lunes, 12 de abril de 2010

Cantemos Kumbaya, nos dice Obama
en Washington

En octubre de 2007, el entonces candidato a la nominación a la presidencia por el Partido Demócrata, Barack Hussein Obama, anunció su nueva estrategia política para diferenciarla de la de su oponente de entonces, la hoy Secretaria de Estado Hillary Clinton. En aquel anuncio declaró que la noción de que ella y él estuvieran “cantando Kumbaya tomados de las manos” en cada una de las cuestiones políticas a debate era completamente falso. Como muchos recordarán, en aquella fase del proceso electoral, la entonces Senadora Clinton se mantenía como líder de la puja demócrata y basaba su plataforma de ataque en la falta de experiencia del político de Chicago, su colega en el Senado, y para muchos, este parecía una copia al carbón, sin ánimo de ofensa por el color del carbón, de la ex Primera Dama.

El sustantivo Kumbaya, ha sido utilizado de formas muy diversas en la historia de los Estados Unidos y se refiere a una canción del género spiritual cuyo origen se atribuye a una palabra mezcla del creole Gullah de los negros del Sur norteamericano Kum Ba y el hebreo Yah por Yahve (Come By My GOD), y su sentido original era la unidad humana y espiritual y claro que este no era el sentido que le dio Obama entonces, sino que usó la expresión de forma sarcástica para calificar las ideas de su oponente como de un optimismo ingenuo.

Y hoy, como entonces hiciera el candidato, el ya Presidente Barack Hussein Obama, en medio de un frenético propósito para librar al mundo de las armas nucleares, inaugura una nueva estrategia política y militar de varios componentes: Primero anunció la Revisión de la Posición Nuclear de los Estados Unidos, que no es otra cosa que su decisión de implantar sus ideas que datan de su época de militante en el movimiento pacifista por el desarme mundial, comenzando con la derogación de la histórica política de disuasión de nuestro país, la cual ha mantenido la paz por más de 60 años y reemplazarla con un plan mucho más limitado que cierra la sombrilla nuclear que hasta hoy protegía a nuestros aliados de todo el mundo.
 Luego firmó un nuevo Tratado de Reducción de Armas Nucleares con el Presidente Medvedev, el títere del verdadero Hombre Fuerte de Rusia, Vladimir Putin, el cual reduce sustancialmente nuestro moderno arsenal nuclear y limita el desarrollo de nuevos dispositivos a la vez que la parte rusa reduce su obsoleta masa nuclear. Y, finalmente, hoy da inicio a lo que ha llamado pomposamente la Cumbre Nuclear de Washington, Kumbaya pacifista organizada por él, en la que reunirá a 47 naciones para discutir cómo controlar los materiales nucleares dispersos en el mundo y cómo evitar que caigan en manos de los terroristas.

Y mañana, cuando todos los presentes ya se hayan cansados de girar alrededor del fuego con las manos tomadas cantando su Kumbaya, el Gran Timonel pretende que nos sintamos seguros después de tan magno espectáculo de buena voluntad y amor por la paz. Y nosotros nos preguntamos ¿a santo de qué tendríamos que sentirnos más seguros? Los más “moderados” llaman al espectáculo “la mayor muestra de ingenuidad que nos ha regalado Obama desde su ascensión a la presidencia”, nosotros en Nobama que no somos familiares con esa “moderación”, le llamamos por su nombre: arrogancia ideológica de extrema izquierda que no sólo hace peligrar nuestra seguridad como nunca, sino también la de nuestros aliados no nucleares de todo el mundo que siempre se sintieron protegidos por nuestra política de disuasión materializada en la llamada sombrilla nuclear.

Como en los años 80, Barack Hussein Obama, anuncia una política que lejos de reducir la proliferación de armas nucleares lo que hará será desatar una hiperproliferación. ¿Por qué? Pues porque las llamadas iniciativas nucleares de Obama, un cut and paste de los principios pacifistas de la izquierda mundial y norteamericana de los años 80, con el que parece establecer una fuerte política antiproliferación nuclear, pero en realidad es del tipo Potemkin; es decir de utilería, porque nos deja indefensos ante la realidad de un ataque con armas de destrucción masiva.

Ahmadineyad desde Irán lo vio claramente y sus carcajadas ya retumban en el Potomac. La mayor amenaza a la paz mundial en la actualidad no es el obsoleto arsenal nuclear de Rusia o nuestra eficaz política nuclear hasta el presente, Señor Presidente, la verdadera amenaza es el programa de armas nucleares de Irán, y todo parece indicar que ya usted está resignado a aceptar ese Irán nuclear al que el resto del mundo libre ve también como la verdadera amenaza. Y su ceguera, su arrogancia de poder y su narcisismo no le permiten ver que una vez que Irán posea esa arma nuclear que busca con afán, con mucha más determinación que la que usted y sus amigos rusos y chinos muestran por impedirlo, Arabia Saudita, Egipto, los Emiratos Árabes y otros concluirán convencidos de que ellos necesitan sus propias armas nucleares, simplemente porque no confían ni un ápice en usted. Y no confían en usted no sólo porque ya le han visto la punta de la oreja peluda, sino porque, a diferencia suya y como dice el amigo Chuck Krauthammer, saben que una “doctrina nuclear consiste en pensar lo impensable. Y consiste en amenazas y promesas de represalias tan crueles y destructivas que escapan a la imaginación. Pero que tienen un propósito: evitar la guerra en primer lugar”.

Los israelíes lo tienen bien claro: saben que si Irán logra hacerse del arma nuclear los días del Estado Judío estarían contados y que por el camino que va la llamada política nuclear revisada de los Estados Unidos, la guerra con Irán es inevitable, ya que Israel no tendría otra opción más que la de lanzar un ataque preventivo contra las instalaciones nucleares iraníes. Y como piensan la mayoría de los expertos en el tema, una guerra entre Irán e Israel rápidamente se extendería a toda la región y fácilmente podría alcanzarnos directamente en esta parte del mundo, principalmente a través de los “delegados” de Ahmadineyad en la región.

Imagínense sólo por un instante la siguiente escena: Se produce un ataque masivo con antrax o algún tipo de gas nervioso en el corazón de cualquier ciudad del Sur de los Estados Unidos, miles de muertos yacen en las calles. El ataque se originó en uno de los países aliados de Irán con el armamento apropiado para ello, no hay muchos para escoger, la cuenta se nos acaba en dos: Hugo Chávez y los Hermanos Castro. Según la nueva Doctrina Nuclear Obámica, lo primero que sucedería no sería una respuesta devastadora contra el país agresor. No. Primero que todo los abogados tendrían que determinar si el agresor está en cumplimiento con el Tratado de No Proliferación Nuclear, si resulta que sí, sería inmune a una represalia nuclear, a pesar de los miles de muertos en las calles.

¿Alguien podría explicarnos cómo esta estupidez nos hace más seguros?

Barack Hussein Obama, nuevamente ofrece esperanza, esta vez de que logrará ¿quizás en su primer mandato? un mundo libre de armas nucleares. Pero hasta hoy, su presidencia es todo lo contrario a lo que promete que siempre se queda en eso: la esperanza. Y en cuanto a la seguridad nacional y a nuestra vida y la de nuestras familias, nos trata de vender como si del ObamaCare se tratara, un falso sentido de seguridad en un momento en que este ya peligroso mundo post 11 de septiembre está a punto de convertirse ciertamente en un lugar mucho, pero mucho más peligroso.

¿Según su propia evaluación, quién es quien padece hoy de un optimismo ingenuo, Señor Presidente?

Nobama
Nueva York, 12 de abril de 2010

martes, 6 de abril de 2010

El peligroso juego de Obama (II)

El Jardín de las Delicias
Hieronymus Bosch (El Bosco)

El 7 de octubre, hace hoy casi exactamente 6 meses, publiqué en Nobama la primera parte de este artículo. Hoy debo confesar que cometí un error de cálculo al decidir que era el momento de publicarlo, no porque lo que en el dijera entonces, lamentablemente, no fuera exactamente lo que sucedía, ni tampoco porque lo que en el mismo avizorara estuviera asimismo equivocado. Simplemente que los pasos dados por Barack Hussein Obama entonces, me hicieron pensar que en sólo unos días publicaría la II parte del artículo, analizando la decisión del Gran Timonel de congelar la producción y el desarrollo de armas nucleares, un viejo sueño de su oscura época de estudiante en la Universidad de Columbia, de la que sólo queda como constancia, un artículo que escribió entonces y que tituló Breaking The War Mentality (Cómo acabar con la mentalidad de guerra) y que me atrevo a asegurar que es el antecedente directo y la fundamentación ideológica del anuncio hecho por Obama ayer a través del New York Times y que hoy materializará oficialmente desde la Oficina Oval.

En aquellos años, los activistas antinucleares en los Estados Unidos compartían las preocupaciones europeas acerca de el despliegue de armas nucleares en Europa y otra de sus preocupaciones fundamentales eran los silos con misiles nucleares en los EE.UU., que era una importante pieza en la urgencia del congelamiento nuclear planteada por el movimiento pacifista. El momento de mayor auge de este movimiento fue entre los años 1982 a 1987, coincidiendo con los años de la Presidencia de Ronald Reagan y con una de las etapas de renovadas tensiones entre los Estados Unidos y la entonces Unión Soviética, durante esta etapa se produjo un nuevo énfasis en la producción y el despliegue de armas nucleares; lo que desató una gran actividad en la extrema izquierda norteamericana que dominaba los movimientos pacifistas de la época, entre ellos Arms Race Alternatives (ARA) y Students Against Militarism (SAM) que tuvieron una influencia determinante en la formación ideológica radical marxista de Barack Hussein Obama. En esta ya mencionada pieza publicada por Obama en marzo de 1983, el futuro Gran Timonel decía refiriéndose a las actividades de movilización en la Universidad de Columbia: “Dos grupos en el campus, Arms Race Alternatives (ARA) y Students Against Militarism (SAM), trabajan dentro de estos límites mentales (se refiere al desconocimiento directo de la guerra por parte de los estudiantes) para fomentar la concienciación y medidas prácticas necesarias para luchar contra la creciente amenaza de la guerra. Aunque el énfasis de los dos grupos es diferente, ambos comparten su aversión por la actual política gubernamental”. También en aquella pieza rescatada agregaba el Tartufo: “Las evasivas de la administración Reagan en las conversaciones de Ginebra sobre armas nucleares han creado una grave tensión que puede finalmente conducir a un peligroso cisma entre los Estados Unidos y Europa Occidental. Al colocarse en una posición intransigente, Reagan le hace el juego a los rusos y se pone directamente en sus manos”.

La coincidencia ideológica que mostraba el entonces estudiante al que llamaban Barry con estos movimientos que demostraron ser los más equivocados de la Guerra Fría, no difiere ni un ápice de la que muestra el hoy Presidente de los Estados Unidos, Barack Hussein Obama, al implantar lo que pomposamente ha llamado Nuclear Posture Review (Revisión de la Posición Nuclear) y que no es otra cosa que la reactivación de lo que entonces se llamó Nuclear Freeze (Congelamiento Nuclear) de forma unilateral a lo que le agrega una peligrosa componente, también unilateral, que representa un giro de 180 grados en la estrategia nuclear de los Estados Unidos desde la Presidencia de Truman, hasta el día de hoy, en que este Comandante en Jefe de Opereta se compromete explícitamente a que los Estados Unidos no utilizarán el arma nuclear contra los estados no nucleares que cumplan con el Tratado de No Proliferación Nuclear aún cuando alguno de estos estados atacara a los Estados Unidos con armas biológicas o químicas o lanzaran un ataque cibernético que paralizara toda nuestra vida económica y lo que es peor, la posibilidad de una respuesta inmediata a cualquier ataque.

La historia, hasta hoy, demostró que de haber tenido éxito entonces aquél movimiento radical, el curso de la Guerra Fría habría tenido un desenlace totalmente diferente y que el holocausto nuclear en nuestra nación difícilmente podría haberse evitado. Sólo la estrategia seguida por el entonces Presidente Reagan de mantener, reforzar y desarrollar cada vez más nuestra capacidad nuclear y de instalar los cohetes Pershing en Europa, resultaron un elemento clave en la terminación de la Guerra Fría y la derrota del totalitarismo soviético sin necesidad de disparar ni un tiro y demostró que el concepto de Nuclear Freeze era totalmente erróneo entonces, tanto como lo es hoy.

Y cayó el Muro de Berlín y la izquierda mundial se quedó sin paraíso soñado para el futuro. No sólo eso: su fracaso fue tan grande que se quedó sin idea alguna sobre el régimen que debían construir, porque allí donde mandaban (China, Cuba, Corea del Norte) la miseria y despotismo se acumulaban en progresión geométrica. Así que, sin utopía futura alguna, aquella izquierda pacifista de la que Barry Obama, antes Soetoro y después Barack Hussein Obama era uno de sus más fieles defensores, se volcó en la otra cosa que sabían hacer bien: destruir el sistema político y social existente. Y la mejor forma de hacerlo, tras el fracaso de la revolución y la lucha de clases, era atacar culturalmente el fundamento moral y político de las instituciones económicas, políticas y militares de occidente desde adentro. Surgieron así estas nuevas formas para viejas obsesiones en las que la izquierda se dispuso a Tomar El Cielo por Asalto, destruyendo desde adentro las mismas instituciones democráticas que les permitieron llegar al poder. Quizás ahora muchos puedan entender por qué Barack Hussein Obama, se negó a asistir a la conmemoración del aniversario de la caída del Muro de Berlín, o cuál fue la razón por la que entrando en la Oficina Oval ordenó devolver el Busto de Sir Winston Churchill que simbolizaba nuestra alianza y relación especial con la Gran Bretaña. O por qué el Gran Timonel está determinado a propiciar un Cambio de Gobierno en Jerusalén y no en Teherán.

En la utopía que domina ideológicamente en el Régimen Obámico, la idea de que no existe ningún “excepcionalismo de los Estados Unidos” está entre los conceptos fundamentales que la cimentan. Para Barack Hussein Obama, resulta decisivo que desaparezcan aquellos Estados Unidos que sobresalían por encima de los demás países y eran el punto de referencia de todos los hombres que buscaban libertad o que ya eran libres en el mundo. Para nuestros enemigos, unos Estados Unidos que reniegan de su historia de modelo de libertades y de la democracia, y que se sienten avergonzados de ella, ya les parecían débiles. Pero no era suficiente, había que sacarle sus colmillos como a un viejo León de Feria. Por eso el próximo paso será, la reducción al mínimo de nuestras Fuerzas Armadas y con ello la capacidad de llevar la guerra allí donde estén nuestros enemigos.

Enemigos de todo el mundo, este es mi mensaje, parece decirles Obama... La temporada de caza está abierta... Chávez, Castros, Evos y demás tiranos y tiranuelos, ya saben... sólo tienen que firmar el Tratado de No Proliferación Nuclear y pueden gasearnos en Miami, Nueva York o Bogotá, dónde mejor les parezca, por fin nos hemos deshecho de la sombrilla nuclear que disuadía a todos nuestros enemigos y comienza, por fin, la era milenaria del Hope & Change.

Diego Rodriguez-Arche
Nueva York, 6 de abril de 2010

lunes, 5 de abril de 2010

El odio, el veneno y la incivilidad
en el discurso político según
Barack Hussein Obama


Entre el 29 de marzo y el 1ro de abril, la cadena de TV CBS realizó una encuesta nacional que arrojó que el pueblo norteamericano se siente cada vez más frustrado con Barack Hussein Obama y su trabajo como Presidente. No es una encuesta de Gallup, ni de Rassmusen, ni tampoco de Quinipac, se trata de CBS, uno de los bastiones de la maquinaria propagandística Obámica. En esta encuesta el nivel de aprobación del Tartufo, alcanzó su nivel histórico más bajo, el 44%, 5 puntos menos que a finales de marzo, antes de que nos embutiera el ObamaCare. Todos los “expertos” e ilustres comentaristas de la Gran Prensa nos han estado repitiendo que después de la aprobación de la abominación tendría un gran salto en su nivel de aprobación, y ciertamente lo tuvo, lo único que a la inversa y la tendencia en todas las encuestas sigue siendo a la baja.

Pero además de lo anterior, ¿qué es lo que vienen a demostrarnos estas encuestas? Pues entre otras cosas que Obama lo que ha hecho es profundizar aún más la división en los Estados Unidos y que lo que muchos, entre ellos nosotros en Nobama, dijimos desde las primarias demócratas y hemos estado repitiendo de una forma u otra: Barack Hussein Obama, vino para dividirnos y ese siempre fue su propósito. Crear una gran crisis dentro de la ya existente en la economía para lograr avanzar su agenda extremista de destruir nuestras libertades. Pero las encuestas también demuestran que aquellos engañados por el mantra del Hope & Change que votaron por Obama, fundamentalmente la gran mayoría de los independientes, hoy ya saben de qué se trata y ya no se dejan engatusar. Ello queda clarísimo cuando vemos lo que sucede con su nivel de aprobación en relación con la llamada Reforma de la Salud: Sólo el 34% lo aprueba y el 55% lo desaprueba. Como es natural estas cifras, cuyos autores no pueden ser acusados de estar manipulándolas en contra de Obama, han desconcertado a la cúpula del Régimen Obámico y al mismísimo Gran Timonel.

Luego, ante tal contingencia inesperada, buscaron en el Manual de Alinsky para dirigir el contraataque de forma tal que pudieran desviar la atención de la esencia que arrojan los números y escogieron para ello el tema del Odio y la Incivilidad que desarrollan lo que llaman la “extrema derecha” y que han personificado en dos elementos concretos:

1) Los participantes en los Tea Party.
2) Los comentaristas radiales individualizados en este caso en su sin dudas máximo exponente de audición: Rush Limbaugh.

Así, CBS rápidamente organizó una entrevista exclusiva con Obama en una locación, la cancha de baloncesto de la Casa Blanca, para dar una imagen popular del Presidente, para ello escogieron a uno de los periodistas más mediocres del medio, alguien que no tuviera imaginación y que ni siquiera le pudiera pasar por la mente salirse del guión o hacer una pregunta de seguimiento. Así entró al periodismo de altura un cuasi desconocido como Harry Smith en un hasta entonces no menos desconocido espacio matutino de la cadena CBS. El inefable Smith entre balón y balón le preguntó entonces al Gran Timonel:

“He estado dedicándole algún tiempo a escuchar a los comentaristas radiales y el más amable de los comentarios referidos a usted es el de socialista y el peor de ellos es que le han llamado Nazi. ¿Está usted consciente del nivel de enemistad que cruza las ondas radiales y que usted es el sujeto de sus conversaciones diarias?”

A lo que Obama respondió: “Cuando usted escucha a Rush Limbaugh o a Glenn Beck... (...) Resulta claro y es molesto. Pero no olvides que han existido períodos en la historia de los Estados Unidos en los que aparece ese tipo de vitriolo. Sucede a menudo, cuando usted ve una economía que pone a la gente cada vez más ansiosas y la gente se siente como que se hacen necesarios toda una serie de cambios. Pero esa no es la mayoría de los norteamericanos. Pienso que la gran mayoría de los norteamericanos saben que estamos esforzándonos, y que yo deseo lo que es mejor para el país”.

No es la primera vez que Barack Hussein Obama, singulariza a algún periodista o comentarista radial o de TV, lo hizo antes y lo seguirá haciendo. Lo que sí es la primera vez en la historia de esta Gran Nación que un Presidente culpa del rechazo a sus ineficiencias y actitudes totalitarias a determinados integrantes de la Prensa. Y francamente no le importa que ello no sea presidencial que digamos, porque el carácter del cargo de Presidente de los Estados Unidos, tiene también que ser modificado para formar parte de ese Cambio que anunciara sin aclarar muy bien que era y que hoy la mayoría de los norteamericanos por fin ha comprendido.

Lo que demuestran las encuestas una y otra vez es que la mayoría del pueblo norteamericano piensa que Barack Hussein Obama no está haciendo lo que es mejor para el país. El pueblo norteamericano está aterrado y a la vez indignado por el futuro de la nación y de ver por vez primera en su vida a un Régimen en franco camino a la dictadura y gobernando completamente en contra de la voluntad del pueblo y lo que es todavía peor, a propósito, siguiendo un plan trazado desde mucho antes. ¿Y es este Tartufo, este farsante que llegó a la Casa Blanca mintiendo y que cada vez acumula más y más poder, el que dice que la culpa de su descenso en las encuestas la tienen el vitriolo que destilan comentaristas como Rush Limbaugh y Glenn Beck? Ese mismo Barack Hussein Obama que durante 20 años se sentó en los bancos de la iglesia de Jeremiah Wright y jamás alzó su voz o se quejó de las intolerantes diatribas de odio antiamericano y racistas de su brújula moral como una vez lo llamó.

Este es el mismo Barack Hussein Obama que llama “Ministro” al antisemita y racista Louis Farrakhan, y que dice que uno de sus mentores en la infancia fue el comunista Frank Marshall Davis. Este es el mismo Barack Hussein Obama que el 9 de marzo del año pasado reía a mandíbula batiente del vitriolo que destilaba la supuesta comediante Wanda Sykes en la Cena de los Corresponsales de la Casa Blanca y que hoy se dice preocupado por el odio y la incivilidad en el discurso político.



Traducción del vídeo:

“Rush Limbaugh, uno de sus (ilegible). Boy, Rush Limbaugh dice que tiene la esperanza de que esta administración fracase. Como, no le importa que la gente esté perdiendo sus casas o sus trabajos o nuestros soldados en Irak, él sólo desea que fracase el país. Para mí eso es traición. Él no dice nada diferente a lo que dice Osama Bin Laden. Saben, puede que ustedes quieran investigar a este señor, porque pienso que a lo mejor Rush Limbaugh era el secuestrador número 20, pero él estaba tan enganchado en el OxyContin que perdió su vuelo. Rush Limbaugh, dice espero que el país fracase. Yo espero que le fallen sus riñones, ¿qué les parece? Necesita un poco de waterboarding, eso es lo que necesita. Sean Hannity, dijo que se dejaría waterboarding para reunir dinero para las caridades, para las Fuerzas Armadas, pero no lo ha hecho. Él debía irse a Pakistán y recibir waterboarding”.

Esa es una línea de ataque, silenciar a los que disienten, tratar de callarlos y hasta desearles la muerte con la aprobación tácita del que hoy se nos muestra como el equilibrio personificado en el discurso político. Viejas mañas aprendidas de sus mentores de infancia y juventud.

Luego está la segunda línea de ataque contra los participantes en los Tea Party. Acusándolos de racismo o como la Representante Jane Harmon, acusando a sus participantes de estar en el terrorismo doméstico. Y Barack Hussein Obama, no dice ni una palabra de esto. Ni tampoco cuando el “no mensch” el Representante Demócrata por Tennessee Steve Cohen vincula a los participantes con el KKK al decir que “sin capuchas y túnicos” muestran un lado violento de América. Pero cómo podría Obama hablar en contra de estas manifestaciones, cuando él mismo se expresa hacia la América profunda como lo hizo en San Francisco al decir: “Usted va a esos pueblos pequeños de Pennsylvania, igual que en muchos pueblos pequeños del Medio Oeste en los que los empleos faltan hace 25 años y nada los ha sustituido y que cayeron a través de las administraciones de Clinton y Bush, cada una de estas administraciones sucesivamente han dicho que esas comunidades se van a regenerar y no ha sido así. Y no es ninguna sorpresa que estén amargados y que se cuelguen de sus armas o su religión o en la antipatía contra personas que no son como ellos, o a sentimientos antiinmigrantes, o anticomercio como una forma de expresar su frustración”.

¿Es o no vitriolo todo lo anterior?

Cómo se atreve este hipócrita a darnos lecciones de civilidad cuando tiene que empezar por dárselas él mismo y a sus compinches más cercanos; incluyendo a sus más queridos mentores.

En el fondo, como todos los dictadores, Barack Hussein Obama nos desprecia porque piensa que somos unos ignorantes que no sabemos reconocer su grandeza y el gran sacrificio que hace por nosotros.

Bull Shit! Decimos en Nobama.

Nobama
Nueva York, 5 de abril de 2010

jueves, 1 de abril de 2010

La “Healthstapo” de Barack Hussein Obama



Cada día que pasa el ObamaCare nos reserva una nueva sorpresa oculta entre sus más de 2 mil páginas, esta vez la abominación de Barack Hussein Obama nos revela la creación de una bien dotada fuerza de reserva a la que llama U.S. Public Health Service Reserve Force con el propósito de que pueda responder lista rápidamente para “misiones de salud pública rutinarias y de respuesta a emergencias”, aún de forma involuntaria; es decir ¡obligatoria!

Según la Sección 5210 de la Ley del ObamaCare, titulada “Estableciemiento de Cuerpos de Reserva de Respuesta Rápida”, esta fuerza debe estar lista para “llamados no voluntarios al servicio activo durante emergencias nacionales y crisis de salud pública”. El ObamaCare, añade millones de dólares para el reclutamiento y enmienda la sección 203 de la Ley de Servicio de Salud Pública (42 U.S.C. 204), aprobada el 1 de julio de 1944, durante la presidencia de Franklin D. Roosevelt. El U.S. Public Health Service Commissioned Corps es uno de los siete servicios uniformados en los Estados Unidos, pero, sin embargo, el Gran Timonel, cambia más del doble del contenido de la Sección 203 y duplica la cantidad de individuos que actualmente están clasificados como oficiales de los Cuerpos de Reserva, como Oficiales Comisionados de los Cuerpos Regulares.

El ObamaCare modifica la condición de Reserva y la hace Permanente a partir del mismo día de su promulgación; es decir deja de ser un cuerpo compuesto por reservistas para convertirse en un cuerpo permanente. Esta es una modificación radical de este pequeño cuerpo de reserva, ahora permanente y ampliado, al que se le asignan fondos por $70 millones para cubrir sus gastos de reclutamiento y operación del 2010 al 2014. Estos oficiales, según establece la Ley, serán nombrados directamente por el Presidente, con la aprobación del Senado.

Aunque este servicio existía ya anteriormente como hemos explicado, sus volumen, capacidad y funciones fueron siempre limitadas y fundamentalmente dirigidas a trabajos relacionados con los Institutos Nacionales de Salud, el Servicio de Salud Indio y para proporcionar médicos a las operaciones de los Guarda Costas.

Como recordamos y en Nobama lo denunciamos desde la campaña de Obama, en julio de 2008, en un discurso en Colorado Springs, Barack Hussein Obama, llamó a la creación de una Fuerza de Seguridad Nacional Civil: “No podemos continuar confiando en nuestras fuerzas armadas para alcanzar los objetivos de seguridad nacional que nos hemos propuesto (...) Necesitamos establecer una fuerza de seguridad nacional civil, que sea tan poderosa, tan fuerte y tan bien provista de fondos”. Más reciente, en enero, un informe de la Rand Corporation, de conocida vinculación gubernamental, proponía la creación de una Fuerza Policiaca de Estabilización de rápido despliegue (respuesta rápida) que tendría la tarea de “dar forma a un ambiente antes de un conflicto” y de la restauración del orden en tiempos de guerra, desastre natural o emergencia nacional, tareas que hasta ahora le han estado reservada a los Estados de la Unión a través de la Guardia Nacional. Pero en la página 16 de las 213 del informe, se dice que el propósito de esta nueva unidad élite depende de dónde esté situada y de quién la comande.

En Nobama hemos dicho siempre que el ObamaCare, no era sólo la toma de poder del Gobierno en cuanto a la Atención Médica, sino que esta Ley representaba el primer paso, y bien amplio, hacia el Control del Gobierno Federal de nuestras vidas y nuestras libertades. Y también nos hicimos, más de una vez, la siguiente pregunta: ¿Para qué necesita Barack Hussein Obama una fuerza de seguridad civil paralela? A la que ahora agregamos: ¿Contra quién se utilizaría? ¿Tendrá algo que ver con la campaña de histeria desatada por la administración y su maquinaria de propaganda contra las manifestaciones de los Tea Party?

Estas son preguntas que todos debemos hacernos y que debemos hacerle también a nuestros legisladores y lo que es más importante, ¡exigirles que las respondan!

A los que duden les recomendamos que presten mucha atención a las consignas que se escuchan al final del vídeo que encabeza esta pieza. Ese puede ser el embrión de lo que nuestro querido colega Aaron Mayer calificó como La “Healthstapo” de Barack Hussein Obama.

Nobama
Nueva York, 1ro de abril de 2010

martes, 30 de marzo de 2010

¡Bienvenido Mr. Malthus!


Traducción del vídeo

PAUL KRUGMAN, NEW YORK TIMES: Piensen en la gente de la derecha. Ellos están gritando de forma simultánea: “van a enviar a todos los ancianos a los paneles de la muerte y ello no nos va a ahorrar ningún dinero”. Ese es un punto de vista contradictorio.

TAPPER: Teóricamente, los paneles de la muerte ahorrarán dinero.

KRUGMAN: La vía de la asesoría tiene la capacidad de tomar más o menos decisiones obligatorias a la hora de decidir si este tratamiento en particular es caro y en realidad no hace ningún bien desde el punto de vista médico y por lo tanto no vamos a pagar por él. Eso realmente nos ahorrará una enorme cantidad de dinero. No sabemos cuánto todavía. La CBO le da muy poco crédito. Pero la mayoría de los economistas en la atención a la salud con los que he hablado, piensan que va ser una gran fuente de ahorro en los costos. Tengo que decir que estoy usando una corbata de FDR (Franklyn Delano Roosevelt) en honor del hecho de que hemos ido del New Deal al Big Biden Deal, (Se refiere a la expresión de el vicepresidente Biden de este es un “Big Fucking Deal” que ya hemos analizado antes en Nobama) pienso que podemos decir.

TAPPER: Big bleeping deal?

KRUGMAN: Sí.
Los Paneles de la Muerte son buenos porque ahorrarán una gran cantidad de dinero al país. Esa es la primera conclusión que sacamos de esta intervención del columnista del New York Times y Premio Nobel de Economía Paul Krugman, uno de los teóricos de la extrema izquierda norteamericana detrás de todos los planes totalitarios de redistribución de la riqueza de la administración de Barack Hussein Obama, en el programa This Week de la cadena ABC el 28 de marzo. En su “Malthusiana” y fabulosa actitud doctoral, muy a tono con la arrogancia Obámica, Krugman nos dice sin sonrojarse que estos llamados Paneles de la Muerte han sido falsamente caracterizados para asustar a la gente, pero que en realidad lo que harán a la larga es, ahorrarnos una enorme cantidad de dinero en tratamientos médicos ineficaces. ¿Pero a qué le llama tratamientos médicos ineficaces el “distinguido” Premio Nobel y Columnista del New York Times?

Por supuesto que se está refiriendo a las decisiones que tomará el llamado Panel Asesor de Medicare y Medicaid, integrado por un grupo de burócratas designados de dedo, que tendrá la última palabra en la decisión de qué tipos de procedimientos médicos y de medicamentos estarán cubiertos y, dicho sea de paso, sus decisiones serán inapelables, no será el médico quién decida qué tratamiento o medicina serán apropiados pensando sólo en el paciente y no en si vale la pena gastar dinero o no en prolongarle la vida a un determinado paciente. Krugman, está claro, no ve nada erróneo en la creación de este panel Malthusiano, digno de las teorías del III Reich, porque simplemente ello nos ahorrará dinero, según su punto de vista.

Durante meses se ha estado debatiendo alrededor del ObamaCare y las consecuencias que traerá para toda la nación. La principal de ellas que nos llevará directo a la bancarrota como país. En Nobama hemos estado advirtiendo sobre todos estos aspectos desde que Barack Hussein Obama era sólo un candidato más a la Presidencia. Hoy, como sabemos, en su arrogancia de poder, El Gran Timonel, logró aprobar esta abominación haciendo uso de cuanta triquimaña legislativa y soborno estuvo a su alcance, a pesar de la oposición decisiva de la mayoría del pueblo norteamericano, como muestran todos las encuestas a pesar de ya haber lanzado su campaña maoista de reeducación de la población para que acepte su voluntad impuesta a la fuerza. Mientras, sus secuaces en el Congreso tratan de coaccionar a las compañías que ya denuncian las pérdidas inmediatas que sufrirán con la firma del ObamaCare para que se callen la boca y se estén tranquilos. También y como parte de una estrategia en varias diecciones, despliegan una campaña en su aparato propagandístico, léase la supuesta Gran Prensa, para tratar de desvirtuar y descalificar los méritos de las demandas por inconstitucionalidad de la Ley que han presentado los Fiscales Generales de numerosos Estados de la nación y otra organizaciones e individuos, como la Asociación de Médicos y Cirujanos Americanos (AAPS) que se convierte en la primera organización de profesionales de la medicina en retar el ObamaCare en las cortes. La AAPS, entre otras cosas declara en su demanda que si ellos permiten que el ObamaCare no sea retado, “significaría el fin de la libertad en la práctica de la medicina como la conocemos (...) Los tribunales no deben permitir esta masiva intrusión en la práctica de la medicina y los derechos de los pacientes”.

Sin dudas estas acciones legales resultan de extrema importancia como instrumento para preservar la libertad individual de cada ciudadano y para evitar la bancarrota de la nación y de los programas de Medicare y Seguro Social específicamente, pero este puede ser un camino muy largo y lento, por lo que debemos poner nuestro empeño en sacar del Congreso a todos estos delincuentes extremistas que tratan de robarnos las libertades y derechos que nos están dados en la Constitución y las leyes de nuestra nación. En noviembre de 2010, nuestro deber es, con nuestro voto, sacar del Congreso a todos estos corruptos que votaron por el ObamaCare.

Derogar y rehacer el ObamaCare, dicen los Republicanos y en ese propósito tienen todo nuestro apoyo en Nobama.

Nobama
Nueva York, 30 de marzo de 2010

lunes, 29 de marzo de 2010

Entre el Yo apócrifo y el Yo auténtico

Walt Whitman
Nuestra querida amiga Isis Wirth, publica hoy en su blog La Reina de la Noche, un extraordinario análisis en el que con la sencillez de los sabios nos da una lección clara de la diferencia entre el individualismo apócrifo y el individualismo auténtico, ese que ha hecho grande a naciones como los Estados Unidos, por ejemplo, y del que a nuestro juicio su mayor y más lúcido exponente es el enorme Walt Whitman, cuando escribió su Canto a mí mismo. Ese Yo auténtico, no tiene nada que ver con el Yo apócrifo, ese al que se refiere Isis en su excelente pieza, el Yo de los oportunistas, que nada tiene que ver con la humilde sencillez de aquellos que, como Whitman, son capaces de declarar:

“Con estrépitos de músicas vengo,

con cornetas y tambores.

Mis marchas no suenan solo para los victoriosos,

sino para los derrotados y los muertos también.

Todos dicen: es glorioso ganar una batalla.

Pues yo digo que es tan glorioso perderla.

Las batallas se pierden con el mismo espíritu que se ganan.
¡Hurra por los muertos!

Dejadme soplar en las trompas, recio y alegre, por ellos.

¡Hurra por los que cayeron,

por los barcos que se hundieron en la mar,

y por los que perecieron ahogados!

¡Hurra por los generales que perdieron el combate y por todos los héroes vencidos!

Los infinitos héroes desconocidos valen tanto como los héroes más grandes de la Historia”.

Como ven, nosotros, al igual que nuestra amiga Isis no tenemos nada en contra del “YO”, pero al igual que ella pensamos que “hay circunstancias, como la que se está particularmente viviendo tan desgraciada y trágica - y en la cual la bloguera ha participado desde su innegable activismo-, donde hay que atenerse al pudor, la sensibilidad y, más aún, al sentido común”. Y nosotros agregaríamos, a ese pequeño ápice de vergüenza que debe quedarle en el alma a todo ser humano.

Gracias amiga, Isis.

Nobama
Nueva York, 29 de marzo de 2010

miércoles, 24 de marzo de 2010

Cosas de The Chicago Way en la Era Obámica del Hope & Change

ACTUALIZACIÓN:
Esta mañana se supo que después de un aluvión de correos electrónicos y de llamadas telefónicas a la Casa Blanca, Barack Hussein Obama decidió ayer que obtendría su Seguro Médico bajo el ObamaCare, a pesar de que, como decíamos, la Ley que firmó el martes le permite a él, al vicepresidente, a los miembros del Gabinete y del Congreso declinar su participación. Lo cual, como sabemos, no nos está permitido al resto de los mortales en esta "igualitaria" era del Hope & Change. Por eso resulta muy importante que todos hagan lo mismo con sus respectivos Congresistas.

Otra buena noticia es que la Ley de Reconciliación tendrá que regresar a la Cámara para una nueva votación, ya que el Funcionario Parlamentario del Senado determinó que dos objecciones de los Republicanos tendrían éxito y que modificarían el lenguaje
de la ley. No es una victoria, pero sí se gana tiempo para seguir poniendo en evidencia y bloqueando los "arreglos" que quieren incorporar los Demócratas a la abominación.

Nobama
Nueva York, 24 de marzo de 2010

A
yer el ambiente era de euforia en la Casa Blanca y no era para menos, el Gran Timonel había logrado convertir en The Law of The Land el Santo Grial de la Progresía Socialista norteamericana: La Ley del ObamaCare. Mucho hemos hablado y hablaremos todavía sobre esta sonora bofetada en el rostro del pueblo norteamericano, sobre este abuso cometido por los mafiosos que hoy dominan en dos de las ramas que componen el Gobierno de nuestra nación, quienes se han adjudicado el papel de decidir qué nos conviene y qué no nos conviene a We The People, sin importar para nada nuestra opinión al respecto. Así fue, así es, y así será siempre la forma en que se comportarán los totalitarios. La historia así lo demuestra y ella no miente. En su euforia, Joe Biden, abrazó efusivamente a Barack Hussein Obama y le dijo al oído, pensando que nadie le oía: “This is a big fucking deal”. La expresión carretonera de tan ilustre personaje, se trata del Vicepresidente de los Estados Unidos, se podría interpretar o traducir de más de una manera. Una variante sería “Este es un acuerdo maldito”, otra podría ser “Este es un jodídisimo negocio” o como sinónimo de “Who gives a shit?”, es decir; “¿A quién le importa?”, todas ellas de consecuencias catastróficas para el pueblo norteamericano. En cualesquiera de esas u otras variantes similares, este infame personaje tendría toda la razón. Lo malo es, como decíamos, que los malditos, los jodidos o a quiénes nos importa es a nosotros a We The People. A ellos no, ni él ni Obama, ni la recua de chicharrones incluyendo a la Pelosi y a Reid, se verán afectados directamente por la abominación que nos impusieron el domingo.

Ellos no tendrán que preocuparse por las consecuencias personales que provocarán las intrusivas y dominantes regulaciones, ni porque provocarán la incertidumbre por la cobertura y las confusiones financieras que implican para la mayoría de las familias norteamericanas la imposición del ObamaCare. Y saben ustedes, lo mismo sucede a los Secretarios y Funcionarios del Gabinete Presidencial y a todo su staff como al de la Casa Blanca. Ellos y sus familiares están exentos del abominable plan de Reforma de Salud que nos han embutido al resto de los ciudadanos, desdichados mortales que no pertenecemos al Olimpo.

Todo este tiempo numerosas voces, la nuestra incluida, estuvieron advirtiendo lo que se cocinaba en el mejor estilo de las estructuras totalitarias del llamado Socialismo Real, esas mismas que aún prevalecen en países como Cuba y Corea del Norte. La mayoría del pueblo norteamericano escuchó y dejó escuchar su voz en Town Hall Meetings, Tea Party y sus votos en Nueva Jersey, Virginia y Massachusetts. Ellos no pueden decir que no sabían. El pasado otoño, el Senador Republicano por Iowa, Chuck Grassley, miembro de alto nivel del Comité de Finanzas propuso que cualquier propuesta de ley sobre la salud se le aplicara a todos los empleados federales, de Barack Hussein Obama para abajo, que estuvieran cubiertos por el actual Programa de Beneficios de Salud para Empleados Federales (Federal Employees Health Benefits Program).

En aquella ocasión todos parecieron estar de acuerdo, Demócratas y Republicanos, pero cuando llegó la hora de redactar la versión final de la propuesta de Ley de Reforma de la Salud, el inefable Príncipe Harry, líder de la mayoría en el Senado, en su conciliábulo secreto, en la oscuridad, como un ladrón en la noche, incluyó un lenguaje legal que se aplicaría sólo a los miembros del Congreso y a los integrantes de sus equipos de trabajo. En ese lenguaje se excluyó de la abominación del ObamaCare, y con él a todos ellos, quienes, casualmente, estuvieron directamente involucrados en la redacción final del ObamaCare versión del Senado, esa misma que hoy ya es The Law of The Land. Y por supuesto, Reid nunca permitió que en el pleno del Senado se debatiera ni se votara la enmienda Grassley.

¡Todo muy típico de la Democracia de la Era del Hope & Change!

Ya antes, Grassley logró la aprobación de la Ley de Responsabilidad Congresional, puesta en vigor en 1995, debido a que la gente del Capitolio regularmente se eximían a sí mismos de las leyes que se le aplicaban al resto de los norteamericanos.

Ahora, en lo que se refiere al ObamaCare han regresado las cosas al punto de partida; es decir, las leyes que implican sufrimiento y dificultades de cualquier tipo son para los demás, no para ellos, los del Olimpo. Uno se pregunta con razón: ¿Si el ObamaCare es la octava maravilla del mundo y finalmente se hace justicia con ella, cuál es la razón que determina que estos aprovechados no sean los primeros en incluirse en ella? Esta sería una buena pregunta que todos los que leyeran estas líneas debían hacerle a sus Representantes y Senadores en los Town Hall Meetings o e llamadas telefónicas, e-mails y faxes a sus oficinas congresionales.

Para nosotros, claro está, se trata de una pregunta retórica. Todos estos malandrines saben que fue lo que nos embutieron y no están dispuestos a enfrentar lo que se nos viene encima, ellos desde el Olimpo, se han puesto a buen recaudo.

Como certeramente puntualizara recientemente el Senador Grassley: “Lo justo sería que los principales funcionarios de la administración, quienes pelearon tan duro para aprobar esta Reforma de Salud, la experimentaran en carne propia”.

Si el ilustre filosofo del Barrio de Cayo Hueso en la Habana, Papi la Horca, viviera todavía y hubiese sido testigo de esta ignominia; su expresión habría sido lapidaria: “Con el mayor respeto, pero ustedes son todos una bola de descara’os”.

¡Amen Papi!

Nobama
Nueva York, 24 de marzo de 2010

martes, 23 de marzo de 2010

Una guía para descifrar la abominación Obámica del ObamaCare y los planes para llevarnos al tenebroso mundo Orwelliano de 1984

Promesas de campaña de Barack Hussein Obama
Entre abrazos efusivos de todos los liberticidas allí presentes y en medio de un gran jolgorio, guataquería y manenguismo, el Gran Liberticida acaba de firmar su abominación y con ello vuelve a incumplir una promesa de campaña a la que llamó entonces A la luz del sol antes de firmar en la que prometía lo siguiente: “Con frecuencia los proyectos de ley pasan apresuradamente por el Congreso y llegan así al Presidente, antes de que el público tenga la oportunidad de revisarlos. Como presidente, Obama no firmará ningún proyecto de ley que no sea una emergencia sin darle la oportunidad de revisar y comentar al público norteamericano durante cinco días en el sitio Web de la Casa Blanca”. Esto forma también parte de las famosas promesas de transparencia en las que C-Span estaría presente en las discusiones de los proyectos de Ley y que como ya sabemos quedaron en el polvoriento sendero de las numerosas promesas de campaña incumplidas por Barack Hussein Obama.

Pero este infame y engañoso Tartufo no contaba con la resistencia y la disposición inalterable de la mayoría de los norteamericanos a enfrentar sus propósitos de llevarnos por el camino del totalitarismo. De ahí que en Nobama, hagamos un esfuerzo por aclararle a nuestros lectores qué es lo que realmente está dentro de esta abominación que ya es Law of The Land. La realidad es que la mayoría no lo sabe y de eso pretende aprovecharse el Gran Timonel como veremos al final de este artículo y también cuenta con el hecho de que es tan voluminosa esta ya Ley del ObamaCare y está escrita en un lenguaje tan confuso que resulta difícil decodificar. Pero por fortuna, un traductor del Ejército Norteamericano que habla la jerigonza de Washington ha hecho un extraordinario esfuerzo y ha puesto los puntos principales y más conflictivos en un lenguaje entendible para nosotros los mortales, es decir para We The People. También hemos querido estar seguros de que lo que hoy les presentamos no contiene errores ni tergiversaciones, por eso hemos buscado además la ayuda de algunos amigos Staffers del Congreso que han revisado la versión que les ofrecemos a continuación y a los que no podemos expresarles nuestro agradecimiento con nombres y apellidos, porque por razones obvias nos han pedido conservar el anonimato:

“• Página 16: Se establece que si usted tiene seguro en el momento en que la ley entre en vigencia y este cambia, a usted se le exigirá que compre un plan similar y que de no estar este disponible, usted estará obligado a adquirir ¡la opción que le indique el gobierno!
• Página 22: Ordena auditorías a todos los empleadores que se aseguren por cuenta propia.
• Página 29: Aquí se admite que la Atención a la Salud será ¡racionada!
• Página 30: Un comité gubernamental decidirá qué tratamiento y beneficios usted obtendrá y, a diferencia de lo que sucede con las aseguradoras actualmente, la decisión del Gobierno será ¡inapelable!
• Página 42: El “Comisionado de Opciones de Salud” decidirá por usted sus beneficios de salud. Usted no tendrá ninguna opción ante esta decisión. ¡Será definitiva!.
• Página 50: A todos los no ciudadanos del los EE.UU., sean legales o ilegales, se les proporcionarán servicios médicos. (Por esto un representante, con toda razón le gritó mentiroso a Obama en su discurso del estado de la unión).
• Página 58: A todas las personas se les proveerá con una Tarjeta de Identidad Nacional de Atención a la Salud (National ID Healthcard).
• Página 59: El Gobierno Federal tendrá acceso directo y en tiempo real a todas las cuentas bancarias individuales para transferencias de fondos electrónicos, lo que significa que desaparece el Secreto Bancario y que el Gran Hermano, léase IRS, nos vigilará de forma permanente.
• Página 65: Los contribuyentes subvencionarán a todos los retirados de los Sindicatos y Planes de Salud de los Organizadores Comunitarios, léase: SEIU, UAW and ACORN y otros.
• Página 72: Todos los planes de salud privados deberán cumplir las reglas gunernamentales para participar en un Intercambio de Atención a la Salud (Healthcare Exchange).
• Página 84: Todos los planes de salud privados deberán participar en el Intercambio de Atención a la Salud, lo que significa que el Gobierno tendrá un control absoluto sobre los planes privados. Si este no es el fin de la libre empresa, que alguien nos lo explique.
• Página 91: El Gobierno ordena el establecimiento de una infraestructura lingüística a los servicios de salud. Ello quiere decir: servicios para los ilegales a costa del contribuyente (ciudadanos y residentes legales).
• Página 95: El Gobierno le pagará a Organizaciones Comunitarias y a Americorps para que inscriban a los individuos en los planes de salud operados por el Gobierno, ello quiere decir, Medicare, Medicaid y otras opciones que se establezcan cuando no exista un Plan de Salud privado aprobado por el Gobierno.
• Página 102: Aquellos que sean elegibles para Medicaid serán inscritos automáticamente de forma obligatoria, el ciudadano no tendrá la opción de negarse so pena de ser multado.
• Página 124: Ninguna compañía podrá demandar al Gobierno porque fije un precio que considere injusto. No se permite ninguna “revisión judicial” contra el monopolio del gobierno. Más sencillo: las aseguradoras privadas serán aplastadas por el Gobierno que por esta vía llegará a su meta final de único asegurador.
• Página 127: La American Medical Association (AMA) se vendió al Gobierno y traicionó a sus miembros: el gobierno fijará los salarios de forma inapelable.
• Página 145: Los empleadores deberán inscribir automáticamente a sus empleados en el plan que decida el gobierno. Sin ninguna otra alternativa.
• Página 126: Los empleadores deberán pagar las cuentas médicas de sus empleados a tiempo parcial y las de sus familiares, lo que como se desprende aumentará aún más el índice de desempleo de la nación, ya que nadie va a contratar empleados a tiempo parcial en estas condiciones.
• Página 149: Todos los empleadores con una nómina de $400 mil o más, que no ofrezcan seguro de salud, pagarán un 8% más de impuestos en la nómina.
• Página 150: Todos los empleadores con una nómina de entre $250 hasta 400 mil, que no ofrezcan un plan de salud pagarán entre un 2 y un 6% más de impuestos en la nómina.
• Página 167: Todos los individuos que no tengan un seguro de salud que resulte aceptable para el Gobierno verán un aumento del 2.5% en el impuesto sobre sus ingresos. Es decir serán multados por NO HACER NADA. Esta es una vergonzosa violación flagrante de nuestros derechos constitucionales por parte de la totalitaria administración Obama.
• Página 170: Todos los extranjeros No residentes estarán exentos de pagar impuestos individuales, nosotros pagaremos sus facturas de salud con nuestros impuestos.
• Página 195: Los funcionarios y empleados de la burocracia de salud gubernamental tendrán acceso a todos los registros financieros y personales de los norteamericanos.
• Página 203: Los impuestos establecidos en esta sección no serán tratados como impuestos. Sí, leyeron bien. ¡Eso es lo que dice! ¡Qué desvergüenza!
• Página 239: La Ley reduce los servicios de médicos para el Medicaid. Los ciudadanos de la Tercera edad y las personas de menos ingresos (hispanos que son la mayoría de los que reciben el salario mínimo) serán los más afectados.
• Página 241: Los médicos, sin importar su especialidad recibirán el mismo salario, gracias al acuerdo establecido con la AMA, por ello, pensamos, los neurocirujanos, especialistas oncólogos, etc., etc., le estarán muy agradecidos a la AMA que sólo representa a alrededor del 15% de los médicos de toda la nación.
• Página 253: El Gobierno establecerá el valor de los médicos, su juicio profesional, etc., etc.
• Página 265: El Gobierno ordena y controla los niveles de productividad del sector privado de la atención a la salud. Por fin llega el orden socialista a la atención médica.
• Página 268: El Gobierno regula el alquiler y la compra de las sillas de rueda eléctricas y, por primera vez en la historia, establece sobre ellas un impuesto sobre las ventas, al igual que sobre las muletas, bastones, aparatos para medir la presión arterial, el nivel de azúcar en la sangre, etc., etc.
• Página 272: Pacientes de cáncer sean bienvenidos al maravilloso mundo del racionamiento socialista, el que sufren desde hace muchos años los pacientes en Canadá e Inglaterra, por ejemplo.
• Página 280: Los Hospitales serán penalizados por las reingresos de pacientes que el Gobierno considere que podrían haberse evitado.
• Página 298: Los médicos que traten a un paciente durante el ingreso inicial, serán penalizados por el Gobierno si se produce un reingreso de este paciente. Lo que suponemos será un punto de gran estímulo para que los jóvenes escojan la carrera de medicina en el futuro.
• Página 317: A los médicos se les prohíbe ser propietarios o invertir en compañías de atención a la salud. Otra violación del derecho a la libre empresa.
• Página 318: Se prohibe la ampliación de los hospitales. Ningún hospital podrá ampliar sus servicios sin aprobación gubernamental. Esta se le escapó a Orwell en 1984.
• Página 321: La ampliación de los servicios de un hospital depende de las opiniones de las organizaciones comunitarias, células primarias de los futuros CDR.
• Página 335: El Gobierno ordena el establecimiento de medidas basadas en los resultados. ¿Alguien dijo racionamiento?
• Página 341: El Gobierno tiene la autoridad de descalificar a los Planes de Medicare Advantage, HMOs, etc.
• Página 354: El Gobierno restringirá la inscripción de individuos con Necesidades Especiales. ¿Acaso esta no es una Condición Previa?
• Página 379: Donde se aumenta la burocracia a costa de nuestro sudor. Se establece una dependencia llamada Telehealth Advisory Committee (Atención a la salud telefónica). Sólo en la calenturienta mentalidad totalitaria cabe este soberano disparate.
• Página 425: Donde se aumenta la burocracia a costa de nuestro sudor. Consulta de Planificación por Adelantado para los Ciudadanos de la Tercera Edad: Paneles de la Muerte (Advance Care Planning Consult Senior Citizens), que orientará acerca del ¿suicidio asistido? O quizás ¿eutanasia?
• Página 425: El Gobierno instruirá y asesorará en relación con las últimas voluntades en vida, poderes plenipotenciarios duraderos (durable powers of attorney), etc. Esto es obligatorio y se centra en establecer por adelantado los impuestos sobre la herencia o Impuesto de la muerte.
• Página 425: El Gobierno proporciona una lista aprobada de recursos para terminar la vida, para guiarle a usted en su camino a la muerte.
• Página 427: El Gobierno establece un programa que ordena los tratamientos para terminar la vida; con lo que dicta cómo terminará su vida.
• Página 429: El Advance Care Planning Consult (Panel de la Muerte) será usado para ordenar el tratamiento que recibirán los pacientes cuando su salud se va deteriorando. Esto puede incluir una Orden para terminar la vida, por ejemplo, desconectar de aparatos a un paciente independientemente de sus deseos en su voluntad en vida o los de sus familiares.
• Página 430: El Gobierno decidirá qué nivel de tratamiento usted recibirá al finel de su vida.
• Página 489: El Gobierno intervendrá en la terapia de matrimonio y familia. De él dependerá el tipo de terapia y su autorización.
• Página 494: El Gobierno definirá la creación y el racionamiento de los servicios de Salud Mental”.

Hay mucho más, pero si seguimos este artículo se convertiría en algo interminable. Aquellos que no crean lo que decimos, los invitamos a pasar por el mismo proceso. Sólo tienen que visitar los links que les ofrecemos a continuación, armarse de un buen termo con Café y disponerse a leer y comparar miles de páginas. Claro está, siempre que entiendan el inglés más la jerigonza de Washington, a ellos les deseamos ¡Buena Suerte!

Estos son los links:

http://docs.house.gov/rules/hr4872/111_hr4872_amndsub.pdf
http://www.rules.house.gov/111_hr4872_secbysec.html
http://docs.house.gov/rules/hr4872/111_hr3590_engrossed.pdf
http://docs.house.gov/rules/hr4872/111_hr4872_reported.pdf
http://docs.house.gov/rules/hr4872/111_hr4872_rpt1.pdf
http://docs.house.gov/rules/hr4872/111_hr4872_rpt2.pdf

Por todo lo anterior es que decimos que esta abominación no sobrevivirá y que esto no es el final de la batalla, sino el inicio de la misma.

Ahora, Barack Hussein Obama comenzará una ofensiva mediática de Relaciones Públicas dirigida a cambiar la opinión del pueblo norteamericano acerca de esta abominación. Pero el pueblo norteamericano está asqueado de esta administración y sabe que la labia Obámica ya sólo funciona con sus acólitos. Para We The People, Obama is a Smooth Operator No More. Entendido como aquella persona que con su labia fácil consigue lo que se propone aunque para ello tenga que mentir, engañar o violar lo que sea, aún la ley. El pueblo norteamericano ha hablado mayoritariamente contra el gran gobierno, más impuestos, que Washington sabe mejor lo que le conviene y contra esta abominación del ObamaCare. Y ya ha reconocido, ya le ha visto muy bien la oreja peluda a esta conspiración de la maquinaria Obama-Pelosi-Reid, combinada con el radicalismo de Alinsky, y la corrupción de la maquinaria política de The Chicago Way.

Hell, No! al Socialismo Barack Hussein Obama.

Nobama
Nueva York, 23 de marzo de 2010

lunes, 22 de marzo de 2010

Suicidio masivo demócrata al grito de Barack Akbar


Con esta Jihad Obámica del ObamaCare, Barack Hussein Obama ha ordenado a sus fieles a que se inmolen al grito de Barack Akbar y una gran mayoría de ellos se lanzaron a la muerte política en la noche del domingo 21 de marzo de 2010. Con todas las encuestas indicando que la mayoría de los votantes norteamericanos estaban en contra de la abominación, 219 Representantes Demócratas se lanzaron al vacío envueltos en la bandera del Hope & Change.

Los traidores, que siempre los hay, no faltaron en el drama de anoche, pero el traidor mayor no es otro que Bart Stupak, el Congresista de Michigan que vendió su alma pro vida a cambio de un papel sin valor real ante la ley por la que votó Sí y por los dinares de Judas que en esta ocasión alcanzan la cifra de $19 millones 259 mil para proyectos en su distrito electoral, léase Earmarks para sus intereses especiales como el Consorcio Marinette Marine Corp y para su Proyecto Personal B.J. Stupak Olympic Scholarship Program, entre otros. El supuesto compromiso del legislador con la vida de los no nacidos, es decir contra el aborto, concluyó cuando el Gran Timonel y Gran Mufti de Washington, Barack Hussein Obama, lo convocara a la Casa Blanca y le pidiera su voto y el de sus seguidores para el Santo Grial de la Progresía Socialista Demócrata.

En Nobama, no cuestionamos las convicciones personales de cada cual sobre el aborto, pero sí, y por la misma razón, nos oponemos decididamente a la utilización de fondos federales, es decir de los contribuyentes, para costear esa práctica. Como la mayoría de los norteamericanos, nosotros pensamos que la Enmienda Hyde, que regula desde hace muchos años ese aspecto tan controversial de nuestra vida nacional, debe continuar siendo The Law of The Land. Ningún ciudadano que crea que la vida comienza en la concepción, y son la mayoría, puede dormir tranquilo si sabe que una de esas vidas ha sido interrumpida utilizando para ello el dinero ganado honradamente con el sudor de su frente. De ahí que la traición de Stupak y quienes se vendieron junto con él sea doblemente miserable. Sepan que si ellos se hubiesen mantenido firmes en sus principios, hoy en Washington todavía estarían buscando los votos y la votación de anoche nunca se habría producido. El ObamaCare se aprobó por 3 votos más sobre los 216 necesarios, es decir 219, y se calcula que Stupak y los “pro vida” sumaban 6 votos en total. Saquen ustedes mismos la cuenta.

Claro que este desprecio por la palabra empeñada aumenta la ira de los votantes y no duden que estos estarán entre los primeros a los que le pasarán la cuenta en noviembre, sobre todo en esos distritos en que el sentimiento pro vida es predominante entre los ciudadanos.

Ellos piensan que una vez que Obama firme a Bombo y Platillo el ObamaCare, la atención del pueblo girará hacia otros aspectos. Ellos han ido al suicidio, porque los votantes no olvidarán el total desprecio que han mostrado sobre la opinión pública al respecto y la arrogancia y el paternalismo con que los han tratado. Ello se refleja en las mismas palabras de la Pelosi cuando dijo que el ObamaCare había que aprobarlo para que la gente supiera lo que contenía. Lo que equivale a decir nosotros en Washington sabemos que es lo mejor para ustedes, así que calladitos y no sean mal agradecidos.

Además, y esto es lo único bueno que podemos sacar de lo acontecido, es que por fin quiénes todavía no estaban convencidos de la arrogancia y la soberbia de esta patán con ínfulas de Gran Líder, han recibido la prueba irrefutable que lo aclara. Al forzar la aprobación del ObamaCare violentando toda la tradición legislativa y democrática de la nación, Barack Hussein Obama le ha dicho varias cosas al pueblo norteamericano, entre ellas:

1. Yo gané; ustedes perdieron.

2. Se trata de Mí voluntad; no de la voluntad del pueblo.

3. Este es un Gobierno de Obama, por Obama y para Obama; no un Gobierno del Pueblo, por el Pueblo y para el Pueblo.

4. Reglas Corruptas en la Cámara y autocracia; no aceptar las reglas acordadas y consecuentes con la democracia.

6. Yo, el Presidente; no “We, the People” (Nosotros el Pueblo).

7. “Todos los hombres son creados iguales”, pero yo soy más igual que los demás.

8. “El desacuerdo del Presidente” invalida “el consentimiento de los gobernados.

9. “El Gobierno es mejor cuando gobierna más” invalida aquello de que “El Gobierno es mejor cuando menos Gobierne”.

Hace sólo unos meses en su primer discurso sobre el Estado de la Unión, Barack Hussein Obama, se comprometió a concentrarse en la creación de empleos y que esta sería su primera prioridad. Después de la vergonzosa y partidista votación de anoche, que lograron efectuar usando toda la manipulación, sobornos, amenazas y mentiras y la violación de todas las reglas democráticas con más de 200 años, resulta bien claro que la perversión y la lujuria por el poder dominan cualquier limitación moral de esta especie Obámica.

Por eso, la encuesta más reciente de hoy, no de Fox, sino de CNN halló que los norteamericanos se oponen a lo aprobado anoche en una proporción de 59 al 39%. No en balde a esta hora se comenta que en Washington DC hay una súbita demanda de Pepto Bismol desde las oficinas del ala izquierda del Congreso norteamericano.

Nobama
Nueva York, 22 de marzo de 2010

PS. Mañana habrá más.

NO AL SOCIALISMO, NO, HELL, NO!


Con la aprobación del ObamaCare, Barack Hussein Obama y sus secuaces Nancy Pelosi y Harry Reid, le acaban de asegurar a la economía de los Estados Unidos y a la economía de la mayoría de las familias estadounidenses una década bien difícil y hasta quizás de profunda crisis si no se logra derogar legislativa o judicialmente. La mafia Obámica ha calificado la vergonzosa votación de anoche como histórica. Y en realidad lo fue: una metedura de pata de proporciones bíblicas y el mayor aumento de impuestos en la historia de la nación.

Como decíamos hoy en un comentario hecho a un excelente análisis publicado en La Reina de la Noche, por nuestra amiga Isis Wirth, se perdió una batalla, pero no la guerra. Más tarde estaremos colgando en Nobama, un análisis detallado, sólo estamos esperando la confirmación por otras fuentes, de algunos elementos que daremos a conocer.

Entretanto, les recomendamos este excelente artículo de M. Llamas sobre lo que representará para la economía norteamericana este soberano disparate de la arrogancia totalitaria del Gran Timonel, publicado en Libertad Digital y al que pueden tener acceso haciendo clic aquí o en la imagen.

Nobama
Nueva York, 22 de marzo de 2010

viernes, 19 de marzo de 2010

El Arte de Negociar en el Reino Rojo de Obama, Pelosi y Reid


“Primero el voto y luego la Ley”, gritó la Reina.
La Reina Roja en Un Congreso en el País de las Maravillas.
Existen grandes expectativas sobre el tentativo voto sobre el ObamaCare programado para el próximo domingo y como sabemos Barack Hussein Obama y su Majestad, la Reina Roja, Nancy Pelosi, no cuentan con los votos necesarios para aprobar la abominación y cuando parece que ya están llegando a la ansiada meta, al número mágico que les permitiría crucificarnos; sucede como en Alice in Wonderland, salta una liebre loca y cambia de bando.

De ahí que lo que antiguamente se consideró como una delicada danza en el congreso: el Arte de Negociar, se haya convertido hoy gracias a estos lamentables personajes en el Arte de torcer brazos, sobornar, comprar, amenazar, por un lado y por otro, en la práctica de la profesión más antigua del mundo por parte de algunos legisladores, que se colocan sus minifaldas y enseñan el trasero para ver quién da más por sus encantos. Mientras en los salones de la Cámara de Representantes el eco devuelve la voz de la desaforada Reina Roja que grita a voz en cuello: “Primero el voto y luego la ley”, o “Qué le corten la cabeza”, cuando uno de sus “firmes Sí”, de pronto se convierte en un “firme No”.

Pero como las amenazas de decapitación no parecen surtir todo el efecto deseado y la desesperación es tal que hasta el Gran Timonel decidió suspender nuevamente su anunciado viaje por Asia y Australia y dedicarse a la aplicación más ortodoxa de The Chicago Way, la compra de votos a como de lugar, y a la santificación de la perversión de todas las reglas parlamentarias que una vez distinguieron a los legisladores de esta Gran Nación.

Así en medio de esta gran simulación de democracia, de esta bochornosa muestra de corrupción que nos están brindando Obama y sus secuaces en esta parodia de proceso legislativo, no podían faltar los sobornos, los negocios de compraventa de votos y por supuesto las amenazas de declarar parias a aquellos que prefieran cumplir con el juramento que hicieron de defender la Constitución de enemigos foráneos e internos al tomar posesión de sus cargos.

Por eso, en esta Era del Hope and Change, los negocios entran y salen según sea conveniente para alcanzar la cifra mágica que les permita alcanzar el Santo Grial de la extrema izquierda demócrata: el ObamaCare. Esa es la razón por la que ya no resulta conveniente el negocio hecho con Ben Nelson en Nebraska y han decidido eliminar los $100 millones que le otorgaron para fondos de Medicaid, pero como de votos se trata y especialmente en la Cámara de Representantes, de pronto en la legislación aparecen nuevos tratos especiales para los Estados de Tennessee, que recibirá un tratamiento diferenciado al resto de la nación en cuanto a recursos hospitalarios y con ello obtienen el voto del “indeciso” Representante Bart Gordon, que según cuentan fue ataviado con un primoroso y vaporoso, casi transparente, “bajichupa” que dejaba adivinar por fin su voto favorable y Dakota del Norte, que tendrá el único banco de todos los Estados Unidos, que estará autorizado para hacer préstamos estudiantiles, prerrogativa que se abroga de forma exclusiva en el ObamaCare el Gobierno Federal al nacionalizar ese sistema, el Representante Earl Pomeroy, escogió para esta ocasión un apretado vestido color Fuscia adornado con lentejuelas y lucía un llamativo lunar en forma de corazón en una de sus mejillas. Luego, se trataba de convencer al andrógino Representante por Illinois Luís Gutiérrez, quien después que el Proxeneta Mayor anunciara su apoyo a la abominación de Reforma Inmigratoria que proponen el Senador Demócrata de Nueva York Charles Schumer y el RINO de Carolina del Sur Lindsay Graham, declaró complacido que era un "Sí firme". Por supuesto, de inmediato el llamado Caucus Hispano anunció su apoyo al ObamaCare, y se cuenta que en esa reunión se dijo que esta oportunidad de aprobar el ObamaCare a través de la Regla Slaughter (Masacre), abría la puerta para aprobar la amnistía inmigratoria por la misma vía. Y al carajo con el artículo 1 de la Sección 7ma de la Constitución que establece que para que cualquier proyecto de ley se convierta en Ley debe ser aprobado por ambas Cámaras y debe contener el mismo lenguaje.

Luego está lo que han dado en llamar las cuatro R, por: Reelección, Riqueza, Reputación y Rehabilitación. A cambio del voto, un legislador con una de estas cuatro “preocupaciones” podría recibir ayuda. Si desea ser Reelecto, pues necesita Riqueza, léase contribuciones de campaña, en una palabra dinero. Y, para conseguirlo, una buena Reputación es un A plus. Si la campaña va mal, la Rehabilitación resulta esencial, pero si la campaña fuera tan mal, como les sucederá a la mayoría de los que voten Sí por el ObamaCare, pues siempre se le puede proporcionar una sinecura, un trabajito federal o una embajada al que pierda su curul.

Pero como los campos están tan definidos y cada vez se definen más. Todos aquellos que buscan desesperadamente un “arreglo” es porque saben que el Armagedón electoral viene y es inevitable y aquellos legisladores que provienen de distritos llamados moderados saben que ellos son los más débiles, de ahí la razón por la que tantos de ellos están a la búsqueda desesperada de uno de esos arreglos.

Por eso los Republicanos hacen muy bien en estar a la caza de esos “dulces arreglos”. Al menos eso es lo que dijo hoy el Senador Republicano Tom Coburn: “Si ustedes piensan que pueden conseguir un arreglo ahora, y que ello no se sabrá hasta después de las elecciones, quiero decirles que eso no sucederá así (...) Y estén preparados para defender la venta de su voto en la Cámara”.

Por último, We The People, sabemos muy bien que entre Pillos y Putas anda el juego y que no nos perderemos ni un detalle del gran mercado lleno de lacras y lenocinio en que han convertido al Capitolio de la nación. Barack Hussein Obama no los engaña cuando les dice: “Nuestros destinos están ligados a la Ley de Reforma de la Salud”.

Por nuestra parte les decimos: We The People we’re watching you. (Nosotros, el Pueblo les estamos vigilando).

Nobama
Nueva York, 19 de marzo de 2010

lunes, 15 de marzo de 2010

Manipulación, Sobornos y Mentiras: Elementos que dominan la etapa final en la imposición del ObamaCare


Esta semana por fin se le revelará en todos sus detalles al pueblo norteamericano el verdadero rostro de la ideología extremista que hoy domina en la Casa Blanca del Gran Timonel y en el liderazgo Demócrata en el Congreso. Las promesas de “Cambio en el que puedes creer” de la Campaña del Duce de Pacotilla y de “Limpieza del pantano” de Su Majestad, La Reina Roja, Nancy Pelosi se mostrarán claramente todo lo huecas y vacías que siempre fueron.

Barack Hussein Obama parece haber logrado convencer a los Demócratas de que será peor no hacer nada en relación con el ObamaCare y comenzar de cero como indican los deseos de la mayoría. Y a estas alturas ya han demostrado que no se detendrán ante nada con tal de lograr la aprobación de algo, cualquier cosa, aún forzando y manipulando las Reglas de la Cámara, al hacer que el Comité de Reglas escriba una nueva que haga posible la aprobación del Proyecto de Ley sin que se produzca una votación sobre el mismo. A este descarado abuso de poder inconstitucional se le ha llamado muy bien la “Solución Slaughter (la traducción al español sería Masacre)”, a partir de su creadora y aliada muy cercana de la Reina Roja, la Representante Demócrata por Nueva York, Louise Slaughter.

Según la que sería bautizada de aprobarse por el Comité de Reglas como la Regla Slaughter (Masacre), ella le permitiría a los miembros del Caucus Demócrata cubrirse las espaldas. Ya que podrían saltarse la obligación de votar Sí por una propuesta de Ley tan impopular como el ObamaCare, voto que tendrían que defender hasta el mismo día de las elecciones. Pero según piensan y así se lo están tratando de vender a los Representantes más renuentes, con esta llamada Solución Slaughter (Masacre), se declararía que la Cámara “considera” como aprobada la versión del ObamaCare del Senado, una vez que la Cámara, a su vez, aprobase una propuesta con correcciones a la misma. Y estos estúpidos creen que podrán engañarnos diciendo que sólo votaron por una regla y no por el ObamaCare. Tal es la arrogancia y la borrachera de poder de estos desvergonzados que piensan que We The People somos unos estúpidos y que una vez aprobado el ObamaCare, se olvidará muy pronto la controversia.

Esta grosera manipulación del proceso legislativo y gubernamental es lo más perverso que la mente totalitaria más calenturienta podría haber concebido alguna vez, y sin dudas, si todavía viviera, haría palidecer de envidia a Curzio Malaparte por no tenerla incluida en su ya famosa obra Técnica del Golpe de Estado. En la historia norteamericana, jamás se ha visto algo que ni remotamente se acerque a esta repugnante y despreciable violación de la letra y el espíritu de nuestra Constitución y muchos todavía se preguntan, ¿por qué Barack Hussein Obama y los Demócratas hacen algo así, tan despreciable? ¿Cómo es posible que el Partido que tiene mayoría absoluta en las dos Cámaras y que domina el Poder Ejecutivo tenga que destrozar y enlodar las bases legales sobre la que se erige nuestra República desde hace más de 200 años? Simplemente porque necesitan emplear cualquier artimaña por sucia y despreciable que sea para embutirle este engendro totalitario al pueblo norteamericano, porque de seguir el procedimiento legal que establece la Constitución y nuestro sistema de Democracia Representativa, no contarían con los votos necesarios para conseguir sus propósitos y por lo tanto tienen que aplicar esta nueva variante del llamado Golpe de Estado Constitucional, para avanzar su agenda ideológica socialista que cada día pide más a gritos que se le anteponga la palabra nacional.

Para ello El Duce de Opereta se vale de todas las artimañas posibles para sobornar y comprar votos que le permitan completar lo que para él sería su versión de la Marcha sobre Roma. De ahí que Obama, hoy en su viaje al Estado de Ohio para seguir vendiendo su abominación, se llevara consigo en el Air Force One a los Representantes por ese Estado Dennis Kucinich y Martha Fudge. Ambos legisladores se oponen al ObamaCare. Kucinich porque considera que no está lo suficientemente a la izquierda y ha dicho que su voto es un “No firme”, aunque hoy al descender de la Nao Capitana y ser cuestionado al respecto, soltó un brusco “No comment”. Por otro lado Fudge, está indecisa debido al rechazo que muestran sus electores al ObamaCare y al parecer todavía sigue indecisa. Aunque Obama, como sabemos, se ha manifestado en varias ocasiones recientemente en contra del “feo proceso” de acuerdos especiales, léase sobornos, él y sus principales asesores fueron actores principales en esos acuerdos para comprar votos y hacer avanzar el ObamaCare en ambas Cámaras y así ha seguido haciéndolo todo este tiempo. ¿Qué está prometiendo Obama para comprar esos votos que necesita? ¡Lo que sea! Y en ese lo que sea recuerden que hay varias formas de gastar nuestro dinero. Ya sea en “acuerdos especiales” como los de Nelson en Nebraska y Landrieu en Louisiana, así como nombramientos gubernamentales, diplomáticos y judiciales para los legisladores que pierdan sus escaños a causa de su voto o para sus familiares.

Hasta este momento todavía no tienen los votos para aprobar la abominación, pero estén atentos, porque en el mismo instante que sepan que Su Majestad Pelosi anuncia la votación en la Cámara, ello significa que ya tiene la cifra mágica de 216. Sin importar el costo, ya sea financiero o político, Barack Hussein Obama y sus secuaces están listos para hacer lo que tengan que hacer, sacrificar lo que tengan que sacrificar, mentir lo que tengan que mentir, no les quepa duda alguna ellos harán lo que sea para ganar esta partida, aunque ello signifique venderle su alma al Diablo.

En Nobama no estamos ni hemos nunca estado en el negocio de las predicciones, ni meteorológicas ni proféticas, pero hoy tenemos suficiente información como para asegurarles que el ObamaCare jamás regresará al Senado, que no habrá Reconciliación alguna. Una vez que logren los votos en la Cámara y aprueben la versión del Senado, nos la embutirán llena de toda la pudrición y el mal olor que la acompañan y que contenía aquella víspera del aniversario 2009 del nacimiento en un pesebre de Belén de aquel niño judío que luego llamaron el Cristo y que fue crucificado al igual que lo será el pueblo norteamericano por estos desvergonzados.

Nobama
Nueva York, 15 de marzo de 2010

miércoles, 10 de marzo de 2010

Una contundente respuesta de Andy García y las Damas de Blanco


En estos días posteriores al asesinato cometido por la Dictadura de los Castro en la persona del preso político Orlando Zapata Tamayo, mercenarios, huele culos, Lulas, Migueles Bosé, Guillermos Toledo, otros integrantes del vergonzoso Sindicato de la Ceja y otros Hijos de Puta que nunca faltan en este mundo, se han estado prestando para ensuciar la memoria de este cubano digno y de paso tratar de empañar la dignidad de los que en Cuba se enfrentan como pueden, desde las cárceles y fuera de ellas a ese sangriento régimen de oprobio. Hoy, el actor de origen cubano Andy García y las Damas de Blanco se unen a las denuncias y la repulsa contra la dictadura de la Habana, expresada por intelectuales como Zoé Valdés, Raúl Rivero y otras personalidades del mundo artístico y de la política. Nobama se honra al colgar en este blog las declaraciones del actor y de las dignas mujeres cubanas de blanco. Para ver las declaraciones hacer clic aquí o aquí o en la imagen.

Nobama
Nueva York, 10 de marzo de 2010