
Plan Obama: Retroceso en la economía, no recuperación
Poco a poco se va aclarando el horizonte de lo que podemos esperar del Presidente que se estrena: la arrogancia propia del iluminado. Este artículo de John Stossel publicado en Libertad Digital, da en el blanco de lo que se avecina.
Comienza a despejarse la incógnita
El liberticida Zapatero dice que el discurso de toma de posesión de Barack Hussein Obama, “Tiene una seña de identidad socialdemócrata”. No lo decimos nosotros lo dice un compañero de viaje del “ungido”.
martes, 20 de enero de 2009
Kumbaya con Barack Hussein Obama o Y ahora qué
Hoy 20 de enero, en lo que parece más una coronación que la toma de posesión de un presidente elegido democráticamente, Barack Hussein Obama, se convirtió en el cuadragésimo cuarto presidente de los Estados Unidos de América, en una sucesión de festividades que a pesar de que nuestra economía está en recesión serán las más costosas de nuestra historia, costarán la bicoca de $160 millones.
Después de la más prolongada campaña electoral en la historia de los Estados Unidos y de un período de transición de 10 semanas en las que no han faltado crisis domésticas y externas, Barack Hussein Obama se convirtió hoy en el 44to presidente de los Estados Unidos. Ahora está en su pleno apogeo el Kumbaya de la toma de posesión, la gran celebración y la apoteósica presencia de público en la toma de posesión, pero después que esta noche finalicen los bailes y fiestas programadas y que el flamante nuevo presidente duerma por primera vez en la Casa Blanca, mañana en la mañana empieza la parte más difícil.
Puede ser que en cualquier otra época, el pobre currículo de Obama habría hecho de él una figura electoral pasajera, una fugaz presencia en la escena nacional; pero esta vez, el esperanzador mensaje del elocuente senador de Illinois logró entrar a las casas de los votantes y se convirtió en discusión obligada en reuniones familiares y entre amigos.
Ahora le toca demostrar que él no es un error del entusiasmo, o un producto de la inmadurez y la rebeldía natural de los más jóvenes, ni del llamado de la raza que hizo que más del 90% de los afroamericanos votaran por él, incluyendo a algunos que, como Colin Powell, nada tienen que ver con la ideología socialista que su historial muestra. Cierto es que después de derrotar a Hillary Clinton en las primarias, su movimiento al centro fue a la velocidad de la luz, lo que a muchos de nosotros, lejos de tranquilizarnos nos preocupó aun más, porque si alguien puede renunciar tan rápido a las ideas que defendió durante toda su vida política anterior, no olvidemos que se le consideró el senador demócrata más a la izquierda durante el tiempo que estuvo en la cámara alta, qué no haría para lograr llegar a la posición de poder más importante del mundo. Su giro de 180 grados en asuntos como el matrimonio Gay y la guerra en Irak por citar solamente dos, pueden ilustrar lo que decimos.
Hacia dónde se dirigirá ahora, mañana lo sabremos. Aunque algo ya podemos vislumbrar a partir de sus últimos discursos. El domingo en el monumento a Lincoln el todavía entonces presidente electo expresó un concepto aterrador: “Necesitamos una nueva declaración de independencia para independizarnos de la ideología, el partidismo y la intransigencia”. ¿Qué quiso decirnos? ¿Que a partir de ahora el dictará nuestra ideología y un único partido? ¿O acaso llama intransigencia a nuestra lealtad a principios ideológicos diferentes a los suyos? O que tal hoy cuando nos dijo que tenemos que “rehacer a los Estados Unidos”, ¿qué nos propone, acaso una nueva revolución? O cuando acusó por inferencia a la administración saliente de haber renunciado a nuestros ideales en aras de la seguridad, ¿nos está diciendo que abandonará lo que nos ha mantenido seguros hasta hoy?
En los discursos del entonces candidato Obama, siempre nos llamó la atención que su forma de expresar el tiempo en que alcanzaría las metas que se proponía como Presidente, por lo general iban más allá de los 8 años que puede servir un ciudadano como presidente, según establece la Constitución de los Estados Unidos. Hoy esas dudas se van aclarando poco a poco. Ya en la Cámara de Representantes hay una propuesta de Resolución Conjunta, exactamente la H.J. 5, presentada por el Representante demócrata Serrano, para eliminar la 22da enmienda de la Constitución: ¡la enmienda que limita el tiempo a servir como presidente a dos períodos consecutivos!
Entonces, ¿tenemos o no razones para preguntarnos y ahora qué?
Nobama
Nueva York, 20 de enero de 2009
Para los que dudan pueden ver la resolución aquí
Después de la más prolongada campaña electoral en la historia de los Estados Unidos y de un período de transición de 10 semanas en las que no han faltado crisis domésticas y externas, Barack Hussein Obama se convirtió hoy en el 44to presidente de los Estados Unidos. Ahora está en su pleno apogeo el Kumbaya de la toma de posesión, la gran celebración y la apoteósica presencia de público en la toma de posesión, pero después que esta noche finalicen los bailes y fiestas programadas y que el flamante nuevo presidente duerma por primera vez en la Casa Blanca, mañana en la mañana empieza la parte más difícil.
Puede ser que en cualquier otra época, el pobre currículo de Obama habría hecho de él una figura electoral pasajera, una fugaz presencia en la escena nacional; pero esta vez, el esperanzador mensaje del elocuente senador de Illinois logró entrar a las casas de los votantes y se convirtió en discusión obligada en reuniones familiares y entre amigos.
Ahora le toca demostrar que él no es un error del entusiasmo, o un producto de la inmadurez y la rebeldía natural de los más jóvenes, ni del llamado de la raza que hizo que más del 90% de los afroamericanos votaran por él, incluyendo a algunos que, como Colin Powell, nada tienen que ver con la ideología socialista que su historial muestra. Cierto es que después de derrotar a Hillary Clinton en las primarias, su movimiento al centro fue a la velocidad de la luz, lo que a muchos de nosotros, lejos de tranquilizarnos nos preocupó aun más, porque si alguien puede renunciar tan rápido a las ideas que defendió durante toda su vida política anterior, no olvidemos que se le consideró el senador demócrata más a la izquierda durante el tiempo que estuvo en la cámara alta, qué no haría para lograr llegar a la posición de poder más importante del mundo. Su giro de 180 grados en asuntos como el matrimonio Gay y la guerra en Irak por citar solamente dos, pueden ilustrar lo que decimos.
Hacia dónde se dirigirá ahora, mañana lo sabremos. Aunque algo ya podemos vislumbrar a partir de sus últimos discursos. El domingo en el monumento a Lincoln el todavía entonces presidente electo expresó un concepto aterrador: “Necesitamos una nueva declaración de independencia para independizarnos de la ideología, el partidismo y la intransigencia”. ¿Qué quiso decirnos? ¿Que a partir de ahora el dictará nuestra ideología y un único partido? ¿O acaso llama intransigencia a nuestra lealtad a principios ideológicos diferentes a los suyos? O que tal hoy cuando nos dijo que tenemos que “rehacer a los Estados Unidos”, ¿qué nos propone, acaso una nueva revolución? O cuando acusó por inferencia a la administración saliente de haber renunciado a nuestros ideales en aras de la seguridad, ¿nos está diciendo que abandonará lo que nos ha mantenido seguros hasta hoy?
En los discursos del entonces candidato Obama, siempre nos llamó la atención que su forma de expresar el tiempo en que alcanzaría las metas que se proponía como Presidente, por lo general iban más allá de los 8 años que puede servir un ciudadano como presidente, según establece la Constitución de los Estados Unidos. Hoy esas dudas se van aclarando poco a poco. Ya en la Cámara de Representantes hay una propuesta de Resolución Conjunta, exactamente la H.J. 5, presentada por el Representante demócrata Serrano, para eliminar la 22da enmienda de la Constitución: ¡la enmienda que limita el tiempo a servir como presidente a dos períodos consecutivos!
Entonces, ¿tenemos o no razones para preguntarnos y ahora qué?
Nobama
Nueva York, 20 de enero de 2009
Para los que dudan pueden ver la resolución aquí
lunes, 19 de enero de 2009
Una nueva religión

Oh, la vida es más grande
Es más grande que tú
Y tú no eres yo...
R.E.M.
Losing my religion
En una extravaganza con reminiscencias Fellineanas que mucho recuerdan a Julieta de los Espíritus o a La nave va, mañana será la coronación del nuevo Mesías Barack Hussein Obama. A pesar de la recesión que azota a nuestra economía y cuando muchos ciudadanos temen perder sus casas y sus empleos, o no pueden pagar sus cuentas, la ceremonia amenaza con ser la más cara en la historia de los Estados Unidos, se calcula que costará entre 150 y 160 millones de dólares. Todo parece indicar que la izquierda norteamericana y mundial han encontrado una nueva deidad a la que rendirle culto. De eso trata este artículo publicado en Libertad Digital por Cristina Losada, que Nobama recomienda a sus lectores.
Es más grande que tú
Y tú no eres yo...
R.E.M.
Losing my religion
viernes, 16 de enero de 2009
Nobama continua
Nobama siempre supo que el presidente electo era un hipócrita y un manipulador excepcional. Su meteórico ascenso al plano nacional en los Estados Unidos, sin tener una trayectoria que lo avale, son el resultado de que los caciques del Partido Demócrata y la Gran Prensa izquierdista norteamericana encontraron que con este Tartuffe, con grandes dotes retóricas, podrían hacerse del poder cuasi absoluto. Ya dominan dos ramas, el ejecutivo y el legislativo, y en muchas ocasiones el judicial, e intentarán llevar a cabo su agenda izquierdista, para finalmente convertir a esta nación al Socialismo Europeo, tan del gusto del flamante presidente electo. Los editores de Nobama hemos estado discutiendo desde el resultado electoral de noviembre, la conveniencia de continuar con este proyecto y por fin hemos llegado a la conclusión de que vale la pena seguir, que ahora más que nunca se impone la necesidad de vigilar y denunciar lo que planean, los Obama, Reid, Pelossi y demás para cambiar la esencia misma de este país. En consecuencia, Nobama continuará despué:s del 20 de enero, día de la “coronación” de Barack Hussein Obama. Una vez más invitamos a todos aquellos que crean que necesitan expresar una opinión a favor o en contra, en este caso ya sobre la presidencia de Obama, a que lo hagan según los criterios que expresamos en nuestro primer post A manera de introducción.
Nobama
Nueva York, 16 de enero de 2009
Nobama
Nueva York, 16 de enero de 2009
miércoles, 14 de enero de 2009
¿Rumbo a los años 30?
Si las noticias sobre el estado de la economía son ya de por sí muy preocupantes, más lo son todavía las medidas que para resolver la crisis cada día nos anuncia la flamante administración entrante de Barack Hussein Obama. Nobama recomienda a sus lectores un artículo del Doctor en Economía Thomas Sowell, publicado en Libertad Digital.
martes, 13 de enero de 2009
Algunas obviedades sobre el conflicto en Gaza
La ofensiva mediática y de la izquierda internacional, secundada por algunos gobiernos supuestamente democráticos como el del PSOE en España, contra el derecho de Israel a defenderse y de apoyo completo a los terroristas de Hamas, se basa en un conjunto de mentiras y tergiversaciones acumuladas a través de los años que dura el conflicto en el Medio Oriente y que lo tuercen para que se entienda al revés. Nobama recomienda este artículo de Florentino Portero, aparecido en el diario ABC, que en una excelente síntesis proporciona las claves para entenderlo derecho.
Israel debe acabar con Hamas
Nobama recomienda este excelente artículo de Chuck Krauthammer aparecido en Libertad Digital. Certero y preciso, como siempre.
lunes, 12 de enero de 2009
Hablando de proporcionalidad en Gaza
Nobama recomienda este artículo de Carlos Alberto Montaner, aparecido en la página de opinión de El Nuevo Herald. Vamos, que a veces se les escapan cosas como estas.
viernes, 9 de enero de 2009
¿Stalinocastrismo en Encuentro?

En la mañana de hoy el imprescindible sitio cubano Penúltimos días sufrió un ataque cibernético que lo sacó del aire. Nobama condena esta grosera agresión a la libertad de expresión y al derecho a denunciar lo que se considera falto de ética, como es el caso de los artículos que en relación con las finanzas de la AECC y sus relaciones con el Gobierno Socialista del Liberticida Zapatero, si este fuera el caso. Es decir, que si la AECC movió sus influencias para castigar a Penúltimos días o alguno de sus testaferros o corifeos que hemos estado viendo opinar y atacar al editor del sitio, Ernesto Hernández Busto, por ejercer su derecho, se ha prestado para este deleznable ataque al derecho a saber, todos debemos expresar nuestra máxima repulsa y denunciarlo en nuestras páginas y blogs para ver si tienen el poder y el alcance de silenciarnos a todos.
¡Viva la Libertad de Expresión y el Derecho a saber!
Nobama
Nueva York, 9 de enero de 2009
Actualización: Penúltimos días está en el aire de nuevo. ¡Excelente!
10 de enero de 2009
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Ataque Stalinista en la Red
jueves, 8 de enero de 2009
La lucha contra Hamas es nuestra lucha
Por su importancia y certero enfoque, Nobama recomienda este artículo de Isis Wirth, publicado bajo el mismo nombre en su blog La Reina de la Noche.¡Viva Israel Eterno!
martes, 6 de enero de 2009
Una cuestión de proporción

“Entre las demás raíces del mal que te acaecerá, si por ti mismo no ejerces el oficio de las armas, debes contar con el menosprecio que habrán concebido para con tu persona, lo que es una de aquellas infamias de que el príncipe debe preservarse. Entre el que es guerrero y el que no lo es no hay ninguna proporción.”
Maquiavelo, El príncipe
Nobama recomienda este artículo del filósofo francés André Glucksmann aparecido en el diario español El País.
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Obama Seguridad Nacional
lunes, 5 de enero de 2009
ISRAEL NO DEBE PARAR HASTA DESTRUIR A HAMAS
En el fin de semana las fuerzas terrestres de Israel penetraron en Gaza, una acción a la que el estado hebreo se resistía y que sin dudas está llena de riesgos estratégicos. Pero como dijo el Primer Ministro israelí, Ehud Olmert, “hay momentos en los que no queda otra opción”.De acuerdo con los informes iniciales, el asalto terrestre dividió a Gaza en tres secciones. Las tropas israelíes llegaron hasta la costa del mar mediterráneo y sus unidades blindadas rodean Gaza City. Hasta aquí los objetivos tácticos israelíes parecen haberse cumplido, pero lo que todavía no se conoce con claridad es cuáles son los objetivos estratégicos de Israel.
Oficialmente los funcionarios israelíes han sido muy parcos al respecto. El único objetivo, dicen, es la destrucción permanente de la infraestructura que Hamas ha utilizado en los últimos tres años para lanzar miles de cohetes y de proyectiles de morteros contra civiles israelíes.
La cautela que muestran los judíos, parece ser el reflejo de las lecciones aprendidas en la desastrosa guerra en Líbano durante el 2006, cuando otro satélite de Irán, Hezbollah, combatió contra Israel y lo dejó con la amargura de quedarse en la misma situación que tenían al principio del conflicto.
En aquella guerra, Israel sobreestimó la capacidad del poder de la fuerza aérea para forzar una victoria en el terreno y entonces tuvo que retroceder a causa de las bajas inevitables una vez que lanzó al terreno las fuerzas blindadas y la infantería.
¿Por qué arriesgarse a repetir un resultado similar?
Parece ser que la verdadera intención es, esta vez, derribar el gobierno de Hamas, el que, después de todo, ha convertido a Gaza en un estado terrorista dedicado a la destrucción de Israel.
De no lograr ese objetivo, se especula que Israel espera al menos obligar a Hamas a que acepte un acuerdo a largo plazo que acabe con la amenaza sobre los civiles israelíes. Pero esta especulación parece muy poco probable. Porque hablando en términos prácticos, la amenaza que Hamas representa para Israel no desaparecerá hasta que Hamas desaparezca a su vez. Esa es la realidad y tanto Israel como Hamas lo saben.
Hasta el momento no está claro ni siquiera si Israel logrará este objetivo estratégico, pero lo que si está claro es que no podrá hacerlo sin el apoyo irrestricto de los Estados Unidos y al menos con la cooperación tácita de los gobiernos occidentales que comprenden la amenaza que representa para sus propios ciudadanos el extremismo islámico. Apoyo que no será fácil lograr y mucho menos mantener, debido a las imágenes gráficas de muerte y destrucción que hoy llenan las pantallas de la TV en todo el mundo. De momento, occidente con la lamentable excepción de Francia y la predecible de la España del liberticida Zapatero, parece apoyar a Israel en su derecho básico de autodefensa.
Como decía, el que Israel pueda o no concluir con éxito la acción que comenzó es algo que no se puede predecir, al menos todavía. Pero ninguna persona decente con un mínimo de justeza en su corazón le puede negar a Israel su derecho y de hecho su obligación de intentarlo. Porque, ¿a qué nación se le puede pedir con justicia que soporte interminables ataques con cohetes y morteros? ¿Qué gobierno del mundo sometido a una situación similar a la que está Israel ha demostrado la contención que este ha mostrado durante tantos años? Digamos que muy pocos, aunque en verdad por más que busco en mi memoria no recuerdo ninguno.
Hamas comenzó este conflicto, por lo que Israel está en todo su derecho de intentar acabarlo de una vez y por todas. Esperemos que lo logre antes de que el bloque internacional de los que odian a Israel logre salvar de su destrucción completa a la máquina de terror controlada por Irán. Pero para ello Israel debe resistir todas las presiones que se le avecinan y avanzar lo más que pueda, y muy importante, lo más rápido posible, en la consecución de su objetivo estratégico de largo alcance antes del 20 de enero, cuando Barack Hussein Obama tome posesión como Presidente de los Estados Unidos, ya que las señales que últimamente el presidente electo nos envía no son muy favorables para Israel, ni tampoco para los Estados Unidos. La reciente nominación de Leon Panetta como Jefe de la CIA, nos indica que con su llegada termina la línea dura contra el terrorismo islámico y comienza la llamada línea suave, que no sólo pone en peligro a Israel, sino también a todos nosotros a quienes ellos, los terroristas islámicos, nos llaman infieles.
Diego Rodríguez-Arche
Nueva York, 5 de enero de 2009
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Obama Seguridad Nacional
viernes, 2 de enero de 2009
¿PACTARÁ OBAMA CON EL DIABLO?
¡Pon final a mi dolor incesante!
Haz que Fausto viva mil años en el infierno,
Cientos de miles, y que luego sea salvado.
Dr. Faustus
Christopher Marlowe
Imagínense si en el verano de 1941, Adolfo Hitler se le hubiese acercado a Winston Churchill y a Franklin Delano Roosevelt con esta propuesta de pacto: Cesaré las hostilidades y dejaré tranquila a la Gran Bretaña, si ustedes me dejan en paz para terminar mi exterminación de los judíos. Es de esperar que en enero próximo Mahmoud Ahmadinejad, haciéndose eco de la voluntad de Barack Hussein Obama de reunirse sin condiciones, le ofrezca un pacto similar.
Probablemente la oferta sea el compromiso de Irán de cooperar con occidente en lo referente a su programa nuclear y posiblemente exprese la aceptación de la inspecciones por parte de la ONU. Claro está, siempre que los Estados Unidos cambie su posición de apoyo a Israel, incluyendo sus acciones contra Hamas en Gaza, que pueden ser sólo el preludio de la próxima gran confrontación entre los Estados Unidos e Irán en el Medio Oriente y, por supuesto, un momento definitorio para la presidencia de Obama.
Según la opinión de algunos expertos en los recovecos de la política iraní esto es lo que la cúpula iraní prepara para ofrecerle a occidente en una suerte de Pacto con el Diablo. En pocas palabras, el precio que pone Irán a ponerse de acuerdo con los Estados Unidos, “El Gran Satán”, será nuestra aceptación de que puedan destruir al “Pequeño Satán”, Israel.
¿Aceptará Obama un pacto como este? En realidad muchos de los integrantes de su equipo de política exterior, incluyendo al vicepresidente electo Biden, han expresado la urgencia de conversaciones directas con Irán como una vía para resolver el impasse nuclear, aunque otros integrantes de ese equipo como Hillary Clinton o Rahm Emanuel, se resistan a ello. El problema es que Irán interpreta que una política norteamericana de conversaciones directas sobre la cuestión nuclear daría luz verde a sus mayores ambiciones.
La violencia en Gaza debe recordarnos que es Irán quien tira realmente de las cuerdas que mueven a Hamas y que desea ser la primera potencia nuclear en el Medio Oriente y también destruir a Israel.
Lo que pocos norteamericanos comprenden, incluyendo al parecer a importantes ayudantes en polítíca exterior de Obama, es que Irán no necesita alcanzar el primer objetivo para lograr el segundo.
Irán no necesita una bomba nuclear para destruir a Israel. Lo único que necesita hacer es seguir cerrando la pinza que representan Hamas, Hezbollah y Siria sobre el estado judío, hasta que este se vea forzado a permitir la reentrada de los Palestinos en Israel y ofrecerles la ciudadanía, lo que conduciría a la eliminación de la “Entidad Sionista”.
Pero Teherán sabe que esto jamás será posible sin tener a los Estados Unidos a bordo. Los Ayatolas tienen la certeza de que un ofrecimiento de conversaciones directas, abrirá las puertas a que puedan ofrecer un precio por la paz en Iraq y la futura cooperación iraní en materia nuclear, ese precio sería que los Estados Unidos se mantengan inactivos mientras Israel deja de ser gradualmente un estado judío independiente.
No importan el calendario ni los detalles reales, como, por ejemplo, el que una administración Obama logre que bajo su presión, Israel regrese a las fronteras de 1967 y lo obligue a ceder en que Jerusalén sea la capital del Estado Palestino, o que acepte “el derecho al regreso” de los palestinos. Lo que cuenta es que Irán pretende “llevarse la gloria” de haber inutilizado a Israel y quizás de “borrarlo del mapa” como dice Ahmadineyad y, por supuesto, el premio de haber logrado engañar a los Estados Unidos para que le ayudara a lograrlo.
En una carta abierta dirigida al Presidente Bush en 2006, Ahmadineyad detalló las bases para ese pacto al decir que la hostilidad de los musulmanes contra occidente nunca cesaría a menos que abandonaran su apoyo a Israel. Tarde o temprano, él hará una propuesta similar al ya para entonces Presidente Obama y esta vez, posiblemente, incluya una propuesta de pacto sobre el programa nuclear iraní.
El problema es, claro está, que una oferta de ese tipo no tendría valor alguno. Irán no es un interlocutor confiable ya que ha mentido sistemáticamente a la ONU y a la Unión Europea y durante años ha violado y hecho trampas en varios acuerdos sobre su programa nuclear. ¿Qué podría hacer que cambiara ahora? Si Irán puede engañar a la administración entrante para que revierta su política de apoyo a Israel, no veo qué razón tendría para abrirse paso a través de engaños hasta tener lista su bomba.
Lo que sí es seguro es que habrá algún tipo de presión sobre Obama para que llegue a algún “acuerdo o compromiso”. El tiempo y la voluntad para una opción militar, como bombardear las instalaciones nucleares de Irán, se agota. Desde 2005 y sin haber logrado mucho, la administración Bush ha intentado todas las vías diplomáticas posibles, excepto las conversaciones directas, para lograr ese compromiso. La tentación de iniciar conversaciones directas como el próximo paso será casi abrumadora.
Obama ha dicho que Israel tiene el derecho a su autodefensa y a un Jerusalén unificado. Pero también ha estado junto a la extrema izquierda durante toda sus vida y como sabemos, esta cuenta con una hostilidad instintiva hacia Israel porque lo considera el representante del occidente imperialista. Además, ha mantenido sus simpatías hacia los activistas palestinos como Rashid Khalidi, el amigo de Obama, sin importarle cuán militantes o terroristas sean. También sabemos que la visión de Obama sobre Irán es la de un “pequeño país” que “no representa una amenaza para nosotros”.
El daño que Irán pueda infligirle a Israel es otra cuestión a tener en cuenta. El nudo corredizo de Hamas, Hezbollah y Siria alrededor del cuello de Israel se aprieta cada vez más. Aún cuando el lamentable gobierno de Olmert se las arregle de alguna forma para reducir el poderío militar de Hamas, la amenaza de Hezbollah y de Siria, con Irán apoyándolos se mantiene como espada de Damocles sobre el estado judío. ¿Asumirán los Estados Unidos bajo Obama una posición firme para evitar que el nudo corredizo se cierre aunque ello signifique tener que enfrentar a un Irán permanentemente hostil?
Al margen de sus errores, que son muchos, a la hora de tratar con Teherán, la administración Bush jamás cedió a la tentación de hacer un pacto con el Diablo. Muy pronto sabremos, tan pronto como el 20 de enero, si el material del que está hecho Obama, cuenta con el mismo temple.
Aarón Mayer
Nueva York, enero 2 de 2009
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martes, 30 de diciembre de 2008
Granma: Obama es Bush Déjà Vu
Nobama les invita a leer este artículo publicado en Granma en el que la dictadura hecha mano de las Sagradas Escrituras para unirse a la extrema izquierda que ya critica la composición del Gabinete de Obama antes de que el Presidente electo haya tomado posesión. Muy interesante.
lunes, 29 de diciembre de 2008
GOLPEAR A HAMAS HASTA EL FINAL
¡Qué predecibles! Los exitosos ataques aéreos de Israel en Gaza representan una respuesta “desproporcionada” a la violencia de Hamas, eso es lo que se le ocurre decir al flamante Secretario de esa inútil entelequia llamada ONU, Ban Ki-Mon y a países como España (Leire Pajín, Secretaria de Organización del PSOE la califica de “masacre” que no “debe quedar impune”), Francia y México, ese mismo México tan “demócrata” y humanitario que devuelve a la dictadura a los cubanos que huyen. Cabría preguntarle a sus señorías ¿qué consideran una respuesta permisible y “proporcionada” a más de tres años de miles de ataques con cohetes y morteros por parte de los terroristas islámicos palestinos, con particular insistencia en dirigirlos contra escuelas y guarderías? Pero no perdamos el tiempo con preguntas que ellos consideran retóricas. En definitiva, los judíos muertos no son noticia ni les escandalizan, pero si Israel se defiende y mata terroristas, que bien muertos estén, sus señorías se sienten ultrajadas y vociferan contra el estado hebreo, la única Democracia verdadera en el área. Israel está golpeando con fuerza a los terroristas. Por eso Israel es el villano. ¡Faltaría más! Para los críticos, Israel no tiene derecho a defenderse. De manera que es mucho mejor que Israel haga precisamente eso, defenderse atacando a los instrumentos del terror hasta destruirlos.Como dijo Ehud Barak, Ministro de Defensa israelí, “pedirnos que hagamos un alto al fuego con Hamas es como pedirles (a los Estados Unidos) que hagan una cese al fuego con al Qaeda”, y añadió, “¿se quedaría de brazos cruzados el Presidente de los Estados Unidos si San Diego se viera bombardeado diariamente por cientos de misiles lanzados desde Tijuana?” Después de todo, Israel evacuó por completo Gaza en 2005, retirando a todos los soldados y colonos y destruyendo sus propios pueblos y villorrios. No existe ninguna “ocupación” allí a la que Hamas tenga que oponer resistencia. “Hasta ahora hemos mostrado moderación”, dijo la Ministra del Exterior Tzipi Livni. “Pero hoy no tenemos otra alternativa”.
Israel ha seleccionado cuidadosamente los blancos que ataca, lo que tomó a Hamas por sorpresa, destruyó el complejo principal de seguridad de Gaza City, puestos militares, sitios de lanzamiento de cohetes, talleres metalúrgicos, la estación de TV de Hamas y una mezquita que alojaba a soldados armados. Fueron destruidos unos 40 túneles utilizados para pasar armas a Gaza y terroristas a Siria e Irán para recibir entrenamiento.
Es cierto que el número de muertos es alto. Pero aunque Hamas se ubica deliberadamente en zonas densamente pobladas, utilizando a los civiles como escudos humanos, la mayoría de los muertos son soldados de Hamas, incluyendo dos comandantes de alto rango.
Para Israel, no está exenta de riesgos lo que se proyecta como una prolongada operación militar. Su guerra en Líbano en 2006, destinada a eliminar a Hezbollah, fue un fracaso, por lo que no pueden afrontar una repetición de una debacle como aquella.
El Presidente electo Barack Hussein Obama, está de vacaciones en Hawai, y se dice que “monitorea la situación” pero no ha querido comentar más allá mientras George W. Bush esté en la presidencia. Esperamos que no haya cambiado su punto de vista del pasado verano durante su visita a la martirizada ciudad israelí de Sderot: “Si alguien está lanzando cohetes hacia mi casa en la que duermen mis hijas durante la noche”, dijo entonces. “Yo haría todo lo que estuviera en mi poder para detener esos ataques. Y espero que los israelíes harán lo mismo”.
Eso es lo que Israel hace y necesita el apoyo de todas las personas decentes en el mundo. Ya una vez ante la pasividad de casi todos pretendieron exterminar a los judíos, hoy ante la pasividad, la desidia y la desvergüenza de muchos los nuevos nazis pretender destruir al Estado de Israel y los grupos terroristas islámicos juegan un importante papel en la ecuación, tan importante como personajes de la calaña de la tal Pajín y del gobierno del liberticida Zapatero con su testaferro Moratinos. Nosotros por nuestra parte confiamos en el texto del Salmo 121:4: “nunca se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel”. Viva Israel eternamente.
Nobama,
diciembre 29 de 2008
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Obama política exterior
viernes, 19 de diciembre de 2008
¿AS SALAAM ALEYKUM? O ¿PODRÁ OBAMA LOGRAR UN DIÁLOGO CON EL ISLÁM?
As Salaam Aleykum es el saludo por excelencia en todos los países árabes el que, por lo general, se acompaña con un estrechón de manos y, en ocasiones, con dos o tres besos alternando las mejillas, después de recibir la respuesta de Aleykum As Salaam.
Y ese es precisamente, el mensaje que Barack Hussein Obama desea enviarle a los musulmanes cuando el próximo 20 de enero tome posesión de su cargo utilizando también su segundo nombre para ello. El Presidente electo ha estado hablando de sostener un diálogo con el mundo islámico, pero hasta el momento no ha encontrado el cómo hacerlo.
En un momento determinado sus asesores valoraron la posibilidad de que sostuviera una cumbre con líderes musulmanes en la Casa Blanca, pero descubrieron que ello era impracticable. Entonces se les ocurrió la “brillante” idea de que Obama asistiera a la Conferencia de la Cumbre Islámica, la cual se reúne cada 3 años. Pero, por razones obvias de ese mundo, esa variante también ha resultado bastante complicada. Ahora el plan es que pronuncie un “importante discurso en una capital islámica”.
Claro hay una pregunta que todos se hacen: ¿Qué es lo que Obama desea expresar con este diálogo? El Presidente electo trató de aclararlo en una reciente entrevista con The Chicago Tribune: “El mensaje que quiero enviar es que seremos inflexibles en la eliminación radical del terrorismo extremista que hemos visto en Mumbai”.
Aquí habría que detenerse y destacar algunos aspectos que se desprenden de esta respuesta. Obama menciona a Mumbai y no a los ataques del 11 de septiembre en Nueva York y Washington, ni ninguno de los otros llevados a cabo por terroristas Islámicos contra objetivos occidentales y no habla de “terrorismo Islámico”, sino de “extremismo terrorista”.
La razón a mi juicio es que no desea incomodar a jefes de estado, clérigos, personalidades y jefes tribales musulmanes, por lo que pienso que ese es el error fundamental sobre el que basa su enfoque. Si el terrorismo que vimos el 11 de septiembre y en muchas otras ocasiones nada tiene que ver con el Islam, ¿qué sentido tiene entonces discutir el asunto con líderes Islámicos y no con los sacerdotes de la religión Yoruba, con el Papa Benedicto XVI o con el Dalai Lama? Pero, por el contrario, si aceptamos que este tipo de terrorismo tiene raíces Islámicas, debía llamarlo por su nombre y no esconderse detrás de eufemismos políticamente correctos, porque eso no es lo que debemos esperar del hombre que ganó la presidencia con el lema de la transparencia y del Cambio. Además, si queremos derrotar al terrorismo Islámico, no queda otro remedio que incomodar a los musulmanes. A los musulmanes moderados hay que decirles claramente que han sido reacios a reconocer la amenaza que sus pares extremistas representan para todas las sociedades democráticas y moderadas del mundo.
Es verdad que no todos los musulmanes son terroristas, pero también lo es que casi todos los terroristas son musulmanes y que no vienen de otro planeta. Los reclutan, entrenan y les dan refugio en países Islámicos, algunos ricos musulmanes y organizaciones caritativas musulmanas los financian, determinados gobiernos Islámicos les proporcionan pasaportes y refugio seguro y los medios de comunicación en la mayoría de esos países, casi siempre controlados por el estado, divulgan los principios en que se sustenta esa ideología terrorista en todas sus variantes.
El Presidente electo parece ignorar que el terrorismo Islámico no se limita sólo a los ataques suicidas contra los “infieles”, sino que también se presenta en una variante destinada a aterrorizar a los ciudadanos musulmanes ordinarios, siguiendo ritos y reglas que no deben tener cabida en la sociedad civilizada.
Obama nos habla de una “oportunidad única de relanzar la imagen de los Estados Unidos”, como si los problemas que afrontamos con el terrorismo fueran la consecuencia de malas relaciones públicas por parte nuestra. ¿Acaso está tan poseído de sí mismo y de sus talentos para seducir a la gente con sus discursos, que cree que con uno solo logrará eliminar la amenaza del terrorismo Islámico, algo que los cinco presidentes que lo precedieron desde 1979 no lograron?
La ambigüedad acerca de su identidad religiosa es otro problema, y no pequeño por cierto, que presenta Obama a la hora de sostener un diálogo con los musulmanes. Para muchos de ellos él todavía es uno de los suyos: Su padre, su abuelo y su bisabuelo fueron musulmanes, así como su padrastro, por lo que de acuerdo con la práctica musulmana él, a su vez, lo es de nacimiento y, por lo tanto, forma parte de la ummah (la comunidad de los fieles). A menos que formalmente reniegue de la fe de sus ancestros masculinos, siempre será considerado un musulmán.
Por otro lado, el Presidente electo merece ser asesorado mejor acerca de la interrelación de la Religión Islámica con la política internacional, por parte de esa enorme Mesa de Pericles de asesores de la que se ha rodeado. Los Estados Unidos se enfrentan a grupos y estados que dividen a la humanidad en bloques religiosos y buscan el dominio de su propio campo Islámico. Obama debe dejar bien claro que esta nación combatirá contra cualquier fuerza que pretenda imponer su hegemonía en nombre de cualquier fe, credo o facción religiosa. Además, a estas alturas, supongo que ya sepa que dentro del Islam existen varios conflictos teológicos y políticos interconectados: Sunitas vs. Chiítas, modernistas vs. tradicionalistas, déspotas vs. demócratas, moderados vs. radicales y así sigue la lista, lo cual en realidad nos demuestra que no existe ningún “Mundo musulmán” homogéneo al que pudiera dirigirse como un todo. En opinión de muchos expertos en el tema, la no existencia de esta homogeneidad en el mundo Islámico es lo que ha hecho fracasar al Panarabismo en su intento de unificar políticamente a los pueblos árabes en todo el mundo.
Cabría entonces hacerse la pregunta siguiente: ¿en qué “capital musulmana” podría Obama pronunciar ese “importante discurso”? Si lo hace en el Cairo, Amman, o en la capital de cualquier otro régimen árabe despótico amigo de los Estados Unidos, ello señalaría el fin del apoyo norteamericano a la democratización del Medio Oriente. ¿Sería Ankara en Turquía un buen sitio? No, porque la mayoría de los turcos desean proteger la tradición secular de su república. ¿Teherán, la capital del Irán Chiíta, quizás? No creo que nadie sensato se lo recomiende, porque ello ocasionaría la ira del 85% de los musulmanes, que son Sunitas.
¿Acaso en Bagdad?, la capital Iraquí sería una buena opción, pero conllevaría a la admisión tácita por parte del Presidente electo de que estaba equivocado cuando se opuso al derrocamiento de Saddam Hussein. ¿Yakarta? Indonesia es una democracia y los antecedentes indonesios de Obama ayudarían, pero Indonesia prácticamente no tiene influencia alguna en el resto del mundo Islámico.
Existe quizás otro lugar hacia el que todos los musulmanes se vuelven para orar y que resultaría aceptable para todos ellos: la Meca. Lo único que se opone a que sea en este sitio es que a los no musulmanes no se les permite entrar a esa ciudad. Obama podría ir, pero sólo si abraza su herencia Islámica y entra solo a la ciudad como exige la tradición, dejando detrás a todo su círculo de “infieles”.
De manera que según nuestro análisis, no existe ninguna salida positiva para que el Presidente electo pueda lograr su propósito de pronunciar su famoso discurso. Quizás si consulta con su homólogo, el presidente del gobierno español Rodríguez Zapatero, especialista en reuniones y organismos inútiles, recordemos su inservible Alianza de Civilizaciones, este encuentre alguna manera de que el futuro presidente Barack Hussein Obama pueda encantar con su palabra al mundo musulmán y acabar así con el terrorismo, que aunque se diga que no es islámico ni islamista, propugna la Jihad y la muerte de los infieles, tal y como aparece en El Corán, libro sagrado que, según los musulmanes, le fuera dictado por el mismo Alah al profeta Mahoma.
Diego Rodriguez-Arche
19 de diciembre de 2008
miércoles, 17 de diciembre de 2008
No demi plíe para Rahm Emanuel
A Rahm Emanuel, el Jefe de Gabinete de la Casa Blanca, designado por el Presidente electo Barack Hussein Obama, se le conoce por muchas cosas, desde enviarle un pescado muerto, en el mejor estilo mafioso de Chicago, a un encuestador que lo reprendió; hasta por utilizar obscenidades con líderes extranjeros (Tony Blair), o por atacar con cualquier tipo de “arma” a su alcance a cualquiera que se interponga en su camino, pero quedarse tranquilo y callado no es algo por lo que se le conozca hasta ahora.Esa es la razón por lo que mucha gente vinculada a la política y los medios políticos están intrigados con el hecho de que un hombre notoriamente conocido por su clara tendencia a la guapería y las opiniones directas, ha estado extrañamente quieto y silencioso en el escándalo Blagojevich, especialmente cuando ha sido señalado como alguien que ha mantenido algún tipo de contacto con el Gobernador de Illinois. Y parece ser que para este ex bailarín de ballet, no habrá pirueta o demi plíe (flexión máxima de las rodillas) que lo pueda librar de esta.
Pero Barack Hussein Obama, también se ha mostrado algo impotente a la hora de hablar del asunto. Y para muchos resulta verdaderamente extraño que las veces que ha mencionado o respondido a alguna pregunta sobre el tema, la más vergonzosa muestra del llamado Chicago Way en la corrupción, haya mostrado poca, si alguna, emoción tratándose de su propio escaño en el Senado.
Para no perjudicar a su jefe, Rahm Emanuel está obligado a salir limpio de este asunto y Obama, a su vez, tiene la obligación pública de pedirle que lo haga; especialmente cuando la transparencia y la responsabilidad fueron lemas descollantes de su campaña para la Presidencia.
Pero, ¿qué es lo que realmente sabemos hasta ahora? Que Rahm Emanuel, a pedido de Obama, sostuvo discusiones con Blagojevich en relación con el escaño del Presidente electo que quedaría vacante en el Senado. También que Emanuel entregó al Gobernador una lista de candidatos “aceptables” para Obama. Y aunque esto no es ilegal, sí merece algunas respuestas y muy pronto, si no de inmediato.
El lunes, hablando de su investigación interna, Obama expresó: “Yo no he tenido contacto con la oficina del gobernador y no he tenido contacto con nadie en la oficina del gobernador”. También dijo que la revisión mostraba que el escándalo Blagojevich “no tenía vinculación alguna con mi oficina”. Ayer dijo a un reportero que no “desperdiciara su pregunta” preguntando de nuevo sobre el tema. Lo cual parece algo arrogante a la hora de decir qué debe o no preguntar la prensa o un periodista en particular. En todo caso el Presidente electo debió esperar cortésmente a que el reportero finalizara su pregunta y responderle o no, según su criterio. Eso es lo que se espera de un gobernante democrático. Pero parece que Obama se acostumbró, a través de toda la campaña, a no recibir “preguntas incómodas” de la prensa y pareció molesto ante la insistencia del reportero. Así reaccionan los Castro, Chávez y comparsa, no los Presidentes verdaderamente democráticos. Nuestra recomendación: Acostúmbrese señor Presidente electo, que esa es la libertad de prensa en la democracia y usted está sujeto al escrutinio de la prensa y de los ciudadanos.
Por otro lado, sabemos que Obama es un talentoso artífice de la palabra, es decir alguien que puede hablar mucho sin decir nada y parecer que lo dicho cuenta con un contenido profundo, pero si son ciertas las informaciones de que Obama indicó a Emanuel que conversara con el Gobernador acerca de sus criterios sobre quién sería su sucesor en el Senado, ello demostraría que el Presidente electo no tuvo contacto directo con el Gobernador, pero también que utilizó a su ayudante principal para que actuara en su nombre.
Claro que si no existió quid pro quo (del latín intercambio de algo por algo) en las conversaciones, ello no constituye delito. Pero, ¿por qué no habla Rahm Emanuel? ¿Por qué él y Obama no hablaron antes?
Una nueva encuesta de Rasmussen del jueves y viernes pasado muestra que el 45% de los votantes piensa que es “probable” que Obama, o uno de sus ayudantes principales estuviera involucrado en el escándalo Blagojevich. El 23% dice que es “muy probable”, sólo el 11% dice que “no es nada probable”. No muy buenos números para un Presidente que ni siquiera a tomado posesión.
La investigación interna de Obama puede presentar riesgos graves para el presidente electo, aún si insiste que no hay nada que ocultar ni ilegal. Cuando de a conocer su investigación, Obama debe asegurarse de que no salga algo a la luz más adelante, si dice que no hay evidencia de nada impropio o ilegal. Se especula de que en la oficina de Blagovich existían informantes confidenciales y que las grabaciones ocultas se hacían ya desde mucho antes de los dos meses que conocemos. De ser así, ello aumenta la probabilidad de que existan más alegaciones que involucren a alguien cercano a Obama o a personajes a él vinculados en el pasado.
El tiempo resulta esencial, pero el lunes Obama dijo que su investigación no se haría pública hasta la semana próxima por haberlo así solicitado el Fiscal Federal Patrick J. Fitzgerald, quien está al frente de la investigación del caso Blagojevich. Ello deja aun más espacio a la especulación y sólo puede agravar más la situación para el Presidente electo.
Para alguien que no sólo proclama su inocencia en este escándalo, sino que además se le elogia por haber desarrollado la mejor campaña de la historia, especialmente cuando de la rápida respuesta se trata, sin dudas Obama ha cometido algunos errores de Relaciones Públicas y no está aprendiendo la lección de sus errores. Su deber es liberar a Emanuel de cualquier orden de silencio y pedirle que diga públicamente lo que sabe y que explique de qué forma está involucrado en este escándalo que presenta todas las características necesarias para convertirse en la clásica bola de nieve que al rodar cuesta abajo arrasa con todo lo que encuentra a su paso. No se olviden de que al frente de la investigación Blagojevich está un fiscal incorruptible del tipo Elliot Ness (Los intocables), el que una vez limpiara a Chicago de la escoria. Este fiscal, Patrick J. Fitzgerald, es el mismo fiscal que acusó y obtuvo la condena de Scotter Libby, quien era el Jefe de Gabinete del vicepresidente Dick Chenney.
Otra recomendación al presidente electo: Hable usted antes de que lo haga Blago, si no lo hace puede ser que las cosas, Dios no lo quiera, se le compliquen más de lo que se imagina.
Nobama
Nueva York, 17 de diciembre de 2008
Etiquetas:
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