miércoles, 16 de octubre de 2013

¡QUÉ VERGUENZA!

El establishment republicano es peor que la extrema izquierda demócrata, al menos esta es consecuente con sus ideas y no tiene miedo a expresarlas. Están literalmente paralizados porque Obama es negro. Antes de que eso sucediera, los demócratas y su aparato propagandístico, léase la Gran Prensa y la no tan Gran; desarrollaron una campaña que resultó en uno de los trucos políticos más brillantes conocidos hasta hoy. Ese truco político convenció a los republicanos, y lo que es más importante, a sus "brillantes asesores moderados", de que criticar a cualquier presidente demócrata enfurecería a los independientes y si este era negro mucho más. ¿Recuerdan durante la campaña presidencial? ¿Qué escuchábamos día a día decir a los "pundits republicanos" en los medios? "Los independientes, los independientes moderados, son los únicos seres racionales, inteligentes y razonables, de mente abierta, no afectados por tendencias partidistas que existen en los Estados Unidos si se los gana, usted gana las elecciones".

Resulta que el veinte por ciento del total de los votantes son independientes. Vayan y díganle esto a Mitt Romney, que ganó grande con los independientes, pero la base natural del partido republicano, léase los CONSERVADORES (más de 3 millones) no salieron a votar. Y esa es la razón fundamental por la que Obama está en la Casa Blanca y Harry Reid es el líder de la mayoría en el Senado. De manera que mientras Obama y su maquinaria política los atacaban desde todos los ángulos, la campaña de Romney, controlada por el establishment Republicano, dijo: "No, no podemos criticarlo ni atacarlo y mucho menos cuestionar su buena fe, su patriotismo", y aplicaron los mismos consejos dados a ese RINO y gran perdedor que es John McCain, porque cualquier criticismo contra Obama lanzaría a los independientes en los brazos del Gran Hipócrita. "Nunca alterados, siempre afables, nunca críticos, nunca ruidosos, evitar las confrontaciones directas en los debates". Al seguir esos consejos Romney selló el destino de su campaña: la derrota. Una y otra vez repetían: "cualquier crítica a Obama es fatal a causa de su raza: Ello haría que se viera como un racista, porque estaría criticando al primer presidente negro en la historia de los Estados Unidos".

¡Qué verguenza! Y hoy, se rinden como prostitutas invadidas por el miedo a la Brigada Contra el Vicio.

Si en noviembre pasado dejaron de votar por ellos más 3 millones, imagínense lo que pasará en noviembre de 2014 y en las presidenciales del 2016.

¡Qué verguenza!

Nobama
Octubre 16 de 2013