viernes, 7 de noviembre de 2008

Barack Hussein Obama debe enfrentar su primera prueba

No tardó mucho en llegar. Apenas 24 horas después de las elecciones del martes, cuando todavía los norteamericanos, a favor y en contra, evaluaban la dimensión real de la victoria de Barack Hussein Obama, los líderes rusos echaron a andar lo que ya se vislumbra como la prueba en política exterior que predijo el vicepresidente electo Joe Biden.

Vladimir Putin, “haciendo el papel de ventrílocuo” a través de su presidente–marioneta, Dmitri Medvedev, amenazó con instalar cohetes de medio alcance Iskander en el enclave de Kaliningrado, situado entre Polonia y Lituania.

La decisión es negociable sugirió Putin–Medvedev, para ello los Estados Unidos deben abandonar los planes anunciados por el presidente Bush, de instalar un sistema de defensa antimisiles en Polonia y la República Checa.

“Deben crearse mecanismos para bloquear decisiones equivocadas, egoístas y algunas veces simplemente peligrosas, de ciertos miembros de la comunidad internacional” (ditto los Estados Unidos de América), dijo el robot amplificador del hombre fuerte del Kremlin, en su discurso anual ante la Asamblea Federal de Rusia, el equivalente moscovita a nuestro Informe sobre el Estado de la Unión.

También dijo: “según lo que hemos visto en años recientes, la creación de un sistema de defensa antimisiles, rodear a Rusia con bases militares, la incesante expansión de la OTAN, nos proporciona la clara impresión de que están probando nuestra fuerza”.

De manera que Putin, a través de Medvedev, ha decidido probar fuerza. Y quien mejor para medir fuerzas que un presidente que llega, especialmente uno cuya reacción inicial a la brutal invasión rusa de Georgia fue confusa y vacilante. La pregunta es ¿qué hará el presidente electo?

Claro que Obama tiene todo el derecho a tener su propio punto de vista en la defensa antimisiles, aunque para ser exactos nunca, como con otros importantes asuntos, lo estableció claramente durante la campaña.

Primero se mostró escéptico por el alto costo del proyecto, pero dijo apoyar el plan de instalarlo en Polonia y la República Checa, aunque después dijo que su instalación debía demorarse hasta que fuera totalmente probado para demostrar su eficacia, lo que demoraría por años su despliegue.

Esta falta de claridad ha limitado sus opciones: Puede que su deseo sea el no seguir con el programa de defensa antimisiles, pero debido a las bravuconerías de Putin–Medvedev ello sólo envalentonaría al Kremlin a que presionara mucho más en problemas internacionales, digamos Georgia y Ucrania y quizás en un futuro más bien cercano Venezuela y Cuba.

Esta no será la única prueba que Obama tendrá que enfrentar en breve. Pero necesita ver bien claro lo que esta situación significa para la seguridad y la influencia de los Estados Unidos, por lo que debe tener una respuesta firme y apropiada al reto de Rusia.

Tanto nuestros aliados como nuestros enemigos estarán observando muy de cerca como se comporta el presidente electo Obama y sin temor a equivocarnos podemos afirmar que su actitud determinará, en gran medida, los planes de amigos y enemigos y la visión sobre la fuerza y compromiso de los Estados Unidos con su seguridad nacional y la de sus aliados.

El presidente electo acaba de ofrecer su primera conferencia de prensa como tal, la que fue dedicada casi enteramente a la crisis económica y sus planes para enfrentarla. Una pregunta acerca de la carta de Adhmadineyad recibió una respuesta totalmente oximorónica, indicando que el presidente todavía es George W. Bush y quiere ser respetuoso del principio de que en Estados Unidos sólo tenemos un preidente a la vez.

Muy bien por el presidente electo.

Nobama
Nueva York, 7 de noviembre de 2008

jueves, 6 de noviembre de 2008

miércoles, 5 de noviembre de 2008

No, we can’t!

Anoche el candidato del llamado “Cambio” logró un triunfo que para muchos todavía resulta inexplicable. No para Nobama, siempre supimos que la posibilidad era real y así lo manifestamos en nuestro blog desde que publicamos nuestra primera entrada A modo de introducción el 5 de agosto.

Anoche el Presidente electo Barack Hussein Obama dejó entender que el triunfo logrado en las urnas no era el esperado Cambio, sino el Cambio que permitiría el Cambio. En muchos sentidos, Obama sigue siendo todavía un enigma.

Llega a la Oficina Oval sin mucha o ninguna experiencia práctica, pero con una innegable capacidad de inspirar a los demás, lo que, en otras palabras, llamamos Carisma. Y llega acompañado de una mayoría demócrata en ambas ramas del legislativo, un cuerpo que ahora tiene todas las posibilidades para llevar a cabo su agenda.

La cuestión es: ¿Cuál será en definitiva esa agenda? O quizás, para ser más exactos, ¿podrá liberarse de los intereses especiales que contribuyeron a que se instale en la Casa Blanca? O ¿bailará al son que Washington le toque? Es decir; ¿“Business as usual”?

Lo que haga Obama en sus primeros 90 días como presidente decidirá si será una presidencia que hará historia o una presidencia más, o lo que es peor la más radical de izquierda de toda la historia de los Estados Unidos.

Puede asumir, como muchos de quienes le apoyan esperan que haga, los puntos de vista de la extrema izquierda que domina al Partido Demócrata, especialmente en cuanto a políticas económicas y de seguridad nacional. O puede realmente establecer su verdadera independencia con “nuevas políticas para una nueva época” que tanto ha prometido durante su campaña liberándose de las trabas ideológicas de las que han sido prisioneros otros demócratas antes que él.

De momento, la primera opción amenaza con llevarnos a una economía socialista de tipo europeo. Si Obama cede ante su propia tendencia socialista de redistribuir la riqueza y sigue las políticas que ya anuncian Nancy Pelossi y Harry Reid en nombre de la “equidad”; con la imposición de impuestos una y otra vez a los negocios y a quienes ganan más; dejará sin vida a la economía y acabará destruyendo cualquier oportunidad de recuperación y crecimiento en un futuro cercano. Será la pesadilla Carter multiplicada por 10 y el país se hundirá en una depresión más profunda aún que en los años 30. O, en el mejor de los casos, nos condenará a esa economía tipo socialismo de Europa occidental que ya mencionamos, en las que el índice de desempleo es, generalmente, el doble del nuestro y donde el ingreso per cápita real oscila entre un 20 y un 30 por ciento más bajo que en los Estados Unidos. Y si lleva a cabo sus tendencias al proteccionismo comercial mostradas en la campaña, muy parecidas a las desastrosas tarifas Smoot-Hawley puestas en vigor poco antes de la bancarrota de Wall Street en 1929, se arriesgará a sufrir las represalias de nuestros socios comerciales en todo el mundo y podría ser el detonante de una depresión económica a escala mundial.

Pero Obama puede ser un presidente diferente. Si despliega sus considerables dotes políticas y oratorias y rompe de inmediato con la ortodoxia demócrata y con su pasado de ideas socialistas y posiciones izquierdistas. Obama tiene todas las condiciones para gobernar como un verdadero independiente, no sólo recomponiendo el panorama político norteamericano, sino convirtiendo su presidencia en una tan importante y transformadora como fue la de Ronald Reagan. Lo que quiere decir que debe establecer una política económica que ignore la ideología a favor del sentido común y, como antes decíamos, rompiendo con sus numerosos pronunciamientos contradictorios en relación con la política exterior y la seguridad nacional, especialmente los puntos más candentes como Irán, Iraq y Afganistán. Eso provocará una rebelión de la extrema izquierda demócrata en el poder, de los intereses especiales, de la gran prensa que con razón se considera artífice de su elección y de seguro que no le faltarán las acusaciones de “traidor”.

Pero Obama llega a la presidencia con un mandato real por el Cambio y mejor que no se confunda, un Cambio no partidista, ese que propugnaban McCain-Palin y cuenta con la inteligencia y el poder de persuasión para llevar a los Estados Unidos por un camino bipartidista.

¿Lo hará? ¿Será ese Presidente de todos los norteamericanos? Nobama confiesa que tiene enormes reservas y desconfianza en que Obama es otra persona diferente a la que que conocemos desde que se inició en la política y que ha dejado de ser el senador más izquierdista, más izquierdista todavía que el Senador Independiente por Vermont, Bernie Sanders, que se califica a sí mismo como socialista. Al menos sus primeros pasos después de ser electo no parecen indicarlo. Su primera selección para el cargo de Jefe de Gabinete, de Rahm Emanuel, uno de los legisladores demócratas de mayor ortodoxia en la izquierda del Partido Demócrata nos hace dudarlo.

Anoche, el presidente electo concluyó su discurso con su mantra de Yes, We Can! (Sí, sí podemos). Pero hasta que demuestre lo contrario para Nobama será: No, We Can’t! (No, no podemos).

Nobama,
Nueva York 5 de noviembre de 2008

martes, 4 de noviembre de 2008

LO QUE SE DECIDE HOY II


Nobama recomienda este artículo del colega Chuck Krauthammer , publicado en Libertad Digital, porque resulta un complemento al que recomendamos de José Brechner.

LO QUE SE DECIDE HOY

Nobama preparaba un artículo que publicaríamos bajo el título que lleva este Post. Pero este artículo de José Brechner publicado en Libertad Digital, recoge nuestras ideas y mucho más por eso preferimos recomendarles su lectura en este día tan importante para nuestro futuro.

lunes, 3 de noviembre de 2008

LO QUE ESTÁ EN JUEGO MAÑANA

Por fin llega el gran día. Mañana es día de elecciones generales en los Estados Unidos y los votantes iremos a las urnas para depositar nuestro voto en las elecciones presidenciales más críticas de toda nuestra generación. Desde las elecciones de 1980 no se había producido un contraste tan marcado entre los candidatos, o lo que es más preocupante el peligro que representa equivocarse en la selección.

Nobama, siempre ha declarado su oposición al candidato demócrata Barack Hussein Obama, como dijimos en la presentación de nuestro blog, nuestro propósito es informar al lector hispano para evitar que Obama llegue a la presidencia, a pesar de ello nunca manifestamos nuestro respaldo a John S. McCain, aunque cabe decir que por eliminación de hecho lo apoyábamos. Hoy, un día antes de la votación, Nobama declara su respaldo al candidato republicano el Senador John McCain, lo hacemos primero porque estamos convencidos de que una presidencia Obama dañaría a este país que tanto amamos de forma tal, que tardaríamos años en recuperarnos, segundo por el historial de servicios prestados a nuestro país por el Senador, por su coraje y su certera apreciación de los problemas y las amenazas que enfrentamos y por último por la audacia y buen juicio demostrado al seleccionar a la Gobernadora Sarah Palin como compañera de fórmula.

Estas elecciones tienen lugar en medio de la más seria crisis económica que recuerdan los Estados Unidos desde la Gran Depresión, lo que ha desplazado a la cuestión de la seguridad nacional como tema principal de esta campaña, lo que, con más razón, nos hace pensar que resulta imperativo que votemos por John McCain.

Hoy el historial de Barack Hussein Obama está tan vacío de toda sustancia como cuando comenzó su campaña. Detrás de su retórica ampulosa se esconden un pobre curriculum y algunas relaciones personales extraordinariamente perturbadoras.

Más grave todavía resulta el hecho de que tanto él como su compañero de fórmula, Joe Biden, representan a un Partido Demócrata cubierto por una espesa capa de compromisos con intereses especiales como los abogados criminalistas, los rapaces sindicatos de empleados públicos y la extrema izquierda ambientalista a la que Obama ha prometido hacer quebrar la Industria Minera del Carbón, sin importarle la cantidad de norteamericanos que quedarán sin empleo y la subida meteórica de los precios de la electricidad, como reconoció en una entrevista con el periódico San Francisco Chronicle que circula ampliamente en Internet y que puede escucharse íntegra en el sitio Web de dicho periódico.

No podemos dejar de observar que a pesar del estado de nuestra economía, Obama se pronuncia por un cambio radical de las leyes de impuestos que lejos de propiciar una rebaja de impuestos al “95 por ciento” de los norteamericanos, como promete; elevará dramáticamente las tasas de impuestos, lo que se acompañará con un aumento de hasta $650 billones en el gasto público debido a créditos en los impuestos, el regalo de un cheque al 40% de la población que no paga impuestos y otros gastos excesivos tradicionales en los demócratas.

Y eso es sólo el punto de partida, si logran la Troika (Obama, Nancy Pelosi, Harry Reid) en Washington, tendrán un Congreso tan fuerte que podrán redistribuir la riqueza, subir impuestos y reducir los gastos de defensa, excepto para esa extraña y perturbadora fuerza militar que Obama pretende crear y que según sus propias palabras, dichas en un discurso del 2 de julio de este año, debe ser “tan poderosa, tan fuerte y bien provista de fondos” como nuestras actuales fuerzas armadas. ¿Por qué será que estos populistas socialistas enseguida inventan una fuerza militar paralela?

Y es en la defensa y la seguridad nacional donde las diferencias entre ambos candidatos son especialmente claras: McCain está claro y Obama no. Por ejemplo, McCain, sabe que un Iraq en paz es crítico para la victoria en la Guerra Contra el Terrorismo. Obama, a pesar de la retórica a la que lo obliga al campaña, no parece creer que valga la pena librar esa guerra. Más bien se comporta como si la guerra fuera a librarse aquí. ¿Contra quién?

Estos tiempos demandan un liderazgo genuino, probado, de principios y con experiencia, del tipo que John McCain ha mostrado tener en toda su vida de servicios a esta nación. Los oponentes de Obama en las primarias, incluyendo a Joe Biden, advirtieron repetidamente, que la presidencia no es un oficio para aprender sobre la marcha, no podemos estar más de acuerdo con este criterio.

Nada de lo que ha sucedido en esta última fase de la campaña nos señala que Obama es el mejor preparado y el candidato más transparente para ocupar la presidencia, si McCain es claro como el agua, Obama es tan opaco como el petróleo y no nos referimos a su color, el que en nuestro caso como hemos dicho muchas veces pensamos que es verde, porque no está preparado, sino a lo difícil que ha resultado y resulta todavía desentrañar lo que oculta el alma de este hombre. Sin dudas para nosotros John McCain cuenta con lo que hace falta para ser un exitoso presidente y Barack Hussein Obama no.

Por eso los norteamericanos debemos elegir mañana a John S. McCain.

Nobama
Nueva York, 3 de noviembre de 2008

Los futuros amigos de Obama

Nobama coloca el link a esta síntesis de artículos publicados en la prensa internacional, hecha por Cubaencuentro el nuevo “pet newspaper” (periódico mascota) del Candidato del cambio hacia el abismo.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Prolegómenos a las brigadas de respuesta rápida y al establecimiento del Odio entre clases


Nobama fue testigo de la agresión de la que fueron objeto los partidarios de McCain que se atrevieron a desfilar en Nueva York. Esto es algo que antes de la llegada del “ungido” jamás se había visto en la Gran Manzana. Nos recordó de inmediato a las turbas que gritaban “Paredón” y “Que se vaya la escoria”. Lo demás lo narra con precisión la columnista Michelle Malkin en este excelente artículo publicado en Libertad Digital.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Una comparación justa


Nobama les invita a leer la última reflexión, Dios quiera que sea la última, del monarca Castro I publicada en su Diario Personal Granma.

viernes, 31 de octubre de 2008

Regresa Estancia Cubana


Nobama saluda el regreso del blog Estancia Cubana de Camilo López Darias y lo hace con este interesante post que Nobama recomienda.

LOS MOLINOS DE NANCY O TODO EL PODER PARA LOS SOVIETS

La presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi dice que elegir más Demócratas al Congreso hará que este cuerpo legislativo sea más bipartidista.

Ya la Cámara cuenta con una mayoría demócrata de 235 por 199 Republicanos (y el Congreso tiene una aprobación peor que la de presidente Bush), así que ¿cómo podrían ayudar más demócratas?

El martes, en una reunión con los ejecutivos de Google, Pelosi dijo: “Logren que seamos electos, exijan responsabilidad, háganse su juicio y partan de ahí. Pero les digo que si los Demócratas ganan y cuentan con mayorías sustanciales, el Congreso de los Estados Unidos será más bipartidista”.

¡Cómo no! Pasen a sus oponentes por un molino y claro que lograrán que el debate sea más mudo todavía a partir de ese momento.

No resulta muy difícil comprender por qué Pelosi quiere que triunfe la Troika (Obama, Reid, Pelosi) en Washington y desaparecer a los republicanos. Ellos trataron de aplicar su mayoría para cortar los fondos a las tropas en Iraq, sin importarles cuántos soldados habrían de morir, pero, gracias a Dios y a la minoría Republicana, no tuvieron éxito y al final tuvieron que aprobar el reforzamiento de las tropas (surge), que puso a ese país bajo control. Y avergonzó a la mayoría demócrata al aprobar, por primera vez en décadas, la perforación en las costas para buscar petróleo.

Pero el mes pasado, cuando Pelosi pudo haber puesto en práctica el bipartidismo y lograr un efecto favorable para el Congreso Demócrata, pronunció un fiero discurso partidista en la Cámara, con el que ayudó considerablemente a que la primera votación negativa al paquete de rescate financiero fuera escandalosamente amplia en ambos partidos. Otra vez la Pelosi enseño así la oreja peluda de su partidismo y extremismo izquierdista. Lo que unido a la actitud gelatinosa del candidato Obama hizo que el índice de Dow perdiera 777 puntos ese día, con lo que los ahorros y planes de retiro de muchos de esos integrantes de la clase media y pequeños negocios que dicen defender se fueron por el tragante de la crísis financiera.

¡Excelente trabajo Nancy!

Ahora, la inefable Pelosi dice que más Demócratas con “mayorías sustanciales” (y con la posibilidad de un presidente demócrata para establecer la Troika) significa más bipartidismo.

¡Pamplinas!

A menos, claro está que uno crea en el gobierno unipartidista y un parlamento que se reune por pura formalidad como sucede en la Cuba de los hermanos Castro. Y luego dicen que no son socialistas. “Cosas veredes, Sancho”, diría Don Alonso Quijano y lanza en ristre se lanzaría al galope en Rocinante, para derribar esos amenazantes molinos.

Nobama,
Nueva York 31 de octubre de 2008

Obama pone la carreta delante de los bueyes

Nobama recomienda la lectura del artículo que bajo el título de Júbilo prematuro publica hoy en El Nuevo Herald Adolfo Rivero Caro. La tesis del señor Rivero es la que Nobama ha estado planteando en diferentes trabajos aquí publicados.

jueves, 30 de octubre de 2008

El estilo Obama: Si no puedes con él ¡difámalo!


Libertad Digital publica un certero artículo de Michelle Malkin acerca del acoso al que la campaña del “ungido” ha sometido a Joe El Plomero.

No a Obama

Aunque no coincide con el articulista en muchos de los puntos de vista que expresa. Nobama recomienda la lectura de este artículo de Vicente Echerri publicado hoy en El Nuevo Herald.

El ensayo general de anoche… ¿Aló presidente? o ¿La mesa redonda?

Al comprar media hora de televisión en horario estelar en las principales cadenas de televisión, Barack Hussein Obama, nos dejó ver anoche un cachito de lo que podemos esperar si resulta electo.

Lo que ahora llaman Infomercial no fue otra cosa que una operación de manipulación sicológica subliminal, para llevar a los votantes indecisos a considerar que la elección ya está decidida y que lo mejor que pueden hacer es sumarse al carro del “Cambio” o quedarse en casa el 4 de noviembre si no están convencidos, porque John McCain ya perdió las elecciones y que si a Obama no lo han proclamado ganador oficialmente es porque todavía están en los trámites burocráticos. Si bien es cierto que la estructura narrativa de la pieza era totalmente convencional, habría que destacar que la utilización de puntos apelativos a la emoción para lograr la identificación, fueron cuidadosamente seleccionados, para reforzar subconscientemente la idea de que la única solución es la llamada “redistribución de la riqueza” propugnada por el “ungido”, pero con afeites de recorte impositivo. Las escenas filmadas especialmente para este material con el candidato, se hicieron en un ambiente que subliminalmente recuerda la Oficina Oval de la Casa Blanca, para establecer dos elementos sicológicos:

1) Proporcionar una imagen presidencial del candidato.
2) Dar la impresión de que quien habla es ya el presidente.

Esta campaña no deja cabos sueltos a la hora de la manipulación sicológica. De ahí que ya esté preparando, a un costo millonario, un monumental escenario, tipo Olimpito de Cartón Piedra como en la clausura de la Convención Demócrata para escuchar las palabras del Obamesías al declarar su victoria. No importa que cada día se vea más claro que estas elecciones se decidirán el mismo 4 de noviembre, ellos lo saben, pero apuestan a estas manipulaciones para implantar en el subconsciente del votante todavía dudoso que sus dudas no tienen sentido porque ya la elección, como decíamos, está decida. Lo que queda es sólo la cuestión formal de contar los votos que ya le dan la victoria. Lo importante no son las elecciones como expresión de voluntad soberana del pueblo, sino la democracia directa que se muestra en las concentraciones y mítines políticos y La Palabra del Mesías, como le calificó Farrakhan.

Los populistas, que después casi siempre devienen totalitarios, consideran que tienen una misión superior que cumplir y que sólo ellos pueden llevar a cabo gracias a su sabiduría divina, pero para ello necesitan del arma del adoctrinamiento como sucede en Cuba ahora con La mesa redonda y antes con los interminables discursos y comparecencias del “ungido” de Cuba cuando todavía estaba físicamente capacitado. Algo que también vemos en Venezuela con el interminable programa del Gorila Rojo Aló presidente y el establecimiento de las cadenas nacionales de los medios cada vez que se le viene en ganas, también lo imitará regalando el dinero de los contribuyentes al 40% de la población que no paga impuestos sobre sus ingresos, así piensa mantener la lealtad de ese sector de la población al que considera estúpido y fácil de engañar como si se tratara de una Republiqueta Bananera, como en la que ha convertido a Venezuela el tiranuelo Chávez.

De ahí que afirmemos que si tenemos que sufrir una presidencia Obama, veremos ese estilo de “democracia” del que anoche tuvimos el ensayo general.

Que nadie diga después que no le alertaron. Ese es el futuro con Barack Hussein Obama.

Diego Rodriguez-Arche,
Nueva York, 30 de octubre de 2008


Nota aclaratoria: Por un error involuntario del programa que utilizamos para pasar al código HTML los trabajos que publicamos. Este artículo apareció bajo el nombre de Nobama, cuando en realidad lo firma nuestro colaborador Diego Rodriguez-Arche .

miércoles, 29 de octubre de 2008

Las palancas según Arturo López Levy y Cubaencuentro

El filósofo alemán Carlos Marx, autor de El manifiesto comunista, abogaba por la redistribución de la riqueza para alcanzar una sociedad sin clases. En otras palabras, la implantación del socialismo a través de la lucha de clases, en la que la clase obrera derrocaría el poder capitalista y lo sustituiría con el poder obrero. Eso es lo que sucede en Cuba hace 50 años, pero para López Levy eso sólo basta mencionarlo en una línea en la que caben los miles de fusilados y de desaparecidos, los millones de exiliados, los miles de presos políticos por sólo pensar diferente, en fin, la destrucción de todos los sueños individuales de una nación otrora próspera, feliz y joven ya que prácticamente sólo había transcurrido el mismo tiempo que lleva la dictadura en el poder desde que se proclamara la República el 20 de mayo de 1902. Sin querer, al comparar lo que sucedía en relación con los negros en los Estados Unidos de entonces, 1956, cuando el dictador nos visitó, el articulista pone de manifiesto cuánto ha avanzado la sociedad norteamericana y cuánto ha involucionado el “paraíso de la clase obrera” en Cuba. En el elogio que hace del candidato Barack Hussein Obama, el señor López Levy, tuerce y manipula la biografía del candidato y llama “credo progresista” a la tendencia socialista del candidato y obvia, como no habría de hacerlo, sus vínculos con los marxistas desde su temprana adolescencia cuando uno de sus mentores en Hawai no era otro que el miembro del Partido Comunista Norteamericano, Frank Marshall Davies, quién como el mismo Obama, relata en una de sus dos autobiografías, le dijo que no confiara en los blancos y lo introdujo en las teorías de Saul Alinsky, otro marxista que es el padre de la teoría del Cambio, que no es otra cosa que la destrucción de la sociedad capitalista desde adentro, para implantar el modelo socialista de redistribución de la riqueza, que es el plan de Barack Hussein Obama.
Entonces, ¿cuáles son las verdaderas palancas que según el articulista utilizaría un presidente Obama para llevar a Cuba a la democracia? Después de limpiar de “talking points” el interminable y ampuloso artículo de este buen señor, por llamarle de alguna forma para no violar las reglas de Nobama, ¿qué queda? La rendición ante la dictadura, algo que en definitiva no le costará mucho al candidato del Cambio, porque en resumen su propósito es conducir a este país hacia políticas sociales de corte socialista. No habrá palo y zanahoria, porque Obama no es Teddy Roosevelt, le dará toda la zanahoria que quiera la dictadura y quizás le pida para cubrir las formas que libere a algún que otro preso no muy notable. Después por aquello del respeto a la norma de no interferir en los asuntos internos de otro estado, aunque se trate de una dictadura asesina, levantará el embargo y le abrirá el mercado crediticio norteamericano.
Obama haría lo mismo que hacen hoy el liberticida Zapatero y su testaferro Moratinos, irse de copetines con los asesinos.
Algo de esto traté de responder en Cubaencuentro en un pequeño comentario al artículo en cuestión, pero fue censurado por la dirección de esa revista de izquierdas que apoya a todo lo que sea de izquierdas con una apariencia de neutralidad y que por supuesto está en el tanque con Obama, pero que sin embargo no censura comentarios antisemitas. Por eso propuse a Nobama que recomendara la lectura del artículo del señor López Levy y me permitiera estas líneas de introducción al mismo.

Hoshiah lanu Adonai,

Shalom a todos

Aaron Mayer,
Brooklyn, Nueva York,
19 de octubre de 2008




Atendiendo a la solicitud de nuestro colaborador Aaron Mayer,
Nobama coloca el link del artículo de López Levy en Cubaencuentro.

JOE BIDEN ES QUIEN CANTA LA JUGADA, PRÉSTENLE MUCHA ATENCIÓN

¿Qué está pasando con Joe Biden? ¿Está atacado de alzheimer o metiendo la pata seguido? ¿O acaso es la persona designada por la campaña de Barack Hussein Obama para decir “las verdades inconvenientes”?
Primero, el candidato demócrata a la vicepresidencia dijo que los enemigos de los Estados Unidos generarían “una crisis internacional, para probar el temple de” un Presidente Obama.
Aterrador, pero muy probable.
Y ayer, a Biden le resbaló la lengua y dijo algo que parece demostrar que, aparentemente, tanto él como su jefe Obama tienen una escala descendente para determinar quién es “súper rico”.
Obama, ha prometido continuamente una rebaja de impuestos para la “clase media”, aquellos que ganan $200,000 al año o menos.
Pero ayer, Biden redujo ese grupo.
“Lo que estamos diciendo”, dijo a un reportero de la TV en Pennsylvania, “es que la rebaja de impuestos no necesariamente tiene que ir a aquellos que ganan… $1/4 de millón. Debe ir a quienes ganan menos de $150,000 al año”.
Sí, entendieron bien. Eso es un 25% por debajo de la redefinición de “clase media”.
Un vocero de Obama desestimó rápidamente la discrepancia, cómo otra de las habituales equivocaciones de Joe “Mete la pata” Biden.
Pero tengamos en cuenta que la campaña cuenta con un nuevo comercial de TV en el que afirma que las familias, no los individuos, que ganan $200,000 o menos calificarían para una rebaja de impuestos: DOS INGRESOS NO UNO.
Y como bien sabemos los contribuyentes, esa es una gran diferencia.
Como dijo ayer el Senador McCain: “A ese paso, no pasará mucho tiempo antes de que el Senador Obama regrese a su voto de que todos los norteamericanos que ganen sólo $42,000 deben recibir un aumento en los impuestos”
A nosotros no nos sorprendería, si la Troika Obama, Pelossi, Reid toma el poder absoluto en Washington y logran la mayoría de 60 votos en el Senado para evitar que los Republicanos hagan “filibuster”, y con otros líderes demócratas en el Congreso como el Representante Barney Frank afilándose los dientes ante la oportunidad posible de aumentar los impuestos: “Tenemos que aumentar los impuestos”, declaró el corrupto Frank durante el fin de semana y dijo también que hay muchos ricos todavía a los que hay que aumentarle los impuestos.
Que no se quejen después los Obamaníacos de que no les advirtieron. Las señas del juego están a la vista y Biden es el que las envía. Allá los que no quieran verlas.

Nobama
Nueva York, 29 de octubre de 2008

martes, 28 de octubre de 2008

Nada queda oculto bajo el sol...


Los “Obamaníacos” se irritan hasta el paroxismo cuando alguien emite una opinión que vincule al “ungido” con los extremistas de este mundo, así sucede en Cubaencuentro, donde cuando una de nuestras colaboradoras opinó respetuosamente, recibió una andanada de improperios y groserías anónimas, otro de nuestros colaboradores que es judío, norteamericano y cubano, porque nació en Cuba, fue censurado cuando intentó opinar sobre un artículo lleno de falsedades y manipulaciones, escrito por ese cómplice del castrismo Arturo López Levy. Ese sitio, Cubaencuentro, no puede ocultar su tendencia a la izquierda y su predilección por la Deidad del Olimpito de Cartón Piedra. Nobama coloca este artículo aparecido en El Nuevo Herald como continuación a un trabajo más detallado de Diego Rodriguez–Arche, acerca de las conexiones del “Obamesías” con la izquierda extremista, ya publicado en este blog. Algo que seguramente no encontrarán en Cubaencuentro. Este Bill Ayers es el mismo en cuya casa en Chicago lanzó Barack Hussein Obama su carrera política.
ACTUALIZACIÓN: El Nuevo Herald se acobardó y retiró el artículo. Estamos viendo cómo podemos ofrecerlo completo.

lunes, 27 de octubre de 2008

Obama el prestidigitador


Nobama recomienda la lectura del artículo que bajo el título de El factor raza publica hoy Libertad Digital.

La solución de Castro I: Redistribuir la riqueza


Nobama recomienda a sus lectores que hagan clic en el link que los llevará a la última , ojalá que así sea, reflexión aparecida en Granma.
Al lector sagáz no le será muy difícil conectar los puntos para ver las similitudes con el plan de “redistribuir la riqueza” del “camarada” Obama, como le diría el camarada Chávez.